“En el tercer trimestre, el crecimiento económico se mantuvo sólido en términos generales”, es la principal conclusión que señalan en el último informe mensual de mercado Highlights, de BLI-Banque de Luxembourg Investments. Según Guy Wagner, director de inversiones (CIO) de BLI: “En Estados Unidos, el producto interior bruto creció a una tasa anualizada del 3,4 %, frente al 2,2 % del trimestre anterior, impulsado principalmente por una sólida inversión alimentada por la expansión de las infraestructuras vinculadas a la inteligencia artificial”.
Y añade: “El consumo interno volvió a mostrar solidez a pesar de los elevados costes energéticos, respaldado por el buen comportamiento de los mercados de renta variable y el descenso de la tasa de ahorro. En la eurozona, el crecimiento se mantuvo estable tras el repunte del segundo trimestre, aunque continúa muy por debajo de los niveles registrados en Estados Unidos”.
En China el PIB creció un 4,5 %, acelerándose respecto al trimestre anterior, lo que debería permitir al país alcanzar el objetivo de crecimiento anual de Pekín para 2026 —situado entre el 4,5 % y el 5 %—, pese a la persistente debilidad del consumo interno y de la inversión. Por su parte, en Japón, las exportaciones siguen impulsando el crecimiento, favorecidas por la depreciación del yen y la sostenida demanda de equipos para la fabricación de semiconductores. La inflación continúa mostrando resistencia a la baja, alimentada por la solidez de la economía mundial y las continuas tensiones geopolíticas en Oriente Medio. En Estados Unidos, subió del 3,4 % al 3,7 % en septiembre, mientras que la inflación subyacente (excluidos energía y alimentos) repuntó del 2,4 % al 2,6 %. En la eurozona, se espera que la inflación general alcance el 4 % en octubre.
Según el pronóstico, la Reserva Federal de EE.UU. mantuvo sin cambios el rango objetivo del tipo de interés de los fondos federales en el 3,75% – 4,00%. A pesar de la solidez de la economía y la persistencia de la inflación, los responsables de la política monetaria prefirieron esperar a contar con más datos antes de decidir si era necesario un mayor endurecimiento para reconducir la inflación hacia el objetivo del 2%. El Banco Central Europeo también mantuvo su política monetaria sin cambios. Dada la ausencia de efectos de segunda ronda sobre la inflación vinculados al choque energético hasta la fecha, el Consejo de Gobierno decidió no endurecer más la política monetaria a pesar del elevado nivel de inflación.
“Tras alcanzar un máximo en septiembre, las rentabilidades de la deuda cayeron, ya que unos rendimientos más atractivos llevaron a los inversores a volver a fijarse en esta clase de activos durante tanto tiempo relegada”, ha explicado el economista luxemburgués. En Estados Unidos, la rentabilidad del bono a 10 años volvió a situarse por debajo del 5 %. Por su parte, en la eurozona, la tendencia fue más dispar; mientras que Francia vio cómo sus tipos seguían al alza, ampliando el diferencial con Alemania hasta los 165 puntos básicos. Respecto a Alemania, Italia y España, registraron un descenso.
Según la visión de Guy Wagner: “Aunque la mayoría de los principales índices bursátiles de EE. UU. y Europa apenas experimentaron variaciones en octubre, su aparente estabilidad ocultaba importantes rotaciones sectoriales en los mercados. Así, tras su sólido comportamiento desde principios de año, los valores vinculados a la inteligencia artificial sufrieron una fuerte corrección, mientras que los sectores defensivos, relegados durante mucho tiempo, rebotaron con fuerza”.
A lo largo del mes, el índice MSCI All Country World (en euros) se mantuvo prácticamente sin cambios. En términos geográficos, el S&P 500 (en USD) cayó, mientras que el Stoxx Europe 600 (en EUR) subió. La elevada exposición de los índices de Japón y de mercados emergentes a los valores tecnológicos lastró aún más su desempeño, con retrocesos tanto en el Topix (en JPY) como en el índice MSCI Emerging Markets (en USD). “Por sectores, energía, salud y consumo básico registraron ganancias superiores al 10 %, mientras que tecnología y servicios de comunicación perdieron entre un 6 % y un 11 % a lo largo del mes”, ha concluido el director.



