Última actualización: 10:39 / Lunes, 30 Julio 2018
Análisis de Schroders

¿Dónde está el valor en el value investing?

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¿Dónde está el valor en el value investing?
  • Solo ha habido tres períodos significativos de bajo rendimiento para el value en los últimos 90 años

  • Este contexto económico altamente inusual ha alterado radicalmente el entorno para las acciones value
  • Aunque nada está garantizado, una rotación de mercado a favor del value parece cada vez más probable en los próximos años

Desde la crisis financiera mundial las acciones value han registrado su peor período de bajo rendimiento de los últimos años. El rebote normal del value simplemente no ha sucedido y los inversores se preguntan, ¿esta "década perdida" significa que ha habido un cambio permanente en el value?

Probablemente no, afirman los expertos de Schroders. Lo primero en lo que se fijan es en que lo sucedido parece en realidad una anomalía. Una medición del desempeño llevada a cabo por dos conocidos académicos, Eugene Fama y Kenneth French (ver gráfico), sugiere que solo ha habido tres períodos significativos de bajo rendimiento para el value en los últimos 90 años: la Gran Depresión de la década de 1930, la burbuja tecnológica de los 90 y el período posterior a Gran Crisis Financiera de los últimos 10 años. Pero la duración y la profundidad del episodio más reciente es la más extrema del registro.

Los últimos 10 años estuvieron marcados por varias características únicas. La más notable, dice Sean Markowicz, estratega de la gestora, ha sido un período prolongado de lento crecimiento económico después de la crisis financiera y las agresivas intervenciones de los bancos centrales.

Este período altamente inusual ha alterado radicalmente el entorno para las acciones value. Por ejemplo, la recuperación anormalmente lenta después de la crisis ha significado que el "punto óptimo" normal para el value –cuando las ganancias de la compañía se recuperan después de una desaceleración económica– se puede calificar, como mínimo, de insípido esta vez.

“La relativa escasez del crecimiento de las ganancias también ha amplificado el interés de los inversores en las acciones growth, que se perciben como una fuente de ganancias más seguras. Esta tendencia se ha centrado en un puñado de compañías tecnológicas: Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Google (Alphabet). Por el contrario, las acciones value, cuyas ganancias generalmente están más expuestas a desaceleraciones económicas, han sido dejadas de lado”, apunta Markowicz.

Las agresivas intervenciones de los bancos centrales tampoco han ayudado, añade. Los tipos de interés en mínimos históricos han favorecido a las acciones growth. Sus ganancias están siendo mejor valoradas por el mercado bursátil en estas circunstancias que cuando las tasas son altas. La caída de los tipos de interés las ha beneficiado mucho más que las acciones value en este entorno económico.

Para el analista de Schroders, la combinación de un crecimiento mínimo y los bajos tipos de interés ha impulsado un volumen asombroso de recompras de acciones. Y dado que las acciones value suelen ser más cíclicas, tienden a tener menos capacidad de devolver efectivo a los accionistas durante los malos tiempos económicos que las acciones growth. En el clima económico actual, esto ha colocado a las acciones value en una desventaja significativa en un momento en que los inversores han visto con buenos ojos las recompras de acciones.

Brecha entre growth y value

Sin embargo, explica Markowicz, muchos de estos vientos en contra para el value se están acabando o incluso revirtiendo. El crecimiento económico finalmente está mejorando, las tasas de interés están subiendo y la actividad de recompra parece haber alcanzado su punto máximo. Aunque nada está garantizado, una rotación de mercado a favor del value parece cada vez más probable en los próximos años.

Otra de las cosas que recuerda en su análisis es que la diferencia de valoración entre las acciones value y growth se encuentra en su nivel más amplio en muchos años. En el pasado, las diferencias de esta magnitud anunciaron una rentabilidad superior y significativa en los años siguientes, aunque el rendimiento pasado no es una guía para el rendimiento futuro.

“Tan grande es esta brecha que nuestros cálculos sugieren que las tasas de interés a largo plazo tendrían que caer a cero en la próxima década para que los rendimientos del growth igualen a los de value. Pero la creencia de que este escenario es altamente improbable, hace que apostar contra el value ya no vea como una operación ganadora”, concluye.

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