El crecimiento de los dividendos en Europa continuará en 2026. Según los cálculos de Allianz Global Investors (AllianzGI)*, las compañías que integran el índice STOXX Europe 600 repartirán alrededor de 454.000 millones de euros en dividendos, frente a los 437.000 millones de euros de 2025, lo que supone un incremento interanual del 4%.
“La tendencia alcista de los dividendos en Europa se mantiene. Aunque en 2026 el crecimiento será similar al de 2025, esperamos un avance más significativo en 2027, impulsado por el aumento de los beneficios de las empresas europeas en 2026. Para 2026, observamos una tendencia a la baja en el reparto de dividendos en el segmento de consumo discrecional, que incluye, entre otros, los sectores de automoción y bienes de lujo, como consecuencia de los menores beneficios empresariales logrados en 2025. Por el contrario, los dividendos seguirán aumentando en el sector financiero, que previsiblemente continuará siendo el mayor pagador de dividendos más allá de 2026”, explica Grant Cheng, gestor de AllianzGI.

Implicaciones para el inversor
Según la gestora, los dividendos suponen una buena oportunidad de añadir rentabilidad a las carteras. “Supongamos que, hace 10 años, alguien invirtió 100.000 euros en el STOXX Europe 600, un índice de referencia ampliamente diversificado para el mercado europeo de renta variable. En función de los dividendos que se habrían pagado durante todo el periodo, un inversor podría haber obtenido algo menos de 42.000 euros. Al mismo tiempo, el importe originalmente invertido habría aumentado de 100.000 a alrededor de 168.000 euros (según el índice de precios)”, calcula.
El informe matiza que el índice de precios refleja únicamente la cotización de las acciones incluidas en el índice, a diferencia del llamado índice de “rentabilidad total” (total return), que también incorpora los pagos de dividendos. “Esto resulta razonable desde la perspectiva de un inversor que quiere materializar plusvalías y gastar —en lugar de reinvertir— los dividendos, mientras que el enfoque de rentabilidad total muestra cómo ha evolucionado el valor de la cartera una vez considerados los dividendos. En el caso del índice S&P 500 para el mercado estadounidense, las subidas de precios por sí solas habrían sido aún más notables, llevando la inversión original de 100.000 dólares hacia el entorno de los 330.000 dólares, aunque los dividendos habrían sido menores”, argumenta.
Es decir, según este ejemplo, los dividendos se habrían distribuido de forma desigual a lo largo del año. No obstante, habría sido posible generar pagos mensuales uniformes con la estrategia adecuada. “Evidentemente, se trata de cifras históricas y no de proyecciones futuras, y en el pasado también ha habido mucha volatilidad en precios —como la habrá en el futuro—. Aun así, este análisis ilustra que el valor de una inversión puede aumentar y, al mismo tiempo, proporcionar un flujo de ingresos regular”, señala el informe en sus conclusiones.
Infravalorado por el inversor
Sin embargo, desde Allianz GI advierten de que los dividendos aportan una contribución a menudo infravalorada a la rentabilidad total de una inversión en renta variable, para un horizonte de inversión de 20 años. “En cierta medida, la rentabilidad total de los respectivos índices de referencia (basada en el índice de rentabilidad en cada caso) está impulsada de forma significativa por los dividendos, como se aprecia al compararla con el índice de precios. Esto se debe a que, a diferencia de lo que ocurre en el índice de precios, los dividendos no se pagan, sino que se reinvierten. Esta reinversión genera el deseado efecto de capitalización (interés compuesto). La aportación de los dividendos a la rentabilidad total de una inversión se hace aún más evidente al analizar el comportamiento de los índices con y sin reinversión, en lugar de fijarse únicamente en la rentabilidad total media a lo largo del periodo de inversión”, defienden desde la gestora.

Y señalan que, aunque la historia nunca se repite, es significativo examinar qué parte de los retornos históricos de las inversiones en renta variable puede atribuirse a los dividendos. Según su análisis, los datos sugieren que los dividendos ayudaron a estabilizar el comportamiento global en los años de caídas en los precios de la renta variable.
“Si se analizan periodos más largos, la contribución de los dividendos se vuelve aún más pronunciada, en parte debido al efecto de capitalización. A lo largo de todo el periodo de los últimos 40 años, los dividendos representaron algo más del 39% de la rentabilidad total anualizada de una inversión en renta variable en el MSCI Europe. En Norteamérica (MSCI North America) y Asia-Pacífico (MSCI Pacific), los dividendos aportaron, respectivamente, algo más del 21% y algo más del 49% de la rentabilidad total de cada índice”, destaca el informe.
Un estabilizador de las carteras
La última reflexión que lanzan desde Allianz GI. “Las estrategias de dividendos también aportan una ventaja desde el punto de vista de las finanzas conductuales, al ayudar a los inversores a mitigar su aversión natural a las pérdidas”, afirma Hans-Jörg Naumer, director de Mercados de Capitales Globales e Investigación Temática de Allianz GI.
Sin embargo, matiza que la estabilidad de la cartera no se sustenta únicamente en la contribución de los dividendos a la rentabilidad total y en la política de distribución, intrínsecamente estable. “Las carteras con mayores ratios de payout de dividendos también presentan una volatilidad más baja que aquellas compuestas por acciones con ratios de payout reducidos. Para analizar esta cuestión, se construyeron dos subcarteras para cada uno de los índices de mercado amplio —el STOXX Europe 600 y el S&P 500—: una formada por el 25% de los componentes con los ratios de payout de dividendos más altos y otra formada por el 25% con los ratios de payout más bajos”, señala el informe.
Análisis elaborado por AllianzGI con datos de Jefferies, Morgan Stanley, JP Morgan, UBS, and Kepler. Nota: A partir de 2026, AllianzGI dejará de utilizar el índice MSCI Europe para el cálculo anual de crecimiento de los dividendos y pasará a emplear el índice STOXX Europe 600.



