Miami concentra el interés inversor latinoamericano y el Mundial de la FIFA 2026 aparece como un acelerador adicional. En un escenario global marcado por la desaceleración del turismo doméstico en Estados Unidos –su crecimiento se ha moderado en 2025 frente al fuerte rebote post-pandemia–, la ciudad del sur de Florida emerge como una excepción clara. La localidad no solo mantiene su atractivo internacional, sino que refuerza su posicionamiento como principal puerta de entrada de Latinoamérica a EE.UU., impulsada por el flujo turístico, la inversión inmobiliaria y el efecto anticipado del megaevento deportivo, que tendrá a Miami como una de sus sedes clave.
La FIFA estima que el Mundial de Fútbol 2026 podría aportar aproximadamente 17.200 millones de dólares al PIB de EE. UU., con el sector de alojamiento y servicios de alimentos (hoteles más gastronomía) generando más de 2.300 millones de dólares de ese total. En un informe publicado en marzo de 2025, la institución proyectó que el próximo Mundial convocará a 6,5 millones de personas y que los gastos totales relacionados con el evento ascenderán a 13,9 billones de dólares.
Hay datos que respaldan la tendencia de Miami como claro receptor de latinoamericanos. Entre enero y mayo de 2025, las llegadas desde Argentina (+24,6%), México (+13,9%) y Brasil (+4,6%) crecieron con fuerza frente al mismo período del año anterior. En junio, México lideró el ranking de visitantes internacionales a Estados Unidos, mientras que Colombia se ubicó en el cuarto lugar, consolidando el peso de la región en el tráfico hacia el sur de Florida.
En paralelo, el volumen total de pasajeros aéreos entre Estados Unidos, América Latina y el Caribe alcanzó en julio los 6,6 millones, con un crecimiento interanual del 2,8% y un salto del 18,2% respecto a 2019, reflejando un flujo sostenido hacia hubs internacionales como Miami.
La resiliencia del sector real estate
Más allá del turismo, el impacto se siente con fuerza en el mercado inmobiliario. Para septiembre de 2015, Colombia se posiciona como el tercer país del mundo en búsquedas de propiedades en Miami, destacándose además como el único con tres ciudades en el top 10 internacional: Bogotá, Medellín y Barranquilla. Buenos Aires es la única otra ciudad latinoamericana en el ranking.
En términos de compras efectivas, Argentina y Colombia lideraron las adquisiciones de propiedades en el sur de Florida en 2024, con participaciones del 18% y 14%, respectivamente. La tendencia no solo se mantiene en 2025, sino que se intensifica en desarrollos estratégicamente ubicados.
En Shoma Bay, en North Bay Village, más del 70% de los compradores proviene de Colombia y Argentina, mientras que en Domus Brickell Center, en el corazón financiero de Miami, el 79% de los compradores es latinoamericano, con predominio de colombianos, argentinos y mexicanos. Por otro lado, 14 ROC, ubicado en Downtown Miami, ha superado recientemente las 100 unidades vendidas, con una mayoría de compradores brasileños.
Según datos de MIAMI REALTORS, en los últimos 22 meses compradores de 73 países adquirieron el 52% de todas las ventas de nueva construcción en el sur de Florida, y el 86% de las ventas internacionales provino de América Latina, con foco en zonas como Brickell, Miami Beach y Coral Gables.
“Miami ofrece servicios de primera categoría a precios competitivos a nivel mundial», afirmó Eddie Blanco, dueño de Stratwell & presidente de Miami Association of Realtors. Personas provenientes de “73 países compran nuevas construcciones en Miami, y eso se debe a que somos la ciudad más diversa y acogedora del mundo. El sueño americano sigue vivo, y Miami es la puerta de entrada”, añadió.
Fútbol, identidad y capital
Para Masoud Shojaee, CEO y presidente del consejo administrativo de Shoma Group, el fútbol funciona como un puente cultural que termina transformándose en decisiones de inversión.
“El turismo latinoamericano siempre ha sido esencial para el mercado inmobiliario de Miami, y el fútbol ha profundizado ese vínculo cultural, especialmente en los últimos años tras la llegada de Lionel Messi. La Copa Mundial de la FIFA está acelerando el interés inversor, porque combina pasión, viajes y oportunidades concretas de preservación y crecimiento de capital”, explica el profesional.
Shojaee destaca además el impacto del anuncio de que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) abrirá su sede internacional en Estados Unidos en North Bay Village, muy cerca de Shoma Bay.
“Desde ese anuncio vimos un aumento notable del interés de compradores argentinos y de otros países de la región. Grandes eventos deportivos generan una conexión emocional inicial con la ciudad que luego se traduce en inversión inmobiliaria, hospitalidad y relocalización de capital”, acota.
Hospitalidad y consumo, en máxima expectativa
El efecto del Mundial se proyecta también sobre el sector de hospitalidad. Según Emi Guerra, cofundador de Breakwater Hospitality Group, Miami vuelve a mostrar su capacidad de escalar como ciudad anfitriona.
“Miami prospera cuando el mundo llega a la ciudad y el Mundial es una oportunidad única. Esperamos una fuerte demanda hotelera y un impulso significativo para restaurantes, bares y espacios de entretenimiento. Este evento reforzará aún más el posicionamiento global de Miami”, explica el ejecutivo.
El estudio elaborado por FIFA proyecta que los gastos en Estados Unidos relacionados al turismo en torno a la próxima Copa de Fútbol serán de 64.000 millones de dólares. En el mismo informe, consta que el sector de alojamiento y restauración es el que más se beneficia (con 2.400 millones de dólares), seguido por el inmobiliario (1.950 millones de dólares).
Con el Mundial como catalizador inmediato, Miami consolida un proceso de largo plazo: convertirse en una ciudad donde confluyen turismo internacional, inversión inmobiliaria y capital latinoamericano.




Por Guadalupe Barriviera