El private equity español mantiene el apetito pese a la inestabilidad geopolítica y global. El sector mantuvo un ritmo inversor favorable en 2025 pese a la volatilidad macroeconómica, la incertidumbre arancelaria y un tablero geopolítico en constante movimiento. Y de cara a este año, ocho de cada diez gestoras españolas prevé aumentar sus inversiones en sectores como tecnología, servicios financieros y energía. Este dinamismo queda reflejado en el Spain Private Equity Pulse 2026, el informe anual de Grant Thornton que recoge la opinión de 514 socios, directores de inversión y gestores de private equity de más de 20 países, entre ellos España.
El informe pone de manifiesto un moderado optimismo entre los gestores españoles. El 80% espera aumentar inversiones y sólo un 17,5% asegura que las reducirá, uno de los resultados más bajos entre todos los mercados analizados. Este incremento será moderado y sostenible. El 30% de los encuestados prevé aumentar su inversión entre un 6% y un 10%, mientras que el 18% apunta a crecimientos de entre el 26 y el 35%, frente al 13% global en ese tramo.

El principal motor es el mayor número de activos que salen al mercado, respuesta señalada por el 42% de los encuestados, muy por encima del 34% global. A este factor se suma una mayor certidumbre macroeconómica a nivel nacional.
Jorge Tarancón, socio de M&A y Transacciones de Grant Thornton España, comenta que el private equity español «cuenta con capital disponible y condiciones favorables, lo que asegura un nuevo ejercicio con un volumen destacado de operaciones”.
La nueva agenda inversora
Los gestores españoles concentran su atención en tecnología y servicios financieros, señalados como sectores prioritarios por el 24% de los encuestados en ambos casos. Destacan, además, energía y sostenibilidad, con un 22% cada uno, por encima de los porcentajes globales.

En cuanto a geografías, América del Norte lidera como destino prioritario para el 46% de los gestores españoles, seis puntos por encima del global. Europa (34%) y América Latina (34%) completan el podio, con la región latinoamericana por encima de la media global (28%).
Este pulso pone de manifiesto un mejor acceso a fondos por parte de los gestores españoles. En este sentido, España se consolida como uno de los mercados más optimistas en fundraising. El 64% de los gestores españoles considera que la captación de fondos es menos compleja que hace un año, frente al 41% global. Entre las razones de esta mejora, los gestores señalan a la creación de nuevas estructuras de inversión (64%) y la ampliación de la base de LPs (56%).
Eso sí, la industria también es consciente de que los LPs son cada vez más exigentes a la hora de depositar sus fondos. Seis de cada cuatro encuestados reconoce que el historial de rentabilidad cada vez es más relevante para estos inversores, además de otros factores como la integración de los criterios ESG (34%).
“Los inversores quieren ver resultados demostrados, continuidad en los equipos y una narrativa de inversión coherente de principio a fin. Las firmas que han construido ese track record tienen hoy una ventaja competitiva real en los procesos de captación”, afirma Eduard Gellida, Socio de Financial Advisory de Grant Thornton España.
Las desinversiones y la regulación, principales focos de riesgo
El gran desafío del sector siguen siendo las desinversiones. El 42% de los encuestados consideran que son uno de los factores clave para el crecimiento de su gestora, en un contexto de períodos de tenencia más largos (52%) y salidas a Bolsa estancadas (52%). De cara a los próximos años, tres de cada diez gestores considera imprescindible una mejora de las valoraciones, mermadas en los últimos trimestres por la incertidumbre geopolítica, para impulsar las desinversiones exitosas
Además de los exits, los gestores avisan de la elevada carga regulatoria. El 38% de los encuestados cita el marco normativo como uno de los principales condicionantes del crecimiento, ocho puntos por encima del global, con AIFMD II, SFDR, ELTIF 2.0 y el paquete AML de la UE marcando la agenda de 2026.
“Las gestoras que hayan construido carteras resistentes al ciclo y se hayan anticipado a las exigencias normativas estarán mejor posicionadas. La disciplina en la selección de activos que ha caracterizado al mercado español en los últimos años es hoy su mejor seguro”, destaca Roberto Benito, socio de Legal especializado en Reestructuraciones de Grant Thornton España.



