Última actualización: 06:25 / Viernes, 26 Marzo 2021
Informe de DWS y WWF

¿Por qué no podemos permitirnos dejar de lado el riesgo del agua?

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  • Se requieren políticas fuertes y ambiciosas de gobiernos, supervisores y reguladores para crear incentivos económicos que faciliten financiar inversiones transformadoras
  • No basta con identificar un riesgo, lo más importante es la preparación previa y la gestión posterior

DWS se ha asociado con WWF, organización independiente dedicada a la defensa de la naturaleza y el medio ambiente, para elaborar un nuevo informe que analiza la importancia de respaldar las inversiones con un enfoque más claro sobre los riesgos y oportunidades del agua. El estudio se ha realizado a raíz del informe sobre el riesgo mundial que publica cada año el Foro Económico Mundial (FEM). 

Tanto DWS como WWF coinciden en la necesidad de un enfoque holístico para abordar los riesgos de la escasez de agua, lo que requiere políticas fuertes y ambiciosas de gobiernos, supervisores y reguladores para crear incentivos económicos con el objetivo de financiar inversiones que tengan un impacto transformador. Esto es importante para poder aumentar la financiación y aprovechar el creciente interés por los criterios ESG

De acuerdo con las dos organizaciones encargadas del informe, hay varias razones que deben llevar a apostar por estas inversiones mencionadas anteriormente. Para empezar, los posibles efectos catastróficos en las sociedades y economías. Hoy en día, 785 millones de personas carecen de una fuente básica de agua potable y otros 2.000 millones no tienen acceso a servicios básicos de saneamiento. De hecho, el saneamiento y la higiene deficientes provocaron casi 1,6 millones de muertes en 2017. Además, si los ríos, lagos y humedales del mundo siguen degradándose y se ejercen presiones insostenibles sobre los recursos hídricos mundiales, se estima que para 2050, el 52% de la población mundial, el 45% del PIB mundial y el 40% de la producción mundial de cereales se encontrarán en zonas que padecen una gran escasez de agua. 

Además, si no se actúa sobre las crisis del clima y la naturaleza, también se agravarán las crisis de escasez de agua, lo que acelerará la destrucción de los hábitats y reducirá la capacidad de recuperación de estos, aumentando así el riesgo de pandemia en el futuro.  

Por último, consideran que el mundo no está preparado para posibles crisis del agua. A pesar de que el Foro Mundial del Medio Ambiente clasificó el riesgo del agua entre sus cinco principales riesgos para este año tanto por su probabilidad como por su impacto, hemos visto que se han tomado muchas menos medidas que para la crisis climática. Para poner esto en contexto, el Foro Económico Mundial fue capaz de señalar las enfermedades infecciosas y las pandemias como peligros probables en su informe anual de riesgos. Sin embargo, con el brote del COVI-19 en 2020, la mayor parte del mundo estaba totalmente desprevenida. Esto sirve para entender por qué no basta con identificar un riesgo, lo más importante es la preparación previa y la gestión posterior. 

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