Última actualización: 09:28 / Lunes, 8 Noviembre 2021
Vehículo de financiación público-privado

La iniciativa Climate Finance Partnership de BlackRock destinará 673 millones de dólares en los mercados emergentes

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  • El fondo supera su objetivo y demuestra la fuerte demanda de los inversores de inversión en infraestructuras climáticas en Asia, América Latina y África

  • La iniciativa cuenta con 22 inversores, entre los que se encontraban gobiernos, organizaciones filantrópicas e inversores institucionales
  • Subraya el potencial de la colaboración público-privada para avanzar en la transición a las cero emisiones netas

Tras superar el objetivo previsto de 500 millones, BlackRock ha recaudado 673 millones de dólares para la iniciativa Climate Finance Partnership (CFP), dirigida por David Giordano, responsable global de Energía Renovable. Con 22 inversores, entre los que se encuentran gobiernos, organizaciones filantrópicas e inversores institucionales, este vehículo de financiación público-privado agilizará la transición en los mercados emergentes hacia una economía de cero emisiones netas invirtiendo en infraestructura climática.

"El éxito de esta recaudación de fondos, con la participación de algunos de los principales gobiernos e inversores institucionales del mundo, demuestra el papel fundamental que pueden desempeñar las finanzas públicas para ayudar a conseguir capital privado para invertir en las economías emergentes, donde más se necesita la inversión en infraestructuras climáticas", señala Edwin Conway, director global de BlackRock Alternative Investors. A lo que añade Philipp Hildebrand, vicepresidente de BlackRock: "La CFP aborda uno de los principales retos de la inversión en la transición hacia la cero emisiones netas en los mercados emergentes. Esta estructura innovadora, en la que cada dólar de financiación catalizadora de los bancos públicos de desarrollo y la filantropía ha atraído cuatro dólares de capital institucional, muestra el poder de la innovación público-privada para impulsar la energía limpia en los países emergentes de Asia, América Latina y África".

La inversión de 1 billón de dólares anuales en proyectos de bajas emisiones de carbono en los países en vías de desarrollo es la estimación establecida por el BlackRock Investment Institute para lograr una transición justa hacia una economía global de cero emisiones netas. Esto se debe a que los mercados emergentes representan una parte cada vez mayor de las emisiones mundiales debido al crecimiento demográfico y al desarrollo económico. Sin embargo, en 2020 solo se invirtió un total de 150.000 millones de dólares en la descarbonización de los mercados emergentes, excluyendo a China, una sexta parte de lo que se necesita.

Para promover esta transición, la CFP emplea una estructura de financiación mixta de carácter único, con un total de 130 millones de dólares de capital catalizador obtenido de los Gobiernos de Francia, a través de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD); Alemania, a través del Banco de Desarrollo KfW (KfW); y Japón, a través del Banco Japonés de Cooperación Internacional (JBIC); junto con el Grantham Environmental Trust, la Quadrivium Foundation y otra fundación privada; y la empresa multienergética TotalEnergies. Este capital catalizador pretende aislar los riesgos de inversión para los inversores institucionales del fondo y se utilizó para movilizar una recaudación de fondos institucionales más amplia por un total de 523 millones de dólares de inversores como AXIS Capital, AP2, AXA, Dai-ichi Life Insurance, E.ON, Finnish Church Pension Fund, Mitsubishi UFJ Morgan Stanley, Mizuho Bank, MUFG Bank, Richter Family Office, Standard Chartered Bank, Sumitomo Life y un importante fondo de pensiones europeo. BlackRock se comprometió a aportar 20 millones de dólares a la CFP.  

"Ser una empresa sostenible significa no solo centrar nuestro negocio en actividades sostenibles, sino hacer de la sostenibilidad el núcleo de todo lo que hacemos”, asegura Marc Spieker, director financiero del Grupo E.ON. A lo que añade Koji Fujiwara, presidente y consejero delegado de Mizuho Bank: “El objetivo de la CFP de invertir en infraestructuras climáticas en los mercados emergentes ayudará a promover la descarbonización del mundo”.

Al ser testigos de cómo el interés por los ASG ha inspirado el deseo de invertir en productos alternativos ilíquidos como el CFP, nos damos cuenta de que ofrecer productos de vanguardia puede ayudar a cultivar el futuro de la inversión. Seguimos centrados como siempre en el desarrollo de la próxima generación de inversores y en contribuir a la creación de carteras sostenibles mediante el avance de productos de vanguardia", concluye Naoyuki Hamada, presidente adjunto y responsable de la Unidad de Negocios de Riqueza y Mercado Medio de Mitsubishi UFJ Morgan Stanley.

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