El informe global sobre coleccionismo elaborado por Art Basel y UBS señala que la Generación Z se ha consolidado como el motor de gasto más dinámico del mercado del arte, registrando una inversión media en arte fino de 347.460 dólares en 2025. Según revelan desde la entidad, este estudio anual —que analiza los patrones de comportamiento de 3.100 grandes patrimonios (HNWIs) en diez mercados clave— muestra una clara evolución hacia decisiones de compra más documentadas, la adopción de la IA en la búsqueda de obras y un marcado sesgo por preservar la privacidad de las colecciones.
Desde la firma explican que la entrada al mundo del arte continúa profundamente ligada a la influencia familiar, vía que motivó el inicio del 28% de los coleccionistas globales y hasta del 40% entre los jóvenes de la Gen Z. Además, un 72% de la muestra total afirma haber recibido obras por herencia o legado, registrándose una alta tasa de retención entre las nuevas generaciones.
En la asignación global de riqueza, los coleccionistas destinan en promedio un 15% de sus carteras financieras al arte, una cifra que se eleva hasta el 23% en el segmento de Ultra-Altos Patrimonios (UHNWIs, con un patrimonio superior a 50 millones de dólares). Por disciplinas, la pintura se mantiene a la cabeza, al concentrar el 31% del gasto total en arte fino, seguida por la escultura (15%), las obras sobre papel (10%) y el arte digital (9%).
El nuevo perfil de la Generación Z y la diversidad de activos
El estudio revela un comportamiento diferencial en los coleccionistas más jóvenes. En 2025, el gasto medio en arte fino de la Generación Z alcanzó los 347.460 dólares, superando en más del doble el promedio de las generaciones previas.
Asimismo, este segmento lideró las compras en el estrato superior a un millón de dólares por obra y mostró la mayor diversificación hacia categorías adyacentes de lujo y coleccionables, como joyas y gemas, relojes, accesorios de diseño y zapatillas de colección.
Cautela compradora, digitalización e Inteligencia Artificial
Pese a la fortaleza del gasto, el mercado muestra un comportamiento más adverso al riesgo. Tras el máximo registrado en 2024, la proporción de inversores que adquirió obras de artistas recién descubiertos cayó al 45%, reflejando una clara preferencia por nombres con historial comercial y trayectoria probada.
En la fase de análisis y toma de decisiones, la digitalización se afianza de manera irreversible. El 58% de los encuestados recurre a fuentes digitales para asesorarse y un 22% utiliza activamente aplicaciones y herramientas de Inteligencia Artificial para el seguimiento del mercado, cifra sensiblemente superior al 4% registrado en 2024. Los inversores destacan el impacto positivo de la IA en el descubrimiento de artistas (67%), el análisis de valoración y precios (64%) y la verificación de autenticidad (65%).
Multicanalidad comercial y el auge del canal directo con el artista
En lo relativo a las vías de adquisición, los galeristas y dealers se consolidan como el eje central de la industria, canalizando compras del 87% de los grandes patrimonios en el último año. No obstante, se observa una consolidación de la multicanalidad:
- Venta en galería y ferias: El 62% compró de forma presencial en galerías y un porcentaje similar transaccionó en el marco de ferias de arte.
- Venta directa de artistas: Experimentó un notable avance hasta el 69%, a través de visitas a estudio (48%), encargos directos (40%) y operaciones vía redes sociales como Instagram (38%).
- Casas de subastas y canales online: Las subastas registraron la participación del 50% de los coleccionistas, mientras que los mercados virtuales y plataformas de terceros captaron el 59% de los compradores.
Gestión de la privacidad y perspectivas de mercado
Una de las aportaciones más sugerentes del informe es la brecha entre la exposición digital y la privacidad personal. Frente a los esquemas tradicionales de consumo ostentoso, solo el 10% de los compradores busca ser reconocido públicamente como coleccionista, mientras que el 64% prefiere mantener la titularidad de sus fondos reservada a su círculo familiar o íntimo. Esta reserva es especialmente acusada entre la Generación Z, donde un 39% limita las visitas físicas a su vivienda y un 36% restringe el acceso a sus contenidos digitales.
De cara a los próximos meses, las perspectivas del sector son favorables. El 57% de los encuestados prevé que el mercado del arte fino continuará creciendo en lo que resta de año y un 60% anticipa una evolución positiva con un horizonte a diez años, situando la transparencia de precios y la seguridad de los datos online como sus principales focos de atención e inquietud.



