Claire Chabrier, Head of Direct Investments – Private Markets en Amundi, lleva prácticamente una vida dedicada al capital privado: comenzó en el sector en 2001. Una trayectoria que le permite detallar cuáles son las tendencias más claras de cara a los próximos años. Chabrier lo tiene claro: demografía, tecnología y medio ambiente. Observa que el principal reto que presenta el sector de cara al medio plazo es la liquidez, las distribuciones para los inversores. Hasta tal punto, que la situación está obligando al sector a crear nuevas soluciones, como los secundarios. Chabrier respondió a unas preguntas de Funds Society sobre el mundo de la inversión alternativa en el marco del Amundi World Investment Forum celebrado a mediados de junio.
¿Cuál es la postura de Amundi respecto a los activos reales?
El objetivo es poder responder a las necesidades de todos nuestros clientes, tanto institucionales como de gestión de patrimonios. Por eso, combinamos la gestión diversificada con la inversión directa y multimanagement. Esto es fundamental para nosotros, ya que esta plataforma nos permite desarrollar soluciones muy específicas para cada tipo de cliente. Y, si necesitamos completar con soluciones externas que no podemos ofrecer de manera interna al cliente, la idea es hacerlo para poder ofrecer la solución completa. Esa es la razón por la que nos hemos asociado con ICG a finales del año pasado, para poder completar algunas de las soluciones que no tenemos internamente.
Por lo tanto, nuestro primer objetivo es poder responder a nuestros clientes con todo tipo de soluciones. Pero uno de nuestros principales factores diferenciadores es que operamos como una plataforma, a diferencia de algunos competidores, que actúan más bien como actores con una única estrategia, como es el caso de private equity o infraestructuras. Nuestra industria se caracteriza por tener una visión de inversión de largo plazo, así que, es fundamental tener en cuenta que este tipo de activos son ilíquidos.
El comienzo de 2026 fue difícil para todos, ya que tuvimos un par de crisis en tan solo tres meses. En el entorno tan volátil actual, debemos ser más disciplinados que nunca.Como gestores de múltiples activos, seremos extremadamente selectivos al elegir nuestro fondo o el General Partner. Y si considero mi enfoque de inversión directa, es exactamente el mismo. Somos, no diría más selectivos en el contexto actual que antes, porque siempre lo hemos sido, pero es verdad que tenemos que ser extremadamente disciplinados y centrarnos en la resiliencia a largo plazo, sobre todo ante los rápidos cambios que se producen.
La creación de valor, es decir, cómo vamos a ayudar a las empresas a crecer durante los cinco años que estaremos con ellas, cobra cada vez más importancia porque, lamentablemente, los bajos tipos de interés han quedado atrás, igual que el crecimiento en los múltiplos de valoración de las empresas. Por lo tanto, sabemos que en este nuevo panorama, para crear valor en nuestra cartera de empresas, debemos ser muy activos en cuanto al crecimiento de la empresa.
Aquí me gustaría destacar que, al igual que otros actores, somos muy cautelosos con el impacto de la IA. Hemos añadido un filtro adicional a nuestro proceso de toma de decisiones: ahora tenemos que pensar en cómo la IA impactará en las empresas en las que vamos a invertir. Así que, considerando que el mercado estaba muy centrado en las empresas de software, ahora ya no se compran ese tipo de compañías. Pero en el pasado hemos invertido con una estrategia muy diversificada. Por eso, hemos revisado nuestra exposición al software a principios de año, pero gracias a nuestro riguroso método de inversión, nuestra cartera está muy bien diversificada.
También estamos analizando la temática de infraestructuras. Se trata de un sector muy interesante en Europa porque sabemos que la descarbonización será un tema de inversión a muy largo plazo. Se invertirán miles de millones de euros en este sector y como inversores privados, tenemos una clara estrategia de participar en esta tendencia. Así pues, el equipo de inversión directa en infraestructuras tiene dos estrategias específicas: una, centrada en infraestructuras relacionadas con la reducción de emisiones de CO2 en los sectores del transporte y la energía. Es decir, invertir en infraestructuras que ayuden a acelerar la descarbonización. Y estamos lanzando una nueva solución, que se llama Capital Natural, donde trabajaremos en la reforestación y mejoraremos la biodiversidad del bosque para crear valor en la emisión de carbono.
¿Y cómo seleccionan las posiciones?
Uno de los primeros filtros que aplicamos es lo que llamamos el filtro de megatendencias. Hemos identificado tres: demografía, tecnología y medio ambiente. Además, nos interesa la autonomía estratégica. Sabemos que, dado que invertimos principalmente en empresas europeas, el crecimiento de las compañías que seleccionamos se verá impulsado por una, dos o tres de esas megatendencias. Este es, pues, el primer criterio de selección. El segundo aspecto es la gestión. Nuestra experiencia nos ha inculcado convicciones claras, me refiero a que si una compañía opera en un buen sector, pero no cuenta con un excelente equipo directivo, no alcanzará el éxito previsto.
Por “excelente equipo directivo” nos referimos a considerar a los directivos como auténticos campeones deportivos, es decir, necesitan ser ágiles y resilientes, especialmente en este nuevo contexto de múltiples crisis. También es importante para nosotros el factor ESG. Al seleccionar una empresa, y también durante los cinco años en los que trabajaremos con su equipo directivo, siempre establecemos desde el primer día un plan de transformación ESG muy específico para fortalecer la compañía y posicionar su modelo de negocio, garantizando así su resiliencia. No invertimos en empresas cuya gestión aún no esté del todo convencida de los criterios ESG en ninguna de nuestras estrategias: private equity, deuda privada e infraestructuras.
¿Y en qué áreas ve las mejores oportunidades?
Nuestro universo de inversión directa es predominantemente europeo. Por lo tanto, hasta el momento no tenemos equipos que inviertan en Asia ni en Estados Unidos. Y en el ámbito de la gestión multiactivos, existen variaciones. Por ejemplo, si nos fijamos en las firmas de capital privado, sabemos que mucho más de la mitad del mercado se concentra en Norteamérica. En estos momentos, la diversificación es menor entre los grandes actores, tanto en mercados privados como cotizados. Si consideramos Norteamérica y Europa, ahí se concentra la mayor parte de los activos. Lo que nos podría interesar, en cierto modo, es replicar las estrategias que implementamos en los mercados cotizados desde hace 15 o 20 años. Fuimos pioneros en expandirnos a Asia, India y China, creando empresas conjuntas que, 15 o 20 años después, siguen funcionando a la perfección y demuestran el valor de aquella estrategia.
Si queremos entrar en esos mercados, podríamos considerar una opinión muy preliminar para ver si pudiéramos hacerlo mismo en lo que respecta a estrategias de activos privados, aprovechando la fuerte presencia de Amundi, por ejemplo, en Asia. En este momento, no tenemos capacidad de inversión fuera de los mercados más importantes en private equity, que son Europa y Norteamérica. Si nos fijamos en Europa o Francia, al identificar una empresa, para nosotros un elemento clave es, por supuesto, su capacidad para tener presencia fuera de su país. Dado que invertimos en empresas de mediana capitalización, es fundamental para nosotros que la empresa haya comenzado a desarrollarse fuera de su país de origen. Durante nuestro periodo de inversión, colaboraremos con el equipo directivo para acelerar la internacionalización de la empresa, ya sea mediante crecimiento orgánico o mediante adquisiciones.
En el caso de las empresas de nuestra cartera, la mitad de su crecimiento proviene de adquisiciones y la otra mitad, decrecimiento orgánico. Así que participamos activamente en la consolidación del mercado con nuestras empresas participadas. Esto es muy importante porque, dentro de cinco años, cuando se produzca una desaceleración en determinados mercados o un menor crecimiento, tendremos que actuar con rapidez y acelerar la estrategia de desarrollo.
¿Qué comentarios reciben de sus clientes? ¿Qué solicitudes, preguntas o inquietudes tienen?
Debido a todas las crisis a principios de año, los clientes han preguntado sobre la resiliencia de su cartera. Por eso, realizamos este ejercicio de revisar todas las carteras y brindarles tranquilidad sobre cómo la IA y los precios de la energía podrían afectarlas. Pero la pregunta principal para todos los actores del private equity en el mundo en este momento, desde el inversor institucional, es sobre la liquidez. Nos preguntan mucho sobre liquidez y distribuciones (Distributions to Paid-In Capital, DPI). Solemos decir que el DPI es el nuevo TIR, ya que el inversor quiere recuperar su inversión y tener liquidez. Y estoy segura de que la situación se mantendrá durante algún tiempo, porque, con todo el contexto y los factores geopolíticos, hay menos liquidez.
Los inversores de private equity conservan las empresas durante más tiempo que antes; en los años de bonanza se solían vender empresas después de cuatro años, de media. Ahora, necesitamos más tiempo para generar más valor. Esto probablemente hará que las empresas se mantengan activas durante más tiempo. Así que podría tener algún impacto en la TIR. Y en este momento, especialmente en algunos sectores, hablamos sobre el software. Algunas de las empresas de la cartera simplemente no se pueden vender. En este sector, la situación está paralizada porque no hay compradores, por lo tanto, los vendedores se encuentran en una situación complicada. En cualquier caso, dado que el sector del capital riesgo siempre está creando nuevas soluciones, observamos el crecimiento de las operaciones secundarias, lo que representa una nueva vía de liquidez. El mercado prevé que, aproximadamente, el 25% de nuestras salidas provengan de los fondos de continuación o del mercado secundario. Y dado que los inversores institucionales ejercen cierta presión sobre las salidas, también se trata de una solución beneficiosa para todos los participantes. Así pues, la liquidez es claramente el tema principal de conversación con nuestros inversores.
¿Cómo valoran estos cambios en la liquidez de las inversiones?
La pregunta es la misma para los clientes que utilizan soluciones de inversión directa o para los que utilizan gestoras múltiples. Porque cuando se gestiona una gestora múltiple, si las empresas en las que se invierte no ofrecen liquidez, no se puede ofrecer liquidez a los clientes finales. Así pues, este cambio es inevitable. El tema es exactamente el mismo cuando se trata de inversión directa o multigestión en activos privados. Y lo mismo ocurre con los inversores institucionales.
A medida que nos adentramos en el ámbito de la gestión patrimonial, cada vez más en el de los clientes de este tipo, con los fondos semilíquidos evergreen se presenta la misma limitación, ya que también es necesario generar liquidez. Hay que ser muy cautelosos y nosotros lo somos porque seguimos creyendo que el próximo año necesitaremos mucha formación para este nuevo segmento de la población wealth que para nosotros es claramente un segmento en crecimiento. Pero tenemos que explicarle mucho a la gente que invierten en activos no líquidos.
¿Y participan activamente en la formación de clientes, por ejemplo, impartiendo seminarios?
Sí, porque creo que esto va mucho más allá de los activos privados. En Amundi tenemos una filosofía de colaboración con socios de banca minorista para cada clase de activo. Contamos con numerosos programas de formación, tanto para los clientes del banco (asesores bancarios y banqueros privados) como para que estos, a su vez, formen a sus clientes finales. Por lo tanto, en Amundi tenemos muchos ejemplos de cómo hemos implementado programas de educación financiera.
Ahora también lo hacemos en Francia y España, a través de las redes sociales, trabajando en educación financiera. Primero realizamos una intensa labor educativa con nuestros distribuidores y nuestras redes de socios, dirigida al cliente minorista final. Así, nuestros clientes comprenden la importancia de invertir pronto y de diversificar. Respecto a este punto, podemos añadir el componente de activos privados y explicar por qué estos desempeñan un papel tan importante en este proceso. Si esta formación financiera no está limitada a los activos privados, va mucho más allá de los activos privados.



