Los fondos open-end y los fondos cotizados en bolsa (ETFs) europeos, excluidos los fondos del mercado monetario, captaron 188.000 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, lo que supone un descenso respecto a los 203.000 millones de euros del primer trimestre, según datos de Morningstar. La escalada de tensiones en Oriente Medio lastró el apetito de los inversores por el riesgo y fue la principal causa del descenso, a juicio de la firma.
Por clases de activos, los fondos de renta fija desbancaron a la renta variable como líder en el segundo trimestre, al captar 84.100 millones de euros frente a los 75.700 millones del primer trimestre, mientras que las entradas en fondos de renta variable se moderaron hasta los 72.400 millones de euros. Los fondos de asignación (allocation funds) registraron su tercer trimestre consecutivo por encima de los 20.000 millones de euros.
Por su parte, los fondos de activos reales volvieron a registrar entradas por valor de 3.700 millones de euros, por lo que lograron revertir casi por completo las salidas de 4.100 millones de euros registradas en los dos trimestres anteriores: los inversores se decantaron por el petróleo y el gas, e incluso por el oro, a medida que se reducían los suministros debido al cierre casi total del estrecho de Ormuz, tal y como justifican en Morningstar.
Inversión pasiva vs activa
La tendencia hacia la inversión pasiva se mantuvo durante el segundo trimestre, y las estrategias pasivas representaron el 75% de las entradas netas. Los fondos pasivos captaron 128.500 millones de euros, liderados por los ETFs con 94.600 millones de euros, mientras que los fondos activos captaron 59.400 millones de euros, principalmente en vehículos tradicionales open-end.
La renta variable sigue siendo la clase de activo predilecta de la gestión pasiva: la renta variable indexada registró un aumento de 89.900 millones de euros, mientras que la gestión activa perdió 17.800 millones en flujos. En el caso de la renta fija, la situación es diferente: la gestión activa lideró con 47.500 millones de euros, frente a los 36.500 millones de euros de la gestión pasiva.
Tras haber diversificado sus carteras alejándose de la renta variable estadounidense durante el primer trimestre, en un contexto de preocupación por la inflación y las valoraciones, los inversores volvieron con fuerza en el segundo trimestre: las categorías de renta variable global y de gran capitalización mixta de Estados Unidos captaron en conjunto 88.200 millones de euros, más del doble de la cifra total del primer trimestre, gracias a los sólidos resultados empresariales y al entusiasmo por la inteligencia artificial.
Los sólidos resultados y los avances en inteligencia artificial también impulsaron una entrada de 11.700 millones de euros en los fondos tecnológicos durante el segundo trimestre, el mejor trimestre desde el primero de 2021, revirtiendo así las salidas de 5.400 millones de euros registradas en el primer trimestre. Este dato coincidió con la salida a bolsa de SpaceX en junio, que, según recoge la firma en su informe, “generó una demanda notable”.
Los fondos de infraestructuras captaron 3.800 millones de euros, frente a los 1.800 millones del primer trimestre. La razón de este interés reside, según Morningstar, en un elevado gasto en infraestructuras relacionadas con la inteligencia artificial, como la construcción de centros de datos y proyectos eléctricos. El sector también destacó por su protección natural frente a la inflación, gracias a activos físicos que generan ingresos más predecibles.
Asimismo, tras un primer trimestre espectacular, con unos flujos de 6.500 millones de euros, los fondos centrados en los recursos naturales registraron un interés más moderado en el segundo trimestre, con un retiro de fondos de 1.100 millones de euros en un contexto de frágil tregua entre Estados Unidos e Irán que provocó que los precios del petróleo bajasen desde sus máximos, por encima de los 100 dólares, hasta los 80 dólares por barril al final del trimestre, a pesar de que el tráfico en el estrecho de Ormuz se mantuvo escaso durante todo el periodo.
Por el contrario, las acciones de crecimiento de gran capitalización a nivel mundial y las de Europa registraron reembolsos de 21.200 y 4.600 millones, respectivamente, como consecuencia del aumento de los costes de los insumos, la mayor inflación energética y la consiguiente subida de los tipos de interés por parte del BCE, lo que lastró las valoraciones de las empresas de crecimiento.
Renta fija
Respecto a la renta fija, los fondos de bonos indexados a la inflación registraron sus mejores trimestres consecutivos desde la tendencia de reflación de 2021, captando 1.900 millones de euros en el primer trimestre y 2.500 millones de euros en el segundo. Los fondos indexados atrajeron 2.500 millones de euros de ese total, frente a los 1.800 millones de euros de los fondos activos.
Los fondos temáticos registraron resultados positivos —900 millones de euros en el segundo trimestre, la primera subida desde el primer trimestre de 2023—, impulsados por un cambio de tendencia de 3.700 millones de euros en el sector tecnológico.
Los fondos temáticos registraron entradas netas de 900.000 euros en el segundo trimestre —el primer trimestre positivo de la categoría desde el primer trimestre de 2023—, impulsados por un repunte de 3.700 millones de euros en los fondos tecnológicos. El repunte del sector tecnológico fue generalizado: la inteligencia artificial y el big data lideraron las entradas con 1.900 millones de euros, como parte de una tendencia más amplia centrada en la infraestructura de IA que llevó a los ETFs de semiconductores a superar al sector de la defensa en cuanto a flujos acumulados en lo que va de año durante este trimestre.
Los fondos relacionados con la actividad aeroespacial registraron su séptimo trimestre consecutivo de entradas, que se duplicaron con creces hasta alcanzar los 1.300 millones de euros, ya que la salida a bolsa de SpaceX en junio avivó el interés de los inversores y atrajo a varios nuevos participantes de emisores como Global X, VanEck y WisdomTree.
Los fondos de defensa, que reunieron 9.300 millones de euros a lo largo de 2025 hasta convertirse en la inversión temática dominante del año, registraron un saldo negativo por primera vez en más de dos años en el segundo trimestre (600.000 millones de euros).
Tampoco tuvieron un buen trimestre los fondos del sector social, que volvieron a registrar salidas (3.000 millones de euros). El sector temático general prolongó su racha ininterrumpida de pérdidas a lo largo de los tres años, con reembolsos de 1.400 millones de euros.
Entidades punteras
BlackRock encabezó la clasificación de flujos en el segundo trimestre con 36.400 millones de euros, destinados en su mayor parte a su gama de fondos pasivos de la marca iShares. De hecho, salvo Pimco y Natixis, el resto de las diez entidades que más flujos captaron tienen un factor común: una sólida oferta de productos pasivos.
La gestora ASR registró salidas por valor de 8.300 millones de euros en el segundo trimestre, dato que Morningstar justifica por el cierre de algunos de sus fondos, según recoge la base de datos de la firma. La mayor parte de las salidas de los proveedores que ocupan los 10 últimos puestos afectó a los fondos activos.



