Lazard Geopolitical Advisory prevé que persista el escenario de «tensiones latentes» en Oriente Próximo, aunque advierte que el riesgo de un retorno temporal a las hostilidades a gran escala ha aumentado considerablemente. La firma recuerda que la semana pasada los precios de los futuros del crudo Brent llegaron a superar los 100 dólares por barril, frente a los niveles ligeramente superiores a los 70 dólares registrados apenas tres semanas antes. Para Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard AM, el riesgo de nuevas subidas del precio de la energía es mucho mayor en esta ronda de escalada que en episodios anteriores, debido al agotamiento de las reservas estratégicas desde el inicio de la guerra.
«Además, tras recortar las importaciones de petróleo en casi cinco millones de barriles al día, es poco probable que China pueda absorber más impactos en la oferta», advierte Temple.
Mientras tanto, Lazard destaca que los indicadores siguen reflejando la resiliencia de las principales economías del mundo pese al complejo escenario geoestratégico.
Estados Unidos
La inflación del IPC de EE.UU. fue notablemente mejor de lo esperado en junio y, según Temple, también ha sido «menos grave» de lo previsto durante el último año, pese a los distintos focos de presión sobre los precios, entre ellos los aranceles, la guerra con Irán o, más recientemente, los semiconductores.
Hasta la fecha, explica el estratega de Lazard, estas presiones se han mantenido relativamente aisladas, aunque advierte de que, con el tiempo, el «efecto acumulativo» podría traducirse en una presión inflacionista más sistémica.
Uno de los indicadores que seguirá especialmente será la inflación de los alquileres de vivienda. La inflación de la vivienda, que representa aproximadamente el 44% del IPC subyacente, fue anómalamente baja en junio y Temple espera una aceleración, apoyada en la situación de pleno empleo de la economía estadounidense y en los bajos rendimientos de los alquileres residenciales.
Por su parte, el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan repuntó gracias a la caída de los precios de la gasolina, aunque Temple considera probable que el reciente incremento del precio del combustible provoque un aumento de las expectativas de inflación y un deterioro de la confianza durante agosto. En cualquier caso, señala que las encuestas de junio y julio reflejan la rapidez con la que la confianza puede recuperarse tras descensos temporales.
Esta semana se publicará el PIB del segundo trimestre de Estados Unidos y las previsiones apuntan a un crecimiento anualizado del 2,3%, frente al 2,1% del trimestre anterior. Temple estará pendiente de las ventas finales reales a compradores privados nacionales para evaluar el impacto de la guerra con Irán sobre la actividad privada y también del peso que está teniendo la inversión en inteligencia artificial dentro del crecimiento económico.
Zona euro
El BCE mantuvo los tipos de interés sin cambios en una decisión adoptada por unanimidad. Christine Lagarde reiteró que la institución seguirá guiándose por los datos y evitó comprometerse con una trayectoria futura de la política monetaria.
Aunque los mercados interpretaron el mensaje como una reafirmación de las perspectivas de subidas de tipos, Temple recomienda prudencia. «Yo recomendaría cautela a la hora de formular hipótesis de política monetaria con gran certeza hasta que sepamos cuándo y cómo terminará la guerra de Irán», señala.
Para esta semana se espera un crecimiento del PIB de la zona euro del 0,2% intertrimestral anualizado, frente al crecimiento cero revisado del primer trimestre. Según Lazard, la economía europea parece haber resistido el impacto de la guerra mejor de lo esperado.
En cuanto a la inflación, la firma prevé una ligera subida del IPC general hasta el 2,9% interanual, desde el 2,8% de junio, mientras que la inflación subyacente se mantendría en el 2,4%.
China y Japón
El crecimiento del PIB chino del segundo trimestre se situó en el 4,3%, por debajo de las expectativas. Según Temple, los datos de junio ponen de manifiesto una brecha cada vez mayor entre un sector manufacturero fuerte y orientado a la exportación y una demanda interna débil.
El estratega considera especialmente preocupante la divergencia entre los datos macroeconómicos y la situación del consumidor chino. Las ventas minoristas apenas superan en un 1,3% las del año anterior, el crecimiento real del gasto es prácticamente nulo y tanto la inversión como los precios de la vivienda continúan descendiendo.
En contraste, el comercio exterior fue uno de los aspectos más positivos. El superávit comercial alcanzó los 125.600 millones de dólares, el segundo mayor de la historia. Las exportaciones crecieron un 27% interanual, impulsadas por los semiconductores y los ordenadores, mientras que las importaciones aumentaron un 36%, con esos mismos sectores concentrando buena parte del incremento.
En Japón, la inflación del IPC se mantuvo contenida gracias a las medidas adoptadas por el Gobierno para limitar el impacto de la guerra con Irán sobre los precios de la energía y a las ayudas a la educación. Temple considera que el Banco de Japón parece haber superado definitivamente la deflación y espera que los hogares comiencen a trasladar parte de su ahorro desde el efectivo hacia activos como la renta variable, que ofrecen una mayor protección frente a la inflación.
Bancos centrales
Lazard considera probable que la Reserva Federal mantenga sin cambios los tipos de interés. Temple espera que la mayoría del comité opte por esperar hasta la reunión del 16 de septiembre para disponer de mayor claridad sobre la evolución de la guerra con Irán y contar con nuevos datos de inflación y empleo.
La firma tampoco anticipa sorpresas por parte del Banco de Inglaterra, ya que el alivio derivado de varios meses de inflación mejor de lo esperado podría verse compensado por el aumento de los precios de la energía y la reaceleración de la inflación general.
Respecto al Banco de Japón, Temple seguirá atento a cualquier señal que apunte a una subida de tipos más agresiva, en un momento en el que el mercado ya especula con un ritmo superior al previsto anteriormente.



