El fuerte crecimiento de los beneficios empresariales ha permitido que las compañías cotizadas de todo el mundo recuperen en menos de doce años el equivalente a su valor de mercado conjunto de principios de 2014, según el último Value Watch, elaborado por Capital Group dentro de su Global Equity Study. El análisis concluye que la evolución de los beneficios ha justificado, de forma recurrente, las elevadas valoraciones de la renta variable durante la última década.
El estudio analiza el tiempo que tardan las empresas en recuperar su valor de mercado a través de los beneficios generados, una métrica que busca responder a una de las principales cuestiones para los inversores: si las valoraciones actuales están respaldadas por la capacidad real de las compañías para generar beneficios.
Según los datos de Capital Group, las 1.600 mayores empresas cotizadas del mundo sumaban una capitalización bursátil de 35,3 billones de dólares a comienzos de 2014. Entre ese año y 2025 obtuvieron beneficios acumulados de 36,7 billones de dólares, superando así el valor total que tenían hace algo menos de doce años.
A principios de 2014, la renta variable global cotizaba a un PER de 15,9 veces, lo que, en términos estáticos, habría supuesto esperar cerca de dieciséis años para recuperar esa valoración únicamente mediante beneficios. Sin embargo, el crecimiento de los resultados empresariales redujo ese plazo en aproximadamente cuatro años.
Los beneficios sostienen las valoraciones
Capital Group destaca que este patrón no ha sido un fenómeno aislado. Las empresas necesitaron trece años para recuperar la valoración conjunta registrada en 2010 y, en el caso del mercado posterior a la pandemia, ya han recuperado el 45% del valor bursátil que tenían en 2020. Además, una de cada siete compañías ya ha generado beneficios equivalentes a toda su valoración prepandemia.
Katharine Dryer, responsable de renta variable para Europa y Asia de Capital Group, explica que la valoración de una empresa «no solo depende del múltiplo que los inversores estén dispuestos a pagar, sino también de si el crecimiento futuro de los beneficios puede justificarlo». En este sentido, recuerda que la renta variable global cotiza actualmente en torno a 21 veces los beneficios esperados para 2026, lo que eleva las exigencias para las compañías.
La experta señala que, en este contexto, la gestión activa adquiere mayor relevancia al permitir identificar aquellas empresas capaces de cumplir sus previsiones de crecimiento frente a aquellas que no lo conseguirán.
Diferencias entre regiones
El informe también pone de manifiesto diferencias significativas entre mercados. Estados Unidos recuperó el valor de mercado registrado en 2014 en un plazo de doce años, impulsado por un sólido crecimiento de los beneficios pese a partir de valoraciones elevadas.
En Europa, la recuperación llegó en trece años gracias, principalmente, al mejor comportamiento reciente de los sectores financiero y energético tras una década de crecimiento más moderado.
En el caso de España, las empresas incluidas en el universo analizado por Capital Group recuperaron en catorce años el valor de mercado que tenían en 2012, cifrado entonces en 393.000 millones de dólares. A finales de abril de 2026, la capitalización conjunta de estas compañías ascendía ya a 1,08 billones de dólares.
La gestión activa gana protagonismo
Para Capital Group, el entorno actual, caracterizado por valoraciones más exigentes, incrementa la importancia de seleccionar compañías capaces de mantener un crecimiento sostenible de sus beneficios.
La gestora considera que los gestores activos desempeñan un papel clave tanto en la asignación eficiente del capital como en la disciplina de valoración de los mercados, especialmente en un contexto en el que el cumplimiento de las expectativas de beneficios resulta determinante para la evolución de las cotizaciones.



