Los lanzamientos de nuevos ETFs siguen superando al ritmo de cierre de fondos. En 2021, había 2.692 ETFs en el mercado; a finales de 2025, esa cifra había aumentado hasta casi 5.000 estrategias de ETF, según la última edición de Cerulli Edge—U.S. Product Development Edition.
Según el informe, los ETFs activos han dominado el panorama de nuevos productos, con 953 estrategias lanzadas en 2025, lo que representó el 84% de todos los nuevos ETFs del año pasado. Ese total supera los 797 ETF lanzados en 2021 y es más del triple de las 308 estrategias activas introducidas ese mismo año. De cara al futuro, el 83% de los emisores de ETFs tiene la intención de lanzar al menos un vehículo activo en 2026, y el 94% se encuentra actualmente desarrollando (87%) o planea desarrollar (7%) soluciones de ETF activos transparentes.
«El ecosistema general de los ETFs se mantiene sólido, con un desarrollo de productos respaldado por una enorme entrada de flujos hacia esta estructura y una gran adopción en todas las categorías. De hecho, 2025 supuso el tercer año consecutivo con una cifra récord de lanzamientos de nuevos ETFs. Al mismo tiempo, el rápido despliegue de una gama de soluciones de alta demanda genera el riesgo de una oleada de cierres», explica Kevin Lyons, analista senior de Cerulli Associates.
Liquidación de fondos sin tracción
Según el estudio, a medida que los proveedores invierten más en el desarrollo de nuevos productos, también se muestran más rápidos a la hora de liquidar aquellas estrategias que no están ganando tracción, reasignando así los recursos para introducir nuevas ofertas y mantener la competitividad.
La mayoría de los cierres de ETFs han afectado a productos de baja escala con activos bajo gestión (AUM, por sus siglas en inglés) inferiores a los 50 millones de dólares; es decir, soluciones que no atrajeron el interés de asesores ni de inversores finales y que carecían de un catalizador claro para su crecimiento futuro.
Cerulli explica que, desde 2021, más del 85% de los cierres de ETFs se han producido en estos productos de menor tamaño, alcanzando un máximo del 92% en 2025. Además, señala que el volumen de productos de baja escala está impulsado principalmente por estrategias de resultado definido (defined outcome), apalancadas y de rendimiento mediante opciones (option income), las cuales representan en conjunto casi un tercio de todos los ETFs de baja escala. «Aunque los cierres podrían aumentar debido al desarrollo de nuevos productos, es poco probable que esto suponga un freno para el conjunto de la industria de los ETFs», afirma Lyons.
Cerulli constata que el 94% de los emisores de ETFs planea cerrar dos o menos ETFs activos transparentes este año, mientras que la totalidad de los encuestados prevé cerrar dos o menos ETFs pasivos ponderados por capitalización. Por el contrario, el 87% de los emisores de ETFs tiene previsto lanzar al menos un ETF activo transparente, con un 39% que aspira a lanzar seis o más, y un 30% que planea introducir al menos un producto pasivo ponderado por capitalización. «Estos datos demuestran que se sigue haciendo hincapié en el desarrollo de producto. El foco de los emisores de ETFs está en lanzar más productos en lugar de cerrar los ya existentes», concluye.



