La masificación de las estrategias semilíquidas ha cambiado el panorama de las inversiones en activos alternativos en los últimos años, abriendo las puertas a clientes de alto patrimonio y canales de wealth management a carteras y retornos a las que antes sólo podían aspirar los grandes institucionales. Y aunque la dinámica de los grandes fondos de deuda privada despertó dudas sobre el rol de la liquidez, de cara a retiros de capital extendidos, desde la industria ven que la demanda se mantiene.
“Algunos medios han advertido que los recientes rescates en algunos fondos evergreen de crédito privado podrían tener un efecto de cascada. Sin embargo, los flujos netos a estrategias evergreen de EE.UU. se han mantenido saludables, de hecho”, señaló la gestora especializada Neuberger en un informe reciente.
Según la firma, el interés ha sido sostenido. Hasta el cierre del año pasado, la industria de fondos evergreen de private equity acumuló 60 meses consecutivos de flujos positivos, de 2021 a 2025. En el segmento de vehículos de deuda privada se dio algo similar, pero la racha se rompió en diciembre del año pasado, cuando los flujos netos fueron negativos.
Esta demanda ha traído un fuerte aumento en el segmento de semilíquidos. Por ejemplo, los lanzamientos de vehículos evergreen llegaron a su punto más alto en una década durante el año pasado, con la creación de 123 nuevos vehículos de este tipo, según cifras de la firma especializada en mercado privados Preqin.
Además, los activos de los fondos evergreen alcanzaron los 530.000 millones de dólares al cierre de 2025, subiendo más de 100.000 millones de dólares respecto a 2024. Las estructuras más populares fueron las BDCs y las estrategias que primaron fueron las de crédito alternativo.
Ahora, considerando que ese fue el espacio donde se concentró la turbulencia ligada a las preocupaciones por liquidez, también fue donde se concentró la atención del mercado en general. “El último trimestre de 2025 y los meses de apertura de 2026 han visto una ola de titulares en torno a rescates actuales y potenciales en varios fondos de crédito, incluyendo algunos de los gestores más prominentes”, indicó Morningstar en un análisis.
El asunto de la liquidez
Pero lejos de extinguir el interés en el formato evergreen, resaltó la firma de servicios financieros, estos episodios “reflejan, en última instancia, una realidad estructural de la que los inversionistas están cada vez más conscientes”.
Esta, explicaron, es que “fuera de los fondos de intervalo, los términos de liquidez de las estructuras semilíquidas siguen bajo discreción de los directorios y permiten la restricción de rescates en períodos de estrés de mercado, y los managers van a ejercer esa habilidad cuando lo consideren como la mejor opción para el fondo”.
Raya para la suma, según la firma de servicios financieros, la liquidez no está garantizada y es responsabilidad de las gestoras proteger a los inversionistas de los eventos desestabilizadores. Aunque esto no quita que se haya convertido en un riesgo reputacional que las casas de inversión deben considerar.
En esa línea, cifras de Morningstar reflejan los fondos semilíquidos de capital privado manejan, en promedio, 15% de su portafolio en activos de liquidez, mientras que los de deuda privada promedian la mitad.
Ahora, es en esta variable donde las gestoras deben hacer un balance delicado. “Si tienen muy poco efectivo o activos fáciles de vender, podrían tener problemas para manejar consistentemente las ofertas sobre-suscritas de rescate. Tener demasiados activos líquidos, sin embargo, puede impactar los retornos”, advirtió la firma de servicios financieros.
Sentimiento de mercado
Pero aunque el foco de los dilemas de liquidez es la conexión de los canales de wealth management con las estructuras alternativas, la demanda sigue fuerte. Según un sondeo a bancas privadas globales realizado a fines de año por Hamilton Lane, un 86% del segmento de clientes planea aumentar su posicionamiento en alternativos este año.
La experiencia de la plataforma especializada CAIS confirma la tendencia. En base a los nueve eventos que han realizado este año enfocados en el segmento de asesores de inversión, aseguran que se ha visto un cambio estructural. “A medida que el entorno de alternativos se ha ido expandiendo y la implementación se ha vuelto más accesible, la conversación en torno a la construcción de portafolios ha evolucionado”, indicó la entidad.
Ahora los asesores tienen acceso a un amplio rango de estrategias en private equity, crédito privado, activos reales e inversiones estructuradas, yendo más allá de poner todo en el mismo paragua de “alternativos”.
Hacia delante, la expectativa es que los canales de gestión patrimonial sigan ganando terreno en el ecosistema de inversión en alternativos. Las estimaciones de la consultora PwC apuntan a que el total de capital invertible a nivel global llegaría a 481 billones (millones de millones) de dólares en 2030, y dos tercios de eso estarían ligados a los segmentos de mass affluent y HNWI. Estos polos de capital tendrían un CAGR de 5,7% y 6,5%, respectivamente, agregaron.


Por Alicia Miguel Serrano
