A río revuelto, ganancia de pescadores. Se viven tiempos volátiles en los mercados financieros internacionales actualmente y, como consecuencia, el poder de la gestión activa cada vez se ve más relevante. Ese es el entorno actual, según Matthew Beesley, CEO de Jupiter Asset Management, la gestora basada en Inglaterra conocida por su foco en la gestión activa y las estrategias de alta convicción. “Creo que estamos en un período que quizás, en retrospectiva, se vea como una era dorada para la gestión activa”, indica el ejecutivo en entrevista con Funds Society.
¿Qué ha cambiado? Después del advenimiento del quantitative easing, se vi una inflación “bastante indiscriminada” de los precios de los activos. Ese contexto, señala Beesley, complicó las posibilidades de superar los desempeños del mercado general. “Simplemente se trataba de beta trade”, comenta.
Tras una década de política monetaria expansiva, eso se ha ido normalizando considerablemente, relató el profesional, con la inflación convertida en una preocupación fija y el auge de la incertidumbre geopolítica. “Incluso sin las guerras y los desafíos, también estamos en este período de desglobalización”, señala, con países y bloques de países tratando de imponerse con más fuerza en el inestable tablero global y un “presidente de EE.UU. muy impredecible”.
La era dorada
Este es el contexto en que la gestión activa realmente brilla, para el máximo ejecutivo de Jupiter. “Eso crea un ambiente muy volátil, pero ahí es donde los gestores activos realmente pueden agregar valor”, asegura, lo que le ha traído buenos resultados a la gestora europea.
Una menor correlación entre los activos, un aumento en la dispersión de retornos de las estrategias de inversión y una mayor volatilidad son un caldo de cultivo rico para el sector.
“La dislocación de los mercados crea oportunidades para los gestores ágiles. No tienes ese beneficio como un inversionista pasivo. Por eso la gestión activa puede agregar mucho valor en estos tiempos, porque tienes la habilidad de aprovechar estas oportunidades de corto plazo”, en palabras de Beesley.
Si bien la gestión pasiva todavía tiene un rol que jugar en la construcción de cartera, acota, la selección activa de inversiones suma mucho valor.
Además, el gran impulsor de la gestión pasiva también se ha nivelado: el costo. El precio de la gestión activa se ha ido reduciendo con el pasar de los años, explica, acortando la brecha de costo con las estrategias pasivas.
Diversificación fuera de EE.UU.
Dentro de las distintas estrategias de inversión, un fenómeno en curso que llama la atención al CEO de Jupiter es la visión de los inversionistas sobre EE.UU., un mercado al que –en general– los capitales globales están sobreexpuestos.
“Hay algunas temáticas que son constantes en todos los mercados. Una es que las acciones estadounidenses se han vuelto bastante costosas, y muchas personas ya están bastante bien posicionadas en renta variable de EE.UU.”, relata el ejecutivo. En esa línea, una tendencia prevalente es “mirar todo lo que no sea” esa clase de activos.
No se trata de que los inversionistas estén retirando dinero de la bolsa estadounidense, aclara. Si bien se vio algo de capital salir de la clase de activos a principios de año, eso se revirtió en marzo. Y es difícil que la primera economía del mundo pierda su lugar privilegiado en los portafolios globales.
Pero sí se ha visto una reconsideración de los pesos dentro de los portafolios: “Muchas personas están sobreponderando EE.UU. y se están preguntando si es la decisión correcta”, explica el profesonal.
La consecuencia es que se ve más capitales internacionales mirando a Europa y Asia, buscando inversiones que entreguen flujos, tanto en renta variable como renta fija.
También han visto un interés generalizado por los alternativos líquidos, por los desafíos de estas dos categorías. “La gente quiere liquidez diaria, pero quieren cosas que no estén correlacionadas con los mercados de acciones o renta fija”, indica.
La fórmula de Jupiter
En este contexto, la gestora británica está sondeando sus opciones para futuro. Si bien descartan completamente participar en la gestión pasiva –considerando que su marca “está construida sobre la gestión activa”, recalca Beesley–, sí están mirando con interés la posibilidad de ampliarse a nuevas clases de activos.
“Todo lo que hacemos es mercados públicos líquidos”, comenta, pero “quizás haya oportunidades para mercados públicos algo menos líquidos”. En ese sentido, una posibilidad sería extenderse por el espectro de riesgo-liquidez de la renta fija, donde se encuentran instrumentos como la restructuración de créditos, defaults, ABS (asset backed securities) y CDOs, entre otros.
“No hay planes actualmente”, enfatiza el CEO de la gestora, pero es una posibilidad que tienen en el radar. “Hay algunas clases de activos de renta fija menos líquidas que podrían encajar bastante bien en Jupiter”, acota, apuntando al “área gris” que existe entre los mercados realmente privados y los realmente públicos. “Puede que haya oportunidades para que nos movamos ahí, con el tiempo”, señala.
Además, está el componente de la tecnología, que han estado apalancando como una herramienta para la eficiencia operacional. En esa línea, Beesley comenta que la inteligencia artificial “sin duda” va a ayudar al sector a agregar valor para los inversionistas.
“Incorporamos la IA en todo lo que hacemos, en nuestros equipos y procesos de inversión”, incluyendo el apoyo de estrategias sistemáticas, señala. Y si bien la tecnología no está impulsando el crecimiento de los ingresos todavía, sí los está ayudando a ser más eficientes. “Tenemos una estadística, de que el empleado promedio de Jupiter ha ahorrado alrededor de 42 minutos al día por tareas que ahora hace la IA. No suena como mucho, pero es bastante significativo”, relata.
¿M&A en el horizonte?
Jupiter Asset Management ha tenido un rol bastante activo en la actividad de fusiones y adquisiciones de la industria. En los últimos años, han adquirido dos firmas: CCLA Investment Management Limited, la gestora de recursos asociados a caridad y la iglesia más grande del Reino Unido, y Origin Asset Management, que gestiona fondos globales.
Hacia delante, tienen la puerta abierta a posibles oportunidades de adquisición. “Tenemos exceso de capital, así que tenemos recursos para invertir”, recalca Beesley, agregando que “todavía estamos atentos a oportunidades para crecer nuestro negocio a través de M&A”.
Si bien no hay planes en el horizonte, el CEO de Jupiter asegura que están mirando firmas “dónde podemos encontrar capacidades de inversión diferenciadoras o acceso a mercados donde todavía no estamos presentes”, con estrategias de nicho.
Por el contrario, descartan venderse y formar parte de una firma más grande. Muchas compañías de inversión que se están fusionando actualmente, indica, están buscando consolidar un modelo operativo escalable, para mejorar su base de costos. Ese no es el caso de Jupiter, acota, así que no tienen necesidad de que los compre otra gestora.



