Con la tecnología abriendo el acceso a soluciones financieras de distintos tipos, abriendo nuevos mercados e impulsando la inclusión en América Latina, no sorprende que las proyecciones de la industria fintech se vean auspiciosas. Y lo inversionistas de venture capital están poniendo atención. Con la consolidación que ha tenido –con un rol protagónico de los pagos digitales y las transferencias– hasta la fecha y los nuevos vectores de crecimiento que se perfilan a futuro, el mercado está mirando de cerca la evolución del sector.
Si bien las dinámicas locales dentro de la región están marcadas por distintos factores idiosincráticos, a nivel agregado, las empresas de tecnología financiera han ido cubriendo brechas de acceso a productos financieros de distinto tipo. El resultado es una industria que alcanzó un tamaño de mercado de 15.230 millones de dólares el año pasado, según la consultora IMARC Group.
Según la firma, hay una variedad de factores impulsando el carro. Mientras que los desafíos de inclusión financiera crean una demanda de servicios digitales accesibles, los flujos de remesas requieren soluciones de transferencias que sean costo-efectivas. A esto se suma la proliferación de smartphones en América Latina y el apoyo regulatorio que las fintech han recibido en distintos países.
Considerando estas tendencias en curso y otros vectores de crecimiento, la estimación de la consultora es que la industria alcance los 54.010 millones de dólares en 2034. Entre este año y ese momento, la expectativa es que las fintech de la región crezcan a una tasa anual compuesta de 15%.
El rubro favorito del mundo venture
La tecnología financiera tiene un lugar especial en las carteras de los inversionistas de capital de riesgo, consolidándose como su sector preferido.
Un sondeo de las firmas especializadas Startuplinks y Cuantico VP, realizado a principios de este año y con la participación de 126 inversionistas latinoamericanos –incluyendo fondos de venture capital, CVCs, family offices y ángeles–, muestra que un 34,9% de los encuestados espera que su próxima inversión sea en una fintech.
Además, el rubro está atrayendo las rondas de capitalización más grande en el espacio de VC. Durante 2025, según cifras de las firmas, las compañías fintech representaron un 29% de las operaciones de financiamiento, pero captaron el 61% de los montos invertidos.
El ecosistema fintech, recalcan desde IMARC, “sigue atrayendo una inversión de capital de riesgo sustancial”, promoviendo la transformación tecnológica y las iniciativas de expansión de mercado. “La sofisticada infraestructura de pagos digitales de Brasil, la legislación a las fintech progresiva en México y la adopción de criptomonedas en Argentina dan cuenta de una variedad de sendas de innovación a lo largo de la región”, indican.
Pagos y open finance como epicentro
Si bien la industria latinoamericana de tecnología financiera ofrece una variedad de servicios –incluyendo gestión de inversiones, crowdfunding y factoring, entre otros–, un segmento se perfila como el corazón del auge de la industria: los pagos digitales y las finanzas abiertas.
Desde Fitch Ratings destacan que los pagos instantáneos y open finance se están convirtiendo en “pilares centrales” de la expansión fintech en América Latina. “Están acelerando la digitalización de pagos y facilitando el intercambio de datos a gran escala, especialmente en Brasil, que tiene el ecosistema más avanzado de la región”, señala la clasificadora de riesgo en su último reporte dedicado al rubro.
Las cifras de IMARC respaldan este diagnóstico. A 2025, los pagos y las transferencias de fondos se posicionan como el actor dominante en la esfera fintech, con una participación de mercado del 45%. Esto, aseguran, se ha visto apoyado por la demanda –incumplida por la banca tradicional– de capacidades transaccionales convenientes, accesibles y costo-efectivas.
Otro ingrediente importante es la mayor penetración de la tecnología en los hábitos financieros de las personas en la región. Datos del World Bank Group muestran que un 37% de los adultos en América Latina y el Caribe tenían una cuenta móvil en 2024 (último dato disponible). Esta cifra aumentó 15 puntos porcentuales respecto a 2021. Además, la región destaca en la proporción de compradores online que pagan de forma digital: un 27% de los adultos realiza compras en internet y un 87% utilizan medios de pagos digitales.
Los motores a futuro
Hacia delante, el desarrollo de las industrias fintech va a tomar forma según las características particulares de cada mercado de la región. Considerando que las regulaciones, dinámicas de mercados y niveles de penetración bancaria varían de país a país, el contexto será determinante para el futuro de la expansión del rubro.
“En algunos mercados, las fintech han vivido un crecimiento sólido. En otros, todavía tienen un rol limitado en aumentar la penetración del crédito, por barreras estructurales como un alto uso de efectivo y altos costos regulatorios”, indica Fitch. Estos costos, explican, “pueden limitar la diversificación de productos y la capacidad de escalar a una oferta más amplia”.
Sin embargo, eso no significa que no haya tendencias generales que están seduciendo a los latinoamericanos. Las “fintech evolucionadas” y la infraestructura financiera están dentro de los segmentos de startups que los inversionistas de VC están mirando más de cerca, según el sondeo de Startuplinks y Cuantico VP.
Específicamente, los capitales regionales están mirando con atención los neobancos B2C, la infraestructura de finanzas embebidas, la tokenización de activos reales y las fintech proveedoras de liquidez, según el estudio.
Desde IMARC, agregan las iniciativas de digitalización de pagos, las metodologías de calificación crediticia que usan datos alternativos no tradicionales y las soluciones basadas en la tecnología blockchain para remesas como vectores de crecimiento claves hacia delante.




Por Beatriz Zúñiga