A lo largo del día, son muchos los informes, titulares y análisis que afronta Shanti Das-Wermes, Portfolio Manager de MFS Investment Management y gestor principal del Prudent Capital Fund. Según reconoce, su truco para aislarse del ruido es centrarse en los números, trabajar duro, estar dispuesto a aprender y cambiar de opinión, y a rodearse de gente con fuertes conocimientos.
Este es su mantra de trabajo para gestionar el Prudent Capital Fund, un vehículo multiactivo con una cartera concentrada en instrumentos variados de renta fija y bonos, y que puede invertir en efectivo y derivados para gestionar la exposición al mercado y el riesgo de pérdida. La estrategia invierte con un enfoque a largo plazo, haciendo hincapié en el valor absoluto, no en el relativo. Sobre cómo abordar una cartera multiactivo, el papel que juegan este tipo de porfolios ahora y por qué han dejado de estar de moda, hemos charlado con Das-Wermes en esta entrevista.
¿Qué aprendizajes de tu trayectoria profesional consideras que te ayudan a tu labor como gestor de fondos?
He tenido varias experiencias a lo largo de mi carrera. Empecé en consultoría estratégica, luego estuve trabajando en el campo del private equity y finalmente en los mercados públicos, de los que he aprendido a sentir confort con la idea de que te puedes equivocar. El contexto actual nos lleva a tener que pensar en términos de probabilidad y a estar abierto a cambiar de opinión. Además, para mí, algo consistente y universal ha sido el valor del trabajo duro y el aprendizaje continuo que me ha transmitido mi familia. Pensar de esta forma y tener estos valores, creo que resulta de gran ayuda.
Por supuesto, a esto hay que sumar el basarte en los números y en los datos para gestionar cualquier fondo. Muchas veces, el mercado nos cuenta una narrativa, pero los números nos muestran otra diferente. Un claro ejemplo de esto está siendo la inteligencia artificial (IA), donde los números de muchas de las compañías te dicen una historia un poco diferente de lo que te diría la acción o de lo que te dice la retórica o de los mensajes que se lanzan en redes sociales.
En el contexto actual hablamos de ruido, riesgos geopolíticos, estanflación e incluso un posible shock energético o inflacionista. ¿Cree que hay algo que el mercado está infravalorando?
El cambio estructural que creo que se ha infravalorado, desde finales del 2020, es el del coste de capital. Después de todo el estímulo monetario y fiscal, considero que esto es algo que el mercado global ha infravalorado. Y esto, obviamente, llevó a repercusiones serias en lo que fue el performance de activos en el 2022, cuando las tasas de interés subieron.
Otro aspecto que creo que se infravalora es el impacto de los cambios estructurales en las valoraciones. Estamos en un momento histórico donde las décadas parecen pasar en pocos años, donde todas las megatendencias van muy rápido -tecnología, demografía, energía, inteligencia artificial, guerras-, pero el mercado en algunas formas nos muestra que las valoraciones implican que hay mucha certeza en lo que puede pasar. Creo que hay mucha incertidumbre en cómo estos cambios estructurales van a impactar en el orden económico, político y de mercado.
¿Cómo ha cambiado el entorno de mercado y la forma de construir la cartera el nuevo entorno de tipos de interés y sus perspectivas?
Para nuestras carteras multiactivo, que son fondos de preservación de capital, esto nos ha supuesto centrarnos en duraciones más cortas en la parte de renta fija y a seguir focalizados en empresas sin apalancamiento y con capacidad de fijación de precios en el caso de la renta variable. Para nosotros, sigue siendo muy importante nuestra filosofía de crear valor en términos reales, lo que significa, dicho de forma simplista, crear un retorno real por arriba de la tasa de inflación, para poder incrementar el poder adquisitivo de nuestros clientes. Para lograrlo, vemos necesario ser dinámicos dentro de la cartera, tanto a la hora de vender activos como de añadir nuevas posiciones.
En los últimos 12 meses hemos visto muchos lanzamientos de estrategias de renta fija y renta variable, pero no de productos multiactivos. ¿Qué podemos decir en defensa de este tipo de vehículos para tenerlos en cuenta ante el contexto actual de mercado?
Creo que es muy relevante la flexibilidad que ofrece para poder moverte entre las diferentes categorías de activos, y lo digo desde la experiencia y no desde la teoría. Con una estrategia multiactivo podemos ser mucho más dinámicos y estar diversificados. Por ejemplo, en nuestro fondo, que no tiene restricciones, nos podemos mover por el mercado, país o sector donde veamos que hay oportunidades. Nuestro trabajo es simplemente buscar esas oportunidades y tomarlas de donde sean y donde estén. Y lo hacemos de una forma concentrada, lo cual es muy diferente de un fondo multiactivo normal que debe tener 300 o 350 acciones dentro. Nosotros buscamos tener alrededor de entre 20 y 40 posiciones.
Cuando un inversor incluye un fondo multiactivo en su cartera, ¿qué rol está buscando que tenga ese fondo en el conjunto de sus inversiones?
Depende mucho del cliente. Muchos de nuestros canales, obviamente, tienen intermediarios y el fondo puede cumplir la función de constituir el porfolio completo o, en otras ocasiones, considerarse una posición un poco más conservadora, comparado, por ejemplo, con fondos de renta variable que dan una beta mucho más alta; incluso, a veces, puede utilizarse para compensar una posición más contrarian. Sin duda, esto es algo que depende mucho del perfil del cliente y del perfil del intermediario. Para nuestro mandato, y no creo que sea lo mismo para todos los fondos multiactivos necesariamente, la estrategia tiene la función de preservación de capital a través de los diferentes momentos del ciclo.
De todos los activos que comprende vuestra cartera, ¿dónde ves las mejores oportunidades ahora mismo?
Cabe matizar que el fondo está posicionado relativamente de forma conservadora, ya que consideramos que las valoraciones, a día de hoy, implican a futuro retornos bajos o posiblemente negativos. Dicho esto, una de nuestras posiciones más grandes es en bonos de tesoro norteamericanos, en la parte corta de la curva, ya que la moneda base es el dólar, pero también en mortgage-backed securities y en crédito corporativo. En renta variable, estamos encontrando oportunidades en subsectores relacionados con la IA, dentro de este contexto de ganadores y perdedores que tanto está marcando este sector. También vemos otros sectores que, simplemente, de una forma cíclica, se encuentran en una situación favorecida por la IA donde es interesante tomar posiciones a largo plazo, así como algunos sectores clínicos como, por ejemplo, la química o la construcción. En defensa también hemos mantenido nuestra exposición, que comenzó tras el COVID, en particular, del lado europeo.




Por Beatriz Zúñiga