Entre los vaivenes de los mercados y las tendencias de los clientes de alto y ultra alto patrimonio, el panorama del negocio de gestión patrimonial se ve muy distinto a las bancas privadas tradicionales de antaño. Ante una audiencia de profesionales de la industria financiera, convocados en el Funds Society Leaders Summit en Miami, altos ejecutivos de Bolton Global, Insigneo Financial Group, Bigsur Partners y WE Family Offices delinearon los principales desafíos que enfrentan en el entorno actual.
En el panel inaugural de la cumbre –un evento organizado por Funds Society y CFA Society Miami– destacaron la importancia de los procesos internos, la evolución de las necesidades de los inversionistas y el avance tecnológico, incluyendo el factor disruptivo de la inteligencia artificial (IA).
“Los desafíos más grandes de hoy no sólo son relacionados con los mercados, sino que estructurales, conductuales y operacionales”, recalcó la moderadora de la instancia, Kimberly Argüello, Senior Investment Portfolio Analyst, Investment Management Consultant y miembro de CFA Society Miami. La gobernanza, el alinearse con los intereses de los clientes y la disciplina en la toma de decisiones, subrayó, importan tanto como el desempeño de las carteras.
Diálogo a nivel de compañía
Entre los altos y bajos de las distintas clases de activos, los riesgos de mercados tienden a acaparar la atención de los asesores financieros y gestores patrimoniales varios. Sin embargo, también hay riesgos por el frente de la gobernanza y la operación. “Muchas veces, como industria, ignoramos ese aspecto de los riesgos”, comentó John Cataldo, Chief Legal y Chief Administrative Officer de Bolton Global.
En un contexto en que el mayor riesgo regulatorio es lo cambiante del marco de reglas, la recomendación del profesional es que haya más diálogo entre las distintas áreas de la compañía, pero manteniendo la flexibilidad necesaria para incorporar oportunidades de inversión, pero manteniendo el sentido de responsabilidad. “Es importante que todos entendamos que el compliance es una herramienta, es una parte efectiva de la experiencia. Es la naturaleza de nuestro negocio”, enfatizó.
Esta área se vuelve especialmente relevante para las compañías globales que están interesadas en América Latina. En una región extensa y heterogénea –decenas de países, con marcos regulatorios y particularidades propias–, las compañías tienden a poner sólo un par de banderas en mercados como Brasil y México, relató Raúl Henríquez, CEO y Chairman de Insigneo Financial Group.
“El acercamiento a la región es tibio”, dijo. “Tienes que estar enfocado y comprometido con la región, que implica tener una capacidad robusta de compliance que entienda las diferencias en marcos regulatorios en cada país que quieres participar”, agregó.
Lo que esperan los clientes
No es sólo el entorno regulatorio el que ha estado transformando la industria. Las mismas demandas de los clientes de gestión patrimonial, tanto family offices como inversionistas retail, han ido evolucionando en los últimos años.
Para Henríquez, la apertura del acceso a distintos productos y estrategias de inversión ha convertido al servicio en “un factor clave in la ecuación”.
Por el lado de los activos, Ignacio Pakciarz, Founding Partner y Co-CEO de Bigsur Partners, recalcó que el fin del período de política monetaria laxa que reinó por una década “ha forzado un marco de valor relativo más explícito, que en la era del quantitative easing”.
Para el profesional, esto “levantó la vara”, poniendo el foco en la calidad de los modelos de negocios y los factores microeconómicos. Este entorno, explicó, “hace que los inversionistas piensen en términos del ciclo completo, respecto a los retornos ajustados al riesgo”.
De todos modos, los distintos tipos de clientes tienen distintas dinámicas. A diferencia de institucionales, los family offices tienen la ventaja de la flexibilidad, invirtiendo a discreción y sin limitaciones regulatorias. “La oportunidad es más grande y la flexibilidad es la fuerza”, comentó Santiago Ulloa, Founding y Managing Partner de WE Family Offices.
Eso sí, también tienen el desafío de incorporar elementos como la tributación y las estructuras societarias a la planificación.
El rol de la tecnología
Una creciente implementación de tecnología también es algo que los CEOs de firmas de gestión patrimonial están incorporando en sus expectativas con el rubro.
Para Henríquez, de Insigneo, la implementación de la inteligencia artificial va a ser un factor importante para las firmas en el futuro. Sin embargo, no cree que la interacción humana desaparezca del proceso de asesoría. “La IA va a ser prevalente, pero podría jugar a favor de una estrategia de ‘humanos primero’”, dijo.
Otra tendencia que ve tomando vuelo es la demanda por mayor personalización en las soluciones de inversión. “Predigo que la personalización se va a volver accesible a través de la tecnología y va a ser una necesidad, incluso a nivel de los afluentes”, comentó en el panel.
Por el lado de las inversiones, también hay una influencia relevante en las carteras. La revolución de la IA ha dictado el ritmo de las inversiones growth estos años, según Pakciarz, de Bigsur. Ahora, explicó, “se trata de resegmentar el growth hacia la alta calidad de precio razonable, lejos de estrategias especulativas y de larga duración”.
“Para los selectores de activos, esto favorece una diversificación en estilos y sectores, una mayor selectividad en el espacio growth, coberturas realmente oportunísticas y una estructuración de pagos bien pensada”, agregó.



