El patrimonio de los fondos de pensiones latinoamericanos es cada vez más elevado, pero también más internacional. Algunos datos significativos que reflejan la dimensión de esta oportunidad los encontramos, por ejemplo, en México, donde los valores extranjeros representaban aproximadamente el 15% de los activos totales de las Afores, que alcanzaron los 488.000 millones de dólares a finales de 2025.
Aún más relevantes son las cifras de Colombia, donde aproximadamente el 49% de los activos de las carteras obligatorias de pensiones estaban invertidos en el extranjero el año pasado; y las de Chile, país en el que el 51,7% de los activos de sus fondos de pensiones está invertido en el extranjero; esto implica aproximadamente 123.700 millones de dólares en el exterior y 115.600 millones en el mercado nacional.
Este crecimiento se traduce en una oportunidad de negocio para las firmas latinoamericanas, que ven claro tener buen acceso a productos UCITS o incluso lanzar vehículos domiciliados en Europa. Pero también para las firmas europeas, quienes ven una vía para acercar al inversor internacional a invertir en el mercado local latinoamericano.
“Vemos una mayor demanda de los fondos de pensiones por invertir fuera, siendo la jurisdicción luxemburguesa la que más interés despierta; y esto es una tendencia que se extiende en toda la región. Este tipo de inversor institucional considera que Luxemburgo es una plaza sólida, con una legislación estable, transparente y conectada con el resto del mundo”, destacaba recientemente Felipe Díaz Toro, Managing Partner de EDN Abogados, durante un evento de la Asociación de la Industria de Fondos de Luxemburgo (Alfi, por su sigla en inglés).
Chile, una apuesta por modernizarse
Para los expertos, Chile es un claro ejemplo de esta tendencia. Por un lado, cabe destacar que su industria de fondos ha protagonizado una transformación muy importante que, en opinión de Díaz, está impulsando los mercados de capitales hacia una clara modernización e internacionalización. “Tenemos un nuevo gobierno, un negocio muy profesional y con una agenda muy ambiciosa. La actual reforma de pensiones permitirá aumentar el patrimonio y los activos en los que invertir, con especial foco en los mercados privados.Por otro lado, vemos que las firmas chilenas están internacionalizando sus estrategias, pensando no solo en los jugadores locales, sino también entre los jugadores europeos y globales”, explicaba Díaz.
En consecuencia, Chile ya cuenta con una relevante industria de fondos onshore, con las inversiones alternativas en el centro: 37.900 millones de dólares en fondos de inversión públicos (marzo de 2025); y 7.200 millones en activos bajo gestión en fondos de inversión privados (junio de 2024), con un 27% en capital privado, un 26% en inmobiliario y un 17% en deuda privada.
Según insistía Díaz, esta nueva etapa genera oportunidades de negocio muy interesantes entre Chile y el ecosistema luxemburgués de fondos: “Se abren oportunidades de colaboración en la presencia del capital chileno en los mercados globales; y también del capital del resto del mundo en el mercado chileno. En el primer caso –cuando los fondos de pensiones quieren invertir en actividades globales o en vehículos globales–, se hace uso cada vez más, plataformas estructuradas en Luxemburgo y vehículos UCITS. Y, en el segundo caso, hablamos de que las estructuras europeas pueden dar acceso al participar en el desarrollo del mercado chileno, de la mano de agentes locales con todo el expertise que eso supone”, defendió.
El ejemplo más claro de esta tendencia de doble dirección es el negocio de LarrainVial Asset Management. Según explicó Camila Guzmán, Portfolio Manager Latam Equities de la firma, que también participaba en el mismo evento de Alfi, el cambio que ha dado la industria chilena, pasando a gestionar localmente los assets invertidos, ha construido un sector fuerte y con altos estándares; “ahora necesitamos los vehículos para invertir fuera, y Luxemburgo los tiene”.
Actualmente, su estructura en Luxemburgo es bastante estándar dentro de gestoras latinoamericanas que buscan distribución internacional, ya que combina vehículos UCITS domiciliados en Luxemburgo con delegación de funciones y una plataforma de distribución global. “Vinimos a esta plaza porque los fondos de pensiones tienen unos estándares muy altos y aquí se ajustaban a su demanda. Tuvimos que ‘escalar’ una gran montaña para subir al principio, pero una vez lo logras, obtienes esta estructura importante que te hace competir globalmente. Fue muy interesante, porque cuando tuvimos la oportunidad de llegar hasta los inversores institucionales offshore, fue cuando salimos de Chile y tratamos de diversificar nuestra base de clientes. Fue una gran tarea. Empezamos a venir a Luxemburgo para ver a los inversores extranjeros en 2016 y, al principio, no estaban muy receptivos a hablar de Chile, pero esto es algo que ha ido cambiando. Ahora, la percepción es que estamos ante un país relevante dentro del global de los mercados emergentes”, señalaba.
Y añadía: “En estos años, hemos visto que más inversiones han ido de los fondos de mercados emergentes globales y lo han hecho con gestoras más regionales. Ahí es donde entramos también. Ahora somos uno de los players más grandes en renta variable latinoamericana del mundo, gracias a los fondos de pensiones, pero también a los estándares que se establecen”.
Argentina: potencial por desarrollar
Dentro de la región, también destaca la industria de fondos argentina. Según explicaba Valentin Galardi, presidente de la Cámara Argentina de Fondos Comunes de Inversión (CAFCI), el sector se enfrenta a importantes cambios que, siguiendo el ejemplo de Chile, le ayuden a modernizarse y abrirse al capital y la confianza internacional. “Para nosotros era inimaginable estar en Luxemburgo presentando la posibilidad de que 14 fondos sean una opción para los inversores argentinos, sobre todo teniendo en cuenta que nuestra Ley de Fondo Mutual fue creada en 1962. Sin embargo, en 2024 la industria de fondos en Argentina (fondos comunes de inversión, FCI) experimentó cambios relevantes en tres planos: crecimiento de activos, transformación de productos y ajustes regulatorios ligados al nuevo contexto macro”, compartía Galardi durante su participación en el evento de Alfi.
En su opinión, uno de los puntos que marcan hacia dónde va la industria de fondos argentina es que se han creado nuevas categorías, tanto de fondos como de inversores. “Por un lado, se ha presentado una nueva categoría de fondos, los FCI para inversores calificados, que tienen menos límites de inversión y pueden invertir en activos más complejos, mercados internacionales y estructuras menos líquidas. En segundo lugar, se crea una nueva categoría de fondos con exposición internacional vía FCI locales registradas, abriéndose una puerta de entrada internacional”, destacaba Galardi como principales cambios.
Galardi se muestra optimista y confía en los pasos que está dando la industria, en particular el regulador, hacia una mayor apertura. “Tenemos delante 22 millones de inversores, es una gran responsabilidad”.


Por Beatriz Zúñiga
