Marcus Vinicius, Head de US Offshore para Franklin Templeton, cumple tres años al frente del negocio en la región con un objetivo claro: acelerar el crecimiento en este mercado estratégico. La oficina de US Offshore, además, se encuentra en plena expansión de equipo, en un momento en el que la firma redobla su apuesta por situar al cliente en el centro de su estrategia y elevar el nivel de servicio a todas sus necesidades.
Desde su oficina en el sur de Florida, Vinicius lidera una plataforma que funciona como un auténtico “microcosmos” del negocio transfronterizo, dando cobertura a un perfil de cliente global: desde inversores latinoamericanos en Miami y Texas, hasta clientes asiáticos en California o europeos en Nueva York. En esta entrevista exclusiva con Funds Society, repasa el balance de estos tres años, analiza cómo han evolucionado las necesidades del cliente offshore y detalla la ambiciosa hoja de ruta de Franklin Templeton en tecnología y producto.
¿Qué cambios ha efectuado Franklin Templeton para US Offshore?
El cambio más importante viene del lado del cliente. Estamos viendo una clara concentración del negocio: los clientes quieren trabajar con menos gestoras, pero con más capacidades.
Buscan soluciones completas, vehículos eficientes y partners que entiendan sus carteras y estrategias en su conjunto. Por eso, nuestra evolución va en esa misma dirección: ofrecer todo tipo de estrategias a través de todo tipo de vehículos, combinando inversiones en mercados públicos y privados.
Además, somos una casa con un fuerte ADN de consolidación. Adquisiciones recientes como Lexington Partners o Putnam Investments han resultado especialmente transformadoras, aportándonos capacidades diferenciales en mercados privados – en el caso de Lexington – y en la forma de gestión del riesgo, oferta y calidad de sus productos, en el caso de Putnam.
¿Cómo están organizados desde el punto de vista comercial?
Contamos con una estructura regional conformada por equipos en Miami, Nueva York y la Costa Oeste, que combina wholesalers externos e internos, y national accounts.
Más allá de la estructura, lo importante es el enfoque: nuestros equipos se esfuerzan por entender al cliente de forma integral y, a partir de ahí, lo conectan con los equipos especialistas de Franklin que resulten adecuados. Se trata de un modelo basado en la colaboración interna, donde el objetivo no es vender un producto, sino construir soluciones a medida.
¿Y tienen capacidad para vender vehículos distintos, ya sea un ETF activo, un fondo tradicional o un fondo alternativos?
Franklin Templeton ha sufrido una enorme transformación en los últimos cinco años hasta convertirse en lo que es hoy: una plataforma global integrada con exposición a mercados públicos y privados; fondos tradicionales y ETFs; y una fuerte apuesta por la innovación digital. El reto ahora no es solo ofrecer buenos productos, sino explicar bien quiénes somos: una firma con capacidades públicas y privadas bajo un mismo paraguas. En un contexto en el que el cliente demanda un menor número de proveedores, pero con más capacidades, creemos que Franklin – con más de 1,74 billones de dólares en AUM, datos a febrero de 2026 – está bien posicionado para responder a esta necesidad.
Has mencionado a Lexington. ¿Tenéis algún interés adicional en el segmento de alternativos?
Los mercados privados son una de las grandes palancas de crecimiento sobre las que centramos nuestra estrategia global. Hoy contamos con capacidades muy relevantes en crédito privado, real estate, private equity e infraestructuras.
Además, estamos asistiendo a un proceso de cierta “democratización” de estos mercados, con vehículos evergreen que permiten el acceso a este tipo de activos a inversores wealth, algo que antes estaba reservado al inversor institucional.
Más allá de las capacidades que antes mencionaba, hemos reforzado nuestra oferta a través de alianzas estratégicas en infraestructuras junto a Actis, DigitalBridge y Copenhagen Infrastructure Partners, enfocadas en tendencias estructurales como la transición energética o la digitalización.
Franklin Templeton, a nivel distribución, ¿cómo está organizado?
Franklin Templeton cuenta con una estructura de distribución global que combina las capacidades globales de una gran gestora, con una fuerte presencia local en mercados clave.
En este contexto, la región de Iberia y Latinoamérica juega un papel relevante dentro de la estrategia global del grupo, reflejada en una sólida presencia local, con ocho oficinas repartidas por toda la región, más de 150 profesionales, y gestoras locales en México y Brasil. Javier Villegas es el responsable de los planes de crecimiento de la gestora a nivel regional. A nivel local, las estrategias de distribución están lideradas respectivamente por Hugo Petricioli (México), Ana Álvarez (Iberia), Marc Forster (Brasil), Sergio Guerrien (Sudamérica) y un servidor en US Offshore.
A nivel global, la estructura se vio fortalecida recientemente con el nombramiento de Daniel Gamba como Chief Commercial Officer y Co-President, en octubre de 2025. Junto a Terrence Murphy (Head of Public Market Investments) y Matthew Nicholls (Chief Financial and Operating Officer), constituyen un equipo de tres Co-Presidents que, bajo el liderazgo de nuestra CEO Jenny Johnson, contribuye a reforzar la ejecución de la estrategia de la firma.
¿Cómo es el proceso de lanzamiento de un vehículo?
Nuestro enfoque es global. En mercados privados, solemos empezar por el mercado doméstico y, una vez que el producto gana tracción, lo escalamos internacionalmente.
En mercados cotizados, hemos ampliado significativamente la oferta, por ejemplo, con la integración de productos de Putnam, que tenían una fuerte base en EE.UU. pero menos presencia internacional.
El objetivo, en última instancia, es crear soluciones escalables que puedan distribuirse de forma eficiente en múltiples geografías y, en ese sentido, creo que tenemos una enorme ventaja competitiva por nuestra capacidad global de distribución para ofrecer las mejores estrategias.
Centrándonos en los clientes, mencionaste que cada vez quieren trabajar con menos firmas. ¿Qué otras tendencias ves en US Offshore?
Todos nuestros grandes clientes, por cada fondo que aprueban, dan luz verde a un número mucho más elevado de ETFs. Hoy gestionamos entre 60.000 y 70.000 millones de dólares, pero nuestra ambición es crecer mucho más. Queremos estar en el top 10 de proveedores de ETFs de toda clase, abarcando activos, pasivos y smart beta.
Estamos trabajando en escalar nuestra plataforma, adaptándonos siempre a las necesidades de cada mercado. El cliente ya no elige entre fondo tradicional o ETF: busca flexibilidad y eficiencia.
En líneas generales, el cliente offshore es cada vez más global y sofisticado. Busca soluciones personalizadas, acceso a mercados privados y una arquitectura flexible de vehículos.
Además, es especialmente sensible a factores fiscales y geopolíticos, lo que hace que el asesoramiento financiero sea clave. En este contexto, nuestro objetivo es posicionarnos como socio estratégico, no como proveedor de producto.
Una gran cuenta global, ¿qué suele preferir, el ETF activo o el propio fondo?
Cada vez se trata en menor medida de elegir entre ETF o fondo. El cliente lo que busca es flexibilidad y utilizar el vehículo que mejor encaje con su arquitectura, ya sea por motivos operativos, fiscales o de construcción de cartera.
Lo que sí observamos son diferencias regionales. Mientras que en mercados como el de Brasil, siguen más orientados a fondos, en México se está impulsando considerablemente el uso de ETFs, pero la tendencia global es transversal: acceder a una misma estrategia a través de distintos tipos de vehículo.
¿Qué otras tendencias observas en ETFs?
Vemos tres tendencias claras: el crecimiento del ETF activo como herramienta de construcción de carteras; la convergencia de este tipo de vehículo con los mercados privados y la tokenización que, aunque aún está en fase de desarrollo, tiene la enorme capacidad de transformar la industria al mejorar la eficiencia, reducir los costes y permitir transacciones casi en tiempo real.
¿Cómo es vuestra cultura de integración de la IA?
Es uno de los pilares clave de nuestra estrategia a nivel global. Estamos invirtiendo en análisis de datos, inteligencia artificial y, especialmente, en tokenización.
Como te comentaba antes, creemos firmemente que la tokenización puede transformar por completo nuestra industria ya que permite mayor eficiencia, reduce los costes operativos y mejora los procesos de distribución. Por ejemplo, puede facilitar transacciones casi en tiempo real y reducir significativamente la carga operativa.
Además, estamos viendo cómo la infraestructura financiera está evolucionando hacia modelos basados en blockchain, donde Franklin Templeton ya tiene una posición pionera.
Sobre el futuro, ¿hay planes de seguir comprando?
No me corresponde especular sobre posibles adquisiciones, pero remitiéndome a lo que en varias ocasiones ha comentado nuestra CEO te diré que, si surgiera una oportunidad de adquisición que tuviera sentido estratégico para Franklin, estaríamos probablemente abiertos a considerarla.
La compañía tiene track record de consolidación dentro de la industria y ahora está en una situación dulce porque cuenta con productos que son súper ventas, pero también con productos nicho.
Desde la adquisición de Legg Mason en 2020, hemos cerrado alrededor de una decena de operaciones de compra y en cinco años hemos pasado de los 700.000 millones de dólares en activos bajo gestión a superar los 1,67 billones de dólares. Hoy el foco está puesto en consolidarnos como socio estratégico de nuestros clientes ya que tenemos las capacidades para lograrlo. Hoy contamos con una plataforma global, capacidades en mercados públicos y privados, diversificación por tipo de estrategia y producto, innovación tecnológica y el foco puesto en ofrecer soluciones a medida para nuestros clientes.



