Las necesidades financieras anuales para la transición climática a nivel mundial podrían alcanzar hasta 10 billones de dólares (trillones de dólares americanos) al año, entre 2031 y 2050, según el Climate Policy Initiative, según se ha destacado en el evento «Inversión y Financiación de la Transición», organizado por EthiFinance, agencia europea independiente de Rating de crédito, Rating ESG y proveedor de SPOs.
El acto, que ha tenido lugar en el Real Casino de Madrid, ha contado con la apertura institucional de Antonio Ortiz, subdirector adjunto de Finanzas Sostenibles en la Dirección General del Tesoro y Política Financiera, quien ha explicado que “la transición no es un concepto abstracto, sino una oportunidad económica real que exige movilización de capital e innovación financiera. No se trata de una carga regulatoria ni de un ejercicio de buenas intenciones, sino de una palanca de competitividad y resiliencia para el tejido empresarial. La inversión en transición contribuye a reducir los riesgos a los que se enfrentan las empresas y, al mismo tiempo, abre nuevas oportunidades de negocio, refuerza la autonomía energética y tecnológica y actúa como un catalizador clave de la innovación”.
La jornada se estructuró en tres mesas de debate que permitieron abordar la transición desde diferentes perspectivas, ofreciendo una visión integral del ecosistema de la financiación sostenible y conectando los distintos eslabones de la cadena de valor: desde la demanda de los inversores hasta la oferta por parte de las compañías y las entidades financieras.
Primera mesa: estrategia de negocio
La primera mesa, moderada por María Cristina Romero, Head of Sustainable Finance Iberia de EthiFinance, reunió a Mariola Domenech, directora de Sostenibilidad de Acciona Energía, y a Jorge Portillo, CEO y cofundador de Greemko, con el objetivo de analizar cómo las empresas están integrando la transición en su estrategia de negocio y la importancia de la medición y la tecnología para alcanzar los objetivos de descarbonización. María Cristina Romero destacó que «desde EthiFinance estamos convencidos de que estamos en el momento idóneo para situar la transición climática en la agenda del sector público y privado como un eje transversal para el desarrollo de políticas y planes de acción que permitan a las compañías responder con dinamismo e innovación a los retos geopolíticos y sociales de la actual coyuntura«.
Durante el debate, los ponentes coincidieron en la necesidad de disponer de datos fiables que permitan a las empresas medir su progreso y comunicar de manera transparente sus avances en materia de descarbonización. En este sentido, Jorge Portillo resaltó que “un plan de transición creíble no es un documento de reporting; es una hoja de ruta operativa, financiera y de gobernanza para transformar el negocio. Para esto, el primer paso es medir bien y contar con las herramientas necesarias para ello”.
Segunda mesa: creciente apetito inversor
La segunda mesa, moderada por Pablo Esteban, subdirector general de Spainsif y Consejero de Eurosif, contó con la participación de María Folqué, Lead Marketing Manager Iberia de Allianz Global Investors; Diego Morata, Sustainable Investment Principal de Alantra; y Marc Miralles, Head of Sustainability de Suma Capital. El objetivo de este debate fue explorar el creciente apetito inversor por productos financieros de transición y la creciente necesidad de comprender en profundidad los planes de transición de las compañías para canalizar el capital hacia inversiones realmente alineadas con la descarbonización de la economía real.
Pablo Esteban subrayó que «la transición se ha convertido en un eje central de la agenda europea a nivel de competitividad, con el foco puesto en sectores estratégicos como la energía, el acero, el cemento, transporte o las tecnologías limpias«, señalando además la importancia de reforzar los mecanismos de colaboración público-privada, especialmente en proyectos complejos o de largo plazo como los proyectos de infraestructura, donde resulta clave diseñar estructuras financieras que permitan movilizar capital privado y gestionar adecuadamente los riesgos.
Por su parte, los ponentes aportaron la visión de los gestores de activos, coincidiendo en la relevancia de contar con hojas de ruta claras para poder canalizar el capital hacia la transición. María Folqué destacó que “sin inversión en infraestructuras no puede haber transición”, en línea con lo mencionado por Esteban. Asimismo, Diego Morata enfatizó: “Hoy, analizar una inversión con rigor exige entender cómo la transición impacta en el modelo de negocio de la compañía o activo y traducir ese impacto a términos financieros, es decir, ver cómo influye en CAPEX, costes, ventas, crecimiento o riesgos”.
Tercera mesa: análisis de desafios
La tercera mesa, moderada por Julián Romero, presidente del Observatorio Español de la Financiación Sostenible (OFISO), reunió a Pablo Pérez-Montero, Global Head of Sustainable Finance & ESG Advisory CIB de CaixaBank; Acssana Mendes, Sustainable Banking Iberia Lead – Vice President de Crédit Agricole CIB; Laura Fernández, responsable de Finanzas Sostenibles de Telefónica; y Aurora Gracia, vicepresidenta y directora de Sostenibilidad de Cunext Group. El objetivo de este debate fue analizar los desafíos de canalizar financiación hacia los sectores más difíciles de descarbonizar y el papel de la banca en el diseño de soluciones financieras adaptadas a la transición.
Julián Romero subrayó que «uno de los grandes desafíos es canalizar financiación hacia los sectores más difíciles de descarbonizar, como el transporte marítimo y aéreo, la minería, el acero o el cemento, donde la transición exige importantes inversiones y soluciones financieras adaptadas”. Durante el debate los ponentes abordaron tanto la perspectiva de la industria, en los retos que enfrentan las compañías en su proceso de transformación, como el papel de las entidades financieras en el desarrollo de productos y soluciones que permitan acompañar a sus clientes en este camino hacia la transición.
Por su parte, Pérez-Montero resaltó que “el desarrollo de productos y estructuras de financiación innovadoras es una prioridad. La Financiación de la Transición supone una de las grandes áreas donde las entidades hemos puesto el foco estratégico, jugando un papel esencial para apoyar a los sectores más intensivos en emisiones”. Desde la perspectiva de las compañías, Fernández resaltó que “las redes de telecomunicación y la digitalización son esenciales para acelerar la descarbonización de otros sectores, por ello, es clave que se fomente la inversión en estas infraestructuras críticas y aceleremos así la transición verde”.
Por su parte Gracia enfatizó: “La financiación sostenible es fundamental para transformar la industria, desde Cunext llevamos años implementando proyectos transformacionales, basados en la descarbonización y la ampliación de negocio. Nuestro proyecto de cobre verde, es un buen ejemplo de la descarbonización de procesos y productos, basado en la economía circular del cobre, garantizando un menor impacto en el medio ambiente y reduciendo la extracción minera del mismo, avalado por un PERTE de Descarbonización y por financiación del BEI”.
En el evento también se ha resaltado que el desarrollo de etiquetas específicas para la transición representa un avance significativo para el desarrollo de la inversión y financiación sostenible. A nivel regulatorio, la inversión de la transición podría verse impulsada gracias a la nueva propuesta de SFDR 2.0, que incorpora una nueva categoría de producto financiero de transición; ya nivel nacional, con el Real Decreto 214/2025 , que genera la obligación a determinadas organizaciones de calcular su huella de carbono y publicar sus planes de reducción de emisiones. En esta misma línea, la financiación de la transición también se está impulsando con el reciente lanzamiento de los Principios de los Bonos y Préstamos de Transición de la ICMA y LMA, respectivamente. Al respecto, Acssana Mendes subrayó que «históricamente, la ausencia de un marco claro ha sido una de las principales barreras para redirigir los flujos financieros hacia proyectos de transición. Estas nuevas guías de ICMA y de la LMA representan un avance significativo en términos de transparencia y credibilidad de los planos de transición, y deberían contribuir a crear un círculo virtuoso que incentive el desarrollo de la financiación de transición».
Sin embargo, el impulso de la transición requiere de un entorno regulatorio que aporte mayor claridad sobre el concepto de transición , que coadyuve en su interoperabilidad, y que al mismo tiempo responda con dinamismo a las expectativas de los inversores y financieros en un entorno cambiante y competitivo, sin poner en riesgo la estabilidad financiera, como recoge el Informe Anual de OFISO 2026 .
La clausura del evento estuvo a cargo de Adolfo Estévez , director general Iberia de EthiFinance, quien destacó que «la financiación de la transición ha dejado de ser un tema menor para convertirse en uno de los ejes centrales de la agenda global . Hemos constatado un cambio de mentalidad muy relevante sobre la necesidad de abordar la transformación de sectores que hoy están en pleno proceso de transición. Estamos ante una década decisiva , si conseguimos orientar los flujos hacia transformaciones profundas y no solo hacia cambios marginales, la financiación de transición puede convertirse en el motor de un nuevo modelo de desarrollo bajo en carbono , competitivo y socialmente justo».



