Intesa Sanpaolo refuerza aún más el papel de sus bancos internacionales como motor estratégico de crecimiento fuera de Italia, ampliando el uso de Aladdin Wealth, la tecnología de inversión y gestión de riesgos de BlackRock diseñada para el mundo de la gestión patrimonial, que ya ha sido adoptada con éxito dentro del Grupo.
Según explican, esta iniciativa está alineada con el Plan de Negocio 2026–2029, presentado por el consejero delegado de Intesa Sanpaolo, Carlo Messina, que identifica la tecnología como un facilitador clave y el crecimiento de los Bancos Internacionales como una prioridad dentro de un camino más amplio de integración en todo el Grupo.
Además, señalan que la iniciativa forma parte de la expansión más amplia del modelo de asesoramiento del Grupo fuera de Italia, incluida la creación, dentro de la División de Bancos Internacionales, de una red de asesoramiento al estilo Fideuram para apoyar el crecimiento en gestión de patrimonio y protección. El objetivo es involucrar a 2.500 gestores de relación y 1.200 asesores financieros para atender a todos los segmentos de clientes —desde banca privada hasta retail— con una meta global de alrededor de 1 millón de clientes.
“El crecimiento de los Bancos Internacionales de Intesa Sanpaolo se basa en un modelo cada vez más integrado y en la adopción gradual de tecnología compartida, comenzando por la ampliación de la plataforma Aladdin Wealth de BlackRock para apoyar todo el proceso de asesoramiento en nuestros mercados. El proyecto nos permite desarrollar aún más la experiencia de nuestros asesores dentro de sus redes locales y, al mismo tiempo, elevar el nivel de servicio ofrecido a los clientes”, ha afirmado Paola Papanicolaou, Chief de la División de Bancos Internacionales.
Según Papanicolaou, con esta iniciativa, “Intesa Sanpaolo refuerza el papel de los Bancos Internacionales como un motor clave del crecimiento del Grupo fuera de Italia, plenamente alineado con la integración, la simplificación y la evolución tecnológica descritas en el Plan de Negocio 2026–2029”.
Implantación tecnológica
Por ahora, la División de Gestión de Activos de Intesa Sanpaolo ya ha completado con éxito la integración de la tecnología Aladdin en sus compañías de Europa Central y del Este (Eurizon AM Slovakia, Eurizon AM Hungary y Eurizon AM Croatia). Del mismo modo, la mejor práctica italiana en distribución se está extendiendo al exterior mediante el despliegue de las funcionalidades de Aladdin Wealth y Robo4Advisory, con el objetivo de reforzar la vinculación de los clientes en los Bancos Internacionales del Grupo.
En el marco de una integración estratégica, la tecnología Aladdin Wealth se implantará de forma gradual este año en Eslovaquia y Hungría, seguida de Eslovenia y Croacia en 2027, y posteriormente se extenderá a otros países dentro del perímetro de Intesa Sanpaolo, reforzando aún más la integración y el modelo operativo global del Grupo.
Según indica, “la adopción de una solución tecnológica común e integrada apoya a los asesores a lo largo de todo el proceso de asesoramiento, mejora la consistencia de las propuestas de inversión y fomenta una interacción continua y multicanal con los clientes —incluidos los canales digitales de autoservicio— dentro de un marco controlado y plenamente alineado con el modelo del Grupo”.
La entidad considera que con la tecnología Aladdin Wealth, la plataforma puede proporcionar una supervisión integral del ciclo de vida de la inversión, integrando las actividades de asesoramiento, los motores de riesgo, los controles de calidad y consistencia de datos, y herramientas digitales avanzadas. “La implantación de la plataforma en los Bancos Internacionales se apoyará en una estructura multidivisa y multilingüe, adaptable a distintas normativas locales, armonizando los procesos de asesoramiento e inversión entre mercados, todo ello a través de la experiencia de usuario de Aladdin Wealth para los asesores”, matizan.
Según su visión, la tecnología, por tanto, mejora la calidad del servicio, la personalización de las soluciones y el control del riesgo, respetando plenamente las características específicas de cada mercado. “Un marco tecnológico escalable y seguro también incrementa la eficiencia operativa y reduce la complejidad, favoreciendo una colaboración más efectiva entre los Bancos Internacionales y las demás Divisiones del Grupo, y acelerando el time-to-market de las soluciones de inversión”, concluyen.



