Entre el 23 y el 26 de marzo tendrá lugar en el Hotel InterContinental de Miami la Conferencia de Cumplimiento AML de FIBA número 26. El encuentro de profesionales tendrá como tema “La nueva realidad del cumplimiento antilavado de dinero: IA, Activos Digitales y la Carrera por Mantenerse a la Vanguardia”.
“El panorama de la lucha contra el blanqueo de capitales (ALD) y el cumplimiento normativo se está transformando a un ritmo que pocos podrían haber anticipado hace apenas una década. Lo que antes era una disciplina basada principalmente en la interpretación regulatoria y la supervisión de procedimientos se ha convertido en una función sofisticada e impulsada por la tecnología que exige agilidad, visión estratégica y aprendizaje continuo”, señala FIBA en un comunicado.
La conferencia reúne a banqueros, líderes de tecnología financiera, empresas de activos digitales, reguladores y profesionales del cumplimiento para debatir de forma sustantiva sobre los avances regulatorios, la innovación y las mejores prácticas.
La inteligencia artificial es el eje central de esta transformación. Las instituciones financieras están integrando cada vez más la IA en los sistemas de monitoreo de transacciones, flujos de trabajo de investigación y reportes de actividades sospechosas. Estas herramientas ofrecen eficiencias mensurables, un reconocimiento de patrones más sólido y capacidades analíticas mejoradas. Sin embargo, no están exentas de limitaciones. Su eficacia depende de una gobernanza rigurosa, una supervisión rigurosa y una comprensión clara de sus fortalezas y vulnerabilidades.
Al mismo tiempo, los actores de delitos financieros están aprovechando la misma tecnología. La inteligencia artificial se utiliza para generar identidades sintéticas y eludir los controles de incorporación y diligencia debida del cliente, especialmente en la verificación de titulares de cuentas y beneficiarios finales. Como resultado, los equipos de cumplimiento se enfrentan a amenazas más sofisticadas que nunca. La alfabetización técnica y el conocimiento tecnológico se han convertido en componentes esenciales de los programas eficaces de prevención del blanqueo de capitales.
La rápida expansión de los activos digitales añade otra capa de complejidad. Las empresas de activos digitales buscan cada vez más la obtención de licencias bancarias, difuminando aún más las fronteras entre las instituciones bancarias tradicionales y los modelos financieros emergentes. Esta convergencia introduce nuevos competidores, marcos de supervisión en evolución y nuevas consideraciones de riesgo. Los debates regulatorios en torno a las criptomonedas y los activos basados en blockchain continúan desarrollándose en América, con distintos niveles de madurez y consistencia.
En este entorno, FIBA señala que el rol del oficial de cumplimiento ha evolucionado radicalmente:“Los profesionales de hoy deben ir más allá de la mera interpretación regulatoria. Se espera que comprendan la innovación, evalúen el riesgo tecnológico y colaboren entre las funciones comerciales y tecnológicas. La analítica avanzada, los sistemas de monitoreo basados en IA y la exposición a activos digitales requieren un conjunto de habilidades más amplio y dinámico que nunca”.
En respuesta al cambiante panorama del cumplimiento normativo, FIBA ha ampliado su oferta educativa más allá de sus certificaciones AML y programas avanzados de cumplimiento, incluyendo capacitación especializada en cumplimiento de fintech y cumplimiento de activos digitales, garantizando que los profesionales estén capacitados para cumplir con las exigencias regulatorias y operativas modernas.
Como señala David Schwartz, presidente y director ejecutivo de FIBA: “La profesión de cumplimiento ya no se define únicamente por conocer las reglas. Requiere comprender la innovación, anticipar los riesgos emergentes y comprometerse con la formación continua. En el entorno actual, la preparación no es opcional, sino estratégica”.
FIBA sirve de puente entre Estados Unidos y Latinoamérica, fomentando la colaboración financiera transfronteriza y la comprensión regulatoria. Hoy en día, FIBA representa a 110 instituciones miembros, incluyendo bancos, empresas fintech y proveedores de servicios profesionales, y ha certificado a más de 10.800 profesionales en toda la región.



