Lombard Odier prevé que el crecimiento en las economías desarrolladas se mantenga por debajo de su potencial en 2026, en un contexto marcado por valoraciones elevadas tras dos años de rentabilidades excepcionales en los mercados financieros. En su último informe CIO Office Viewpoint, la entidad subraya que el entorno exigirá a los inversores un mayor equilibrio entre riesgo y rentabilidad, con especial atención a la diversificación y a la combinación de temáticas estructurales de crecimiento con estrategias orientadas a reforzar la resiliencia de las carteras.
En conjunto, las diez convicciones de Lombard Odier reflejan un posicionamiento estratégico que combina crecimiento estructural, generación de rentas y diversificación en un entorno de mayor exigencia para los inversores. Estas son sus convicciones:
- Mercados emergentes: crecimiento de beneficios y divisas apoyadas por recortes en EE. UU.: La entidad anticipa un crecimiento del 17% en beneficios por acción en la renta variable emergente en 2026. El impulso provendría del mayor crecimiento económico, la urbanización, la automatización y el avance de la clase media. En renta fija, los bonos emergentes ofrecen rendimientos atractivos en dólares, respaldados por ratios de deuda pública y balances externos más sólidos que en muchos mercados desarrollados. Los recortes de tipos en Estados Unidos en la segunda mitad del año podrían actuar como viento de cola para las divisas emergentes.
- China: tecnología y sostenibilidad como ejes estratégicos: Dentro de Asia, el banco destaca dos temáticas en China: tecnología —que abarca computación en la nube, inteligencia artificial, comercio electrónico, vehículos eléctricos y semiconductores— y sostenibilidad. China refuerza su liderazgo en el refinado de tierras raras, cadenas de suministro de vehículos eléctricos y energía solar, además de avanzar en tecnologías de conservación y tratamiento digital del agua. Las valoraciones tecnológicas se consideran atractivas frente a sus homólogas globales.
- Renta variable desarrollada de calidad y con dividendos: Ante la previsión de crecimiento moderado, la firma apuesta por compañías de calidad en mercados desarrollados que ofrezcan dividendos atractivos, balances sólidos y menor volatilidad relativa. Sectores como financiero, energía, industria, salud, consumo básico, utilities e inmobiliario pueden aportar estabilidad mediante flujos de caja recurrentes y capacidad de crecimiento del dividendo.
- Recuperación de pequeñas y medianas compañías: Las small y mid caps de mercados desarrollados, que comenzaron a recuperarse en la segunda mitad de 2025, podrían seguir superando a las grandes empresas en 2026. El banco apunta a un crecimiento acelerado de beneficios, valoraciones atractivas, ganancias de productividad vinculadas a la inteligencia artificial y mayor actividad en fusiones y adquisiciones.
- Preferencia por deuda soberana británica: Con diferenciales corporativos en niveles ajustados, el banco muestra preferencia por bonos gubernamentales con mayor rentabilidad, en particular los Gilts británicos a diez años. La entidad prevé una caída de la inflación y recortes de 100 puntos básicos por parte del Banco de Inglaterra en 2026, lo que podría favorecer los retornos totales.
- Bonos convertibles como herramienta de equilibrio: Los bonos convertibles, que combinan renta fija con opción de conversión en acciones, pueden ofrecer protección a la baja y participación en subidas bursátiles. En un entorno de crecimiento moderado y potencial volatilidad, este activo permitiría capturar más potencial alcista que riesgo bajista, con exposición relevante a Asia-Pacífico y a sectores como utilities, inmobiliario y materiales.
- Inmobiliario suizo y europeo como fuente alternativa de rentas: El inmobiliario suizo mantiene una prima de rentabilidad frente a los bonos soberanos a diez años en niveles no vistos desde 2022. En Europa, el diferencial entre rendimientos inmobiliarios y tipos de referencia a cinco años sigue siendo significativo tras los recortes del Banco Central Europeo, lo que refuerza su atractivo como fuente de ingresos.
- Materias primas impulsadas por IA y electrificación: La digitalización y la adopción de la inteligencia artificial incrementan la demanda de energía e infraestructuras, favoreciendo metales como cobre, aluminio, tierras raras y uranio. El oro podría beneficiarse del aumento de la fragmentación geopolítica y de la diversificación de reservas por parte de bancos centrales.
- Hedge funds y private equity para reforzar la diversificación: La entidad recomienda mantener exposición a estrategias de hedge funds, especialmente event-driven y de valor relativo/arbitraje, capaces de generar retornos independientemente de la dirección del mercado. En private equity, prioriza empresas medianas con valoraciones razonables, menor apalancamiento y enfoque en mejoras operativas, así como coinversiones y operaciones secundarias.
- Divisas infravaloradas: yen, yuan y corona sueca: El banco identifica oportunidades en el yen japonés, ante la convergencia de políticas monetarias entre EE.UU. y Japón; en el yuan chino, apoyado por exportaciones resilientes y superávit por cuenta corriente; y en la corona sueca, respaldada por la mejora cíclica y su exposición a la recuperación alemana y al aumento del gasto en defensa.



Por Alicia Miguel Serrano