SpainCap, la asociación que representa a la industria del venture capital y el private equity en España, cumple 40 años. Su director general, José Zudaire, hace balance de estas cuatro décadas en las que el sector ha vivido una «transformación profunda: hemos pasado de ser un mercado incipiente, muy dependiente del capital público y con una base limitada de gestores, a un ecosistema profesionalizado, internacional y plenamente integrado en los mercados globales».
En esta entrevista con Funds Society, destaca tres hitos clave que se han producido en este tiempo: la consolidación de gestores con track record contrastado; la apertura al capital internacional, que hoy confía en España como destino de inversión; y la capacidad del sector para acompañar a empresas en todas las fases de su crecimiento, desde startups tecnológicas hasta compañías industriales consolidadas.
Con la madurez actual, la duda es si queda potencial de recorrido y, para el director general, la respuesta es clara: el margen es amplio. «Gestionamos una cartera de más de 2.500 empresas participadas, con más de 100.000 millones de euros invertidos, y el capital gestionado se ha multiplicado por cuatro en la última década. El siguiente reto es cualitativo y cuantitativo: aumentar el peso del capital privado sobre el PIB, acercarnos a los niveles de los países más avanzados de nuestro entorno y movilizar más capital institucional nacional, especialmente a largo plazo. Como sector, aspiramos a seguir creciendo de forma sostenida, con volúmenes de inversión anuales cada vez más elevados y con mayor capacidad de acompañar proyectos estratégicos para la economía española», asegura.
Las cifras actuales muestran el impacto económico del sector: más del 6% del PIB, más de 530.000 empleos y una rentabilidad media histórica cercana al 11%. Y ese último punto es especialmente relevante, pues cada vez más inversores miran al mundo del capital privado como destino de sus ahorros: «Para los inversores, el capital privado ofrece diversificación, exposición a la economía real y una prima de rentabilidad asociada a su horizonte de largo plazo. La iliquidez es un factor a tener en cuenta pero, bien integrada en carteras diversificadas, se ve compensada por la generación de valor, la descorrelación respecto a los mercados cotizados y la capacidad de capturar crecimiento estructural», explica.
El experto reconoce que «el entorno es hoy más volátil, pero el PE y el VC han demostrado históricamente su capacidad para seguir ofreciendo retornos atractivos incluso en ciclos complejos». De hecho, los recientes acontecimientos, incluidos los geopolíticos, también afectan a los mercados privados, si bien cuentan con herramientas que pueden ayudar a amortiguar esos vaivenes: “Los acontecimientos geopolíticos, la inflación o los cambios en los tipos de interés afectan a toda la economía, y los mercados privados no son ajenos a ello. Sin embargo, el PE y el VC cuentan con herramientas diferenciales: una gestión activa, una visión de largo plazo y la capacidad de transformar compañías desde dentro. Esto permite amortiguar parte de la volatilidad a corto plazo. No somos inmunes, pero sí menos dependientes del ruido diario de los mercados cotizados», defiende.
Democratización con cautela
El director general de SpainCap también se pronuncia sobre otro asunto controvertido: la participación del inversor minorista en los mercados privados, a partir de 10.000 euros. En su opinión, «es una tendencia relevante, pero que debe abordarse con cautela». Considera que «es positivo ampliar la base inversora y democratizar el acceso al capital privado, siempre que vaya acompañado de una adecuada información, formación financiera y una correcta evaluación del perfil de riesgo. No es un producto para todos los inversores, pero sí puede tener sentido dentro de una planificación patrimonial bien estructurada», añade.
Muchos de ellos optan por vehículos evergreen o con ventanas de liquidez más frecuentes, productos que precisamente responden a una demanda creciente. «Aportan flexibilidad, pero también plantean retos en términos de gestión y valoración. Desde SpainCap creemos que pueden convivir distintos formatos, siempre que se mantenga la coherencia entre el tipo de activo, el horizonte de inversión y las expectativas de liquidez», afirma Zudaire.
Retos para los próximos 40 años
De cara a los próximos 40 años, dice el director general, los grandes retos del sector «pasan por atraer más capital institucional nacional, reforzar el talento, impulsar la financiación del crecimiento y la innovación, y mantener un marco regulatorio competitivo. Dentro de 40 años veo un sector aún más relevante, más integrado en la financiación estructural de la economía, con mayor peso en la transición energética, la digitalización y el crecimiento sostenible”.
Por el camino, tendrán que superar y beneficiarse de novedades regulatorias y tecnológicas. Entre las primeras, hay sobre la mesa iniciativas sobre asuntos de control interno y comisiones en los fondos cerrados, así como propuestas para incluir la definición de productos alternativos en los fondos de pensiones: “Las iniciativas en materia de control interno o comisiones deben analizarse con equilibrio. Es fundamental proteger al inversor y garantizar la transparencia, pero también preservar la flexibilidad que caracteriza a los fondos cerrados y su capacidad de generar valor. La inclusión explícita de los activos alternativos en la definición de los fondos de pensiones sería un paso muy relevante, ya que facilitaría la canalización de ahorro a largo plazo hacia la economía productiva. En este sentido, iniciativas como la SIU pueden jugar un papel clave para desarrollar estas inversiones si se diseñan con una visión de largo plazo», explica el director general de SpainCap.
Procesos como la tokenización están también sobre la mesa: «Es una tendencia emergente que puede aportar eficiencia operativa, trazabilidad y, en el futuro, mayor accesibilidad. Aún está en una fase temprana, pero es un ámbito que seguimos con atención y que puede tener recorrido si se desarrolla con seguridad jurídica y estándares claros».
Sin olvidar la sostenibilidad, que se impulsa desde la asociación: “La sostenibilidad es ya un eje estructural del private equity y el venture capital. Precisamente por nuestro modelo de gestión activa y de largo plazo, pueden integrar de forma muy efectiva criterios ambientales, sociales y de buen gobierno en la estrategia de inversión y en la gestión de las compañías participadas. No se trata solo de mitigar riesgos, sino de generar valor a largo plazo, mejorar la competitividad de las empresas y reforzar su resiliencia». «Desde SpainCap impulsamos múltiples iniciativas en este ámbito: guías de buenas prácticas, formación específica, grupos de trabajo y colaboración con organismos nacionales e internacionales. Estas iniciativas están claramente tomando fuerza y responden a una demanda creciente por parte de los inversores, que cada vez exigen mayor transparencia, métricas homogéneas y un enfoque real y medible de la sostenibilidad», explica Zudaire.
Además de estas actividades en materia sostenible, SpainCap cuenta con una ambiciosa agenda para los próximos años, centrada en aspectos como la movilización del capital nacional: «De cara a los próximos años, tenemos una agenda muy ambiciosa. Queremos seguir reforzando el papel del capital privado como pilar de la financiación de la economía española, impulsar la movilización de capital institucional nacional, especialmente el ahorro a largo plazo, y avanzar en un marco regulatorio competitivo y estable. Además, seguiremos apostando por la internacionalización del sector, el desarrollo del talento, la promoción de la innovación y la sostenibilidad, y el fortalecimiento del diálogo con las instituciones públicas y los reguladores», explica el director general. En su opinión, «el 40 aniversario no es un punto de llegada, sino un punto de partida para una nueva etapa en la que el PE y el VC sigan siendo motores de crecimiento, empleo y competitividad para España».
SpainCap es la asociación que representa a la industria de venture capital y private equity en España. Integra a más de 200 gestoras nacionales e internacionales, 100 proveedores de servicios y 30 inversores institucionales, entre los que se encuentran aseguradoras y fondos de pensiones. Los miembros de SpainCap realizan inversiones a medio y largo plazo en compañías no cotizadas, desde empresas emergentes hasta compañías consolidadas, aportando no solo financiación estable en forma de capital, sino también conocimiento estratégico, innovación y acompañamiento en la gestión. SpainCap promueve el desarrollo del capital privado como palanca para impulsar la transición sostenible del tejido empresarial español, generando valor tanto para los inversores como para el conjunto de la sociedad. Asimismo, la Asociación forma parte del Consejo de Finanzas Sostenibles y del Foro Nacional de Empresas Emergentes.



