Oddo BHF ha dado a conocer sus perspectivas para 2026, que incluyen una confianza en los mercados estadounidenses impulsados por la tecnología, y la relevancia que van a tener los incentivos fiscales.
Bruno Cavalier, economista jefe de la firma, explica que en 2025, el presidente Donald Trump implementó de manera agresiva todo su programa y la economía superó con éxito esta prueba de resistencia. Pero duda de que esto se repita en 2026, ya que observa una disonancia: el mundo rara vez ha parecido tan inestable y, sin embargo, el sentimiento general es positivo.
En definitiva, los mercados afrontan un año con eventos de calado. Por ejemplo, la transición de la Reserva Federal estadounidense. Su presidente, según Cavalier, es el actor más importante del mercado, ya que influye en la dirección de la política monetaria de Estados Unidos y su comunicación. Si bien admite que esta situación ya tuvo precedentes, las divergencias dentro del FOMC han aumentado drásticamente en los últimos meses.
Otro evento de calado serán los aranceles. La marcada disminución de la incertidumbre arancelaria podría dar la impresión de que este impacto en el comercio mundial se ha superado por completo. Pero a juicio de la firma, esta percepción resulta errónea. Aquí, apunta que casi la mitad de los ingresos arancelarios recaudados en 2025 tienen una base jurídica frágil.
Finalmente, para evitar o limitar una derrota en las elecciones de mitad de mandato, Trump tiene un incentivo para intervenir directamente en la economía. A medida que aumentan las tensiones geopolíticas a principios de 2026 (Ucrania, Latinoamérica e Irán), la desconexión entre Estados Unidos y China es cada vez mayor.
Las perspectivas económicas estadounidenses siguen dependiendo de la salud de los consumidores. La IA aún no tiene un efecto realmente transformador en la actividad. En realidad, según el experto, se está produciendo una recuperación de la productividad, no un auge, que está recompensando los esfuerzos realizados por las empresas para superar la escasez de mano de obra tras la pandemia.
Respecto a la economía europea, el experto afirma que ha logrado resistir las crisis externas, pero aún no ha demostrado un fuerte impulso interno. Los factores que impulsan la recuperación cíclica apuntan al aumento de los salarios reales, la reactivación del crédito bancario y la resiliencia del empleo.
Eso sí, espera una recuperación de la economía alemana, con la narrativa positiva apuntando a que el nuevo gobierno comprende el riesgo de la desindustrialización y pide un estímulo masivo a la inversión. Eso sí, en el lado negativo, observa que Alemania es el país más expuesto al nuevo orden mundial que combina el proteccionismo estadounidense con la competencia China.
En el ámbito de la política monetaria, Cavalier todos los bancos centrales apuntan a la neutralidad, lo que implica un statu quo en el BCE, una relajación en el BoE y un endurecimiento en el BoJ. El caso de la Fed es más atípico. La lógica apuntaría a un mantenimiento de las tasas, en contraste con las expectativas del mercado y los deseos de Trump.
Como riesgos, el experto apunta a una posible recesión consumidora en Estados Unidos derivada de un enfriamiento económico motivado por el deterioro del mercado laboral y un hipotético estallido de la burbuja de la IA, en un contexto de exposición sin precedentes de la riqueza de los hogares a los mercados de valores.
A esto se sumaría un hipotético repunte de la inflación como consecuencia del traspaso de los aranceles al consumidor y los efectos de la esperada rebaja fiscal en Estados Unidos.
Estrategia
Laurent Dénize, co director de Inversiones de ODDO BHF, prefiere la renta variable estadounidense frente a la europea. Por varias razones. Si bien reconoce que las valoraciones están elevadas, en realidad hay una justificación para ello por los sólidos flujos de caja y retornos de capital de las Siete Magníficas. De hecho, la inteligencia artificial es una de sus temáticas favoritas, por lo que no esperan un estallido de la burbuja en este sector a corto plazo. Eso sí, considera necesario que la deuda de los hiper escaladores esté monitorizada.
Además de la temática de la inteligencia artificial, Dénize apuesta por el estilo value, cíclicos y small caps. Estas últimas van a registrar un crecimiento del beneficio por acción superior a las grandes compañías.
Sobre Europa, el experto admite que se ha producido una expansión de múltiplos, pero también, que las expectativas de beneficios empresariales son demasiado optimistas. En esta región, sin embargo, considera adecuado tener una posición doméstica, a través de los sectores financiero, de defensa, utilities y small caps de fuera de Francia.
En renta fija, la firma espera mejores momentos para entrar en deuda de gobiernos, mientras que en crédito se muestra cautelosa: los yield parecen atractivos, pero los diferenciales son demasiado estrechos.
Como diversificadores de la cartera, Dénize apuesta por el euro, que se fortalecerá respecto al dólar, y los metales, tanto preciosos como el oro como industriales, como el cobre.



