Los fondos sostenibles -registrados como artículo 8 o 9 (SFDR)- siguen creciendo en España. Según los últimos datos de Inverco, en 2025 su patrimonio aumentó un 22% -equivalente a 31.816 millones de euros, tras crecer en el último trimestre 8.802 millones-, hasta alcanzar los 178.780 millones. La cifra supone ya un 39,7% del volumen total de los fondos en nuestro país.
Desde la entrada en vigor de SFDR, en marzo de 2021, el patrimonio registrado en fondos de inversión bajo los artículos 8 o 9 ha experimentado un crecimiento de 150.445 millones, pasando de representar el 9,8% hasta un 39,7% a finales de diciembre de 2025. Es decir, actualmente casi cuatro de cada 10 euros están en fondos sostenibles.
“El crecimiento de los fondos sostenibles va en línea con un progreso de mercado razonable. La buena noticia es que, pese al ruido político -en ocasiones contrario a principios básicos de la ciencia y la sostenibilidad-, la realidad es tozuda y los fondos sostenibles siguen abriéndose camino, como es lógico”, comenta Andrea González, directora general de Spainsif.

La experta valora el crecimiento vivido hasta ahora pero cree que no basta, que no es suficiente, para conseguir los resultados buscados desde la industria: «Si definimos la “suficiencia” en términos de resultados -esto es, cuánto nos estamos acercando a los objetivos de sostenibilidad gracias a los fondos sostenibles-, la respuesta es no, no es suficiente. Será necesario seguir creciendo tanto en volumen como en profundidad, y continuar innovando y perfeccionando la gestión sostenible hasta dar con esas teclas que permitan activar o incentivar determinados cambios en las empresas desde la inversión (siendo por supuesto conscientes de las limitaciones que afrontan los inversores a la hora de promover dichos cambios)».
Por tipo de inversor, lo tiene claro: el reto está en el minorista. En declaraciones a Funds Society, explica que, desde la perspectiva del inversor institucional, una vez que se identifican oportunidades y riesgos concretos y cuantificables vinculados a cuestiones de sostenibilidad, resulta difícil volver atrás y actuar como si no existieran”. Donde está el reto es en el segmento retail, donde queda todavía mucho camino por recorrer. En este sentido, dice, “es clave facilitar el proceso de presentación de los productos de inversión sostenible y ayudar a que los riesgos y oportunidades asociados a la sostenibilidad se perciban con mayor claridad por parte del inversor final”.
Artículo 9: la asignatura pendiente
Según los datos de Inverco, los fondos de inversión que promueven características medioambientales y sociales (art.8) acumularon 176.333 millones de euros (el 39,2% del total) mientras los fondos con objetivo de inversión sostenible (art.9) suponen 2.447 millones de euros (el 0,5% del total). Por número de fondos, los registrados como artículo 8 asciende a 377, con 830 clases registradas –para contextualizar, el total de fondos registrados en la CNMV a finales de diciembre de 2025 asciende a 1.535-. Respecto a los fondos con objetivo de inversión sostenible (art. 9), su número asciende a 20, con un total de 44 clases registradas.
Desde Spainsif coinciden en la escasez de fondos artículo 9, que incluso ha ido en descenso en los últimos años -de acuerdo con los datos de su plataforma de fondos art 8 y 9 comercializados en España, un 0,93% de los fondos españoles eran artículo 9 a diciembre de 2024 vs un 0,95% a diciembre del 23, lo que habla de un dato estable o en leve descenso-.

Fuente: Spainsif. Datos de finales de 2024
Además, comenta González, las aportaciones netas al patrimonio de los fondos nacionales artículo 9 existentes al cierre del 2024 fueron negativas, de -98,36 millones de euros, lo que supone un descenso del 3,14%, pero esto podría cambiar en los próximos años, augura: «Con los ajustes regulatorios adecuados, es previsible una evolución gradual. Sobre la mesa está la propuesta de SFDR 2.0 de la Comisión Europea, que introduce nuevas categorías con un mayor atractivo comercial y que podrían facilitar el desarrollo de la filosofía de los fondos sostenibles del artículo 9″.
En su opinión, «si esta reforma viene acompañada de una adaptación coherente de MiFID, podría contribuir a estimular la demanda». Desde el lado de la oferta, añade, «una regulación más clara permitiría una supervisión más homogénea y reduciría la incertidumbre en materia de cumplimiento normativo para el registro de fondos artículo 9. Además, a medida que las empresas transforman sus procesos, bienes y servicios hacia prácticas y objetivos más sostenibles, se amplían las oportunidades para el diseño de este tipo de productos».
Pero no deja de lado los retos que siguen existiendo: «Los umbrales de materialidad en el reporte de taxonomía introducidos por Omnibus, así como la reducción en la disponibilidad de datos derivada de la CSRD, añaden complejidad adicional a la construcción de fondos artículo 9 por parte de las entidades financieras».
Más de 400 fondos en la oferta
Por categorías de inversión, según Inverco, los fondos de renta fija con criterios sostenibles superaron de manera agregada los 80.000 millones de euros, destacando los fondos de renta fija euro largo plazo (41.982 millones), correspondiendo a la categoría que mayor volumen de inversión de activos tiene bajo criterios de sostenibilidad.
Igualmente, los fondos de renta variable acumulan un volumen de activos superior a los 41.370 millones de euros, destacando una mayor ponderación en los fondos de renta variable emergente, que representan una proporción del 86% junto con los renta variable internacional Japón y EE.UU. (83% y 79% respectivamente).
También destacan los fondos mixtos (27.842 millones de euros), con mayor ponderación en los de renta variable mixta internacional (14.295 millones de euros) seguidos por los de renta fija mixta internacional (9.646 millones de euros).

A septiembre de 2025, el número de cuentas de partícipes en fondos con criterios de sostenibilidad (artículo 8 o 9) supera los 8 millones, lo que supone casi la mitad del total de cuentas (48,6%).




