México da señales de debilidad y la gran prueba es la creación de empleo formal, que en el año 2025 registró su peor desempeño desde 2010. Esto si a las cifras oficiales se le restan la incorporación de plazas de trabajadores de plataformas digitales, que en realidad no fueron nuevos puestos de trabajo sino la formalización de empleos que ya existían, según detalló un análisis de la rama local de BBVA.
De acuerdo con la firma, en 2025 la economía del país apenas generó apenas 72.000 nuevos puestos de trabajo. Este desempeño se ubica como el más bajo desde 2010, excluyendo 2020, año afectado por la pandemia. La cifra confirma el bajo dinamismo de la economía mexicana, asociado en gran medida a la persistente debilidad de la inversión y al deterioro de la confianza empresarial.
BBVA detalla que, si bien las cifras oficiales dicen otra cosa y muestran un ligero incremento en el empleo, en realidad no son certeras, porque incluyen un fenómeno que se presentó el año pasado –que no volverá a presentarse– y que en realidad no refleja plenamente lo que sucedió en el mercado laboral mexicano. El año pasado, producto de una reforma legal, se incorporó a la seguridad social del país a los trabajadores de las plataformas digitales. Así, las cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) indican que en 2025 el empleo formal cerró el año con un crecimiento anual de 1,3%.
Sin embargo, los analistas de BBVA señalan que si bien la cifra anterior equivale a que en términos netos se incorporaron 213.000 trabajadores, este resultado no refleja de manera directa la dinámica real de creación de nuevos empleos formales, ya que incluye la incorporación de trabajadores de plataformas digitales que superaron el umbral de ingreso neto mensual. Además, si bien este proceso es positivo en términos de acceso a la seguridad social, no implicó la creación de nuevas plazas, sino la formalización de puestos de trabajo previamente existentes.
«La dinámica subyacente de creación de empleo formal resulta considerablemente más débil, al descontar la incorporación de los trabajadores de Plataformas Digitales (TPD), el crecimiento anual del empleo se reduce a apenas 0,3%, lo que equivale en términos netos a la generación de solo 72 mil nuevos puestos de trabajo. Este desempeño se ubica como el más bajo desde 2010», dicen los autores del análisis en BBVA.
Baja inversión, alerta para el empleo
«Este débil desempeño del empleo formal está estrechamente vinculado al bajo dinamismo de la economía mexicana, particularmente a la persistente caída en los niveles de inversión. De acuerdo con el dato más reciente disponible, correspondiente a octubre, la formación bruta de capital fijo continúa registrando una contracción anual de 5,8% en términos reales, confirmando la falta de impulso de la inversión productiva. Al interior de este indicador destaca la marcada debilidad del componente de maquinaria y equipo, que presenta una caída anual de 10,3%, reflejando la cautela del sector privado frente a un entorno de elevada incertidumbre», señaló la firma.
Adicionalmente, el análisis señala que la debilidad del empleo formal el año pasado se explica, en buena medida, por la destrucción de puestos de trabajo en sectores clave de la economía. Por ejemplo, el sector agropecuario atraviesa una de sus mayores crisis en términos de empleo, acumulando 28 meses consecutivos con tasas anuales negativas y cerrando el año con una contracción de 3,9%, reflejando un deterioro prolongado y de carácter estructural.
Por su parte, la manufactura, principal motor del empleo formal en México, registró un desempeño particularmente negativo el año pasado. Si bien al cierre mostró un comportamiento prácticamente estancado en términos mensuales, a lo largo de 2025 acumuló tasas anuales negativas de manera continua, cerrando el año con una destrucción de empleo de 2,1%. Este resultado confirma un año perdido en materia de creación de empleo para el sector.
El sector de la construcción también profundizó su mal desempeño. En diciembre registró una caída mensual de 0,57% en cifras desestacionalizadas y acumuló 16 meses consecutivos con tasas anuales negativas, cerrando el año con una contracción anual de 2,3%. No obstante, si se toma como referencia septiembre de 2024 —inicio de esta dinámica negativa—, la pérdida acumulada de empleo en el sector alcanza una destrucción de 11,9%, evidenciando la magnitud del deterioro.
En este contexto el sector servicios, segundo en importancia en términos de generación de empleo, mostró resiliencia a lo largo del año. Sin embargo, también comenzó a reflejar señales de debilitamiento. Aunque cerró diciembre con un crecimiento mensual de 0,49% en cifras desestacionalizadas, en términos anuales el avance fue de apenas 1,6%, muy por debajo de lo observado en los cierres de año recientes: 2,1% en 2024, 3,1% en 2023 y 4,1% en 2022.
De acuerdo con BBVA, el salario real de los trabajadores afiliados al IMSS se mantiene por encima de su promedio de los últimos 12 años. Sin embargo, al cierre de 2025 registró un crecimiento anual de 3,1%, confirmando una desaceleración gradual que se ha venido observando desde 2019.
«En línea con este comportamiento y con la baja creación de empleo formal, la masa salarial real mostró un desempeño menos favorable que el salario real. En 2025, la masa salarial creció 4,4% anual, resultado influido por la incorporación de trabajadores de plataformas digitales. Al excluir este efecto, el crecimiento de la masa salarial se reduce a 3,4%, es decir, 1 punto porcentual menos, reflejando una mayor debilidad respecto al promedio observado en los últimos dos años», dijo BBVA.
Para los analistas del banco, hacia adelante si bien se anticipa una mejora gradual en el crecimiento del empleo formal respecto a 2025, esta seguiría siendo insuficiente para retomar un dinamismo comparable al observado durante los primeros años posteriores a la pandemia.




Por Antonio Sandoval