En opinión de BlackRock, durante el último año ha surgido una desconexión entre el sentimiento y el posicionamiento. “Las preocupaciones en torno a la IA, la volatilidad macro y el riesgo geopolítico han dominado el flujo de noticias, y nuestras encuestas a clientes muestran una disminución constante del optimismo declarado a lo largo de 2025. Sin embargo, al mismo tiempo, los ETPs globales registraron una cifra récord de 2,3 billones de dólares en entradas netas y la renta variable encadenó nuevos máximos históricos. En otras palabras, los inversores se han sentido más cautelosos incluso mientras aumentaban su exposición al riesgo”, explican en su último informe.
Según la gestora, ante este patrón de prudencia, ve conveniente aumentar selectivamente el riesgo en 2026, al tiempo que se equilibran las carteras con fuentes de ingresos diversificadas y un conjunto más amplio de herramientas de resiliencia. En este sentido, identifica tres temáticas para el primer trimestre del año: “Temática de crecimiento, con la IA como motor fundamental de rentabilidad para 2026. Segundo, la temática de rendimiento, apostando por la flexibilidad ya que los rendimientos siguen siendo el principal motor de la rentabilidad de la renta fija. Por ello, buscamos oportunidades en fuentes de rendimiento diversificadas y de alta calidad en todas las clases de activos. Y en tercer lugar, la temática de la resiliencia, diversificando la cartera mediante estrategias de amortiguación y alternativas (hedge funds y oro) para reforzar la resiliencia de la cartera en un contexto de elevados riesgos geopolíticos, políticos y de inflación”.
Activos de riesgo
Por su parte, desde Allianz GI mantienen una visión positiva sobre los activos de riesgo, pese a la volatilidad reciente de los mercados. La renta variable es nuestra clase de activo preferida, apoyada en unos beneficios empresariales resilientes impulsados por la inteligencia artificial. En renta fija, somos especialmente optimistas con los bonos que presentan curvas ascendentes y mantenemos una visión moderadamente positiva sobre la duración. La deuda de mercados emergentes continúa siendo una convicción clave por su atractivo carry y su solidez, complementando el crédito de alta calidad en nuestras carteras. El oro sigue siendo una apuesta estratégica a largo plazo, respaldada por la demanda de los bancos centrales, mientras que las perspectivas del cobre han mejorado gracias al aumento de la demanda y a las restricciones de oferta”.
Una visión que también comparte Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, quien considera que el entorno global favorece las estrategias pro riesgo. “Seguimos sobreponderando la renta variable. Los inversores comienzan 2026 con una economía global respaldada por el estímulo monetario generalizado -dos tercios de los principales bancos centrales recortando tipos de interés- y crecimiento robusto en mercados emergentes. Persisten focos de estanflación y preocupaciones geopolíticas, pero el entorno favorece las estrategias pro-riesgo, incluso tras el derrocamiento de EE.UU. del presidente venezolano Maduro”, señala Paolini.
Para 2026, la gestora prevé rentabilidades en renta variable de un solo dígito medio, “gracias a un sólido crecimiento de los beneficios, aunque modesta contracción de los múltiplos de valoración”. Según su visión, las acciones estadounidenses parecen al límite, con el índice S&P 500 en 22 veces beneficios, frente a una media histórica cercana a 16 y ratios precio-ventas que han superado el máximo de la burbuja punto.com. “Su prima de riesgo frente a los bonos se mantiene en 2%, históricamente baja, aunque no tanto para infraponderar. En conjunto estamos neutrales en acciones estadounidenses por valoración y perspectivas económicas, y neutrales en renta variable europea”, añade Paolini.
El atractivo de la IA
Para las gestoras, la IA sigue siendo la tendencia de inversión estrella para este año, pese al contexto de mayor riesgo geopolítico. “La IA está impulsando un cambio cuantificable, y esto continuará en 2026. Sin embargo, la rápida inversión de capital ha provocado un aumento de las valoraciones en los sectores relacionados con la IA, lo que ha suscitado preocupaciones sobre burbujas especulativas y sostenibilidad. Los inversores deben equilibrar el entusiasmo con un análisis disciplinado y una gestión del riesgo. Mientras tanto, el mundo sigue lidiando con fuerzas ajenas a la IA”, apuntan desde T. Rowe Price.
Según su visión, para desenvolverse en el entorno actual, será necesario equilibrar la exposición a los líderes consolidados en IA con las oportunidades emergentes en los mercados cíclicos e internacionales, sin dejar de estar atentos a los riesgos macroeconómicos persistentes. “La era de la especulación está dando paso a los resultados del mundo real, pero los inversores deben tener en cuenta que los antiguos retos —la valoración, la inflación y la incertidumbre geopolítica— siguen estando muy presentes”, añaden.
Según destacan desde MFS Investment Management las valoraciones de la IA siguen siendo, en general, razonables. “A pesar del repunte de las valoraciones de las principales empresas tecnológicas, los ratios precio-beneficio actuales se sitúan por debajo de los máximos que se observaron durante la burbuja de las puntocom y están respaldados por unos sólidos fundamentales. La IA está transformando todos los sectores, pero sigue siendo necesario realizar un seguimiento prudente debido a los riesgos que entrañan unas previsiones sobre su adopción demasiado optimistas y los complejos acuerdos de financiación dentro del ecosistema de la IA”, explican.
Por otra parte, reconocen que también están analizando la adopción de la IA por parte de las empresas. En este sentido, argumentan que la IA está reconfigurando la creación de valor empresarial, aunque las empresas están actuando con prudencia debido a las necesidades de gobernanza y seguridad. “Superar los retos relacionados con la cultura y los datos acelerará el avance, lo que mejorará la productividad y la innovación en sectores como la sanidad y la logística. Los inversores deberían considerar la posibilidad de centrarse en empresas con un sólido I+D en IA y alianzas estratégicas”, sostienen desde MFSI IM.



