La historia sugiere que las grandes ventas del dólar tienden a producirse en años consecutivos. Esta es la conclusión a la que ha llegado Bank of America tras analizar el comportamiento de la divisa estadounidense desde la década de los 80. De cara a este año, la entidad argumenta que los análogos históricos más cercanos apuntan una bajada adicional del 8% en el índice Dólar (DXY Index) en 2026.
“2018 fue la excepción, pero coincidió con subidas de tipos de la Fed, la guerra comercial y un débil crecimiento europeo. Por ahora, el dólar sigue en amplias tendencias bajistas frente a las divisas del G10. El hecho de que la renta variable global esté superando a la estadounidense al inicio de 2026 merece seguimiento”, argumentan.
Referencia a 1995
Si nos centramos en las caídas del dólar en 2025, la entidad explica que, en los principales análogos históricos con mayor correlación de los movimientos del dólar respecto al año pasado, la debilidad del dólar continuó en el año siguiente en cuatro de cinco casos. “El promedio de los cinco mejores análogos implicaría un -8% adicional de caída del dólar en 2026. Entre estos análogos, 1995 puede ser el más relevante para 2026, dado que también contó con un aterrizaje suave de la economía estadounidense impulsado por la tecnología y recortes de tipos de la Fed en la segunda mitad del año. El dólar se debilitó un -4,2% en 1995, cercano a nuestra previsión de que el índice DXY caiga hacia el nivel de 95 en 2026”, señala el informe.
Además, destacan que 2018 fue un año atípico, en el que el dólar revirtió las pérdidas de 2017 y repuntó un 4,7% debido a las subidas de tipos de la Fed, los titulares sobre la guerra comercial entre EE.UU. y China, y una economía de la eurozona débil. Según argumentan, a pesar de un avance moderado hacia finales de 2025, el dólar sigue en amplias tendencias bajistas frente a las divisas del G10. “Los mercados bursátiles globales también comenzaron 2026 superando a EE.UU. Este factor merece atención, ya que los flujos hacia renta variable y las coberturas podrían convertirse en un detonante claramente bajista para el dólar en 2026”, añaden.
Años “similares” a 2025
El dólar cayó un 9,4% en 2025 frente a las divisas del G10, según el índice DXY, lo que lo convierte en el segundo mayor año de caídas del dólar en las últimas dos décadas. Al buscar los años históricos con mayor correlación con la evolución del dólar en 2025 y extraer posibles implicaciones para 2026, la entidad destaca 2005, 1995 y 1975.

“Desde 1975, los cinco principales años análogos históricos presentan una correlación media del 81% con la evolución del dólar en 2025. En estos cinco años, el dólar se debilitó de media un 10,5%, concentrándose la mayor parte de la caída en la primera mitad del año, de forma similar a lo ocurrido en 2025. Y, en los cinco principales análogos históricos, la caída del dólar continuó en el año siguiente salvo en 2018. De media, el dólar registró otro descenso del 8,3% en el año posterior”, señala el informe.
Además, argumentan que 1995 puede ser el análogo más relevante para 2026 entre los análogos imperfectos del DXY. Según el análisis de la entidad, el crecimiento impulsado por la tecnología permitió a la economía estadounidense lograr un aterrizaje suave en lugar de una recesión. Además, la Fed procedió a recortar tipos en la segunda mitad de 1995, a pesar de que la inflación se situaba más cerca del 3% que del 2%.
A la luz de estos datos, su conclusión es que los años de fuertes caídas del dólar rara vez se producen de forma aislada: “Este resultado cuantitativo bajista respalda nuestra visión base de divisas para 2026, en la que esperamos mayor debilidad del dólar debido a la convergencia de tipos entre EE.UU. y el resto del mundo tras Powell, estímulos en la eurozona y China, y un aumento de las coberturas de divisa sobre activos en dólar”.
Previsión para 2026
De cara a este año, Bank of America espera que la economía estadounidense avance con dificultades tras un bache temporal en el cuarto trimestre de 2025 provocado por el cierre del gobierno, y que la Fed siga recortando tipos después de mediados de año. Bajo esta premisa, señala que el análogo de 1995 por sí solo implicaría un 4,2% adicional de caída del dólar, similar a su previsión de que el índice DXY caiga hacia el nivel de 95 en 2026.
Otra de sus observaciones es que la divergencia en los mercados de renta variable podría prolongar las tendencias bajistas del dólar en 2026. “Aunque los mercados bursátiles de EE.UU. han alcanzado nuevos máximos históricos al inicio de 2026, su comportamiento ha quedado por detrás del de la mayoría de los mercados bursátiles globales. Con los ciclos de recorte de tipos de los bancos centrales globales cerca de su fin, el régimen de divisas está pasando gradualmente de estar impulsado casi exclusivamente por los tipos —como se vio entre 2022 y 2024— a estar más influido por la renta variable. El comportamiento relativo de las bolsas entre países merece seguimiento, ya que cualquier persistencia de la divergencia observada hasta ahora en 2026 debería convertirse en un importante factor bajista para el dólar en 2026”, concluye el informe de Bank of America.



