Akka, la fintech que permite a cualquier persona invertir en startups tecnológicas de alto potencial a través de un club de inversión privado, ha alcanzado casi 9 millones de euros invertidos en todo este año, y más de 11 millones en sus 20 meses en activo.
En este tiempo, la compañía se ha consolidado como el club de inversión privado más grande del país y una de las comunidades de inversores en startups más activas de Europa.
Durante estos 20 meses, Akka ha puesto el foco en tres frentes: acceso a buenas oportunidades, formación rigurosa y comunidad.
El resultado es un modelo que combina la lógica de un fondo de inversión con la fuerza de una comunidad retail, con más de 10 millones canalizados hacia startups tecnológicas de alto crecimiento, miles de miembros que invierten desde importes reducidos, sin necesidad de ser grandes patrimonios; más de 15 horas de formación específica para invertir con criterio en fases tempranas; y más de 50 eventos –afterworks, pitch nights y sesiones privadas- que han convertido al club en un punto de encuentro para fundadores e inversores.
“De plataforma a ecosistema”: una nueva etapa para Akka
En este periodo, Akka ha dado un paso más en su evolución: ha dejado de ser percibida únicamente como una plataforma para convertirse en un ecosistema completo de inversión en startups.
“Nuestro objetivo ya no es solo abrir la puerta a las mejores oportunidades, sino acompañar a la gente a construir una cartera de inversión con cabeza. El capital importa, pero más aún la mezcla de criterio, formación y disciplina”, explica Javier Desantes, CEO de Akka Spain. “Akka es una fintech que opera con la lógica de un fondo, pero el fondo lo construye una comunidad de miles de personas que aprenden e invierten juntas”.
Fractal Investing Method™: diversificar es una necesidad
En estos meses la compañía también ha desarrollado el Fractal Investing Method™, su propio sistema para ayudar a los miembros a construir carteras diversificadas de startups de forma ordenada.
El método parte de una idea sencilla: en inversión en startups, diversificar ya no es una recomendación, es una necesidad. Desde Akka se resume con una filosofía clara: “Criterio antes que hype. Disciplina antes que ruido”.
Este enfoque se apoya en sesiones formativas, masterclass específicas y el programa Akkademy, el itinerario de aprendizaje interno de Akka para que cualquier persona pueda empezar a invertir en startups sin necesidad de tener un perfil financiero previo.
Una app para invertir en startups desde el móvil, con lógica de fondo
Otro de los grandes hitos de este año ha sido el lanzamiento de la nueva app móvil de Akka, que concentra en un único lugar todo lo que el club ofrece: análisis de oportunidades, acceso directo a fundadores, seguimiento de cartera y contenidos formativos.
“Akka nace para que invertir en startups deje de ser algo reservado a fondos”, señala Desantes. “Con esta nueva app y con el Fractal Investing Method™ queremos que cualquier persona pueda construir una cartera de startups desde su móvil, con la misma lógica y disciplina que tendría un fondo profesional”.
Crecimiento del negocio y salto internacional
El crecimiento de la compañía se ha visto también respaldado a nivel corporativo. Akka cerró en marzo una ronda de 2,2M€ destinada a impulsar su crecimiento, reforzar su infraestructura tecnológica y seguir ampliando el tamaño del club. Esta operación también ha servido para acelerar la expansión del modelo a otros mercados europeos, con la apertura de nuevos clubs en Italia y en los países nórdicos.
En paralelo, Akka ha ido liderando operaciones en startups tecnológicas de alto impacto, ofreciendo a sus miembros acceso a oportunidades que tradicionalmente han estado reservadas a grandes fondos y family offices.


