Diferenciales estrechos, mayor dispersión: dónde vemos valor en crédito

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En 2026, los mercados de crédito han tenido que valorar dos fuerzas muy diferentes: los efectos de la inteligencia artificial y el conflicto en Oriente Medio. Mientras la IA plantea un shock de oferta estructural, la guerra ha impulsado los precios de la energía y provocado una ampliación temporal de los diferenciales de crédito, que posteriormente se recuperaron, incluso con unas tires al alza.

Perturbaciones en el lado de la oferta, no de la demanda

Las fuerzas que están marcando 2026 proceden de la oferta, no de la demanda. La guerra en Oriente Medio constituye un shock de oferta inmediato e inflacionario, mientras que la inteligencia artificial representa un shock estructural con potencial para aumentar la productividad y presionar los precios a la baja. En este contexto, creemos que conviene mantener una duración algo menor, ya que su capacidad de diversificación no es tan evidente en el régimen actual.

Un entorno propicio para la selección

Las perturbaciones de la oferta afectan de forma desigual a los sectores y emisores, aumentando la dispersión. Aunque los diferenciales han vuelto a niveles históricamente ajustados, el promedio oculta oportunidades. La IA, los tipos de interés más elevados y una mayor selectividad de los inversores están ampliando la diferencia entre ganadores y perdedores, creando oportunidades en determinados títulos.

Los bonos de high yield, los de mercados emergentes, el crédito titulizado y los convertibles son los segmentos que consideramos más interesantes de cara al segundo semestre de 2026. Sin embargo, pensamos que el cambio que define este año es el equilibrio, ya que el incremento de la dispersión ha generado valor en muchos sectores de crédito, y esto, en nuestra opinión, exige trasladar una parte del riesgo hacia el high yield y los préstamos bancarios de mercados desarrollados, así como mantener una diversificación elevada.

High yield global

Tras el estrechamiento de los diferenciales, el segmento de high yield vuelve a ofrecer oportunidades. Las dudas sobre algunas compañías de software han permitido identificar empresas mejor posicionadas para beneficiarse de la IA o con modelos de negocio difícilmente sustituibles. El sector de materiales de construcción es otro ámbito donde la debilidad del mercado de la vivienda ha generado oportunidades para invertir en emisores capaces de resistir un entorno débil y beneficiarse de una recuperación en la actividad de renovación de viviendas. Según nuestro punto de vista, la clave está en centrarse en ciertos emisores cuyo balance pueda parecer poco saneado actualmente, pero en el que un análisis crediticio pueda revelar una senda de mejoría convincente.

Mercados emergentes

La deuda corporativa de high yield de mercados emergentes ha sido uno de nuestros sectores preferidos durante varios años. En cierta medida, esto no ha cambiado: las empresas de telecomunicaciones y de utilities con balances sólidos cotizan con descuento respecto a sus homólogas de los mercados desarrollados. No obstante, ante la mayor cantidad de oportunidades que brindan otras regiones, consideramos conveniente reducir de forma selectiva la exposición a los bonos corporativos de mercados emergentes. En nuestra opinión, la deuda soberana de mercados emergentes con grado de inversión sigue siendo poco atractiva.

Crédito titulizado

Dentro del crédito titulizado, vemos valor en reducir la exposición a valores de transferencia de riesgo de crédito (CRT) —actualmente instrumentos de corto vencimiento y comportamiento estable, con un potencial limitado de revalorización del capital— y rotar hacia titulizaciones hipotecarias estadounidenses no garantizadas por agencias, donde el mercado teme una repetición de 2022, algo que, en nuestra opinión, no está justificado. También nos resultan atractivas las titulizaciones hipotecarias comerciales (CMBS) vinculadas a oficinas “de lujo”, donde muchas emisiones siguen descontando un nivel excesivo de estrés, a pesar del notable aumento en los desplazamientos y en las políticas de vuelta a la oficina. Consideramos adecuado reducir la exposición a obligaciones garantizadas por préstamos (CLOs) y reajustar las posiciones restantes hacia tramos con grado de inversión.

Préstamos bancarios

El poco atractivo relativo de los préstamos bancarios ha dado paso a una situación más favorable. Los criterios de concesión de préstamos siguen siendo menos estrictos que antes, pero la ampliación de los diferenciales lo compensa y la dispersión ha aumentado a medida que los inversores se han vuelto más selectivos. Vemos potencial para aumentar la exposición, en concreto, en los emisores del sector del software y la tecnología que se han visto afectados por los temores relacionados con la IA y están brindando oportunidades en el segmento de high yield.

Bonos convertibles

Los bonos convertibles conservan todo su atractivo, sobre todo en los sectores tecnológico y biotecnológico, al combinar la participación en el capital de la empresa con protección frente a las caídas en un sector marginado por los mandatos tradicionales. Los bonos convertibles tuvieron buenos resultados en 2025 de la mano de la recuperación del sector biotecnológico, pero, teniendo en cuenta que las valoraciones parecen menos atractivas que hace un año, recomendamos reducir la exposición. En todo caso, seguimos creyendo que las ventajas estructurales de esta clase de activo no han variado.

Conclusión

Los diferenciales de crédito han revertido en gran medida la ampliación anterior, lo que deja las valoraciones del mercado en general relativamente exigentes en términos de diferenciales, si bien unas tires relativamente elevadas siguen apuntando a un atractivo potencial de rentabilidad total. En nuestra opinión, esto respalda una postura más defensiva en cuanto al riesgo de crédito y la necesidad de contar con suficiente liquidez para aprovechar posibles dislocaciones del mercado.

Ahora bien, el estrechamiento de los diferenciales de los índices no significa que no haya oportunidades. La dispersión entre sectores y emisores ha aumentado de forma significativa, y la media está ocultando un mercado más interesante bajo la superficie. En nuestra opinión, se trata de un entorno que favorece ser selectivo en el riesgo. A los inversores no se les remunera demasiado por invertir en una cartera media de crédito, pero no hay por qué concentrarse en los valores medios. Las mejores oportunidades siguen estando en aquellos títulos de crédito cuyos fundamentales permanecen sólidos pese a haber sido penalizados por el mercado.

 

Tribuna de Campe Goodman y Rob Burn, gestores de renta fija de Wellington Management

 

Descubre el Outlook de inversión de mitad de año de Wellington Management.

 

 

 

«Rotación de carteras hacia Asia y Europa ante las exigentes valoraciones de Wall Street»

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Foto cedidaCristià Calle, ProInvestor de eToro

Ante el aumento de la volatilidad bursátil en el cambio de semestre de 2026, Cristià Calle, ProInvestor de eToro, analiza el comportamiento de los inversores minoristas en renta variable. En un contexto marcado por las valoraciones tensionadas en Wall Street, el experto enfatiza la necesidad de diversificar hacia mercados emergentes y geografías como Europa y Asia, mientras posiciona a China y a los REITs como los activos más atractivos por multiplicadores y rentabilidad por dividendo

El cierre del primer semestre de este año ha estado marcado por un repunte en la volatilidad de las bolsas globales, un escenario que está llevando a los inversores minoristas a replantear la composición de sus carteras de renta variable. Según la interpretación analítica de Calle, la hegemonía de los mercados estadounidenses empieza a mostrar síntomas de agotamiento fundamental debido a las altas exigencias en sus valoraciones.

«Las valoraciones en Estados Unidos se han vuelto muy exigentes, lo que hace más difícil justificar nuevas subidas únicamente por fundamentales», explica el profesional. Aunque reconoce que la exposición a tecnológicas con fuerte generación de caja no es motivo de alarma, el experto alerta sobre la elevada presencia de valores cíclicos en niveles que recuerdan a patrones de sobrecalentamiento histórico.

Oportunidades de inversión

Según su visión, en este entorno, el capital busca alternativas en geografías donde la relación riesgo-beneficio resulte más equilibrada. «Pese a las dudas que persisten sobre la velocidad de su reactivación macroeconómica, China emerge como una de las plazas más interesantes. Según Calle, el foco desmedido en la infraestructura de inteligencia artificial occidental ha dejado en un segundo plano a los conglomerados chinos, los cuales cuentan con productos competitivos de IA y presencia en toda su cadena de valor. A este catalizador se suma el descuento histórico al que cotizan los mercados emergentes respecto a la bolsa estadounidense, lo que convierte a la región asiática en una herramienta clave para potenciar los retornos a medio y largo plazo», explica. 

En el caso de la renta variable europea, tras un ejercicio previo de fuertes avances —con índices como el IBEX 35 registrando alzas cercanas al 50%—, las valoraciones continúan ofreciendo márgenes razonables. Sin embargo, Calle matiza que para consolidar esta tendencia alcista será indispensable la expansión de los beneficios corporativos y una mayor estabilidad macroeconómica, especialmente en el suministro energético y la contención de la inflación.

Finalmente, como alternativa de generación de ingresos y protección en carteras diversificadas, el analista de eToro resalta el comportamiento de los REITs (fideicomisos de inversión inmobiliaria). A escala global, este sector se posiciona como una opción sólida al combinar valoraciones de activos en niveles de entrada atractivos con rentabilidades por dividendo muy competitivas para el inversor minorista.

Para LATAM ConsultUs, el mercado ya no premia solo crecimiento: la vuelta de los portafolios equilibrados

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Por más de una década, construir carteras parecía relativamente simple: incorporar algunos bonos para obtener rendimiento, sumar acciones de calidad y dejar que el contexto de mercado hiciera gran parte del trabajo. En un mundo dominado por tasas cercanas a cero, abundante liquidez y bancos centrales actuando como estabilizadores permanentes, los activos de crecimiento, la expansión de múltiplos y la concentración en grandes compañías tecnológicas fueron los grandes ganadores del ciclo.

La lógica era clara: cuando el dinero tiene costo casi nulo, el tiempo vale más que el flujo presente. Y en ese contexto, los inversores privilegiaron duration, crecimiento y momentum.

Sin embargo, el mercado de 2026 empieza a mostrar otra dinámica. El verdadero cambio no es la volatilidad. Es el cambio de régimen.

La inflación dejó de comportarse como un fenómeno transitorio y empezó a incorporar componentes más estructurales: relocalización de cadenas productivas, tensiones geopolíticas, mayores costos energéticos, presión salarial y déficits fiscales persistentes. Al mismo tiempo, los bancos centrales enfrentan una realidad distinta. Aun cuando los ciclos de suba parecen haber quedado atrás, el regreso al mundo de tasas ultra bajas luce mucho menos probable.

Y eso modifica de forma profunda la construcción de portafolios.

La geopolítica dejó de ser ruido de corto plazo y volvió a ser una variable de asignación estratégica. Los conflictos en Medio Oriente, las discusiones de seguridad energética, el reshoring industrial y la creciente fragmentación global están reintroduciendo factores que durante años quedaron parcialmente relegados por la globalización y la liquidez abundante. El mercado ya no descuenta sólo crecimiento futuro; vuelve a ponderar resiliencia, flujos, capacidad de adaptación y solidez financiera.

En este escenario, muchas de las relaciones históricas entre activos también comienzan a cambiar. Después de años en que diversificar parecía menos relevante, las correlaciones empiezan a normalizarse y el equilibrio vuelve a ganar importancia.

La renta fija recupera protagonismo no solo como cobertura potencial, sino también como fuente de carry. Los créditos corporativos de corta y media duración vuelven a ofrecer rendimientos atractivos sin riesgos extremos de duration. Al mismo tiempo, las estrategias activas tienen un entorno más fértil, impulsado por una mayor dispersión entre sectores, compañías y regiones.

En renta variable, el liderazgo también comienza a ampliarse. La capacidad de generar caja, el poder de fijación de precios, los balances sólidos y los modelos de negocio resilientes vuelven a ocupar un lugar central en la selección de activos. Incluso sectores relegados durante la era de liquidez extrema —como infraestructura, energía, materiales o ciertas estrategias defensivas— recuperan espacio en carteras diversificadas.

A su vez, la volatilidad reciente también dejó una señal importante: los mercados pueden seguir mostrando resiliencia incluso en contextos de elevada incertidumbre, aunque con liderazgos más rotativos y menos lineales. Eso obliga a abandonar visiones demasiado rígidas y aceptar la flexibilidad como una ventaja estratégica.

Esto no implica el fin del crecimiento ni de la innovación. La IA, la automatización y la digitalización probablemente seguirán siendo de los motores estructurales más importantes de la próxima década. Pero el mercado empieza a diferenciar más entre narrativa y valuación, entre expectativa y capacidad efectiva de monetización.

Y allí aparece uno de los mayores desafíos: evitar construir carteras excesivamente dependientes de un único escenario.

Durante años, muchos portafolios funcionaron bajo la premisa implícita de que la liquidez global corregiría cualquier desequilibrio. Hoy, el mercado exige estructuras más robustas, más equilibradas y menos lineales.

La velocidad del mercado está destruyendo la interpretación. En una dinámica de titulares instantáneos, algoritmos y reacciones cada vez más rápidas, muchas veces se confunde movimiento con tendencia y volatilidad con cambio estructural. Pero invertir no debería consistir en perseguir cada ruido de mercado ni en reaccionar de forma impulsiva a cada evento coyuntural.

No se trata de hacer trading permanentemente, sino de leer estructuras. El desafío para los próximos años probablemente no será adivinar el próximo activo de moda, sino construir portafolios capaces de adaptarse a distintos escenarios macroeconómicos, equilibrando crecimiento, protección y generación de ingresos.

En definitiva, el mercado parece estar dejando atrás la lógica de las apuestas unidireccionales para volver a premiar algo más clásico: la diversificación real.

Y en un contexto donde los titulares cambian cada semana, la estrategia vuelve a importar más que la narrativa.

Los roles de estratega y asesor financiero también cambian. Ya no alcanza con identificar tendencias de corto plazo o perseguir los activos con mejor proyección o performance reciente. La verdadera diferenciación pasa por carteras capaces de convivir con un entorno más incierto, más volátil y estructuralmente más complejo.

Incluso en una industria cada vez más atravesada por la IA, la automatización y la velocidad de procesamiento, el criterio humano sigue siendo irremplazable para interpretar contextos, ponderar riesgos y distinguir señal de ruido.

¿Qué significa el regreso del bloqueo en el estrecho de Ormuz?

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La reactivación del bloqueo naval y la repentina escalada de la tensión militar en el estrecho de Ormuz han quebrado las expectativas de un acuerdo a corto plazo con Irán, sacudiendo de inmediato a los mercados financieros e institucionales. Según el último informe Middle East Weekly Tracker publicado por Natixis Corporate and Investment Banking (CIB) y firmado por los economistas Alicia García Herrero y Jeremy Ji, el repunte del riesgo de guerra ya se está traduciendo en una fuerte presión al alza sobre el petróleo, pérdidas generalizadas en la renta variable del Golfo y un encarecimiento de las primas de riesgo soberanas

Impacto en renta variable y flujos de inversión institucionales

Las bolsas del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) han reaccionado a la baja ante el regreso de la incertidumbre geopolítica. Particularmente, la renta variable de Dubái ha registrado una caída de alrededor del 1,5% en la semana previa al 15 de julio, penalizada por su elevada exposición comercial, turística y financiera a las disrupciones físicas del estrecho.

Asimismo, el informe de Natixis CIB constata un cambio de tendencia perjudicial en el comportamiento del capital transfronterizo. Esto es lo que dicen en su informe: «Los flujos extranjeros se mantuvieron ligeramente negativos, con una salida neta de 11 millones de dólares de los mercados de valores de Dubái y Arabia Saudí la semana pasada. Con el bloqueo de vuelta, es más probable que estas salidas de capital sigan aumentando en lugar de revertirse».

El crudo a 85 dólares y tensión en los mercados de crédito (CDS)

La parálisis de esta vía marítima clave para el comercio internacional ha impulsado con fuerza las materias primas. Los contratos de futuros del crudo brent escalaron hasta los 85 dólares por barril el pasado 16 de julio, reaccionando al restablecimiento del bloqueo de los puertos iraníes por parte de la armada estadounidense y al cierre de Ormuz decretado por la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC).

En el mercado de renta fija y derivados de crédito, los diferenciales de los CDS (Credit Default Swaps) a 5 años de los países del CCG se han ampliado de forma notable. Los analistas de la entidad francesa destacan que Baréin continúa siendo el soberano que se está reajustando con mayor rapidez al alza (encareciendo su coste de cobertura contra el impago), debido a su condición de anfitrión de bases estadounidenses, lo que le expone directamente a absorber las represalias de Irán.

Gráfico sacado del Informe de Natixis. Fuente: Natixis, Bloomberg y LSEG

Colapso de la actividad en la economía real

El impacto físico del conflicto ya es plenamente cuantificable en los datos de transporte de mercancías recopilados por Natixis. El tráfico diario de buques por el estrecho de Ormuz ha sufrido un severo colapso, desplomándose a tan solo 12 barcos comerciales el pasado 13 de julio, frente a los 25 registrados apenas una semana antes. Por el contrario, los vuelos programados y monitorizados en los aeropuertos de Dubái y Doha muestran variaciones mínimas, lo que confirma que, por ahora, el daño económico directo se mantiene concentrado de manera casi exclusiva en el transporte marítimo.

El informe detalla una sucesión de eventos críticos ocurridos entre el 11 y el 16 de julio de 2026, que incluyen ataques directos a petroleros de los Emiratos Árabes Unidos y bombardeos selectivos de las fuerzas aliadas. Para la firma, la resistencia política a retirar tropas de zonas en conflicto y la falta de consenso sobre el control de las rutas de navegación mantendrán completamente bloqueado cualquier acuerdo definitivo a corto plazo, dibujando un mapa de volatilidad que los gestores de fondos globales e inversores de mercados emergentes deberán vigilar de cerca en las próximas semanas.

Gráfico sacado del Informe de Natixis. Fuente: Natixis

ETFs versus fondos mutuos: quién gana la guerra de costos y flujos

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La batalla entre los fondos cotizados (ETFs) y los fondos mutuos tradicionales dejó hace tiempo de ser una competencia por rendimiento. Hoy el verdadero campo de batalla son los costos, y en ese terreno los ETFs están ampliando una ventaja que comienza a redefinir el negocio mundial de la gestión de activos.

Las cifras muestran que la presión competitiva ha llevado las comisiones de numerosos ETFs a mínimos históricos, hasta el punto de que algunos productos cobran apenas entre 0,02% y 0,03% anual, mientras incluso existen ETFs con comisión de administración de 0%, utilizados por algunas gestoras como herramienta para atraer nuevos clientes hacia otros servicios de mayor margen.

La consecuencia es visible en los flujos de inversión. Mientras los ETFs siguen captando la mayor parte del dinero nuevo que entra a la industria, los fondos mutuos continúan perdiendo terreno, especialmente entre inversionistas institucionales, asesores financieros y nuevas generaciones de ahorradores que consideran el costo como uno de los principales determinantes del rendimiento de largo plazo.

Una diferencia de pocos puntos base que mueve billones

La reducción de comisiones puede parecer marginal para un inversionista individual, pero cuando se administra una cartera durante décadas, unas cuantas décimas porcentuales representan miles de dólares adicionales en patrimonio.

Precisamente por ello, la industria vive una auténtica guerra de precios. De acuerdo con Morningstar, el costo promedio ponderado de los fondos de inversión estadounidenses continúa descendiendo y se encuentra en niveles históricamente bajos, impulsado principalmente por el crecimiento de los vehículos pasivos y de los ETFs de bajo costo.

Por ejemplo, los ETFs indexados más grandes del mercado cobran actualmente comisiones verdaderamente bajas:

  • Vanguard S&P 500 ETF (VOO): 0,03%
  • iShares Core S&P 500 ETF (IVV): 0,03%
  • SPDR Portfolio S&P 500 ETF (SPLG): 0,02%

Incluso algunos ETFs especializados en renta fija o mercados internacionales han reducido significativamente sus tarifas durante los últimos cinco años para competir por volumen de activos. En contraste, el costo promedio de muchos fondos mutuos activos continúa situándose entre 0,50% y más de 1% anual, dependiendo de la estrategia y del mercado, aunque la presión competitiva también ha obligado a numerosas gestoras a disminuir sus tarifas.

Los flujos de inversión reflejan con claridad hacia dónde se está desplazando la preferencia de los inversionistas. Según ETFGI, la industria mundial de ETFs administra ya más de 17 billones de dólares en activos, estableciendo nuevos máximos históricos durante 2026.

En Estados Unidos, el mayor mercado del mundo, los activos superan los 15,7 billones de dólares, mientras que las entradas netas continúan marcando récords. En contraste, aunque la industria de fondos mutuos sigue siendo considerablemente mayor en patrimonio administrado, buena parte del crecimiento reciente proviene de la apreciación de los mercados más que de nuevas entradas de capital. Los inversionistas están privilegiando vehículos más baratos, más líquidos y con mayor eficiencia fiscal.

Las grandes gestoras pueden cobrar menos… porque administran mucho más

Paradójicamente, la guerra de precios está fortaleciendo a los mayores administradores del mundo. Firmas como BlackRock, Vanguard y State Street han conseguido transformar el enorme crecimiento de activos bajo gestión en economías de escala que les permiten seguir reduciendo comisiones sin sacrificar rentabilidad corporativa.

BlackRock administra actualmente alrededor de 13 billones de dólares, Vanguard supera los 11 billones, mientras State Street Global Advisors ronda los 5 billones. En conjunto, estos tres gigantes gestionan cerca de 29 billones de dólares, una concentración sin precedentes en la historia de la administración de activos.

La enorme escala hace posible operar productos con comisiones extremadamente bajas y seguir generando ingresos crecientes gracias al volumen administrado.

Los fondos activos responden con nuevas estrategias

Como consecuencia de esta guerra y la presión sobre las comisiones, los administradores tradicionales están siendo obligados a modificar su propuesta de valor. Cada vez más gestoras están desplazando su crecimiento hacia segmentos donde la competencia por precio es menor: mercados privados, crédito privado, infraestructura, aactivos reales, estrategias alternativas y gestión patrimonial personalizada.

Al mismo tiempo, muchas firmas están convirtiendo antiguos fondos mutuos en ETFs, una tendencia que se ha acelerado desde 2023 y que continúa ganando fuerza en Estados Unidos debido a las ventajas operativas y fiscales del formato ETF.

La guerra apenas comienza

Diversos analistas consideran que la presión sobre las comisiones continuará intensificándose. El crecimiento de la inversión indexada, la expansión de la gestión automatizada, el auge de la inteligencia artificial aplicada a la construcción de portafolios y la creciente sensibilidad de los inversionistas hacia los costos seguirán favoreciendo a los ETFs.

Para los fondos mutuos activos, el desafío ya no consiste únicamente en superar a los índices de referencia, sino en demostrar que el valor agregado de la gestión justifica pagar varias veces más en comisiones.

En una industria donde administrar billones de dólares se ha convertido en una actividad de márgenes cada vez más estrechos, la gran paradoja es que nunca antes se había gestionado tanto dinero cobrando tan poco. Y, por ahora, son los ETFs quienes están ganando esa batalla.

«El auge de los ETFs activos no ha mermado la demanda de ETFs básicos de bajo coste»

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Foto cedidaMatthew Bartolini, Global Head of Research Strategists en State Street Investment Management.

Los ETFs básicos de bajo coste y los ETFs activos pueden ser complementarios en las carteras para maximizar las rentabilidades. Así lo cree Matthew Bartolini, Global Head of Research Strategists en State Street Investment Management, que analiza en una entrevista a Funds Society las últimas cifras de flujos de inversión hacia los fondos cotizados. Bartolini opina que la demanda a largo plazo de ETFs básicos es generalizada y añade que de cara al futuro, «cualquier reducción adicional de las comisiones dependerá probablemente de la escala, la eficiencia operativa y el crecimiento de los activos».

En el primer semestre de 2026, las entradas en los ETFs superaron el billón de dólares (trillions, en términos estadounidenses), lo que sitúa las entradas anuales en camino de superar los 2 billones de dólares (trillions). Durante este periodo, uno de cada dos dólares que se invirtió en ETFs (el 49%) se destinó a ETFs de bajo coste, el tipo de fondos sobre los que se construyó el sector de los ETFs.

Las entradas de inversión en los ETFs de bajo coste siguen siendo muy sólidas a pesar del auge de los ETFs de gestión activa. ¿Qué está impulsando este interés por estos productos? 

Los ETFs básicos de bajo coste siguen siendo elementos fundamentales en la construcción de carteras para los inversores. Ofrecen una exposición transparente y diversificada a clases de activos y segmentos de mercado clave a un coste muy bajo, lo que los convierte en asignaciones estratégicas eficaces dentro de las carteras.

Su combinación de amplia exposición al mercado, simplicidad operativa y eficiencia en los costes sigue encontrando eco entre una amplia gama de inversores. Esos atributos también contribuyeron a que el ETF State Street S&P 500 SPDR Portfolio (SPYM) fuera elegido como inversión por defecto dentro del nuevo programa «Trump Accounts», lo que amplió la adopción de los ETFs a una nueva generación de inversores.

Cabe destacar que esta demanda a largo plazo es generalizada. Los asesores, las instituciones, los proveedores de carteras modelo y los inversores centrados en la jubilación recurren cada vez más a los ETFs de bajo coste como herramientas eficientes para la construcción de carteras, su implementación y la acumulación de patrimonio a largo plazo.

¿Cómo están adaptando los proveedores de ETFs de bajo coste su gama de productos a este entorno de auge de la gestión activa?

El auge de los ETFs activos no ha mermado la demanda de ETFs básicos de bajo coste. Los inversores los consideran cada vez más como herramientas complementarias: los ETFs de bajo coste proporcionan una exposición eficiente al mercado como núcleo de la cartera, mientras que los ETFs activos se utilizan para perseguir objetivos específicos, como la generación de ingresos, la gestión del riesgo o la generación de alfa.

En cuanto a nuestras soluciones dentro de nuestra gama de ETFs, el objetivo es garantizar que contamos con una plataforma sólida que incluya tanto fondos cotizados de bajo coste como activos, lo que permite usos complementarios. Y eso encaja con la forma en que los inversores pueden construir sus carteras.

Por ejemplo, una cartera típica puede utilizar ETFs de renta variable y renta fija de bajo coste y de amplio espectro como base, para luego incorporar estrategias activas con el fin de obtener ingresos, gestionar el riesgo, buscar oportunidades de alfa en mercados menos eficientes o abordar una tesis de inversión temática específica y detallada.

La realidad es que los inversores están adoptando cada vez más tanto los ETFs activos como los ETFs básicos indexados de bajo coste, utilizando cada uno de ellos para la función que mejor desempeña dentro de la cartera. Y, en algunos casos, vemos cómo las exposiciones indexadas de bajo coste se utilizan de forma activa para construir asignaciones más personalizadas que se ajusten a la tolerancia al riesgo de una cartera o a una visión macroeconómica amplia.

Esto es más frecuente en la renta fija, donde existen estrategias que desglosan las betas macroeconómicas generales en diferentes vencimientos dentro de los mercados de bonos del Tesoro de Estados Unidos o de bonos corporativos estadounidenses para equilibrar los perfiles de rendimiento y duración con mayor precisión.

¿Hay margen en el sector para seguir reduciendo las comisiones de los ETF?

Muchas exposiciones beta básicas ya tienen unos precios excepcionalmente bajos, aunque el sector sigue experimentando reducciones periódicas de las comisiones. De cara al futuro, cualquier reducción adicional de las comisiones dependerá probablemente de la escala, la eficiencia operativa y el crecimiento de los activos.

¿Qué tipos de ETF de bajo coste están despertando actualmente mayor interés entre los inversores?

Las exposiciones amplias a la renta variable han atraído la mayor parte de los flujos de bajo coste en lo que va de año. El 70% de los flujos de bajo coste en 2026 se ha destinado a exposiciones a la renta variable (+381.000 millones de dólares) y el 70% de esa cantidad (+291.000 millones de dólares) se ha canalizado hacia ETFs de bajo coste centrados en los mercados de renta variable estadounidenses.

Esta tendencia refleja la eficiencia de los mercados de renta variable en general y el deseo constante de los inversores de acceder a la beta del mercado principal a bajo coste. También ayuda a explicar por qué los gestores activos suelen centrarse en áreas en las que creen que hay mayores oportunidades para generar alfa (por ejemplo, los mercados de fuera de Estados Unidos).

El panorama es algo diferente en el caso de la renta fija. Los ETF activos de renta fija han captado una cuota mayor de los flujos de lo que cabría esperar por su cuota de activos bajo gestión, ya que la renta fija activa atrae aproximadamente el 42% de los flujos frente al 31% de los activos.

Lo contrario ocurre con los ETFs de renta fija de bajo coste, que representan el 57% de los flujos a pesar de constituir el 69% de los activos de los ETFs de renta fija. Esto sugiere que los inversores recurren cada vez más a los gestores activos para que les ayuden a mejorar las oportunidades de renta, al tiempo que gestionan la incertidumbre en materia de tipos de interés, crédito y macroeconomía en los mercados de bonos.

Julius Baer rompe récords: la banca privada acelera con clientes más activos y patrimonios en máximos

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El banco suizo de banca privada Julius Baer confirmó que el negocio global de gestión de grandes patrimonios mantiene un fuerte impulso, al reportar resultados semestrales récord impulsados por tres factores que hoy dominan la industria: la recuperación de los mercados financieros, una mayor actividad de inversión de los clientes y una disciplina más estricta en el control de costos.

La institución registró un beneficio neto bajo NIIF de 673 millones de francos suizos (alrededor de 828,37 millones de dólares), el mayor de su historia para un primer semestre, cifra que representa un incremento de 128% respecto a los 295 millones obtenidos en el mismo periodo de 2025. El beneficio por acción prácticamente se duplicó al pasar de 1,44 a 3,27 francos suizos.

El verdadero motor: más patrimonio administrado y clientes más activos

Más allá del crecimiento de las utilidades, el dato que mejor refleja la evolución del negocio es el comportamiento de los activos bajo gestión (Assets under Management, AuM). Julius Baer elevó los recursos administrados hasta un máximo histórico de 547.000 millones de francos suizos (673.260 millones de dólares), equivalente a un crecimiento de 5% en lo que va del año.

Este avance estuvo respaldado por tres factores determinantes: Primero la apreciación de los mercados financieros; después el efecto favorable de los movimientos cambiarios y en tercer lugar las entradas netas de nuevos recursos por 5,700 millones de francos suizos (7.015 millones de dólares).

Para la industria de wealth management, este indicador resulta especialmente relevante porque el tamaño de los activos administrados determina buena parte de los ingresos recurrentes derivados de las comisiones de gestión.

En un contexto donde muchos inversionistas de alto patrimonio han incrementado su exposición a renta variable, crédito privado y estrategias alternativas, las entidades especializadas en banca privada están capturando tanto la apreciación de los mercados como nuevos flujos de capital.

Los clientes volvieron a operar

Otro elemento sobresaliente del semestre fue el fuerte incremento en la actividad transaccional. El margen bruto aumentó hasta 87 puntos base, frente a 83 puntos base un año antes, impulsado por una actividad «excepcionalmente alta» de los clientes durante el primer trimestre, dijo la gestora.

Este indicador refleja que los clientes no sólo mantuvieron sus patrimonios invertidos, sino que realizaron un mayor número de operaciones, elevando así los ingresos por corretaje, asesoría y gestión de inversiones.

El comportamiento coincide con un entorno de elevada volatilidad en los mercados internacionales, donde los movimientos en tasas de interés, divisas y acciones han incentivado el rebalanceo de portafolios entre inversionistas de alto patrimonio.

Pero quizá el aspecto más interesante del reporte es que Julius Baer consiguió mejorar simultáneamente ingresos y eficiencia. Según sus cifras, el ratio ajustado de costos sobre ingresos descendió hasta 62,6%, desde 68,2% un año antes, reflejando un mayor apalancamiento operativo.

Es decir, el banco logró generar más ingresos sin que sus costos crecieran al mismo ritmo, una tendencia que actualmente buscan prácticamente todas las grandes firmas internacionales de gestión patrimonial. En un entorno donde la presión competitiva mantiene contenidas las comisiones por administración, la mejora de la productividad se ha convertido en uno de los principales motores de rentabilidad para el sector.

Balance sólido para seguir creciendo

Los resultados del banco suizo se suman a una tendencia observada durante esta temporada de reportes entre las principales instituciones dedicadas al wealth management. En los últimos meses, varias entidades globales han mostrado una combinación de mayores activos administrados, recuperación de los ingresos por comisiones y una creciente eficiencia operativa, impulsadas por la recuperación de los mercados financieros y el regreso de la actividad de los inversionistas de alto patrimonio.

En ese contexto, el récord alcanzado por Julius Baer refuerza la percepción de que el negocio de la gestión patrimonial continúa beneficiándose de un entorno favorable para la creación de riqueza financiera y de una mayor disposición de los clientes a mover sus portafolios, dos factores que hoy se traducen en mayores ingresos para las firmas especializadas en banca privada.

SuperReturn Europe 2026: un puente hacia el capital privado europeo

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Del 3 al 6 de noviembre de 2026, el Hotel Okura de Ámsterdam acogerá una nueva edición de SuperReturn Europe, consolidándose como el principal punto de encuentro para la industria del capital privado en el continente. El evento reunirá a más de 1.500 altos directivos de 50 países, incluyendo a 500 LPs y 750 GPs con capacidad de decisión.

El congreso albergará cumbres especializadas centradas en captación de fondos (fundraising), deuda privada y las tendencias clave en las distintas geografías europeas. Asimismo, más de 200 gestores consolidados y emergentes analizarán los segmentos de mercado con mayor potencial, como el lower mid-market, y profundizarán en sectores resilientes como la tecnología y la salud.

Entre los inversores institucionales (LPs) que ya han confirmado su asistencia figuran firmas globales como Generali Investments, PGGM Investments, Public Investment Fund, WTW, LGPS Central, Hicks Holdings y la King Baudouin Foundation, entre otras.

BCE: ¿un verano de pausa ante las proyecciones de septiembre?

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El verano nos deja una cita más del Banco Central Europeo (BCE) antes de la reunión de Jackson Hole a finales de agosto. Tras la subida de tipos de 25 puntos básicos de junio, el consenso de mercado espera que en julio no haya cambios, pero sí se pone en el rádar dos subidas más antes de que finalice el año. 

“El Banco Central Europeo mantendrá, con casi total seguridad, los tipos de interés sin cambios en su próxima reunión, dejando la facilidad de depósito en el 2,25%. La volatilidad del petróleo y del gas desde la última cita ha vuelto a situar la energía en el centro del debate, pero los precios se mantienen, en conjunto, próximos a los escenarios contemplados por el BCE en junio y no justifican una actuación inmediata. La pausa permitirá esperar hasta septiembre, cuando el Consejo de Gobierno dispondrá de nuevas proyecciones macroeconómicas y de más información sobre inflación, salarios y actividad”, sostiene Germán García Mellado, gestor de Paradigma Flexible Bonds y Paradigma High Income Bonds en A&G Global Investors

Según García, más que una posible subida en septiembre, la principal atención estará en las señales que pueda ofrecer Christine Lagarde sobre la trayectoria posterior de los tipos y el nivel terminal de este proceso. Sin embargo, considera poco probable que adelante una orientación concreta. 

“En particular, el mercado estará atento a cualquier referencia a que los riesgos para la inflación han vuelto a inclinarse al alza o a que el ciclo de subidas todavía no ha concluido. Lo más probable es que Lagarde evite ofrecer una orientación clara. Manteniendo un mensaje condicionado por los datos y por la evolución de un entorno geopolítico especialmente incierto. El mercado descuenta actualmente alrededor de dos subidas adicionales de 25 puntos básicos, que llevarían la facilidad de depósito hasta el 2,75% durante el primer semestre de 2027. El BCE evitará probablemente validar esa senda, pero también querrá conservar margen para actuar en caso de que la persistencia del shock energético termine trasladándose a salarios, expectativas y precios subyacentes. Julio será, por tanto, una pausa para ganar visibilidad, no necesariamente el final del proceso de subida de tipos”, añade el experto de A&G Global Investors.

Desde Swisscanto coinciden en que julio no traerá novedad, pero se desmarcan del consenso de mercado respecto a qué ocurrirá en el segundo semestre. “Dudamos de que el BCE vaya a endurecer su política monetaria en los próximos meses, salvo que el conflicto en Irán se intensifique. Si este escenario llegara a materializarse, prevemos un euro más débil, cotizando por debajo de 1,10 frente al dólar estadounidense. Esta visión también se ve respaldada por las proyecciones para las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para noviembre, en las que los demócratas podrían obtener la mayoría tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes. Esto contribuiría a estabilizar la política económica mediante un sistema de contrapesos institucionales”, señala Roger Rüegg, responsable de Multi-Asset Solutions en Zürcher Kantonalbank, gestora delegada de los fondos Swisscanto.

Motivos para la ausencia de cambios

Los motivos que sustentan la visión del consenso son claros. Konstantin Veit, Portfolio Manager de PIMCO, explica que el BCE mantendrá sin cambios el tipo «al no estar previstas nuevas proyecciones del equipo técnico hasta septiembre, es probable que el Consejo de Gobierno considere conveniente esperar, especialmente teniendo en cuenta los cambios significativos registrados en los mercados energéticos desde junio”.

Asimismo, señala que «la caída de los precios de la energía, una inflación de junio más moderada de lo esperado, un crecimiento de los salarios compatible con el objetivo de inflación y un débil crecimiento económico sugieren que los riesgos se inclinan hacia un menor número de subidas de tipos de las que actualmente descuentan los mercados», aunque la incertidumbre sigue siendo elevada. Además, espera «una decisión unánime de mantener los tipos sin cambios, junto con un mensaje dependiente de los datos, sin comprometerse de antemano con una trayectoria para los tipos de interés y manteniendo su disposición a actuar», si bien «nuestro escenario central sigue contemplando una subida adicional en septiembre».

Martin Wolburg, economista senior en Generali Investments, insiste en que, aunque los miembros del Consejo de Gobierno (CG) han mantenido un tono generalmente restrictivo en sus comunicados, los últimos datos sobre la inflación y la bajada de los precios de la energía han supuesto un cierto alivio. “Las perspectivas de inflación se acercan ahora más al escenario benigno que al escenario base presentado en la reunión de junio, lo cual resulta tranquilizador para las partes interesadas. Esto permite al Consejo de Gobierno mantener el tipo de interés de referencia en el 2,25% por el momento. No obstante, reconocemos que los riesgos siguen inclinándose hacia una subida final, probablemente en septiembre, sobre todo si persiste la última escalada del conflicto con Irán”, añade.

Qué esperar de la reunión

Para Peter Goves, responsable de Análisis de Deuda Soberana de Mercados Desarrollados de MFS Investment Management, es probable que el debate se haya desplazado a septiembre y la comunicación será clave: estamos firmemente convencidos de que el BCE mantendrá su tipo de interés oficial en el 2,25 % en la reunión de julio. “Lo que importa es el equilibrio entre las mejores noticias sobre la inflación a corto plazo y la renovada crisis energética, así como el traspaso aún incierto a los precios subyacentes, los salarios y las expectativas (aún no hay pruebas de ello). Nuestra tesis central es que Lagarde mantendrá abierta la puerta a septiembre, probablemente haciendo referencia al análisis de escenarios del BCE”, explica.

Dejando a un lado la ausencia de cambios en los tipos, la reunión de julio será interesante, según los expertos, por las palabras de Lagarde. “Esperamos que la rueda de prensa del BCE se centre en las perspectivas a medio plazo para los tipos de interés. Oficialmente, la institución ha ofrecido pocas orientaciones sobre sus próximos pasos. La presidenta Lagarde trata de mantener abiertas todas las opciones, mientras que Isabel Schnabel, como suele ser habitual, adopta un tono más restrictivo”, afirma Karsten Junius, Chief Economist en J. Safra Sarasin Sustainable AM.

Para Junius, la economía europea mantiene un crecimiento lo suficientemente sólido como para no impedir nuevas subidas de tipos en caso de que la evolución de la inflación las haga necesarias. “En este sentido, esperamos una nueva subida de tipos en septiembre”, indica.

El arte de la personalización: cómo Southeast fideliza a las grandes familias empresarias de la región

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Foto cedidaZonamérica

Alex Bermúdez fundó Southeast en 2011, luego de trabajar más de ocho años en la firma uruguaya Aiva. En la actualidad, Southeast gestiona USD 450 millones en AUM, cuenta con un volumen de USD 2.500 millones en estructuras de Wealth Planning en LatAm y cuenta con un fondo en Luxemburgo para familias de altos patrimonios con un total de USD 170 millones.

Redefine el éxito empresarial con un enfoque hiperpersonalizado y de un verdadero valor agregado. En una charla exclusiva con Zonamerica, el CEO recorre la evolución de una compañía que decidió mantener su escala para garantizar su independencia, apostar por las relaciones y soluciones tailor made en tiempos de estandarización algorítmica.

¿Qué vacío o necesidad detectaste en el mercado latinoamericano qué te impulsó a fundar Southeast?

Por mi experiencia y conocimiento previo en la industria, en un momento dado detecté una oportunidad concreta: diseñar una solución a medida para familias de altos patrimonios en Chile, a través de un producto estructurado en Inglaterra, bastante conocido en Europa para este tipo de perfiles, pero que en ese momento prácticamente no se conocía en América Latina.

Esa idea inicial terminó convirtiéndose con el paso del tiempo en una solución innovadora para los países que fuimos desarrollando en la región. Con ese diseño de negocios en mente, armé Southeast en el año 2011, y ese mismo año me instalé a vivir en el país andino durante 4 años. Todo el proceso inicial implicó diseñar la solución para el mercado, asesorarme con abogados locales, bancos de inversión e instituciones de Estados Unidos y Europa. Ese fue exactamente el inicio de nuestra compañía. Portafolios otorgado encía de Gestor de Portafolios otorgada por el Banco Central del Uruguay, obtenida originalmente en 2018 como Asesores de Inversión, con oficinas en Montevideo, Punta del Este y Miami.

En el wealth management, la confianza es uno de los drivers del negocio. ¿Cómo se construye esa confianza? ¿A través de la capacidad de relacionamiento de las personas, a partir de metodologías, procesos, la transparencia?

Es una combinación de todas estas variables, aunque el peso de cada una varía según el mercado o el cliente. Sin embargo, al final del día, lo que marca la diferencia es estar sólidamente preparado en todas las disciplinas que entran en juego al momento de asesorar a una familia. La confianza es el pilar absoluto; sin ella, las demás metodologías o herramientas no tienen espacio. Pero la confianza no se logra de la noche a la mañana: se construye con coherencia entre lo que digo y lo que hago, sostenida en el tiempo. Se apoya en honestidad, incluso cuando la verdad incomoda, transparencia en el porqué de mis decisiones, y conocimiento sólido que respalde lo que hago. Pero cuando alguien deposita su tranquilidad en nuestro asesoramiento, lo que más pesa es anteponer su interés al propio: cuidar sus recursos con el mismo criterio que los míos, y ser claro sobre los riesgos, no solo sobre las oportunidades. Ahí es donde se gana o se pierde la confianza.

En mi experiencia, construirla implicó tomar decisiones importantes, como mudarme a Chile. En ese momento, yo venía de una posición corporativa muy cómoda y pasé a un ecosistema totalmente independiente, lo que significó el enorme desafío de empezar a trabajar solo. Chile es un mercado sumamente exigente y muy desarrollado en Wealth Management, tanto a nivel local como internacional. Fue un reto complejo y, de hecho, al principio me costó más de lo imaginado: tardé casi un año y medio en ganarme la confianza de mi primer cliente.

¿Cómo lograste sostener este proceso?

Creo que fue disciplina, compromiso y horas de dedicación, a partir de ahí generaba todo el resto. Sumado a una mezcla de experiencia previa, una propuesta innovadora para ese mercado y un conocimiento profundo, tanto local como internacional. En esa etapa inicial fueron fundamentales las alianzas estratégicas que concreté con personas muy reconocidas de la industria. Pero, por encima de todo, lo que me permitió sostener ese proceso con perseverancia, incluso en los momentos más difíciles, fue la convicción de que tenía algo genuinamente distinto para aportar, tanto a los clientes como a la industria en su conjunto.

Con ese primer cliente logramos que, por primera vez, se sentara en una misma mesa junto a su banco y su equipo legal, coordinando entre toda una estrategia conjunta, y validando nuestra sugerencia y alternativa de cómo gestionar y planificar su patrimonio. Para esa familia, esa manera de trabajar era algo que hasta ese momento no había experimentado, y fue justamente ahí donde empezamos a ser vistos como verdaderos asesores independientes, tanto a los ojos del cliente como de sus propios equipos de confianza.

Luego de esos primeros pasos, armar un equipo extraordinario, tanto en lo profesional como en lo humano, fue lo que nos permitió consolidarnos y expandirnos como compañía. Santiago Costa forma parte de Southeast desde 2018, y hoy lidera como director nuestra área de Wealth Planning; que desde 2023 sea también socio de la firma le da a la empresa, y a mí personalmente, la posibilidad de estar más cerca y más enfocado en esas primeras familias y relaciones que confiaron en nosotros desde el inicio.

Uno puede tener la mejor infraestructura o el mejor producto, pero si falta ese factor que genera confianza en el cliente, la relación nunca se termina de concretar. La clave para que las relaciones y los negocios perduren en el tiempo es pararse siempre desde el espíritu de construir relaciones, no transacciones. Eso es, en definitiva, lo que separa un vínculo que dura veinticinco años de uno que se agota en la primera corrección de mercado.

¿Cuál es el diferencial concreto entre la vieja gestión de portafolios y la planificación patrimonial integral que ustedes implementan a diario?

La diferencia es radical. Históricamente, esta industria se estructuró bajo un modelo transaccional. O sea, los asesores cobraban en función de las transacciones que generaban. Romper con esa inercia cultural no es fácil, pero el mercado cambió. Hoy en día, decidir qué comprar, qué vender, cuándo y cómo, se convirtió en algo transaccional. Con el acceso actual a la información, e incluso con el avance de la inteligencia artificial, es más sencillo estructurar un portafolio básico. El verdadero diferencial no está ahí.

La propuesta de Southeast se enfoca en dar un valor agregado que va mucho más allá de lo transaccional. Nos sentamos del mismo lado de la mesa que las familias, alineamos nuestros intereses con los suyos. De hecho, desde el inicio les dimos acceso a coinversión directa en Private Equity de economía real, participando nosotros mismos con capital propio junto a ellos en cada operación. Esto nos exige profundizar en las necesidades reales del cliente a corto, mediano y largo plazo. Abarcar no solo su patrimonio familiar, sino también su realidad familiar, su estructura empresarial y la relación con sus socios. Implica, además, tener la madurez para poner sobre la mesa temas complejos y difíciles de hablar, pero que son indispensables para una protección y planificación patrimonial seria.

Desde el inicio, estructuramos este abordaje a través de lo que llamamos nuestro círculo de gestión, una metodología que seguimos aplicando con rigor. Este círculo asegura que cada estrategia pase por etapas clave: construir confianza desde la independencia, aportar conocimiento local e internacional, actuar con empatía frente a las necesidades del cliente y aplicar nuestro expertise para proteger, administrar y planificar a la familia hoy, mañana y a las futuras generaciones. En definitiva, el diferencial es pasar de una gestión reactiva de inversiones a un acompañamiento patrimonial integral, estratégico y multigeneracional.

Llevan operando más de una década en una región caracterizada por fuertes cambios regulatorios. ¿Cómo logran mantener la agilidad operativa ante estos escenarios tan inciertos?

Lo nuestro fue un crecimiento lento, pero sólido, fue la decisión de ir paso a paso. Como te comentaba, empecé en Chile hace 15 años, y recién a los tres años de posicionarnos consideré abrir un segundo mercado como Perú. Para nosotros, mantener y alimentar la confianza en el tiempo exige un conocimiento profundísimo del terreno en el que operamos: sus regulaciones, su marco tributario y, fundamentalmente, su idiosincrasia.

Si tomamos a América Latina como referencia, la realidad es que siempre hay un grado de incertidumbre. Los últimos 20 años se experimentaron cambios radicales. O sea, cambió la forma de ver el negocio, la forma en que los clientes se paran frente a sus asesores y necesidades. A los clientes les costó asimilar ese cambio, pero el mundo ya va en esa dirección: hoy exigen un asesoramiento mucho más completo e integral que hace dos décadas. Nuestro rol principal es guiarlos y ser categóricos: en este nuevo escenario global, hay que hacer las cosas bien. Existen herramientas, soluciones y asesoramiento para lograrlo; pueden ser más complejas, costosas o restar cierta flexibilidad, pero son el único camino viable para proteger la malla patrimonial y empresarial de una familia.

Y en todo esto, el equipo fue y sigue siendo la pieza clave, el motor de la compañía. Sin gente con conocimiento profundo de cada mercado local, y sin la convicción compartida en nuestra filosofía de trabajo, sería imposible sostener esa agilidad frente a marcos regulatorios tan distintos entre sí.

¿Ese rigor los obliga a expandirse en regiones en las que pueden generar valor agregado?

Exacto. En Southeast vamos de a poco: Chile, Perú, México, Colombia, y ahora Brasil. Brasil tiene una particularidad que pocos mercados de la región comparten: cada estado funciona casi como una jurisdicción propia en términos regulatorios y tributarios, lo que exige un entendimiento local mucho más granular que en el resto de los países donde operamos. Llevamos dos años con una presencia activa, viajando todos los meses, pero hasta ahora nuestra prioridad no era buscar negocios, sino entender el mercado, absorber los cambios económicos, regulatorios y políticos, y darnos a conocer. Recién este año comenzaremos a capitalizar y asesorar a familias locales.

Esa misma filosofía de aportar valor real es la que explica nuestra postura con Argentina. Hoy tenemos clientes muy puntuales ahí, y conocemos perfectamente cómo funciona el país y qué necesitan sus familias. Pero la idiosincrasia argentina y su entorno demandan un formato distinto: nuestro modelo es muy integral, y requiere que el ecosistema local también acompañe esa filosofía. Lo que vemos es que eso está empezando a cambiar en Argentina, y que cada vez se valora más un servicio diferente al tradicional.

Uruguay es una plaza financiera sumamente atractiva a nivel continental. ¿Qué impacto tiene para su gestión diaria operar desde un ecosistema corporativo como el de Zonamerica?

Te diría que la relación de confianza que intentamos construir con nuestros clientes es la misma dinámica que nos une a Zonamerica. Al principio, mi llegada se dio de forma natural porque yo ya operaba desde el parque en mi etapa corporativa con Aiva. Sin embargo, cuando tomé la decisión de independizarme, enseguida me abrieron las puertas y me brindaron su apoyo desde el día uno.

Pero más allá de la comodidad operativa y del excelente nivel de servicio que recibimos a diario, el verdadero impacto de estar aquí radica en el ecosistema. Dentro de lo que es la industria del Wealth Management y el asesoramiento financiero, Zonamerica es un hub gigante. Caminar por el parque significa cruzarte con los principales referentes del sector, especialmente a nivel internacional. Estar inmersos en esa red de contactos y en esa calidad de talento es fundamental para nuestro negocio.

 

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