El ocaso del contrato social americano: el Seguro Social en la era Trump

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El sistema público de pensiones de Estados Unidos, el histórico Social Security, atraviesa hoy su momento de mayor vulnerabilidad desde que Franklin D. Roosevelt lo firmara como piedra angular del New Deal en 1935. Lo que nació como una red de seguridad innegociable contra la indigencia en la vejez se ha transformado en 2026 en un campo de batalla ideológico donde la demografía implacable y la política fiscal de Donald Trump chocan frontalmente. La pregunta que recorre los pasillos de Washington no es ya si el sistema necesita una reforma, sino qué quedará de su esencia pública tras el giro de timón de la actual administración.

El modelo estadounidense se diferencia de los sistemas de reparto europeos por una premisa fundacional: no busca la sustitución íntegra del salario, sino una base de dignidad. Se financia mediante un impuesto sobre la nómina del 12,4%, repartido entre empleador y empleado, que alimenta unos fondos fiduciarios hoy bajo asedio. A diferencia de otros países, el trabajador americano es consciente de que su jubilación es un taburete de tres patas: el Seguro Social, sus ahorros personales y los planes de empresa como el 401(k). Sin embargo, para casi la mitad de los jubilados actuales, la prestación pública es su única fuente de ingresos significativa, lo que convierte cualquier cambio en el sistema en una cuestión de vida o muerte social.

En este escenario de fragilidad, la administración de Donald Trump ha optado por una estrategia de «alivio inmediato» que genera tanto entusiasmo electoral como vértigo financiero entre los economistas. La medida estrella de este mandato ha sido la propuesta de eliminar los impuestos federales sobre las prestaciones de la Seguridad Social. Para el pensionista medio, esto representa un aumento neto de sus ingresos disponibles en un contexto donde el costo de la vida sigue siendo la principal preocupación en las cenas familiares. No obstante, esta bonanza tiene un reverso aritmético oscuro. Al privar al sistema de esta recaudación, se acelera el «momento de la verdad»: el agotamiento de las reservas del fondo de reserva, proyectado ahora para principios de la próxima década. Si el fondo se vacía, el sistema solo podrá pagar lo que recaude en el momento, lo que supondría un recorte automático del 20% al 25% en todos los cheques.

La visión de Trump no se limita a lo coyuntural; busca un cambio de paradigma hacia la propiedad individual frente al colectivismo estatal. La introducción de las denominadas «Cuentas de Inversión Generacional» marca el inicio de una transición lenta pero decidida hacia la capitalización. Es una apuesta audaz por el mercado de valores frente a la solidaridad intergeneracional. El mensaje implícito es que el ciudadano debe dejar de ser un beneficiario pasivo para convertirse en un inversor activo. Aunque atractivo en tiempos de bonanza bursátil, este enfoque traslada el riesgo del Estado al individuo, dejando a los trabajadores menos cualificados en una posición de extrema vulnerabilidad ante los ciclos económicos.

A nivel de gestión, el endurecimiento de los requisitos para las pensiones de incapacidad y el enfoque restrictivo en la fiscalidad de los no ciudadanos subrayan una retórica de «prioridad nacional» que resuena con fuerza en su base. Pero estas medidas son apenas parches para un problema sistémico de ingresos. Mientras sectores del Partido Republicano sugieren elevar la edad de jubilación hacia los 69 o 70 años para equilibrar las cuentas —una medida técnica pero políticamente radioactiva—, el presidente mantiene un delicado equilibrio. Evita el desgaste de anunciar recortes directos mientras fomenta políticas que, en la práctica, erosionan la base contributiva que sostiene el edificio entero.

Estamos ante un experimento político de alto riesgo. Si el crecimiento económico derivado de la desregulación no logra compensar el déficit del Seguro Social, Estados Unidos podría enfrentarse a una crisis de pobreza en la tercera edad sin precedentes modernos. El éxito de la era Trump no debería medirse por los máximos históricos de Wall Street, sino por la integridad de ese contrato social que ha mantenido unida a la clase media estadounidense durante casi un siglo. Al final del camino, el gran interrogante es si estamos salvando el sistema para el futuro o si simplemente estamos consumiendo hoy los recursos que deberían sostener a los trabajadores de mañana.

 

Tribuna de Julio Fernández García  CEO de JubilaME y Profesor de IE Business School Headspring.

Las entidades financieras que han cerrado o evacuado oficinas en Oriente Medio

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En las últimas semanas, varias entidades financieras internacionales y grandes firmas de servicios financieros han adoptado medidas extraordinarias en Oriente Medio —especialmente en Dubái y otros centros financieros del Golfo— después de que Irán amenazara con atacar centros económicos y bancos” como parte de la escalada del conflicto regional. Estas advertencias provocaron evacuaciones temporales de oficinas, cierres de sucursales o el traslado de empleados al trabajo remoto en algunos de los principales hubs financieros de la región.

Uno de los casos más destacados es Citigroup. El banco estadounidense ordenó evacuar varias de sus oficinas en Dubái, incluyendo instalaciones situadas en el Dubai International Financial Centre (DIFC) y en el distrito de Oud Metha. Como medida preventiva, Citi también cerró temporalmente algunas sucursales en los Emiratos Árabes Unidos y pidió a sus empleados trabajar desde casa hasta que la situación de seguridad se estabilizara.

Otra de las entidades afectadas fue Goldman Sachs, que también pidió a su personal en Dubái y otros países del Golfo que evitara acudir a las oficinas.

JPMorgan Chase adoptó medidas similares: la entidad permitió que gran parte de su plantilla en Oriente Medio trabajara de forma remota mientras se evaluaban los riesgos para instalaciones corporativas y personal.

Entre los bancos con fuerte presencia histórica en el Golfo, Standard Chartered también pidió a sus empleados abandonar temporalmente oficinas en el distrito financiero de Dubái y continuar su actividad en remoto. El banco británico obtiene una parte significativa de sus ingresos de Asia y Oriente Medio.

Otra entidad internacional afectada fue HSBC, que cerró temporalmente algunas sucursales en Qatar y amplió las políticas de trabajo remoto para su plantilla en varios países del Golfo.

Además de los bancos, varias firmas globales de servicios financieros y consultoría, que forman parte del ecosistema financiero internacional, también adoptaron medidas similares. Entre ellas destacan PwC y Deloitte, que evacuaron o cerraron temporalmente oficinas en Dubái y en otros países del Golfo, incluyendo Arabia Saudí, Qatar y Kuwait, como medida de precaución ante las amenazas iraníes.

Nota realizada con fuentes de Euronews, Reuters/AFP (L’Orient Today), The Times, Bloomberg, Middle East Monitor, The New Arab.

 

Lo líquido y lo sólido: lo que está pasando con los BDCs privados en Estados Unidos

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Tensiones, crisis, recordatorio de una realidad estructural, punto de inflexión y oportunidad: en las últimas semanas el sector de activos alternativos y crédito privado ha tenido episodios de falta de liquidez inmediata que han llevado a limitar las salidas de capital por parte de grandes gestoras.

Este fenómeno no implica necesariamente insolvencia, pero sí refleja un problema estructural del segmento: la dificultad de ofrecer liquidez frecuente en vehículos que invierten en activos muy ilíquidos, como préstamos directos a empresas.

Hay un “mismatch de liquidez”, o como señala en un reciente informe Jaime Cruz , Porfolio Manager Deuda Privada USA Fynsa AGF”: “En términos simples, el mercado está recordando una realidad estructural: el crédito privado no es un activo líquido, aunque algunas estructuras intenten ofrecer ventanas periódicas de salida”. 

Una nueva dificultad para inversores ya saturados de incertidumbre

En medio de la enorme incertidumbre que ha generado la nueva guerra en Oriente Medio y la inestabilidad crónica de los mercados públicos, los expertos observan estos movimientos que hasta hace poco “parecían improbables”, según el propio Cruz.

Para los analistas de Apollo Academy (firma especializada en activos alternativos) estamos ante un punto de inflexión

Durante el periodo comprendido aproximadamente entre 2010 y 2022, los bajos tipos de interés, la abundancia de liquidez y la expansión de múltiplos permitieron que muchos gestores generaran rentabilidades sin necesidad de recurrir intensamente a la creación de valor operativa. Sin embargo, el entorno macroeconómico ha cambiado de forma estructural, y el sector se enfrenta ahora a un escenario en el que esos factores ya no pueden sostener el mismo nivel de retornos. En este contexto el éxito futuro del private equity dependerá de recuperar los principios que históricamente definieron la industria: disciplina en las adquisiciones, mejora operativa de las compañías participadas y estrategias claras para generar liquidez en las salidas, sostienen David SamburPartner Co-Head of Private Equity and Head of Equity, Matt NordPartner Co-Head of Private Equity and Head of Hybrid y Antoine MunfakhPartner Deputy Glob, en un informe que les adjuntamos en este link.

El informe de Apollo plantea que el private equity debe volver a sus raíces: “Tradicionalmente, el atractivo de esta clase de activo se basaba en la capacidad de los gestores para adquirir empresas con potencial de mejora, implementar cambios estratégicos y operativos y, posteriormente, monetizar ese valor a través de una salida. Este enfoque implicaba una participación activa en la gestión de las compañías, con el objetivo de mejorar su eficiencia, optimizar su estructura de costes, impulsar el crecimiento o redefinir su posicionamiento competitivo. Al no estar sometidas a la presión de los resultados trimestrales propios de los mercados públicos, las empresas bajo propiedad de private equity podían adoptar estrategias de transformación a largo plazo”.

Una mayor diferenciación entre gestoras

Los expertos coinciden en que las oportunidades del sector pasarán por una diferenciación de las propuestas de las gestoras.

“La mayor competencia entre gestores, junto con el regreso de algunos bancos a ciertos segmentos de financiamiento corporativo, ha comenzado a presionar las condiciones de originación. Esto se ha traducido en menor originación en algunos segmentos y una compresión gradual de spreads, particularmente en el direct lending corporativo, donde participan la mayoría de los BDCs.

Este ajuste está generando una diferenciación cada vez más clara dentro del universo de private credit. Mientras gran parte de los BDCs compiten en el segmento de direct lending corporativo, existen otras áreas del crédito privado donde la competencia sigue siendo significativamente menor”, señala Jaime Cruz , Porfolio Manager Deuda Privada USA Fynsa AGF

En particular, el financiamiento respaldado por activos reales —como el asset-backed lending y el financiamiento inmobiliario— continúa ofreciendo spreads atractivos y estructuras más defensivas, con dinámicas de originación que siguen siendo favorables, añade el experto.

“Para quienes invierten con horizonte de largo plazo, esta dinámica no necesariamente es negativa. De hecho, puede fortalecer el ecosistema. Cuando los flujos especulativos disminuyen y el capital que permanece es verdaderamente paciente, los gestores pueden enfocarse en lo que realmente genera valor: originar crédito de calidad, estructurar operaciones sólidas y capturar spreads atractivos. En ese sentido, lo que hoy ocurre con los BDCs privados no es una crisis, sino una transición natural en un mercado que ha crecido de manera acelerada durante la última década. Y como suele suceder en los mercados financieros, los momentos de ajuste suelen ser también los que terminan consolidando las oportunidades de largo plazo”, concluye Cruz.

Wagner Guida llega a Link Capital Partners a fortalecer el negocio de distribución

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LinkedInWagner Guida, director de Link Capital Partners

La firma financiera chilena Link Capital Partners está interesada en fortalecer músculo de distribución y, como parte de ese plan, dieron la bienvenida a un ejecutivo senior. Se trata de Wagner Guida, un histórico de la rama chilena del grupo Itaú, quien fue fichado como director de la firma.

Según comentan desde Link, el profesional se centrará en el desarrollo de nuevos canales de distribución para productos de inversiones, tanto de mercados privados como de fondos mutuos, con foco en Brasil.

Guida es un ejecutivo de inversiones con una larga trayectoria, que lo ha hecho pasado por los negocios de gestión patrimonial, distribución de activos y mercados de capitales en América Latina. En ese período, destaca sus casi dos décadas en Itaú Unibanco, cumpliendo una variedad de roles.

Dentro de los cargos de alta responsabilidad que ocupó en el grupo brasileño –según consigna su perfil profesional de LinkedIn– destacan Head of Private Banking & Wealth Management, Head of Investment Products y CEO de Asset Management en Itaú Chile. Además, se desempeñó como Head of Wholesale Distribution & ETF Business Development.

Anteriormente, también tuvo pasos por HSBC, como Head of Multimanager para América Latina y portfolio manager, y la gestora de fondos de pensiones brasileña Funcef, como Head of Equity and Fixed Income y trader del área.

A lo largo de su carrera, recalcaron desde Link, ha colaborado estrechamente con inversionistas institucionales, family offices y clientes de banca privada en Brasil, Chile, Colombia y Estados Unidos.

Nueva legislación antilavado en Uruguay: impacto directo en instituciones financieras y estructuras internacionales

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El 11 de marzo de 2022 se publicó en el Diario Oficial el Decreto N° 74/022, que introduce modificaciones al Decreto N° 77/017, reglamentario de la Ley N° 19.484 de Transparencia Fiscal Internacional. Esta normativa regula en Uruguay la implementación del Common Reporting Standard (CRS), el estándar de intercambio automático de información financiera promovido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Las modificaciones responden principalmente a observaciones formuladas por el Foro Global sobre Transparencia e Intercambio de Información con Fines Fiscales, en el marco de las evaluaciones internacionales a las que se someten los países que aplican el sistema de intercambio automático de información.

Si bien se trata de ajustes de carácter técnico, el decreto introduce precisiones relevantes en materia de entidades obligadas a reportar, cuentas financieras reportables, procedimientos de debida diligencia y conservación de documentación, con impacto directo en instituciones financieras y estructuras internacionales utilizadas por inversores.

Nuevas obligaciones para entidades financieras

Entre los cambios introducidos, el Decreto N° 74/022 incorpora una obligación adicional para determinadas entidades financieras obligadas a reportar —distintas de los fideicomisos— que mantengan residencia o cuentas abiertas en otra jurisdicción.  En estos casos, dichas entidades deberán cumplir también con los procedimientos de reporte y debida diligencia previstos en la jurisdicción extranjera, siempre que exista un acuerdo de intercambio de información con Uruguay. La disposición refuerza el alcance internacional del sistema de cooperación fiscal.

Ajustes en la definición de “Entidad de Inversión”

 El decreto modifica uno de los supuestos que determinan cuándo una entidad puede ser considerada “Entidad de Inversión” a efectos del CRS, particularmente cuando los ingresos brutos derivan de actividades de inversión, reinversión o negociación de activos financieros y la entidad es administrada por otra institución financiera.

Asimismo, establece que el concepto de entidad de inversión deberá interpretarse en línea con la normativa dictada por el Banco Central del Uruguay (BCU) en materia de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo, en consonancia con las Recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

Clarificación sobre gestores de portafolio

El decreto introduce una precisión relevante respecto al tratamiento de los gestores de portafolio. Si bien estas entidades pueden calificar como entidades financieras obligadas a efectos del CRS, se aclara que no mantienen cuentas financieras reportables, en la medida en que —al igual que los asesores de inversión— no tienen permitido mantener la custodia de fondos o valores de sus clientes. En consecuencia, los activos administrados por estos gestores se encuentran depositados en otras instituciones financieras obligadas a reportar, que son las que, en definitiva, deben efectuar el correspondiente reporte bajo el régimen CRS.

Este aspecto las distingue de los intermediarios de valores, que sí pueden ejercer funciones de custodia y, por tanto, mantener cuentas financieras reportables. La aclaración normativa contribuye a alinear el alcance del régimen CRS con la operativa efectiva del mercado financiero, aportando mayor certeza jurídica respecto a las obligaciones de reporte aplicables a estas figuras.

Definiciones en materia de contratos de seguros

El decreto introduce definiciones más precisas respecto a los conceptos de contrato de seguro, contrato de renta vitalicia y contratos con componente de ahorro en cuenta individual, con el objetivo de delimitar con mayor claridad qué productos financieros pueden quedar comprendidos dentro del régimen de reporte.

Cuentas excluidas de reporte

En relación con las cuentas financieras, se amplían las hipótesis en las que una cuenta puede ser considerada inactiva y, por tanto, quedar excluida del reporte. Además del supuesto original de ausencia de transacciones durante tres años, se incorporan casos en los que no haya existido contacto entre el titular y la institución financiera durante un período de seis años.

Sanciones por declaraciones falsas de residencia fiscal 

El Decreto N° 74/022 dispone que las declaraciones de residencia fiscal falsas realizadas por titulares de cuentas o beneficiarios finales podrán dar lugar a la sanción prevista en el artículo 95 del Código Tributario, sin perjuicio de eventuales responsabilidades civiles o penales.

No obstante, desde el punto de vista jurídico, la previsión podría suscitar debate, en la medida en que la introducción de sanciones suele requerir una habilitación legal expresa, y no únicamente reglamentaria.

Conservación de documentación

Finalmente, el decreto modifica el criterio para el cómputo del plazo de conservación de la documentación respaldante vinculada al régimen CRS. Se establece que el plazo de cinco años comenzará a contarse desde el 1° de enero del año siguiente a aquel en que la información debió ser reportada, y no desde la fecha efectiva de remisión a la administración tributaria.

Un nuevo ajuste en la agenda de transparencia fiscal

Las modificaciones introducidas por el Decreto N° 74/022 reflejan la tendencia sostenida hacia mayores estándares de transparencia fiscal internacional y cooperación administrativa entre jurisdicciones.

Para instituciones financieras y estructuras patrimoniales con presencia en distintas jurisdicciones, estos cambios refuerzan la necesidad de revisar periódicamente los procedimientos de debida diligencia, la correcta identificación de residencia fiscal y la clasificación de entidades y cuentas bajo el régimen CRS.

En un contexto de creciente intercambio de información entre administraciones tributarias, el cumplimiento adecuado de estos estándares se ha convertido en un componente central de la seguridad jurídica y la gestión del riesgo regulatorio en las operaciones financieras internacionales.

State Street IM lanza un ETF de ABS cotizados y privados

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State Street Investment Management ha anunciado el lanzamiento del State Street IG Public & Private ABS ETF (PRAB), un fondo cotizado en bolsa de gestión activa diseñado para ampliar el acceso de los inversores a un segmento de los mercados crediticios mundiales en rápido crecimiento y de mayor calidad.

El PRAB invierte principalmente en valores respaldados por activos (ABS) con calificación de investment grade, tanto cotizados como privados, incluyendo obligaciones de préstamos garantizados (CLOs), así como valores respaldados por hipotecas residenciales y comerciales. La innovadora exposición del fondo a ABS tanto cotizados como privados responde a la creciente demanda de los inversores de estrategias orientadas a la renta con calificaciones más altas. La asignación del fondo a ABS privados puede incluir, entre otros, valores proporcionados por Apollo Global Securities, LLC.

Al invertir en una amplia gama de ABS con calificación de inversión, incluidos sectores de ABS que históricamente han tenido una representación limitada o nula en el índice Bloomberg US Aggregate Bond, PRAB puede servir como un complemento eficaz a las asignaciones de bonos principales y ayudar a diversificar las fuentes de ingresos de la cartera de bonos.

«Aunque el mercado mundial de financiación respaldada por activos supera los 20 billones de dólares, los ABS han estado durante mucho tiempo infrarrepresentados en las carteras de los inversores», afirmó Anna Paglia, directora comercial de State Street Investment Management. «Con el PRAB, ampliamos el acceso de los inversores a una parte del mercado crediticio mundial de mayor calidad, pero aún en gran medida sin explotar, que ofrece diversas fuentes de ingresos potenciales y la posibilidad de obtener rendimientos más elevados en comparación con los bonos corporativos con un perfil de riesgo similar», concluyó.

Gestionado por el equipo de renta fija activa de State Street Investment Management, el ETF PRAB adopta un enfoque top-down consciente del riesgo, combinado con una selección de valores bottom-up diseñada para sobreponderar los sectores y emisores más atractivos.

PRAB se suma a la creciente gama de soluciones innovadoras de crédito público y privado de State Street Investment Management, tras los lanzamientos del State Street® IG Public & Private Credit ETF (PRIV) y del State Street® Short Duration IG Public & Private Credit ETF (PRSD) en 2025. La gama ha atraído aproximadamente 980 millones de dólares en activos a cierre de febrero de 2026.

El mercado rebota y la incertidumbre permanece

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Las declaraciones de Donald Trump del lunes, en las que apuntaba a una pronta conclusión de los ataques sobre Irán, propiciaron una reacción en cadena favorable a los activos de riesgo. El precio del crudo fue la primera ficha en caer. El brent llegó a cotizar puntualmente por encima de los 120 dólares antes de estabilizarse en torno a los 90, superando los máximos registrados durante la invasión de Ucrania en 2022. El movimiento arrastró a la baja la TIR de la deuda soberana e impulsó la depreciación del dólar, mientras el S&P 500 protagonizaba una reversión desde mínimos que cerró con una subida del 2,4%.

Las intervenciones del presidente estadounidense reflejaron una merma del apetito político por continuar el ataque y, en principio, reducen el riesgo de un conflicto prolongado que podría golpear con fuerza la inflación y el crecimiento. No obstante, el desenlace definitivo sigue siendo una incógnita: el propio Trump ha reconocido que es improbable que el asunto quede resuelto esta semana.

El Wall Street Journal publicaba el martes un artículo que ponía de relieve las crecientes presiones que Trump afronta, dentro de su propio partido, para diseñar una vía de desescalada que evite un descalabro en las elecciones legislativas de noviembre.

Son varias las encuestas recientes que ponen de manifiesto el desinterés y la desaprobación que los bombardeos sobre Irán han generado entre la opinión pública estadounidense. Los votantes republicanos siguen identificando el encarecimiento del coste de vida y la pérdida de poder adquisitivo como sus principales preocupaciones. Una prolongación de la campaña militar en Oriente Medio no solo desactivaría las medidas adoptadas recientemente por el ejecutivo para aliviar esas presiones, sino que introduciría otras más potentes, capaces de abocar a la economía a una nueva recesión.

El coste económico

Según estimaciones de Bloomberg, los entre 800 y 900 dólares adicionales que recibirán de media los ciudadanos estadounidenses en concepto de devolución fiscal, como resultado de la aplicación del OBBBA, podrían acabar absorbiéndose en la gasolinera si el precio del barril de crudo se estabiliza en torno a los 100 dólares durante el primer trimestre. El impacto acumulado sobre el PIB real se estima en torno al 0,33%, lo que cancelaría prácticamente el estímulo derivado del plan fiscal de Trump, calculado en aproximadamente 0,4 puntos. 

La zona euro, por su mayor dependencia de las importaciones de crudo y gas, sufriría un castigo algo superior de alrededor del 0,51%. El perjuicio recaerá de forma desproporcionada sobre las rentas medias y bajas, base electoral natural de Trump, dado que destinan una proporción mayor de sus ingresos al gasto en combustible. La normalización tampoco será inmediata: Kuwait e Irak han recortado su producción ante limitaciones de almacenaje y recuperar los niveles previos a la crisis podría llevar semanas. El sexto futuro del brent descuenta que el mercado anticipa el precio del barril en 81 dólares dentro de seis meses.

 

La señal que importa viene de Teherán, no de Washington

Trump parece estar aproximándose a un nuevo momento TACO (“Trump siempre se acobarda”) ofreciendo retomar las negociaciones, pero la señal que los inversores necesitan no es la capitulación de Washington, sino la de Teherán. El régimen iraní tiene incentivos claros para prolongar el castigo económico y político antes de las elecciones legislativas de 2026: por un lado, reforzar la cohesión interna y la legitimidad del régimen; por el otro, extraer el precio más alto posible como desincentivo frente a futuras iniciativas militares estadounidenses. El nombramiento de Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo complica adicionalmente cualquier salida negociada, dado que Trump lo había calificado previamente de “inaceptable”.

En el contexto de profunda incertidumbre sobre la duración del conflicto, el riesgo de una escalada prolongada es real. Ninguno de los dos bandos ha dado muestras de querer desescalar y solo los países del Golfo, que ven sus economías más directamente perjudicadas, están abriendo canales de comunicación con Teherán. Las condiciones que el presidente iraní Masoud Pezeshkian parece haber impuesto para negociar una tregua (reconocimiento de los derechos legítimos de Irán como nación, pago de reparaciones y garantías internacionales frente a agresiones futuras) son difícilmente aceptables para Israel o Estados Unidos.

El mercado subestima el riesgo

Como señalábamos la semana pasada, este riesgo no parece estar adecuadamente descontado por el mercado, que continúa apostando por el escenario TACO.

El S&P 500 apenas acusa el impacto y el mercado de futuros de crudo no refleja de momento la expectativa de un repunte sostenido en el precio del barril comparable al de 2022, cuando la invasión de Ucrania lo impulsó por encima de los 100 dólares y lo mantuvo cerca de ese nivel durante más de cinco meses. La volatilidad de divisas, renta variable y crédito ha repuntado respecto a su media de los últimos doce meses, pero aún está lejos de los niveles extremos registrados tras aquel episodio.

El anuncio de la AIE de liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas, frente a los 182 millones movilizados en 2022, y la suspensión temporal del Acta Jones solo lograron tranquilizar los ánimos de forma pasajera. Los ataques de la Guardia Revolucionaria sobre tres cargueros que intentaban transitar el estrecho de Ormuz, el rechazo de la Marina estadounidense a escoltar a varios petroleros de empresas del Golfo y la amenaza iraní de extender las acciones al tráfico por el Mar Rojo son factores que en estos momentos pesan más sobre el ánimo inversor que las medidas de alivio anunciadas.

 

Aunque el S&P 500 solo ha corregido un 4% desde máximos, nuestros cálculos indican que su valoración ha depurado los excesos con los que arrancamos el año. Técnicamente, el índice se encuentra en zona de sobreventa, si bien aún está lejos de los extremos alcanzados tras la invasión de Ucrania.

La intensidad de los bombardeos y el uso de drones por parte de Irán parece haber disminuido. El dilema para los inversores a la hora de posicionar carteras reside precisamente en que una desescalada, que beneficiaría a ambas partes, dispararía la cotización de los activos de riesgo. Sin embargo, a tenor de los comentarios de Mojtaba Jhamenei y teniendo en cuenta que Irán aun dispone de arsenal suficiente, no hay indicios de que una desescalada vaya a producirse de forma inminente.

 

Hito en el real estate mexicano: PGIM levanta 656 millones de dólares

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PGIM, empresa global de gestión de activos de Prudential Financial, una de las mayores del mundo, con más de 1,44 billones de dólares en activos bajo gestión, registró en México el mayor hito de financimiento inmobiliario del país al recibir en un crédito multi-tramo un total de 656 millones de dólares, el mayor financiamiento inmobiliario a nivel activo registrado en esta nación.

“Esta operación refleja la solidez del mercado inmobiliario mexicano y nuestra capacidad en estructurar soluciones financieras que acompañen inversiones institucionales de gran escala», dijo José Jorge Rivero, Vicepresidente Senior de la Banca Corporativa de Banca Internacional de Scotiabank México, una de las instituciones participantes en el crédito.

PGIM Real Estate destacó la relevancia estratégica de la operación para fortalecer el flujo de inversión institucional hacia el país.

“México continúa demostrando que es una de las geografías más relevantes para manufactura para exportación. Una vez más el asset class inmobiliario industrial ha mostrado su madurez y resiliencia, los cuales son producto, entre otros, de la profunda integración de las cadenas de suministro ya existentes, así como de la calidad y disponibilidad de mano de obra en el país. Este financiamiento respalda nuestra estrategia de seguir canalizando inversión en el mercado mexicano hacia activos industriales de alta calidad y con sólidos fundamentales”, señaló Enrique Lavín, Head of Mexico de PGIM.

En su oportunidad, Fernando Herrera, Head of Latin America Transactions & Capital Markets de PGIM agregó: «Esta operación representa un hito para el financiamiento inmobiliario en México y refleja el sólido apetito del sector bancario por activos industriales de alta calidad. La participación de ocho instituciones financieras y una sobresuscripción de 1,4 veces confirman la confianza del capital institucional en el mercado».

De acuerdo con datos de Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), México registra más de 477 parques industriales distribuidos en 27 estados, una inversión anual que supera los 5.000 millones de dólares al año y, este 2026, hay más de 103 nuevos parques industriales en desarrollo o planeación en diferentes regiones del país, lo que refleja la demanda sostenida impulsada por la relocalización de cadenas productivas hacia Norteamérica.

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La sofisticación en la inversión de los family offices impulsa el apetito por el riesgo

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El creciente nivel de sofisticación en las inversiones está contribuyendo a un aumento del apetito por el riesgo en las family offices, así como a un mayor interés por los activos alternativos, según una nueva investigación global de Ocorian, proveedor especializado de servicios para personas de alto patrimonio, family offices, instituciones financieras, gestores de activos y empresas. En concreto, el 76% considera que la mayor sofisticación de las family offices está llevando a que más empleados participen en operaciones más complejas y a que se refuerce la infraestructura operativa.

Esto está contribuyendo a un aumento del apetito por el riesgo: alrededor del 66% de los encuestados afirman que el apetito por el riesgo de su organización aumentará en los próximos 12 meses, según el estudio de Ocorian realizado entre miembros de familias, altos empleados de family offices e intermediarios que gestionan un patrimonio total de 68.260 millones de dólares. Solo el 7% cree que su apetito por el riesgo disminuirá, mientras que el 27% considera que se mantendrá igual.

Las acciones europeas, las acciones de mercados emergentes y el capital privado son las clases de activos en las que los gestores de fondos de family offices prevén aumentar sus asignaciones en los próximos 12 meses.

También crece el interés por incrementar la exposición de las family offices a los activos alternativos —una tendencia a largo plazo con la que todos los encuestados estuvieron de acuerdo—. El 65% afirma que el Reino Unido lidera esta tendencia, según la ubicación de los activos o de las propias family offices. Más de la mitad (54%) señalan Oriente Medio, mientras que el 48% destacan la Unión Europea. Aproximadamente un tercio (31%) menciona África y solo el 24% las Américas.

El estudio, realizado en 13 países o territorios —entre ellos Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos, Singapur, Suiza, Hong Kong, Sudáfrica, Arabia Saudí, Mauricio y Bahréin—, revela que el aumento de la regulación en torno a los activos más arriesgados y especializados es la principal causa del mayor apetito por el riesgo, incluso por encima de las propias perspectivas de inversión.

Aproximadamente tres cuartas partes (73%) mencionan la mejora de la regulación como un factor clave, mientras que el 60% destaca el aumento de la transparencia. Solo la mitad (53%) considera que los mercados están listos para recuperarse, y el 39% cree que las family offices han mantenido demasiada liquidez durante demasiado tiempo.

No obstante, existe una clara necesidad de apoyo regulatorio: solo uno de cada seis encuestados (16%) cree que su organización está en una posición sólida para cumplir con las crecientes exigencias regulatorias en un contexto de mayor complejidad, mientras que el 56% se considera “bastante preparado”. Más de una cuarta parte (27%) cree que su capacidad para cumplir con los requisitos regulatorios es simplemente promedio.

Esa transformación es especialmente visible en mercados como Singapur, donde los programas de incentivos fiscales para single family offices bajo las Secciones 13O y 13U de la Ley del Impuesto sobre la Renta exigen la contratación de al menos dos o tres profesionales de inversión para poder acogerse a dichos beneficios. Estas condiciones fomentan la expansión de los equipos, el fortalecimiento de la experiencia en inversión y la mejora de la infraestructura operativa en línea con estrategias cada vez más sofisticadas.

“Las family offices han reforzado significativamente sus operaciones en los últimos años, contratando más personal y mejorando sus infraestructuras a medida que se convierten en organizaciones más sofisticadas que realizan operaciones cada vez más complejas. En Singapur, esta tendencia se ve impulsada por los incentivos fiscales del gobierno para las single family offices, que exigen la contratación de varios profesionales de inversión como requisito para beneficiarse de los incentivos. Estas políticas no solo fomentan una mayor profesionalización, sino que también garantizan que las family offices dispongan del conocimiento interno necesario para gestionar inversiones cada vez más sofisticadas”, comentó Andrew Ho, Director Regional de Clientes Privados en Asia-Pacífico de Ocorian.

Además, añadió: “Las mejoras en la regulación de los activos más arriesgados son un factor clave en esta transformación, pero, al mismo tiempo, las family offices reconocen que necesitan un mayor apoyo regulatorio para aprovechar plenamente las oportunidades disponibles».

Tres claves para acabar la semana: economía global, bancos centrales y asset allocation

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Los mercados globales siguieron muy pendientes durante la última semana de los titulares procedentes de Oriente Medio. El protagonismo fue para el mercado de materias primas, ya que los precios del petróleo llegaron a dispararse el lunes hasta cerca de los 120 dólares por barril, para después caer temporalmente por debajo de los 90 dólares, ante la esperanza de que el conflicto pudiera estar acercándose a su fin tras los comentarios del presidente Trump.

Para Mark Dowding, CIO de RBC BlueBay Asset Management, dejando a un lado las reacciones y declaraciones políticas de EE.UU. e Irán y desde una perspectiva más estrictamente financiera, lo único que realmente importa para la economía global es el cuello de botella del estrecho de Ormuz. “En pocas palabras, si el petróleo puede seguir fluyendo, la posible perturbación económica podría resultar de corta duración. En cambio, un cierre del estrecho, aunque sea temporal, representa un shock estanflacionario global”, explica.

Según su análisis, a la hora de tratar de evaluar el impacto inflacionario de forma agregada, mucho dependerá de cuánto tiempo se vea afectado el comercio y de la capacidad para redirigir parte de esta producción hacia otros puntos de tránsito. “Nuestra valoración inicial es que parece razonable pensar que las lecturas del IPC podrían aumentar temporalmente alrededor de un 1%, al tiempo que se restaría aproximadamente un 0,5% a las previsiones de crecimiento”, indica Dowding.

A la hora de hablar de impacto económico global, los expertos de las gestoras señalan algunos matices. Por ejemplo, Niall Gallagher, gestor de inversiones de renta variable europea en Jupiter AM, advierte de que “el riesgo más significativo para varias grandes economías europeas son los precios globales del gas”, ya que una interrupción prolongada del suministro podría provocar “un gran aumento del precio del gas, que se traducirá en un aumento de los precios de la electricidad y resultará económicamente perjudicial si se prolonga”.

Cinco reuniones de bancos centrales

Desde AllianzGI ponen el foco en lo que traerá la próxima semana, que traerá consigo las reuniones mensuales de los principales bancos centrales y su primera oportunidad para responder -o no- a la crisis provocadas por el conflicto en Oriente Medio. “Con la Fed (la Reserva Federal es el banco central de Estados Unidos), el Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra (BoE), el Banco Nacional Suizo (SNB) y el Banco de Japón (BoJ) reuniéndose en un plazo de 24 horas, los responsables políticos comenzarán a trazar un rumbo a través de una fuente indeseada de perturbación para sus esfuerzos por devolver la inflación al objetivo de manera estable y sostenida. En principio, estas reuniones ofrecen un grado inusualmente alto de poder de señalización, pero en la práctica esperamos que los cinco bancos centrales mantengan los tipos de interés sin cambios, hagan hincapié en la cautela en su respuesta y se comprometan poco en cuanto a medidas futuras”, señala Sean Shepley, economista senior de AllianzGI.

En opinión de Xavier Chapard, estratega de LBP AM, compañía accionista mayoritaria de LFDE, los bancos centrales van a mantener una actitud de espera, dejando claro que están listos para actuar en caso necesario. Apunta además que “los discursos de los miembros del BCE desde el comienzo de la guerra han expresado unánimemente la necesidad de mantener la calma a corto plazo” y que “la Fed debería verse reforzada en su voluntad de mantener estables los tipos durante los próximos meses y dejar la puerta abierta tanto a subidas como a recortes a partir del verano”.

Por último, Dowding cree que es muy poco probable que la Fed, bajo la próxima presidencia de Warsh, se vea persuadida de la necesidad de subir los tipos de interés a la luz de estos acontecimientos macroeconómicos. “Seguimos pensando que los recortes de tipos son posibles más adelante en 2026, si el conflicto se despeja en los próximos meses y los precios del petróleo caen, lo que permitiría a los responsables de política monetaria mirar más allá del repunte de la inflación en los datos de corto plazo. De forma similar, observamos que el Banco de Inglaterra afronta este conflicto con una economía debilitándose y con un sesgo de relajación monetaria. En cuanto a la Fed, creemos que esto puede significar que la relajación monetaria siga estando sobre la mesa más adelante en 2026, y que los modelos del BoE, muy apoyados en el análisis del gap de producción, seguirán apuntando a la necesidad de flexibilizar la política con una visión prospectiva, en lugar de endurecerla”, explica. 

Una mirada a las carteras

De cara al mercado, Gallagher considera que la volatilidad puede abrir oportunidades selectivas: “La venta masiva y la reducción de riesgos en las acciones europeas pueden generar gangas en acciones de consumo económicamente sensibles que hasta entonces habíamos encontrado sobrevaloradas, por ejemplo, bienes de lujo”.

Además, recuerda que “en tiempos de incertidumbre, los mercados financieros globales buscan instintivamente esconderse en los mercados de capitales estadounidenses y en el dólar estadounidense”, por lo que no sorprende ver un mejor comportamiento relativo de los activos estadounidenses en el corto plazo. El gestor subraya que “no son expertos en militares o defensa”, por lo que considera que “la mejor defensa/preparación es la construcción adecuada de carteras y la evitación de concentraciones de factores”

Desde Muzinich & Co, gestora estadounidense de fondos especializada en mercados de crédito, apuestan por una posición defensiva y consideran que no es el momento para aumentar la exposición al riesgo de crédito.  “Mantenemos la opinión de que este año estará probablemente impulsado por el carry, y esperamos que los activos de alta rentabilidad generen retornos excedentes frente al crédito investment grade. Sin embargo, la actual incertidumbre geopolítica y la falta de visibilidad sobre los próximos pasos de la acción militar en Oriente Medio nos impiden aumentar de forma significativa la exposición al riesgo de crédito. Como resultado, estamos adoptando una posición defensiva. Dicho esto, se está generando valor y la dispersión de spreads ha regresado, lo que en última instancia debería presentar oportunidades de inversión que podremos aprovechar”, explica Eric Muller, director de Estrategia de Mercado y Producto de Muzinich & Co.

El experto reconoce que uno de los sectores con más atractivo es el bancario, dado el aumento de sus rendimientos. “Los acontecimientos recientes han amplificado la dispersión que empezó a observarse en febrero y han generado nuevas oportunidades. Algunos emisores sólidos que se encuentran bajo presión en determinados sectores o regiones están incorporando una prima de riesgo que no existiría sin la volatilidad observada en los últimos días. Aunque consideramos que todavía es demasiado pronto para aumentar el riesgo de las carteras en las circunstancias actuales, estamos rotando emisores con el objetivo de capturar las nuevas primas derivadas de esta mayor selectividad”, afirman. 

Por último, Muller considera que se puede aprovechar justamente esa dispersión de los spreads. “Nuestra estrategia de inversión centrada en el carry desde el año pasado contempla cierta sobreponderación en activos de mayor rentabilidad y ha sufrido por la ampliación de spreads, mientras que nuestra preferencia por deuda senior frente a instrumentos subordinados ha proporcionado cierta protección frente al aumento de la volatilidad. En este escenario binario, mantenemos una visión constructiva a medio plazo desde el punto de vista fundamental y no nos apartaríamos del enfoque basado en valor y carry. No obstante, a medida que aumenta el riesgo de cola asociado a los precios de la energía, las coberturas en crédito de alto rendimiento podrían tener sentido. Aunque es un tema debatible, consideramos que una ampliación ordenada y moderada de spreads puede generar nuevas oportunidades y mayor dispersión, que querremos aprovechar una vez tengamos mayor visibilidad sobre los mercados energéticos”, concluye el directivo de Muzinich & Co.