Mapfre ha decidido realizar cambios en los consejos de administración de las entidades de inversión, Mapfre Inversión, Mapfre AM y Mapfre Vida Pensiones, para adaptarla a la realidad del negocio y seguir mejorando la gobernanza de las distintas sociedades del Grupo.
Por ello, Miguel Ángel Segura, actual director general de Mapfre Inversión, deja de ser consejero. De la misma manera, lo hacen de las sociedades gestoras, Mapfre AM y Mapfre Vida Pensiones, tanto Juan Bernal, director general de inversiones de Mapfre, como Álvaro Anguita, CEO de Mapfre AM y Mapfre Vida Pensiones, y Javier Lendines, director general de Mapfre AM.
Todos estos ejecutivos mantienen las mismas funciones ejecutivas.
En su lugar, en las distintas sociedades pasan a formar parte de sus respectivos consejos Mª Luis Gordillo Gutiérrez, Yolanda García Manzano y Eva Piera Rojo.
El Reglamento MiCA representa un avance importante en la construcción de un marco regulatorio para los criptoactivos en la Unión Europea. Sin embargo, la experiencia de los primeros meses de aplicación evidencia que la armonización formal no siempre se traduce en una aplicación uniforme ni en una experiencia regulatoria homogénea para los operadores, de forma que el mercado único de criptoactivos puede divergir en distintos enfoques. Y con él el de los servicios de pagos ligados a EMT y otras formas de dinero tokenizado. Es una de las conclusiones del paper de activos digitales, elaborado por la Aefi (Asociación Española de Fintech e Insurtech), Cecabank y finReg360, que analiza los retos tras los primeros meses de aplicación del reglamento MiCA.
Además, según el documento, en el ámbito del Régimen Piloto donde existe un proceso formal que se sigue con la ESMA para la obtención de su dictamen, la experiencia es que la armonización es mayor, pero el proceso está siendo en exceso largo y costoso. De ahí que los autores del estudio realicen una serie de propuestas y recomendaciones para mejorar la situación.
Promover la armonización y agilizar el proceso de Q&A de ESMA y EBA
El reglamento, aunque es el instrumento jurídico idóneo para garantizar la armonización, no es por sí solo suficiente, defienden. «El carácter directamente aplicable de MiCA debería, en teoría, eliminar las diferencias entre los Estados miembros. Sin embargo, en la práctica, la interpretación y ejecución de las normas depende de las autoridades nacionales competentes. Estas diferencias se traducen en distintos criterios sobre plazos, requisitos de gobernanza, régimen de agentes o subcustodia», explican. Por eso, explican, los Q&A y las guías de la ESMAy la EBA son un paso necesario, pero aún insuficiente para garantizar convergencia, dado que las lecturas nacionales todavía corren el riesgo de ser dispares, con impacto directo en la planificación de los proyectos y en la competitividad de las entidades europeas.
En su opinión, los documentos de preguntas y respuestas (Q&A) constituyen, en la práctica, el nivel interpretativo más influyente para los supervisores y las entidades. No obstante, el proceso actual carece de transparencia y participación de la industria. «Resulta esencial establecer un mecanismo claro, abierto y periódico de publicación de Q&A, con consultas públicas o al menos con interlocución estructurada con las asociaciones del sector, para asegurar que las respuestas reflejen la reali dad operativa de los participantes de mercado y contribuyan a una aplicación coherente en toda la UE».
Agilizar procesos de autorización del Régimen Piloto y ampliación
Los autores también defienden que el Régimen Piloto debe agilizar sus procesos de autorización y ampliarse para que sea suficientemente atractivo: «El desarrollo del marco del Régimen Piloto ha supuesto un hito fundamental en la integración de la TRD en los mercados financieros europeos, al dotar de seguridad jurídica la representación y negociación de instrumentos financieros nativamente digitales. No obstante, la experiencia acumulada durante los primeros años de aplicación evidencia la necesidad de avanzar hacia una mayor agilidad y proporcionalidad en los procesos de autorización de las infraestructuras de mercado. La complejidad y duración de los procedimientos de autorización por parte de los supervisores nacionales y ESMA está ralentizando el desarrollo del nuevo entorno, especialmente en jurisdicciones, como la española, donde aún no se ha otorgado ninguna autorización, pese a la existencia de varios proyectos en fase muy avanzada», critican.
Asimismo, piden ampliar el ámbito de aplicación del Régimen Piloto para incluir nuevos tipos de instrumentos financieros, como las IICs reguladas por la Directiva AIFMD y las entidades de capital riesgo, tal y como ya valoran la Comisión Europea y la ESMA.
«De igual modo, la revisión al alza de los umbrales máximos de negociación previstos en el Reglamento es esencial para que el régimen sea verdaderamente representativo del funcionamiento de los mercados y pueda atraer participantes institucionales», añaden.
Además, defienden que la plena efectividad del Régimen Piloto exige abordar de forma coordinada la disponibilidad de dinero fiduciario tokenizado para la liquidación de operaciones: «Mientras el CBDC no esté operativo, debe promoverse un marco claro que facilite el uso de e-money tokens (actualmente ya hay infraestructuras de mercado operando con este modelo) y dinero bancario tokenizado, garantizando que la liquidación pueda realizarse íntegramente en TRD. Solo así será posible aprovechar de manera integral las ventajas de la tecnología en términos de eficiencia, trazabilidad y reducción del riesgo operativo». Por último, la ESMA debe tener en cuenta, si quiere establecer prácticas de autorización homogéneas, la experiencia adquirida en los procesos de autorización bajo el Régimen Piloto tienen que agilizarse ya sea dedicando más recursos o flexibilizando los procesos.
Aumentar la convergencia supervisora a través de la coordinación reforzada en ESMA
Los autores creen que la clave está en una mayor convergencia supervisora a través de la coordinación en el seno de la ESMA. Dado que las competencias siguen siendo nacionales, en su opinión la única vía realista para reducir las divergencias es reforzar los mecanismos de coordinación entre supervisores. El actual grupo de criptoactivos de la ESMA, que se reúne mensualmente, constituye un foro útil. «Sería recomendable que evolucionara hacia un formato permanente o semipermanente, con un equipo horizontal dedicado exclusivamente a la supervisión de MiCA, capaz de emitir criterios comunes, compartir buenas prácticas y resolver en tiempo real los casos interpretativos que afectan a múltiples jurisdicciones, favoreciendo así la profundidad técnica. El objetivo debe ser consolidar una supervisión europea verdaderamente uniforme, capaz de equilibrar innovación y seguridad jurídica. Una interpretación y supervisión armonizada de MiCA no es solo una cuestión técnica, sino que es la base para que Europa pueda consolidar su liderazgo y coherencia en un sector que, por definición, no entiende de fronteras», explican.
Traspaso de competencias supervisoras a ESMA
Además, creen que debe valorarse la centralización de la supervisión en la propia ESMA, por lo menos, de los CASP significativos. «Si no se logra una convergencia efectiva mediante la cooperación, la única forma de garantizar una verdadera igualdad de condiciones es atribuir la supervisión directa de los CASP a la ESMA, especialmente para aquellos proveedores con un modelo de negocio digital y transfronterizo que carecen de infraestructura física significativa en un Estado miembro concreto. Este enfoque sería coherente con la lógica de mercado único y con precedentes recientes, como la supervisión centralizada de las agencias de rating o los registros de titulizaciones», explican. Y añaden: si se avanza en el traspaso de competencias a la ESMA deben de tomarse en consideración las lecciones aprendidas en el Régimen Piloto.
En los expedientes del Régimen Piloto es cierto que no han sido objeto de críticas debido a la falta de homogeneidad dado que en este caso la coordinación entre las Autoridades Nacionales y la ESMA ha sido plena dado que la propia ESMA revisa también los expedientes, emite su dictamen previa consulta a los Estados miembro. Sin embargo, la lentitud de estos procesos ha impedido la finalidad que el propio Régimen Piloto perseguía: la de probar con agilidad nuevas infraestructuras de mercado. De trasladarse las competencias a la ESMA este organismo debería dotarse de los medios y procesos necesarios para garantizar la agilidad tan esencial en el ámbito de los criptoactivos, recuerdan.
Una posible arquitectura para considerar sería una parecida a la del Mecanismos Único de Supervisión en el ámbito bancario donde los supervisores nacionales hacen de ventanilla de entrada y ofrecen la cercanía necesaria a los actores locales: esa es su propuesta. Por lo menos en caso de proveedores que actúan en solo una jurisdicción o en un número reducido de ellas.
Armonizar procesos de licencia en marcos conexos como PSD 2 y MiCA
Los expertos también creen ven necesario armonizar también los procesos de licencia y supervisión vinculados a otros marcos normativos conexos, como PSD 2. «Muchos proveedores de servicios de criptoactivos operan o aspiran a operar también servicios de pago o de dinero electrónico. Si los procesos de autorización y supervisión bajo PSD 2 y MiCA difieren sustancialmente entre países, se reproducirán las divergencias que el reglamento MiCA pretende evitar. En este sentido es importante seguir la opinión de la EBA en esta fase de consolidación de los criterios de supervisión».
Y defienden ampliar el perímetro del Régimen Piloto. «El Régimen Piloto ha demostrado ser un avance decisivo en la integración de la tecnología de registro distribuido en los mercados financieros europeos. Sin embargo, su alcance actual resulta demasiado limitado para atraer de forma sostenida a participantes institucionales y para reflejar la realidad de los mercados regulados. Por ello, es necesario ampliar su perímetro para incluir todos los instrumentos financieros definidos en MiFID II, tanto complejos como no complejos. Esta ampliación permitiría que el régimen dejara de estar restringido a un subconjunto reducido de activos y pasara a representar de manera más fiel el funcionamiento completo de los mercados, facilitando la innovación en un espectro más amplio de servicios e infraestructuras».
De igual modo, resulta imprescindible revisar al alza los límites máximos de emisión y negociación actualmente previstos en el Régimen Piloto, ya que estos umbrales se han quedado por debajo del volumen habitual de las operaciones institucionales. Elevar estos límites reforzaría la viabilidad económica de los proyectos, incrementaría la profundidad del mercado dentro del Régimen Piloto y permitiría la participación efectiva de entidades de mayor tamaño, cuyas operaciones no encajan en los márgenes actuales, apostillan.
Los inversores anticipaban un Trump más proteccionista en su primer día de mandato; sin embargo, la nueva administración solo acabó ofreciendo su Política Comercial de América Primero, que promete recortar el déficit comercial, reforzar la seguridad nacional y crear más oportunidades de empleo para sus ciudadanos.
La Política Comercial de América Primero sugiere un escrutinio detallado de los países con marcado superávit comercial con Estados Unidos, como China, México, Taiwán o Vietnam, entre otros. No obstante, los mensajes desde la Casa Blanca dejan al margen a la mayoría de los que componen esta lista.
Aunque defraudó en lo que respecta a concretar de manera inmediata sanciones y aranceles, Trump no tiene intención de perder el tiempo y ha comenzado su segunda presidencia con una batería de órdenes ejecutivas.
En el ámbito comercial, y como apuntaban los analistas políticos, el presidente ha lanzado la amenaza de imponer aranceles del 25% sobre importaciones canadienses y mexicanas desde Estados Unidos, con el objetivo último de renegociar las condiciones del USMCA antes del periodo de revisión pactado originalmente por las partes (2026). Aunque la excusa es suspender el flujo de fentanilo y la inmigración descontrolada, el foco está puesto, en particular, en el sector automotriz, y la idea es forzar la relocalización de fábricas desde estas naciones de vuelta a los Estados Unidos.
La percepción de que las sanciones y aranceles son una herramienta y no un fin se ve afianzada por la decisión ejecutiva de suspender durante 90 días los programas de apoyo económico internacional de los que venían beneficiándose, entre otros, Israel, Egipto y Jordania. Las presiones comerciales son solo un instrumento más para conseguir un mayor consenso y alineamiento entre naciones con los objetivos estratégicos del país norteamericano.
Trump podría utilizar las sanciones en aras de reforzar la seguridad nacional (Sección 232) o apoyarse en el Acta de Poderes Económicos de Emergencia (EEP) para dar impulso legal a su iniciativa, y los países afectados no parece que se vayan a quedar de brazos cruzados.
Justin Trudeau, primer ministro canadiense, ya ha anunciado medidas de represalia que podrían afectar a entre 150.000-200.000 millones de dólares de exportaciones estadounidenses (como las naranjas o el bourbon). A diferencia del efecto sorpresa que produjeron las políticas de Trump 1.0, en esta ocasión los damnificados están mejor preparados para ofrecer resistencia. Y no es baladí cuando se trata de los dos socios comerciales más importantes de la nación norteamericana.
Como en la teoría de juegos, todo apunta a que los propósitos de Trump y sus ramificaciones a nivel empresarial y macroeconómico tardarán algún tiempo en mostrarse en toda su plenitud, resultando en un entorno de mayor volatilidad.
Su intervención en el foro de Davos estuvo en esta misma línea, expresando peticiones y deseos a priori positivos: a la OPEP, que reduzca los precios del petróleo, y a los bancos centrales, que relajen las tasas de interés para favorecer el comercio y el crecimiento. Y por el lado de los deseos, confirmó que pretende seguir adelante con sus planes de desregulación y de recorte de impuestos.
Nada realmente nuevo o sorprendente al tratarse de marcas de la casa que ya acompañaron al neoyorquino en su primer mandato, y que, aunque tienen un fondo potencialmente positivo, también podrían mostrar su lado oscuro. Si Trump aumenta significativamente la producción de crudo, la respuesta de la OPEP podría no ser la que el mercado anticipa, ya que disponen de mucha capacidad ociosa. Y en lo que respecta a la Fed, una cosa es sugerir la preferencia de una mayor laxitud en política monetaria y otra bien distinta es iniciar una campaña de presión sobre Jerome Powell, que a buen seguro no sería del gusto de los inversores en renta fija.
Curiosamente, y aparte de la invitación a las empresas extranjeras de llevar parte de su producción a suelo estadounidense, lo que se echó de menos el jueves en Davos fue más detalle y contundencia respecto al tema favorito del presidente: los aranceles.
Las dudas crecen respecto a si Trump 2.0 será distinto en lo que respecta al comercio internacional. De momento, los inversores no parecen tomarse muy en serio el comienzo de una nueva campaña arancelaria el próximo 1 de febrero. Los análisis que ha encargado a su gabinete al respecto estarán a su disposición en abril, y los titulares podrían llegar en primavera.
No obstante, comienza a asentarse entre economistas y estrategas una nueva corriente de pensamiento que apunta a la posibilidad de un acuerdo entre Scott Bessent (secretario del Tesoro) y Jerome Powell, que tendría como objetivo a medio plazo recortar el déficit y debilitar el dólar a través de una política de relajación monetaria y de contención en el gasto público. El cambio de planes en materia fiscal no sería drástico respecto a lo prometido en campaña si los fed funds se sitúan por debajo del crecimiento nominal de la economía.
Aunque no es sencillo, y puede haber efectos colaterales, es una iniciativa que tendría sentido y permitiría a Trump recuperar competitividad industrial enfrentando menores riesgos. El recorrido del efecto de las sanciones sobre la balanza comercial a medio plazo es dudoso, con países como China habiendo reubicado producción en geografías no sujetas a la penalidad, y pueden además tener un efecto nocivo en el mercado del país espónsor (vía incremento en precios y caída en la demanda).
Una reducción en el precio del barril de petróleo, como pidió Trump en Davos, ayudaría a que el plan llegue a buen puerto, porque rebajaría el riesgo de repunte en inflación. Y recordemos que las tres “flechas” de la estrategia de Bessent también coinciden: crecimiento del PIB (real) de un 3%, déficit sobre PIB de un 3%, y aumento de producción de petróleo en EE. UU. de 3 millones de barriles/día.
El dólar está muy sobrevalorado por cálculo de paridad de poder adquisitivo (cerca de los máximos alcanzados en 2000), y la posición de los agentes de mercado es la más optimista de los últimos años y comienza a hacer mella en los beneficios empresariales.
BBVA Asset Management ha lanzado la séptima Convocatoria Solidaria BBVA Futuro, cuyo objetivo es apoyar proyectos sociales y medioambientales que generen un impacto positivo en la sociedad. En esta edición, la gestora de activos de BBVA destinará un millón de euros en donaciones a 23 proyectos solidarios. Como novedad, este año se incluye una modalidad especial de donaciones destinadas a proyectos que ofrezcan apoyo a las personas y los municipios afectados por la DANA.
Desde su lanzamiento en 2018, la iniciativa solidaria BBVA Futuro ha repartido 5,2 millones de euros y beneficiado a más de 460.000 personas, a través de la donación de parte de la comisión de gestión del fondo de inversión BBVA Futuro ISR.
La séptima edición destinará un millón de euros en donaciones a 23 proyectos solidarios seleccionados, distribuidos en cinco grandes bloques: medioambiente; inclusión social; dependencia, mayores y salud; creación de empleo para colectivos vulnerables y, como novedad este año, educación.
Además, también este año, se incluye una modalidad especial de donaciones destinadas a proyectos que ofrezcan apoyo a las personas y los municipios afectados por la DANA. Con esta donación especial, BBVA Asset Management reafirma su compromiso con las necesidades más urgentes de la sociedad.
En total, la donación de un millón de euros se repartirá de la siguiente manera:
Cinco grandes premios de 74.000 euros cada uno para proyectos en las categorías de Inclusión Social, Dependencia, Mayores y Salud, Creación de Empleo para Colectivos Vulnerables, Educación y Medioambiente.
15 premios de 35.000 euros para proyectos sociales de ámbito local, incluyendo una categoría especial para afectados por la DANA.
Tres premios de 35.000 euros para proyectos medioambientales de ámbito nacional.
La convocatoria está abierta a todas las entidades sin ánimo de lucro que cumplan con los requisitos establecidos en las bases legales. Las candidaturas pueden enviarse desde el 24 de enero al 28 de febrero de 2025.
Los proyectos seleccionados se darán a conocer el 16 de junio de 2025 en la web de BBVA Asset Management, y las donaciones se harán efectivas antes del 31 de julio del mismo año.
El fondo BBVA Futuro ISR es un fondo solidario mixto de gestión activa que dona parte de su comisión de gestión. Este enfoque permite a los inversores participar activamente en la generación de impacto positivo en la sociedad, al mismo tiempo que se fomenta un modelo de inversión con valores.
BBVA Asset Management refuerza así su papel como impulsor de cambios positivos, trabajando junto a las ONG para promover un futuro inclusivo, equitativo y comprometido con las personas y el medio ambiente.
Foto cedidaJacobo Anes, CEO de Anta AM, y Julio Fernández, CEO y fundador de JubilaMe
JubilaMEha incorporado a su plataforma los fondos de inversión de Anta AM ampliando la oferta de productos de ahorro e inversión. Anta AM es una gestora de fondos de inversión independiente perteneciente a Corporación Financiera Azuaga, un grupo empresarial de origen español especializado en servicios financieros y de inversión.
El objetivo de esta alianza es ofrecer un servicio diferencial, innovador y de calidad basado en la gestión activa del ahorro e inversión, ofreciendo las diferentes oportunidades que se ajustan a cada perfil de usuario buscando la excelencia en planificación financiera.
Anta Asset Management destaca por su compromiso con la gestión de activos de calidad, un enfoque que ahora pone a disposición de los usuarios de JubilaMe. Los fondos ‘quality’ de la gestora se basan en una cuidadosa selección de activos, priorizando empresas con modelos de negocio sólidos, ventajas competitivas sostenibles y una gestión financiera robusta. Este enfoque permite ofrecer soluciones de inversión diseñadas para generar valor a largo plazo, combinando sostenibilidad y estabilidad en los resultados.
Jacobo Anes, CEO de Anta AM, ha indicado que “estamos muy ilusionados con esta alianza con JubilaMe, una plataforma innovadora en la venta de fondos de inversión. La incorporación de nuestros productos supone un paso adelante en la diversificación de su oferta, aportando un enfoque basado en la calidad y la excelencia de nuestros activos, algo que creemos añade un valor diferencial para los inversores”.
“El acuerdo con Anta AM nos permite poner a disposición de nuestros clientes los mejores productos del mercado, dando un paso más en nuestro compromiso de democratizar la planificación financiera. Coincidiendo con nuestra política, nos atrae sustancialmente los procesos de inversión de Anta AM ya que incluyen elaborados análisis / filtros medioambientales, sociales y de gobernanza”, apunta Julio Fernández, CEO y fundador de JubilaMe.
Foto cedidaJosé Miguel Maté, consejero delegado de Tressis.
En opinión de José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis, nos enfrentamos a otro año “trepidante”. La firma mantiene un enfoque optimista, pero selectivo respecto a los mercados, apostando principalmente por la renta variable americana y la deuda privada europea.
En su primera convocatoria del año, ha hecho un balance de 2024 para poner en contexto su visión sobre 2025 y sobre los activos. “El año pasado los factores geopolíticos y políticos dirigieron el mercado, así como las expectativas sobre qué iban a hacer los bancos centrales que, en nuestra opinión, eran demasiado optimistas en cuanto al número de rebajas de tipos de interés que iba haber. El año acabó con rentabilidades positivas para casi todas las clases de activos y con el oro y el dólar como invitados sorpresa. Para 2025, vemos que igualmente el entorno es positivo para los activos de riesgos”, apunta Maté.
Según su análisis, pasaremos el año hablando de Trump y sus políticas, pero hasta el momento considera que hay más oportunidades que riesgos, pese al tono usado por el nuevo presidente de EE.UU. “Seamos cautos. Ya conocemos las formas de Trump, así que estemos preparados. De su anterior etapa aprendimos que muchas cosas se anunciaban a través de las redes sociales, y eso movía el mercado. Yo creo que tenemos que acostumbrarnos a la volatilidad que genera esa forma de hacer”, añade el CEO de la firma sobre cómo afrontar esta segunda legislatura de Trump.
Esta visión sobre Trump, se complementa con su convicción de que EE.UU. se consolida como el motor principal del mundo desarrollado, una fortaleza que, en su opinión, contrasta frente al estancamiento prolongado de Europa y los desafíos estructurales de China. Sobre este punto indicó que, en el gigante asiático, los problemas en el sector inmobiliario y un consumo privado débil continúan afectando su desempeño económico, aunque las medidas de estímulo aplicadas ofrezcan algo de alivio.
“El entorno en 2025 estará marcado por la moderación de los tipos de interés y el crecimiento dispar entre regiones, lo que requerirá estrategias de inversión prudentes y bien diversificadas. La clave estará en identificar sectores y activos que ofrezcan valor en un contexto donde los riesgos geopolíticos y la persistente inflación siguen presentes”, destaca Maté.
Visión del economista jefe
Por su parte, Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis, ha enfatizado: “La necesidad de reducir gastos y manejar niveles récord de deuda debe ser la prioridad de los gobiernos”. Sin embargo, considera que el sector privado continuará desempeñando un papel clave en la estabilización, mientras los bancos centrales mantienen políticas acomodaticias, ofreciendo liquidez al sistema y ajustando los tipos de interés con cautela. Su previsión es que aunque las bajadas de tipos continuarán, lo harán a un ritmo más lento de lo esperado debido a la persistencia inflacionaria.
“Es más probable que el BCE lleve políticas más laxas que la Fed. En la UE, ante el convencimiento de que los países no van a hacer reformas estructurales, no queda más remedio que seguir bajando tipos. No creemos que la zona euro vaya a entrar en rescesión, hay motivos para ser optimistas con Europa”, afirma Lacalle.
Sobre el triunfo de Donald Trump, considera que introduce un nuevo eje de incertidumbre y oportunidades, con políticas enfocadas en la desregulación y la reducción de impuestos que podrían favorecer a las empresas norteamericanas. Sin embargo, reconoce que el protagonismo de sus políticas arancelarias y su impacto en el comercio global deberán ser seguidos de cerca.
En definitiva, Lacalle sostiene que tendremos un escenario con suaves recortes de tipos, con un crecimiento global moderado, una inflación relativamente controlada y liquidez abundante, pero donde las tensiones internacionales y los riesgos de volatilidad hacen esencial que los inversores mantengan una visión estratégica y flexible, adaptándose a las cambiantes condiciones del mercado.
Visión sobre los activos
En renta fija, Tressis considera que continúa siendo un activo esencial para diversificar y estabilizar las carteras en 2025. Aunque advierte de que las valoraciones actuales requieren prudencia y selección, Tressis enfoca su estrategia en deuda pública y privada de alta calidad, con duraciones de tres a cinco años según el perfil de riesgo del inversor.
“Somos contrarios a mucho de lo que leemos en el mercado. Claro que hay que tener renta fija, como bonos porque tienen rentabilidad reales positivas. Pero somos prudentes y nos quedamos en la parte corta de la curva y seguimos prefiriendo investment grade. Hasta que no haya más claridad sobre las políticas monetarias, no nos atrevemos a tomar grandes riesgos y más duración”, señala Maté.
La gestora considera que el ciclo esperado de bajadas de tipos por parte de la Reserva Federal podría complicarse, limitando los recortes respecto a las proyecciones iniciales debido a las presiones inflacionarias persistentes, especialmente en el sector servicios. Desde Tressis consideran improbable que los bancos centrales intensifiquen las rebajas de tipos, lo que podría mantener la presión sobre los bonos por el reajuste en las expectativas. Por ello, recomiendan una gestión activa y flexible, adaptándose a las condiciones cambiantes del mercado para aprovechar las oportunidades que puedan surgir.
En el caso de la renta variable, la entidad destaca las exigentes valoraciones de la renta variable, sobre todo la estadounidense, pero también el estímulo que puede suponer la llegada de la Administración Trump en las perspectivas de crecimiento de muchos sectores. En este contexto, sobreponderan la región norteamericana, y vuelven a hacer hincapié en una mayor participación del resto de zonas geográficas y sectores. Entre las temáticas que destacan se encuentran aeroespacial y defensa, piedra angular de las exigencias de Trump al resto de países de la OTAN; ocio y viajes, con una demanda que sigue robusta; comunicaciones, con la importancia del efecto red en la sociedad; o salud, tras varios años negativos.
Por último, Tressis también señala la debilidad de los mercados emergentes ante la fortaleza del Treasury y el dólar, por lo que siguen favoreciendo en sus carteras los países desarrollados. Además, se muestran cautos con la inversión en energía y renovables en Estados Unidos, así como con automóviles y consumo en Europa.
Materias primas
Desde Tressis se subraya un entorno mixto para las materias primas en 2025. Los metales básicos, como el cobre y el aluminio, continuarán siendo piezas clave en la transición hacia energías renovables, gracias a su uso en baterías, turbinas eólicas y paneles solares. En paralelo, los metales preciosos como el oro mantendrán su atractivo, respaldados por la creciente demanda de los bancos centrales de mercados emergentes y su función como activo refugio frente a la volatilidad.
En el sector energético, el petróleo se enfrentará a volatilidad por el aumento de producción en Estados Unidos y un crecimiento global moderado. Además, la energía nuclear podría recibir un impulso significativo en Estados Unidos bajo la Administración Trump, consolidándose como una opción viable para complementar la transición hacia una matriz energética más sostenible.
En cuanto a las materias primas agrícolas, esperan que los precios agrícolas bajen cerca de un 5%, favorecidos por el fin del fenómeno El Niño, lo que mejorará las condiciones de crecimiento de los cultivos en mercados emergentes. Sin embargo, los eventos meteorológicos extremos siguen representando un riesgo latente para este sector.
Metagestión SGIIC, gestora española de fondos independiente fundada en 1986, ha cerrado 2024 y ha comenzado 2025 con rentabilidades positivas en toda su gama de productos -fondos, planes de pensiones y gestión discrecional de carteras-, gracias al nuevo estilo de gestión que la gestora implementó a principios del pasado año, tras la llegada de un nuevo equipo encabezado por Luis Catalán de Ocón, director general.
Se trata de un estilo de gestión que busca alcanzar tres objetivos: retornos superiores respecto a sus comparables, y respecto a los índices de referencia en un horizonte temporal de medio y largo plazo; maximización del binomio rentabilidad/riesgo, a través de una selección de activos adecuada; y mecanización de todo el proceso con herramientas cuantitativas, para asegurar la consistencia de los retornos en el tiempo.
Con el fin de materializar este nuevo estilo de gestión, la gestora desarrolló un nuevo proceso de inversión, que consiste en tres etapas. En primer lugar, elaboración de un asset allocation táctico combinando un enfoque top down y bottom up, que se utilizan de forma equitativa en la toma de decisiones y en la exposición al riesgo de las carteras.
Para continuar, selección de los mejores activos con una aproximación bottom up basada en los siguientes criterios: fundamentales (compañías con mejor beneficio por acción (BPA) actual y a futuro); valoraciones (compañías con valoraciones atractivas con capacidad de generar retornos adicionales a través de la expansión de multiplos); y técnicos (análisis de tendencias en el mercado para identificar señales de entrada o salida, y gestión activa del riesgo en la toma de decisiones).
Por último, construcción de las carteras diversificada que pueda aportar retornos positivos en cualquier etapa del ciclo.
Nueva estrategia de crecimiento
Además de un nuevo estilo de gestión, el equipo de Metagestión, ha desarrollado un nuevo modelo de crecimiento para Metagestión SGIIC a lo largo de 2024. Un modelo apoyado en varios criterios, como el cambio de un modelo de distribución a través de terceros fuera de la industria de gestión de activos, a otro modelo de distribución tanto directa como a través de terceros que forman parte de la industria de gestión de activos. También, el refuerzo de la relación directa con los partícipes a través de un impulso a la actividad comercial, y a la fidelización de los clientes.
En tercer lugar, su nuevo modelo se basa en la búsqueda de nuevos segmentos de clientes tanto institucionales como retail, a través de futuros acuerdos de delegación de gestión con terceros para el lanzamiento de nuevas estrategias. Y en el refuerzo del servicio de gestión discrecional de carteras.
Otro punto clave es la mayor comunicación con los clientes a través de una nueva página web.
Y, en cuanto a talento, ha sido clave en 2024 el cierre de las incorporaciones para completar el nuevo equipo de la gestora, compuesto por Luis Catalán de Ocón, director general; Beatriz Corrochano, directora comercial; Miguel Físico Moreno, analista gestor; Jaime López-Bravo Cifuentes, analista gestor; Juan Antonio Losana, gestor de Patrimonios; Enrique Sanz, responsable de Administración y Contabilidad; María Ángeles Llamas, responsable Administración de Fondos; y Carlos López Santamaría, responsable de Compliance.
Equipo, asset allocation y construcción de carteras
Unos cambios que han funcionado. Los años 2022 y 2023 estuvieron en línea o por debajo de los índices de referencia, y en 2024 esta tendencia empezó a cambiar para el conjunto de las estrategias. En cuanto a las carteras gestionadas (servicio GDC), la rentabilidad media ponderada en 2024 fue del 13,31%, superior a la de su benchmark (Morningstar EU Moderate Gbl Tgt Alloc NR EUR), que alcanzó un 11,1%. El asset allocation de la cartera, 45% renta variable, 35% renta fija, y 20% activos alternativos.
Los rendimientos anualizados a tres años también reflejan este cambio de tendencia, en cuanto que todos los fondos están en terreno positivo, y algunos mejoran el binomio rentabilidad/riesgo.
A 21 de enero de este año, todos los fondos de Metagestión y el plan de pensiones (que replica al fondo Metavalor Internacional), están en terreno positivo, superando de forma significativa a los índices de referencia, y colocándose en los primeros puestos de los rankings. En cuanto al binomio rentabilidad/riesgo, en 2025 las cifras muestran con claridad una mejora de todos los fondos de Metagestión respecto a sus referencias.
Según Luis Catalán de Ocón, director general de Metagestión SGIIC, estos resultados positivos en el inicio de 2025 se deben sobre todo a tres motivos. En primer lugar, “nuestro equipo, experimentado, cohesionado y comprometido con los objetivos de los participes, que ha aplicado un enfoque estructurado que combina el análisis de asignación de activos (asset allocation), la selección rigurosa de compañías y la construcción de carteras con un perfil óptimo de rentabilidad-riesgo”.
En segundo lugar, “la visión estratégica en asset allocation, que nos ha permitido mantener un posicionamiento dinámico, adaptándonos a los cambios en el entorno de mercado. Esto incluye la toma de posiciones estratégicas en sectores clave y regiones que consideramos atractivas dentro del contexto macroeconómico actual, decisiones basadas en nuestros modelos de análisis fundamental, valoración y técnico, que garantizan un enfoque integral”.
Y en tercer lugar, “la construcción eficiente de carteras, que ha sido esencial para generar retornos sólidos. Este proceso nos ha permitido controlar los riesgos de manera efectiva, alineándolos con el perfil de rentabilidad-riesgo definido para cada estrategia de inversión”.
La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca tendrá consecuencias para los mercados privados. En principio, todo apunta a que habrá oportunidades con la nueva Administración, ya que, a juicio de Sebastian Paris Horvitz, director de análisis LBP AM, “las consecuencias de la política estadounidense en los mercados de activos reales y no cotizados serán probablemente dispares, pero relativamente limitadas”, aunque en la firma serán muy ágiles “para hacer frente a las probables turbulencias provocadas por futuras decisiones de la administración estadounidense”.
En una línea similar se expresa Rafael Torres,Co-Head- Private Debt, Pan Europe de Muzinich, que considera que aunque el regreso del presidente Trump “es poco probable que tenga un impacto directo en los activos de los mercados privados”, sí es consciente de que algunas regiones “podrían sentir impactos indirectos debido al enfoque de la nueva Administración en la economía doméstica”. Torres pone como ejemplo de su tesis los efectos de la subida de aranceles, que tendría como objetivo fomentar la expansión económica local.
“Dado que las empresas locales podrán competir de manera más efectiva debido a la imposición de aranceles, probablemente necesitarán capital para su crecimiento y expansión. Ante a la falta de préstamos bancarios disponibles para los prestatarios en el lower-middle market, esto podría generar un aumento en la demanda de financiación por parte de prestamistas privados” asegura el experto.
De momento, hay argumentos a favor de un buen comportamiento de los activos privados, ya que, como argumenta Brooks Harrington, CIO y jefe de Inversiones en Estados Unidos de Federated Hermes Private Equity, el capital privado es ahora “un activo maduro” que sigue siendo “lo suficientemente dinámico como para adaptarse a un entorno político cambiante, incluida la búsqueda de formas de capitalizar las oportunidades que el nuevo contexto geopolítico puede crear en los próximos cuatro años”. Por lo tanto, es consciente de que los inversores que tienen exposición “a un flujo de operaciones significativo, rigurosos estándares de suscripción y marcos de inversión flexibles continuarán recompensando a sus inversores bajo la administración Trump”.
En definitiva, Torres cree que los mercados de crédito privado, “especialmente el lower- middle market, deberían poder sortear los posibles retos del actual entorno de mercado”, debido a que está más protegido de la volatilidad diaria gracias a su falta de correlación con los mercados públicos”. Como atractivo adicional, el experto menciona la prima de iliquidez, que “debería resultar atractiva en un entorno de tipos más bajos”.
Harrington también se inclina por el segmento medio-bajo de Estados Unidos, aunque en private equity. “Sigue siendo un área con oportunidades», en tanto que la desregulación “podría ser un viento de cola significativo para el capital privado y los sectores alineados con las prioridades económicas de Trump, en particular, la tecnología y la innovación».
Las preferencias de Tiffany Wilding y Andrew Balls, economista y Chief Investment Officer Renta Fija Global, ambos de Pimco, siguen siendo los préstamos basados en activos, “especialmente los vinculados a los consumidores e hipotecas residenciales de mayor calidad”. Respecto al primero, argumentan que el atractivo reside en que a pesar de la subida de los tipos de interés, “los balances de los hogares siguen siendo sólidos, con ratios deuda-ingresos en descenso y un patrimonio neto cercano a máximos históricos».
En cuanto a las hipotecas, los expertos recuerdan que el mercado hipotecario residencial es el mayor componente del conjunto de oportunidades de inversión basado en activos, respaldado por el apalancamiento en los mercados inmobiliarios de Estados Unidos, “que es inferior a las medias históricas”. En este punto del ciclo, se centran en la asequibilidad, “en un contexto de precios más altos y escaso inventario en todos los submercados”.
Los expertos de Pimco también ven valor en muchas formas de riesgo basado en activos no relacionados con el consumo, “sobre todo, en sectores con vientos de cola seculares como la aviación y la infraestructura de datos”. Por el contrario, mantienen la cautela sobre el stock existente de deuda en circulación de menor calidad y a tipo variable, predominantemente en los mercados corporativos.
Horvitz, por su parte, pone el foco en los efectos sobre la transición energética. De esta manera, recuerda que las inversiones en energías alternativas en suelo estadounidense “podrían resultar mucho menos viables en este clima político”. Sin embargo, la revisión del «Green New Deal» de Joe Biden “únicamente puede ser parcial”, ya que antes de marcharse, el expresidente había desembolsado la mayor parte de las subvenciones destinadas a energías limpias, infraestructuras y proyectos industriales.
En Europa, a juicio del experto, el impacto debería ser, en general, moderado. “Puede ser, incluso, una oportunidad, ya que el cuestionamiento de los esfuerzos de transición energética y el carácter más agresivo de la política comercial estadounidense se perfilan como favorables a determinados proyectos de infraestructuras”, argumenta, para añadir que cabe la posibilidad de que anime a los países europeos a acelerar su transición energética, “dando un apoyo sustancial a los proyectos centrados en las energías alternativas y renovables”. Además, la postura menos cooperativa de Estados Unidos en la escena internacional “también podría impulsar los proyectos industriales relacionados con la defensa”.
Franklin Templeton ha anunciado el lanzamiento de dos nuevos ETFs: el Franklin US Dividend Multiplier ETF (XUDV) y el Franklin International Dividend Multiplier ETF (XIDV). Según explica la gestora, ambos fondos están diseñados para «ofrecer ingresos por dividendos mejorados o multiplicados» y fueron desarrollados en colaboración con New Frontier y VettaFi.
Sobre los nuevos productos, la firma señala que el ETF Franklin US Dividend Multiplier sigue el índice VettaFi New Frontier US Dividend Select y el ETF Franklin International Dividend Multiplier, el índice VettaFi New Frontier International Dividend Select. «Estos fondos demuestran el compromiso de Franklin Templeton de expandir nuestra gama de soluciones de cartera para satisfacer las necesidades cambiantes de nuestros clientes», afirmó Todd Mathias, director de estrategia de productos de ETFs de EE.UU. en Franklin Templeton.
Según destaca Mathias, con índices de gastos competitivos del 0,09 % para XUDV y del 0,19 % para XIDV, «estos ETFs brindan un acceso rentable a estrategias que combinan ingresos por dividendos mejorados con un diseño de cartera de próxima generación, lo que sirve como una opción atractiva para los inversores que buscan acceso a ingresos de renta variable a largo plazo». Y añade: «Estas estrategias son particularmente adecuadas para asesores basados en honorarios, clientes sofisticados e inversores minoristas en general que buscan soluciones de renta variable eficientes y diversificadas”.
Franklin Templeton señala que las técnicas de optimización patentadas de New Frontier, que se han perfeccionado a lo largo de años de investigación y aplicación práctica, forman la base de estos ETFs. Al integrar estas técnicas de optimización avanzadas en la estructura del ETF, New Frontier permite a una amplia gama de inversores lograr resultados más sólidos y confiables en línea con sus objetivos de inversión. “Nuestra colaboración con Franklin Templeton y VettaFi en XIDV y XUDV marca una nueva era tanto en la inversión en dividendos como en la innovación de los ETFs. Estos ETFs encarnan la misión de New Frontier de resolver los complejos desafíos de los inversores mediante técnicas de optimización, creando carteras altamente eficientes para la creación de riqueza confiable y a largo plazo”, afirma Robert Michaud, director de inversiones de New Frontier.
En opinión de Michaud, al aplicar su optimización probada en el tiempo a las estrategias de dividendos, han creado un índice para buscar un rendimiento de dividendos mejorado junto con una apreciación del capital con gestión de riesgos. «Este lanzamiento está estableciendo un nuevo estándar en la industria de los ETFs a través de una tecnología de inversión efectiva. Confiamos en que estos ETFs redefinirán las expectativas para las inversiones centradas en los dividendos y demostrarán el poder de la optimización avanzada en la construcción de carteras”, añade.
Lo sabemos, las palabras que probablemente más veces ha escuchado durante esta semana han sido Donald Trump. La primera semana de legislatura del 47º presidente de EE.UU. ha sido intensa gracias a las 25 Órdenes Ejecutivas que firmó el lunes y que iban desde retirarse del Acuerdo Climático de París y de la Organización Mundial de la Salud hasta declarar una emergencia nacional en la frontera sur y la emergencia energética nacional, pasando por los aranceles, la inmigración y hasta acabar con el teletrabajo de los trabajadores federales.
Según los expertos, ante todo este ruido, es necesario ser cautos. “Hasta ahora no ha promulgado ningún arancel a las importaciones. Es poco probable que los anuncios de nuevas medidas políticas desde el Despacho Oval, se lleven a cabo o no, disminuyan en el corto plazo. Adelantarse a ellas es una propuesta perdedora para los inversores. Al mismo tiempo, como lo demuestran las últimas amenazas arancelarias contra Canadá y México y los movimientos cambiarios relacionados, la mayor volatilidad del mercado financiero está destinada a convertirse en una característica permanente de la nueva administración Trump”, apunta Yves Bonzon, CIO de Julius Baer.
Uno de anuncios que más han llamado atención, más allá de la preocupación por los aranceles, ha sido su iniciativa Stargate, que reúne a SoftBank, Oracle y OpenAI en una joint venture comprometida a invertir 100.000 millones de dólares en IA de inicio –arrancando con un centro de datos en Texas– y alcanzar la cifra de 500.000 millones en cuatro años.
Según explican los analistas de Banca March, el anuncio de esta iniciativa sirvió de impulso para el sector tecnológico, especialmente para Microsoft, Nvidia y Arm, que serán las encargadas de la construcción de la infraestructura. “Por dar contexto a la cifra, se estima que la inversión total –negocio regular y el despliegue de la IA– de los cuatro grandes hyperscalers (Amazon, Meta, Microsoft y Alphabet) será de 260.000 millones en 2025, lo que muestra la ambición y relevancia de las inversiones anunciadas. El flamante presidente señaló la importancia estratégica de mantener el liderazgo en el desarrollo de la IA, sobre todo frente a la creciente competencia de China. No obstante, Elon Musk comentó en la red social X que la iniciativa aún no tenía la capacidad financiera de desplegar tal cantidad de inversión, siendo el primer desacuerdo público entre Trump y el empresario”, destacan los expertos de la entidad.
Por otro lado, en una de esas Órdenes Ejecutivas se establecía formalmente el Departamento de Eficiencia Gubernamental o DOGE. Aunque Elon Musk y Vivek Ramaswamy habían hablado de recortar 2 billones de dólares del presupuesto gubernamental anual de 6,8 billones, el texto no aludía a ningún recorte de gastos. “La acción del lunes reorienta el esfuerzo lejos de los recortes directos del gasto y más hacia el aumento de la eficiencia a través de mejoras tecnológicas. Irónicamente, es probable que estas mejoras cuesten más a corto plazo (y podrían necesitar una asignación del Congreso), incluso si ahorran dinero a largo plazo. Habrá que esperar a ver qué consigue la DOGE antes de su expiración a mediados de 2026”, apunta Libby Cantrill, Responsable de Políticas Públicas de PIMCO.
Aranceles y comercio
Todo lo que tiene que ver con el comercio y los aranceles está focalizando la atención de los analistas y los inversores. Sin duda, lo consideran una preocupación. “En cuanto al comercio, esperamos que Trump restablezca al menos algunos aranceles sobre China hasta el nivel que aplicó durante su primer mandato como primer paso inmediato, y podría haber un aumento constante a partir de ahí. También podría iniciar investigaciones comerciales de la Sección 301 en México, Canadá y la UE, que sería un paso previo al aumento de los aranceles. En última instancia, nuestras hipótesis comerciales de referencia incorporan un aumento significativo de los aranceles sobre China, pero un enfoque más específico por sectores y productos con otros países, evitando un arancel de referencia global. Pero un uso más expansivo de los poderes de emergencia relacionados con el comercio, incluida la invocación de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), podría indicar que la política comercial se inclina más hacia nuestro escenario ‘Trump desatado’”, apunta Lizzy Galbraith, economista política de abrdn.
En opinión de Cantrill,es posible que los aranceles no se hayan incrementado de forma inmediata. “Instaríamos a no leer demasiado en lo que es más probable sea un retraso, en lugar de una ausencia de futuras acciones arancelarias; al mismo tiempo, creemos que los aranceles generalizados sobre México y Canadá – particularmente en el nivel del 25% – son menos probables que los aranceles específicos de cada país en otros lugares. Seguimos pensando que la UE y China son bastante vulnerables.
En los próximos días y semanas, hasta cumplir sus primeros 100 días, se espera un aluvión de decretos relacionados con la inmigración, los aranceles y la desregulación, a medida que la nueva Administración empiece a trabajar en sus prioridades. Esto dará pistas sobre la dirección general de su política.
Renta variable estadounidense
Mientras esto ocurre, la temporada de resultados del cuarto trimestre de 2024 en EE.UU. comenzó bien y la semana que viene arrancará a toda velocidad. Según recuerda Bonzon, para 2025, las expectativas de beneficios del S&P 500 son ambiciosas, “no inalcanzables”, pero el margen para sorpresas positivas en los beneficios es limitado. “La prospectiva en la ratio riesgo/recompensa del S&P 500 se ha deteriorado significativamente con respecto a hace dos años. Tras un bienio consecutivo de rendimiento de dos dígitos impulsados en gran medida por la expansión de los múltiplos de valoración, el índice está totalmente valorado, aunque no en exceso”, afirma el CIO de Julius Baer.
En general, Bozon destaca que los analistas prevén actualmente un crecimiento de las ganancias interanuales del 14,8% para el S&P 500 en 2025, lo que ciertamente no es inalcanzable, pero deja poco margen para sorpresas positivas en las ganancias. “Después de dos años consecutivos de rendimiento impulsados en gran medida por la expansión del múltiplo de valoración, lo que resultó en un índice totalmente valorado, pero no excesivamente, la carga recae cada vez más sobre las ganancias para generar retornos”, concluye.