Foto cedidaJuan Muñoz, Senior Institutional Sales para el equipo de EDM.
La firma de servicios financieros EDM, enfocada en la gestión patrimonial y de activos, ha fichado a Juan Muñoz como Senior Institutional Sales para el equipo de desarrollo de negocio institucional en Iberia y Europa de la firma en Madrid.
Muñoz se incorpora procedente de AltamarCAM Partners, donde, desde 2023, desarrolló el mercado institucional en Iberia como parte del equipo de ventas institucionales de terceros, tanto de activos líquidos como ilíquidos. Durante este periodo, contribuyó a distribuir en la región productos de gestoras de primer nivel en diversas tipologías de activos. Anteriormente, fue gestor de carteras de gestión discrecional y de fondos en Banca March durante seis años.
Muñoz es licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Pontificia Comillas (ICADE) de Madrid.
“En la hoja de ruta que presentamos hace dos años, manifestamos nuestra voluntad de seguir creciendo en el ámbito institucional en todas las geografías en las que estamos presentes. La incorporación de perfiles como el de Juan Muñoz, con una dilatada experiencia en el sector, nos permite reforzar este compromiso y seguir avanzando en nuestras metas”, comenta José María Úbeda, director Institucional España y Europa de EDM.
Foto cedidaRicardo Castillo, director de Inversiones en Mirabaud & Cie SA.
Mirabaud & Cie SA ha anunciado el nombramiento de RicardoCastillo como nuevo director de Inversiones, con efecto a partir del 1 de julio de 2025. Desde este puesto dirigirá el Comité de Inversiones del banco privado y supervisará todas las actividades de gestión discrecional y asesoría de Mirabaud. Con base en Ginebra, reportará directamente a Camille Vial, CEO de Mirabaud & Cie SA. Ricardo Castillo contará con el apoyo de un equipo multidisciplinar que incluye una unidad de investigación financiera dirigida por Khaled Louhichi, además de los recursos de análisis económico y estratégico del Grupo.
“Estamos encantados de dar la bienvenida a Ricardo Castillo como director de Inversiones de nuestra área de Wealth Management. Su liderazgo, experiencia especializada en gestión discrecional y su profundo conocimiento de los mercados internacionales son activos muy valiosos que pondremos al servicio de nuestros clientes”, afirmó Vial.
“Es un honor unirme a Mirabaud y al gran equipo profesional de la División de Inversiones para desarrollar soluciones de gestión de activos a medida, basadas en los principios de independencia, convicción y gestión activa de la firma”, declaró Castillo.
Ricardo Castillo cuenta con más de 20 años de experiencia en servicios financieros y gestión patrimonial, en particular como gestor de inversiones y especialista en gestión discrecional y construcción de carteras multiactivos.
Antes de incorporarse a Mirabaud, Castillo dirigió el equipo de inversiones de un family office con sede en Ginebra y el departamento de Asesoría y Ventas para América Latina en Credit Suisse. Inició su carrera en servicios de asesoría en J.P. Morgan y UBS. Es trilingüe en francés, inglés y español, y posee las certificaciones CFA y CAIA.
Mutualidad no es una entidad aseguradora al uso: «Buscamos servicio personalizado, pero con las grandes ventajas de una inversión de gran tamaño, que permita, de hecho, acceder a todo tipo de ahorradores a carteras compuestas por activos a los que, de manera individual, tendrían muy difícil acceder». Lo explica Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad, que añade que están inmersos en un plan estratégico a tres años que supondrá un importante impulso y actualización, manteniendo como base esa esencia de “club de todos” que es la Mutualidad.
Mutualidad es una entidad aseguradora sin ánimo de lucro fundada en 1948 que ofrece a los profesionales del mundo del derecho y la ingeniería y a sus familias soluciones a medida a través de planes de ahorro, jubilación y protección para cubrir todas sus necesidades de previsión e inversión. Cuenta con más de 210.000 mutualistas y alcanza un volumen de ahorro gestionado de cerca de 10.513 millones de euros a cierre de 2024. Del Pozo, que participará en el panel institucional de la primera edición del Funds Society Leaders Summit el próximo 10 de septiembre en Madrid, nos da su visión en esta entrevista exclusiva sobre la situación de los mercados. En su opinión, el mayor crecimiento esperado en el Viejo Continente y los tipos más reducidos parecen mostrar mejores oportunidades en Europa que en Norteamérica, a corto plazo, y, por activos, cree que la renta variable está cara, mientras los mercados de deuda ofrecen oportunidades en los tramos medios y largos, si bien se centra siempre en bonos de calidad, tanto en deuda pública como privada. Aunque advierte sobre la complacencia en los mercados ante ciertos riesgos. Sobre los activos privados, reconoce su carácter complementario.
No se pierdan la entrevista completa, que reproducimos a continuación.
Como entidad aseguradora que da servicio a profesionales de distintos ámbitos y a sus familias, ¿qué particularidades de vuestros mutualistas tenéis en cuenta a la hora de gestionar su ahorro a largo plazo?
En líneas generales, nuestra visión consiste en ofrecer productos de ahorro que traten de maximizar la rentabilidad, en un contexto de riesgo contenido. A largo plazo, el objetivo es batir sistemáticamente a la inflación. En los productos de corto plazo, conseguir rentabilidades más atractivas que los clásicos depósitos. Nuestros mutualistas se corresponden, por tanto, con inversores con un perfil de riesgo conservador. En ese sentido, la búsqueda de un rendimiento recurrente suele ser una demanda habitual, que tratamos de satisfacer, mediante inversiones que, mayoritariamente, se destinan a renta fija.
Mutualidad es una entidad sin ánimo de lucro. ¿Cómo se refleja este modelo en vuestra forma de operar y en vuestra filosofía de crecimiento? ¿Y qué objetivos os habéis marcado en el mercado español en los próximos años, tanto en número de mutualistas como en ahorro bajo gestión?
Mutualidad aspira a ser no solo una entidad que ofrezca una buena rentabilidad sino un referente del ahorro colaborativo. En ese sentido, es mucho lo que podemos ofrecer a la sociedad, cada vez más abiertos, en el importante ámbito del ahorro y los cuidados, con un foco claro en la sostenibilidad. Actualmente estamos inmersos en un plan estratégico a tres años que supondrá un importante impulso y actualización, manteniendo como base esa esencia de “club de todos” que es la Mutualidad.
Vas a participar en el panel institucional del Funds Society Leaders Summit. Desde vuestra posición como inversor institucional, ¿qué rasgos definen vuestra forma de invertir frente a otros modelos más vinculados a banca privada o gestión minorista individual?
Ante todo, el carácter mutual: nuestra inversión busca que todos los mutualistas participen de los rendimientos obtenidos. Buscamos la diferenciación a través de productos sólidos, solventes y rentables, aptos para perfiles de riesgo determinados. No somos una banca privada, adaptada a perfiles distintos. Buscamos servicio personalizado, pero con las grandes ventajas de una inversión de gran tamaño, que permita, de hecho, acceder a todo tipo de ahorradores a carteras compuestas por activos a los que, de manera individual, tendrían muy difícil acceder.
¿Qué papel tienen las IICs y los mercados privados en la construcción de una cartera como la de Mutualidad, orientada a largo plazo y con un enfoque prudente?
Este tipo de inversiones tienen un carácter claramente complementario de la renta fija directa. Por poner en contexto, a día de hoy, suponen aproximadamente el 4% del total de nuestras inversiones, unos 430 millones en total desembolsados. De ellos, el 0,4% a cierre de julio (42,6 millones) son fondos de renta variable y 387 millones, el 3,55% sobre la cartera total, son fondos alternativos, ya invertidos. La cifra es muy relevante y cumple una misión que aporta valor, tanto en términos de diversificación como de rentabilidad adicional, pero, como decimos, complementaria de los 8.500 millones que mantenemos en bonos.
La inversión alternativa supone un complemento muy interesante en las carteras de inversión a largo plazo. En todo caso, dada la normativa que nos aplica, el porcentaje destinado a mercados privados no puede ser muy elevado, so pena de castigar nuestra solvencia. Requieren además de un control estricto de liquidez y flujos. En ese sentido, suponen un complemento interesante, pero en un porcentaje reducido, dentro del total de activos. Muy poco que ver nuestro modelo, en Europa, con los grandes endowments de las universidades estadounidenses, por ejemplo, que dedican una parte sustancial de sus inversiones a estos mercados.
¿Observáis una mayor sofisticación en los ahorradores particulares, que se acerca a ciertas prácticas del mundo institucional, como la diversificación global o el interés por activos menos líquidos?
El mayor desarrollo de la cultura financiera lleva aparejado un incremento general de la sofisticación. Dicho eso, es mucho lo que queda por recorrer, especialmente en España, donde ladrillo y depósitos siguen siendo los reyes de la inversión. En nuestro caso, detectamos que los mutualistas demandan nuevos productos, más allá del ahorro de largo plazo, si bien, en términos generales, suelen acercarse buscando fórmulas rentables, aunque sencillas y poco sofisticadas.
En el entorno económico actual, ¿en qué clases de activo y en qué geografías veis más valor desde Mutualidad?
El entorno económico actual se define por una enorme incertidumbre, especialmente en el lado geopolítico, que enmarca crecimientos moderados e inflaciones en proceso de contención, especialmente en la Eurozona. El mayor crecimiento esperado en el Viejo Continente y los tipos más reducidos parecen mostrarnos mejores oportunidades en Europa que en Norteamérica, a corto plazo.
Desde el punto de vista de activo, la renta variable se encuentra en un momento de elevada valoración, por lo que resulta tácticamente compleja. En cuanto a la renta fija, los últimos movimientos han puesto los tramos medios y largos en una buena situación de inversión, para clientes que tengan este perfil. En todo caso, recomendamos bonos de calidad, tanto en deuda pública como privada.
¿Consideras que los mercados están siendo suficientemente realistas ante los riesgos actuales —tensiones geopolíticas, medidas arancelarias, inflación persistente— o percibís cierta complacencia?
Entendemos que, dentro de un contexto de enorme incertidumbre, los mercados comienzan a habituarse a la volatilidad que viene generada del ámbito geopolítico y, más concretamente, desde la Casa Blanca. En ese sentido, no se pueden descartar movimientos bruscos a corto plazo, pero en cierta medida el mercado también se inmuniza ante los excesos de la coyuntura, especialmente si piensa que, al final del día, las aguas volverán a su cauce y mientras la macro se mantenga razonable. La denominación TACO (Trump always chickens out) a las acciones del presidente de EE.UU. son un bue ejemplo de esta complacencia, no por entendible, menos peligrosa.
La situación del dólar y las elevadas rentabilidades en los bonos soberanos estadounidenses son foco de atención. ¿Qué implicaciones tiene este contexto en vuestras carteras? ¿Creéis que es momento de rotar hacia otros activos o geografías más defensivas?
En el contexto actual, Europa presenta oportunidades o, por decirlo de otro modo, una historia más sólida que EE.UU., al menos en un plazo razonable: mantenemos tasas de inflación más bajas, tipos más bajos y una expectativa de crecimiento al alza, fruto del mayor gasto público. Por supuesto EE.UU. sigue siendo la primera potencia y no se puede obviar. Es más, cualquier retroceso en sus índices o deuda puede ser una buena oportunidad de entrada. En todo caso, con la incertidumbre actual, su momentum es algo peor. Y, por supuesto, parece una medida aconsejable, a corto plazo, cubrir las posiciones en dólar.
La próxima campaña de resultados empresariales del segundo trimestre ¿puede actuar como catalizador para el mercado? ¿Qué esperáis tanto en términos de cifras como de orientación futura por parte de las compañías?
La campaña de presentación de resultados va a suponer un hito muy importante en el devenir de las bolsas en los próximos meses por dos razones fundamentales: primero, constatar los efectos de la incertidumbre arancelaria en las cuentas ya realizadas de las compañías. En segundo término, es muy probable que las previsiones recojan algo más de precaución con respecto al futuro, por este mismo motivo. En todo caso, la marcha de la macro en EE.UU. es favorable en datos retrasados, no tanto en expectativas, un poco al contrario que en Europa. En ese sentido, no tenemos por qué estar ante unos malos datos empresariales. Otra cosa será si conseguimos batir dichas expectativas, lo cual puede que sea posible, dada la incertidumbre general en la economía que se ha trasladado también a lo que esperamos de las empresas.
Apollo y BridgeInvestmentGroupHoldingsInc. han anunciado que Apollo ha completado la adquisición previamente anunciada de Bridge en una transacción íntegramente en acciones. Como empresa plataforma dentro del negocio de gestión de activos de Apollo, Bridge mantendrá su marca actual, sus equipos de gestión e inversión y su equipo dedicado a la formación de capital.
David Sambur, socio y codirector de renta variable de Apollo, ha declarado que la finalización de la adquisición de Bridge «supone un paso importante para el negocio inmobiliario de Apollo, ya que proporciona una escala inmediata en el capital inmobiliario y refuerza nuestra capacidad para originar operaciones en áreas de crecimiento secular del mercado. Bridge ha creado una organización increíble con un gran talento para la inversión, experiencia operativa especializada y sólidas relaciones con los inversores. En combinación con nuestras capacidades inmobiliarias existentes, creemos que esto nos posiciona para ofrecer a los clientes una plataforma de servicios completos a lo largo de los ciclos del mercado».
Por su parte, el presidente ejecutivo deBridge, Bob Morse, ha afirmado que la incorporación a Apollo «marca un nuevo y emocionante capítulo para Bridge, que nos permite aprovechar las fortalezas que hemos desarrollado durante más de 15 años con los recursos y la orientación estratégica de uno de los gestores de activos alternativos más importantes del mundo. Con el apoyo de Apollo, vemos una oportunidad significativa para expandir y diversificar nuestras verticales de inversión, mejorar nuestras capacidades de formación de capital e impulsar el valor para nuestros inversores. Esperamos trabajar juntos para crear una de las franquicias de inversión inmobiliaria más importantes del sector».
Detalles de la transacción
De conformidad con los términos de la operación, los accionistas de Bridge y los titulares de participaciones de Bridge OpCo tienen derecho a recibir 0,07081 acciones de Apollo por cada acción ordinaria de clase A de Bridge y cada participación ordinaria de clase A de Bridge OpCo, respectivamente, valoradas por las partes en 11,50 dólares por cada acción ordinaria de clase A de Bridge y cada participación ordinaria de clase A de Bridge OpCo, respectivamente.
Como resultado de la finalización de la adquisición, las acciones ordinarias de Bridge han dejado de cotizar en la Bolsa de Nueva York.
La emisión global de bonos verdes, sociales, de sostenibilidad y vinculadosa sostenibilidad(GSSS) alcanzó en 2024 un máximo histórico de más de un billón de dólares, un 3% más que en 2023, según el Emerging Market Green Bonds Report 2024, elaborado conjuntamente por la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial, y el gestor de activos europeo Amundi.
Pese a este buen dato, su peso sobre el total de emisiones de renta fija se redujo al 2,2%. Según explica el informe, en los mercados emergentes, las ventas cayeron un 14% interanual, arrastradas por la debilidad en China, donde los emisores se volcaron en bonos convencionales más baratos y donde criterios más estrictos para etiquetar emisiones como verdes redujeron el número de proyectos elegibles. En contraste, fuera de China, la penetración de los GSSS alcanzó por primera vez más del 5% del total de emisiones, superando el nivel de las economías desarrolladas.
El informe señala que este avance está vinculado a la transición energética: la inversión en energías limpiasen mercados emergentes se disparó más de un 60% desde 2018, alcanzando el billón de dólares en 2024. China lideró el crecimiento, con un aumento del 170% en renovables y un hito: instalar en 2023 tanta capacidad solar como todo el planeta en 2022. A la vez, los fondos sostenibles gestionaron activos por 3,6 billones de dólares, con la renta fija ocupando ya un 22% de sus carteras.
Los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) han sido otro pilar del crecimiento: desde 2018 han multiplicado por nueve la emisión de GSSSdestinados a emergentes, y por ocho su volumen total, con el Grupo Banco Mundial acaparando la mitad de las emisiones de 2024 y el 40% del total desde 2018.
El entorno regulatorio también ha sido determinante. La mayoría de los marcos normativos en emergentes están alineados con los principios de la International Capital Market Association (ICMA), y la introducción de taxonomías regionales (como la de la ASEAN, la Taxonomía Común UE-China o la de Singapur con categoría “transición”) ha armonizado criterios. En América Latina, la creación en 2023 de un marco común de finanzas sostenibles y la plataforma de transparencia del BID han aumentado la confianza de los inversores. En África, la Taxonomía Verde de Sudáfrica y el programa de bonos sostenibles del Banco Africano de Desarrollo han dado pasos similares.
Según datos de Amundi, la adopción de un marco regulatorio multiplica por siete el número medio anual de emisiones de bonos verdes en emergentes (por tres si se excluye China), y el 72% de los bonos se emiten después de establecerlo.
Pese a estos avances, el informe advierte de obstáculos estructurales: mercados de capital poco profundos (la emisión total de renta fija equivale solo al 8% del PIB en emergentes fuera de China, frente al 58% en economías desarrolladas), dependencia de monedas fuertes (75% en dólares o euros) y un tejido empresarial dominado por pequeñas compañías.
La sostenibilidad gana terreno
En 2024, los bonos verdes en emergentes retrocedieron un 27%, hasta 99.000 millones de dólares, con fuertes caídas en China y en Oriente Medio y el Norte de África. En cambio, los bonos de sostenibilidad crecieron un 39%, hasta 56.000 millones, impulsados por el sudeste asiático, y los sociales aumentaron un 10%, alcanzando 15.000 millones, liderados por América Latina (Chile y México) y la India.
Los vinculados a sostenibilidad (SLB) sufrieron la peor caída: un 53%, hasta menos de 9.000 millones, por críticas a su diseño y penalizaciones poco disuasorias para incumplimientos. El informe destaca que China sigue dominando los bonos verdes, mientras que América Latina lidera en sociales, sostenibilidad y SLB. Además, su peso en el total de GSSS de emergentes ha subido del 24% en 2018 al 59% en 2024, reduciendo la hegemonía china del 76% al 41%.
Por emisor, el sector privado concentra más del 70% de las emisiones desde 2018, aunque el sector público ha pasado del 10% al 25% del total en seis años. En el destino de fondos, las energías renovables absorben la mitad de los recursos captados por bonos verdes, seguidas de edificios sostenibles y transporte.
En cuanto al destino de fondos, las energías renovables absorben el 50% de lo recaudado por bonos verdes, frente al 37% en 2023, seguidas de edificios sostenibles y transporte. Los bonos verdes se emiten principalmente en yuanes, euros y dólares, que suman más del 90% del mercado.
El Emerging Market Green Bonds Report 2024 concluye que el crecimiento del mercado continuará impulsado por la bajada de costes de las tecnologías limpias y el volumen de deuda sostenible que vence y deberá refinanciarse, 100.000 millones de dólares en 2025 y 120.000 millones en 2026, aunque advierte que las tensiones económicas y financieras a corto plazo podrían ralentizar el ritmo de expansión.
La aceleración del proceso de electrificación de las principales economías del mundo está provocando que gane visibilidad y apoyo como fuente de energía de bajas emisiones y un componente clave de la combinación energética.
La mayor demanda e interés por la energía nuclear puede explicarse por la confluencia de varios factores, como la voluntad de reducir las emisiones de carbono, la preocupación por mantener la seguridad e independencia energética o los avances tecnológicos en reactores modulares pequeños (SMR) y reactores avanzados.
También entra en esta ecuación el auge de sectores intensivos en el procesamiento de datos, primordialmente por la mayor demanda de centros de datos y sistemas de inteligencia artificial que requieren una importante potencia de cálculo y un alto consumo energético. La energía nuclear tiene el potencial de contribuir a estos objetivos, dadas sus emisiones operacionales relativamente bajas (1). Sin embargo, esto conlleva el reto de gestionar los residuos radiactivos, que, aunque están estrictamente regulados, siguen siendo una preocupación clave en los debates públicos y políticos.
A medida que las tecnologías digitales consumen cada vez más energía, la energía nuclear se considera cada vez más un facilitador estratégico del desarrollo tecnológico, proporcionando energía con bajas emisiones de carbono las 24 horas del día para satisfacer las demandas de la infraestructura de IA. A medida que la IA y la computación en la nube se han vuelto más avanzadas y generalizadas, su consumo de electricidad se ha disparado, lo que ha creado una necesidad urgente de energía constante e ininterrumpida.
La energía nuclear se considera una de las pocas fuentes escalables y bajas en carbono que tiene el potencial de satisfacer esta demanda, a diferencia de las fuentes de energía renovables intermitentes (2). Sin embargo, este papel cada vez más importante de la energía nuclear también atrae una renovada atención hacia los riesgos sin resolver, como los obstáculos normativos, el historial de sobrecostes, las posibles amenazas cibernéticas a las infraestructuras críticas y la fluctuación de la opinión pública.
Un ejemplo de la relación entre IA y consumo eléctrico ha sido el reciente acuerdo de colaboración entre Meta y Constellation, por el que se proveerá durante 20 años de energía nuclear a la tecnológica para seguir soportando la construcción de centros de datos en territorio estadounidense (3). A finales del año pasado pudimos ver otro movimiento similar en Japón, cuando la tecnológica Ubitus (que es proveedora de servicios de infraestructuras en la nube para compañías como Nintendo o Sega) anunció su intención de comprar terrenos para construir un centro de datos cerca de una planta de generación de energía nuclear (4).
En Europa, a principios de 2025 surgió una iniciativa similar cuando Westinghouse Electric Company y el operador de centros de datos con sede en Francia Data4 firmaron un memorando de entendimiento para estudiar la posibilidad de abastecer de energía a los futuros centros de datos europeos con reactores nucleares modulares pequeños (SMR) AP300 (5). Esta colaboración destaca la creciente necesidad de fuentes de energía bajas en carbono para respaldar la infraestructura impulsada por IA en toda la UE.
Estos desarrollos han reabierto el debate sobre el papel de esta energía en la infraestructura digital. No obstante, su auge implica riesgos: sobrecostes recurrentes, posibles accidentes, desafíos normativos y amenazas cibernéticas. Su adopción requiere una evaluación rigurosa.
La estabilidad política es clave
Dado su potencial para proporcionar energía baja en carbono, la energía nuclear ha llevado a algunos mercados desarrollados a reevaluar su papel como fuente estable de electricidad para satisfacer la creciente demanda derivada del crecimiento digital. A diferencia de otras tecnologías de generación, la energía nuclear proporciona un suministro continuo de carga base con alta densidad energética y emisiones de carbono relativamente bajas. Estas características han motivado que en algunos mercados desarrollados se esté reevaluando su rol como fuente de energía estable para respaldar las nuevas exigencias del crecimiento digital.
Sin embargo, a pesar del renovado impulso, la viabilidad a largo plazo de la energía nuclear sigue estando estrechamente ligada a la estabilidad de entornos políticos favorables. Como se ha mencionado anteriormente, los cambios en las prioridades políticas, la incertidumbre normativa y la evolución de la opinión pública pueden influir significativamente en las decisiones de inversión y en los plazos de los proyectos. Cabe recordar que la mayor demanda de energía nuclear por parte de grandes corporaciones se contrapone a la preocupación pública por la eliminación de residuos radiactivos, la seguridad a largo plazo y la posibilidad de accidentes o ciberataques selectivos contra infraestructuras críticas.
Aunque el escepticismo público sigue siendo un obstáculo importante, algunos gobiernos están avanzando con medidas concretas para expandir la energía nuclear, reconociendo su potencial para satisfacer la creciente demanda de energía y los objetivos de descarbonización. En Estados Unidos se proyecta que el uso total de electricidad alcance cifras récord en 2024 y 2025, según la Annual Energy Outlook 2024 de la Administración de Información Energética. En esta línea, la administración estadounidense firmó a finales de mayo de 2025 una nueva orden ejecutiva que sienta las bases para la construcción de diez nuevos reactores nucleares para 2030, así como para desplegar hasta 300 GW de nueva capacidad nuclear neta para 2050, entre otras medidas para incentivar el desarrollo de la energía nuclear en el país (6).
En paralelo, a raíz de la guerra de Ucrania de 2022 la Unión Europea ha ido dando pasos para reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados a la región, particularmente desde Rusia, lo que ha permitido que la energía nuclear también se haya abierto paso. Sin embargo, siguen existiendo diferencias en materia de política energética entre los distintos Estados miembros de la región. Alemania abandonó oficialmente la energía nuclear en 2023, mientras que Austria y Luxemburgo siguen oponiéndose a su uso. Los últimos acontecimientos, como el alineamiento con Francia en cooperación nuclear, muestran que el nuevo Gobierno alemán reconoce más abiertamente el potencial de la energía nuclear en un marco europeo. Estos casos evidencian cómo la política y la opinión pública pueden marcar su futuro en Europa.
En la actualidad, EE.UU. es el mayor consumidor de energía nuclear del mundo, con una cuota cercana al 30% del consumo global, según datos de Statista de 2023. Le seguiría China, con casi un 16%, y Francia, con un 12,4%. Dentro del mix energético, la energía nuclear representa aproximadamente el 19% de la generación eléctrica en EE. UU. y el 22,8% en la Unión Europea, según cifras oficiales de la EIA y Eurostat de 2023, respectivamente.
Oportunidades y riesgos
Para los inversores, el sector de la energía nuclear presenta tanto oportunidades prometedoras como riesgos notables. En este contexto, algunos inversores están complementando sus asignaciones a largo plazo con exposiciones diversificadas amaterias primas, con el objetivo de mitigar la volatilidad macroeconómica y las presiones inflacionarias en sus carteras.
A pesar de las ventajas que ofrece la energía nuclear, las preocupaciones del público sobre la eliminación de residuos radiactivos, la seguridad a largo plazo y los riesgos de accidentes o ciberataques dirigidos a infraestructuras críticas siguen marcando el panorama político. Además, los proyectos nucleares a gran escala también se han enfrentado a retos relacionados con los sobrecostes y los retrasos en la construcción, a menudo influidos por los estrictos requisitos normativos, la complejidad de los proyectos y la naturaleza personalizada del diseño de los reactores (7). Estas complejidades financieras y logísticas han contribuido en ocasiones a ralentizar el desarrollo de los proyectos.
A la vanguardia de los esfuerzos para superar estos retos se encuentran los reactores modulares pequeños (SMR), que cuentan con el respaldo de los responsables políticos, los inversores privados y las agencias científicas. Debido a su menor tamaño y diseño modular, se espera que los SMR sean potencialmente más baratos de construir y ofrezcan mayor seguridad operativa, aunque esto aún debe ser confirmado por la experiencia operativa (8). También se espera que los SMR puedan instalarse en una mayor variedad de lugares, incluidas áreas remotas o antiguos sitios industriales. Esto hace que la energía nuclear sea más flexible, más segura y más fácil de adoptar en diferentes partes del mundo. Así, tanto los SMR como las mejoras en las centrales más antiguas están contribuyendo a ampliar las posibilidades de la energía nuclear y a configurar su futuro, al tiempo que se perfilan como áreas de creciente interés para la inversión estratégica a largo plazo.
Además, se están desarrollando nuevas tecnologías, como la transmutación de residuos, cuyo objetivo es reducir la peligrosidad de los residuos nucleares y el tiempo durante el que siguen siendo nocivos, con el fin de ayudar a resolver los problemas de eliminación a largo plazo y mejorar el apoyo de la opinión pública.
Por supuesto, vale la pena recordar que los resultados financieros pasados de las empresas nucleares no garantizan un rendimiento similar en el futuro y que la inversión en general está sujeta al riesgo de capital.Las valoraciones pueden verse influenciadas por factores exógenos, como decisiones de regulatorias, interrupciones en la cadena de suministro o acontecimientos geopolíticos, particularmente en lo que respecta al acceso a materias primas estratégicas.
Cómo participar en la tendencia
Desde la perspectiva del mercado, ha aumentado el interés por las empresas relacionadas con la cadena de valor nuclear, impulsado por el creciente interés en las soluciones energéticas alternativas. Este creciente interés abarca una amplia gama de actividades, desde la extracción y el procesamiento de uranio hasta la construcción de reactores y tecnologías especializadas. Desde el punto de vista de la construcción de carteras, las asignaciones temáticas a acciones cotizadas con exposición a sectores transformadores pueden ofrecer una vía diferenciada para participar en el cambio a largo plazo hacia la transformación del sector energético y la digitalización.
En este contexto, existen diversas formas de aprovechar esta tendencia, entre ellas la inversión en acciones individuales, bonos o fondos cotizados (ETF) que replican índices vinculados al sector nuclear. Algunas de estas estrategias incluyen empresas que participan en diferentes eslabones de la cadena de valor nuclear, como la producción de uranio, el diseño de reactores y las tecnologías de apoyo, tal y como se refleja en los enfoques de los ETF centrados en la energía nuclear.
La percepción de la energía nuclear como un componente fundamental de la seguridad energética y el desarrollo tecnológico ha ganado terreno, aunque su implementación sigue enfrentándose a barreras estructurales y debates sociales sin resolver. Sin embargo, la calidad de la energía nuclear como fuente de energía de bajas emisiones para satisfacer la creciente demanda de electricidad está agregando valor a un activo anteriormente menospreciado, despertando el interés de los inversores.
La Inteligencia Artificial (IA) es la respuesta a muchos retos para los próximos años y su papel será determinante para el desarrollo de la industria del Asset Management, el resultado debe ser contundente: mayor eficiencia y rentabilidad, dijo Yie-Hsin Hung, presidenta y directora ejecutiva de State Street Investment Management, la división de gestión de inversiones de State Street Corporation, durante su participación hace unas semanas vía remota en el Foro de Fondos, organizado por la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB).
«Lo vemos por ejemplo en el lado del trading, cada vez más las operaciones de hacen basadas en enfoque algorítmico; por ejemplo, en nuestro negocio manejamos algo menos de 5 billones de dólares en activos totales y si dejamos de lado algunas de nuestras carteras de efectivo, estamos haciendo operaciones por importes cada vez más grandes que esa cantidad en cualquier año. Y así, la capacidad de ejecutar órdenes rápidamente, analizar las condiciones del mercado, ejecutar operaciones y ajustar estrategias mediante enfoques de IA, simplemente debe llevarnos a mejorar la eficiencia y la rentabilidad», dijo la directiva.
Durante su charla vía remota con Alejandro Aguilar Ceballos, quien preside el Comité de Gestión de Activos de la AMIB y también es Director General en Operadora de Fondos Banorte, Yie-Hsin Hung destacó muchas más de las virtudes que piensa tendrá la industria con la llegada de la IA.
«Hay muchas oportunidades para que la IA añada mucho valor a la industria; pienso inmediatamente en la capacidad de procesar grandes cantidades de datos de forma muy rápida y precisa para identificar patrones y tendencias que ayuden a tomar mejores decisiones que puedan ayudar en el manejo de carteras, incluso en cosas como las evaluaciones de riesgo o la revisión del cumplimiento de la regulación para identificar cualquier anomalía rápidamente», dijo la directiva que asumió su actual encargo en diciembre de 2022 proveniente de New York Life Investment Management como directora ejecutiva, liderazgo con el que logró que la firma aumentara sus activos casi cuatro veces.
«Una vez con ese análisis de datos mejorado se tiene la oportunidad de un mejor análisis predictivo ya sea aprovechando las ideas que se puedan encontrar a través de lo que dicen los datos, o bien adoptar las ideas para ajustar las carteras en función de estos factores».
«Y definitivamente otra de las grandes aportaciones la vemos por el lado de la mercadotecnia, donde por supuesto hoy en día hay técnicas muy sofisticadas pero los individuos esperan que se les brinde una experiencia personalizada, y entender cuáles son sus principales objetivos y encontrar el producto adecuado para ellos, que sea congruente con esos objetivos. Ahí creo que la IA puede desempeñar un papel muy importante», detalló.
Yie-Hsin Hung concluyó su participación en el tema de la IA y su influencia en la industria del Asset Management con una advertencia sobre un tema particular que en este sector como en todos inquieta sobre sus alcances.
«Soy bastante optimista sobre las oportunidades. Pero, por supuesto que el negocio de la inversión es en gran medida un negocio de juicio por lo que no creo que la IA sustituya lo que hacemos hoy, pero bien puede ayudarnos a acelerar los procesos y a centrarnos en aquellas tareas de valor agregado añadido para nuestros clientes».
Las tensiones geopolíticas y los cambios estructurales en la economía global están redefiniendo las reglas del juego para los family offices. En un entorno marcado por fragmentación política, disrupciones comerciales y volatilidad persistente, estos actores están adoptando estrategias más cautelosas, priorizando la diversificación y la resiliencia.
Los activos alternativos ganan protagonismo en los portafolios globales
Según el último Informe Global de Family Offices de BlackRock, los activos alternativos representan ya el 42% de los portafolios a nivel mundial, un aumento frente al 39% registrado en la encuesta de 2022–2023. Este crecimiento responde a una estrategia clara de diversificación, en la que los inversionistas buscan fuentes de rentabilidad menos expuestas a las fluctuaciones de los mercados públicos.
En el contexto de la actual volatilidad global, cerca de dos tercios de los family offices están incorporando clases de activos como el crédito privado y la infraestructura. Estas alternativas se consideran vehículos resilientes, capaces de mitigar los efectos de corto plazo y ofrecer retornos atractivos en escenarios de alta dispersión y dislocación financiera.
Latinoamérica se suma a la tendencia, aunque con menor exposición
Nuestra encuesta indica que los inversionistas latinoamericanos se están sumando cada vez más a esta tendencia de diversificación. Aunque el interés por el private equity se mantiene, los family offices de la región están adoptando una postura más rigurosa frente a los gestores, exigiendo mayor claridad en la generación de retornos y estructuras de comisiones.
En paralelo, el crédito privado está en auge, mientras que la infraestructura continúa ganando terreno como una alternativa estable y eficaz para mitigar la inflación, especialmente frente a inversiones tradicionales como el Real Estate.
Sin embargo, y a pesar de este creciente interés, los family offices latinoamericanos aún mantienen una menor exposición a activos alternativos en comparación con sus pares globales.
De hecho, según los datos del informe, los activos alternativos representan el 34% del AUM en América Latina, frente al 42% a nivel global, lo que evidencia tanto desafíos estructurales como oportunidades estratégicas para fortalecer la resiliencia de los portafolios en la región.
Crédito privado e infraestructura: las apuestas más firmes
El crédito privado se ha consolidado como una asignación estratégica en América Latina, impulsado por su perfil de rendimiento atractivo, flexibilidad de liquidez y capacidad de resistencia frente a los ciclos de mercado. Según el informe, 32% de los family offices planean aumentar su exposición a esta clase de activo en 2025–2026, lo que lo convierte en el segmento de alternativos con mayor intención de crecimiento.
Las inversiones en infraestructura también se destacan como una apuesta relevante. A nivel global, el 75% de los encuestados expresó una visión positiva sobre esta clase de activo, frente a solo un 5% que manifestó una opinión negativa. Además, el 30% planea aumentar sus asignaciones a infraestructura en los próximos dos años, posicionándola como la segunda categoría alternativa con mayor intención de crecimiento, después del crédito privado.
En América Latina, las inversiones en infraestructura está ganando protagonismo como una alternativa estratégica. Los family offices de la región valoran su capacidad para generar flujos de caja estables por su alineación con tendencias estructurales como la urbanización, la conectividad digital y la transición energética. Estas dinámicas son especialmente relevantes en la región, donde se estima que se requerirán más de 2,2 billones de dólares anuales en inversión en infraestructura hasta 2030, según el Banco Interamericano de Desarrollo.
Desafíos de capacidades y oportunidades de colaboración
Capitalizar el potencial de las inversiones en infraestructura exige capacidades especializadas. Muchos family offices latinoamericanos reconocen la necesidad de contar con un acompañamiento. En respuesta, se observa un creciente interés por complementar el talento interno mediante alianzas con socios estratégicos que aporten experiencia, tecnología y acceso diferenciado a oportunidades de inversión
Confianza en medio de la incertidumbre
A pesar de los desafíos que plantea el entorno global, como la fragmentación geopolítica, la incertidumbre económica y las brechas de capacidades, el informe revela que el 55% de los family offices se muestran confiados en alcanzar sus objetivos de rentabilidad. Esta confianza se apoya en la resiliencia del mercado estadounidense, el desempeño sostenido de los activos privados y el dinamismo del sector tecnológico, que continúa ofreciendo oportunidades de crecimiento y diversificación.
Este hallazgo sugiere que la mayoría de los family offices de la región están adaptándose con agilidad a un contexto más volátil y complejo. Para navegar este entorno, los inversionistas deberán seguir replanteando sus enfoques de gestión de riesgos y generación de retornos. El interés por los activos alternativos está preparado para seguir creciendo, impulsado por su capacidad de ofrecer fuentes de retorno diferenciadas y resilientes.
A medida que las placas tectónicas de la economía global continúan desplazándose, los family offices que adopten una estrategia renovada estarán mejor posicionados para capturar oportunidades y construir portafolios más sólidos y sostenibles.
Sobre el autor: Francisco Rosemberg es Head of Wealth & Family Office Business para América Latina en BlackRock
Bolton Global Capital anunció la incorporación a su red de asesores patrimoniales independientes de Sofía Bucay y Mónica Calabrese, quienes lideran un equipo que gestiona activos por 150 millones de dólares, según un comunicado de la firma.
“Con un total combinado de seis décadas de experiencia en banca privada internacional, estrategia de inversión y gestión de relaciones con clientes, Bucay y Calabrese aportan una experiencia inigualable y un compromiso compartido con empoderar a los clientes a través de asesoría financiera personalizada y basada en valores”, aseguró.
“Sofía y Mónica son profesionales excepcionales que aportan integridad, visión y una verdadera pasión por el éxito de sus clientes”, señaló Steve Preskenis, CEO de Bolton Global Capital. “Es un honor darles la bienvenida al equipo de Bolton y esperamos apoyar su continuo crecimiento”, agregó.
Sofía Bucay se une a Bolton como Asesora Financiera Senior, aportando más de 30 años de experiencia en guiar a individuos y familias hacia la seguridad financiera, informó la empresa. Su trayectoria incluye puestos de liderazgo en Lifeinvest Wealth Management, Investment Placement Group, First National Bank y Masari Casa de Cambio, donde se especializó en estrategias de divisas e inversión. Además de su labor como asesora, es fundadora de Hablando de Lana, una iniciativa de educación financiera enfocada en empoderar a mujeres y a las nuevas generaciones con herramientas para lograr independencia financiera.
“La cultura de independencia y excelencia de Bolton se alinea perfectamente con mi misión de brindar a los clientes estrategias de inversión reflexivas y a medida”, afirmó Bucay. “Estoy especialmente entusiasmada por continuar haciendo crecer Hablando de Lana con el respaldo de una firma que valora tanto la innovación como el empoderamiento del cliente”, añadió.
Por su parte, Mónica Calabrese, quien también se suma a la empresa como Asesora Financiera Senior, cuenta con más de 32 años de experiencia en gestión patrimonial internacional. Recientemente se desempeñó como Directora General y socia fundadora de LifeInvest Wealth Management. Antes de ello, ocupó cargos de liderazgo en HSBC Private Bank, donde supervisó operaciones de banca privada para clientes en toda América Latina. Reconocida por su enfoque centrado en el cliente y su profundo conocimiento de la industria, Calabrese es también una activa defensora de la educación financiera entre mujeres profesionales de habla hispana, según el comunicado difundido por Bolton.
“Bolton ofrece la plataforma ideal para asesores que buscan la libertad de construir relaciones significativas con los clientes, contando al mismo tiempo con acceso a recursos de primer nivel”, comentó Calabrese. “Espero continuar mi labor en educación financiera y apoyar a la próxima generación de mujeres líderes en finanzas”, concluyó la profesional.
2025 puede convertirse en un periodo histórico para las estrategias de inversión que hacen foco en la inteligencia artificial (IA). Gracias al liderazgo de esta tecnología revolucionaria, este año podría ser “definitorio” para la inversión temática, de acuerdo al informe The ETF Impact Report 2025-2026, publicado por State Street Investment Management.
En 2023, los ETFs de IA irrumpieron con fuerza en el mercado, cuando la emoción en torno a la IA generativa alcanzó su punto máximo, y en 2024, los inversores buscaron exposición a las compañías que impulsan la próxima era de innovación en IA. Ahora, en 2025, la IA se está asimilando rápidamente en todas las industrias, revelando nuevas aplicaciones y eficiencias prácticamente a diario, según el escrito de la gestora.
En los dos primeros meses de este año, los ETF temáticos registraron entradas netas por 2.400 millones de dólares, la mayor captación en dos meses desde 2021. Los fondos cotizados centrados en la robótica y la IA dominaron ese mercado: casi el 50% (1.100 millones de dólares) de ese flujo tuvo su origen en los ETFs de robótica y la IA, que lograron superar fácilmente a otros temas populares, consignó State Street.
Esta misma semana, el Senior Managing Director de Evercore y estratega jefe de renta variable y cuantitativo, Julian Emanuel, dijo en una nota a sus clientes que gracias al impulso de la IA, el índice estadounidense S&P podría subir un 20% para finales de 2026, ya que esta tecnología “elevará las valoraciones bursátiles y los estándares sociales a niveles sin precedentes”.
A medida que el capital fluye hacia sectores de alto crecimiento orientados a la innovación, otros ETFs temáticos —como los de Seguridad del Futuro y Conectividad Mejorada & Potencia de Procesamiento Exponencial— también deberían beneficiarse. Con la IA al mando, 2025 podría convertirse en un año definitorio para la inversión temática, agregó la gestora, que espera que se lancen “más productos de este tipo en un futuro próximo, a medida que la tecnología subyacente se repite y mejora”.
El mercado mundial de ETFs podría cerrar 2025 como su mejor año hasta la fecha. Según las proyecciones de State Street IM, los flujos mundiales de ETF alcanzarán los 2 billones (trillones en términos americanos) de dólares estadounidenses a finales de este año.