Abanca ha incorporado al catálogo que pone a disposición de sus clientes de banca privada el fondo Neuberger Berman Direct Private Equity 2022 ELTIF, una nueva opción con la que amplía su oferta de inversión alternativa de la mano de gestoras de prestigio internacional, en este caso la firma estadounidense Neuberger Berman.
Abanca, con su unidad especializada de banca privada, es la primera entidad que comercializa este fondo de Neuberger Berman en España.
Neuberger Berman Direct Private Equity 2022 ELTIF es un producto dirigido a clientes minoristas asesorados y profesionales que requiere una inversión mínima de 25.000 euros. Se encuadra en la categoría de Fondos de Inversión a Largo Plazo Europeos (ELTIF por sus siglas en inglés). Su plazo de vencimiento es de ocho años, frente a la media de 10 años de este tipo de productos. A partir del sexto año, sus comisiones de gestión se reducen en casi un 90%.
El fondo invierte principalmente en empresas no cotizadas en la modalidad de coinversión junto con las principales gestoras de private equity del mundo. Este modelo de coinversión refuerza la profundidad del análisis de las inversiones. El fondo invierte principalmente en Europa y Estados Unidos, diversificando sectores y ponderando factores ASG (medioambientales, sociales y de gobierno corporativo).
“En el actual entorno de inversión, caracterizado por políticas monetarias de estímulo, inflación, y rendimientos limitados e incluso negativos en bonos, los productos alternativos basados en private equity ganan atractivo para los inversores por su capacidad de diversificar e identificar otras fuentes de rentabilidad para las carteras de los clientes”, explica Javier Rivero, director de Abanca Privada.
«Este fondo tiene una estructura innovadora que elimina las barreras para los inversores minoristas asesorados que desean invertir en esta clase de activo. Con él combinamos un acceso con importes reducidos a un vehículo con un plazo inferior, acortamos los períodos de inversión a 12-18 meses, adaptamos las llamadas de capital y ofrecemos mayor diversificación que en las ofertas de capital privado más tradicionales», explica Irene López, responsable de Neuberger Berman en España y Portugal.
Novedades en Triodos Bank. La entidad ha decidido lanzar una nueva línea de negocio dirigida a los grandes patrimonios y las instituciones en España y ha puesto a Rubén Puga al frente de la misma, según ha podido saber Funds Society.
Puga ha trabajado en Triodos Bank España durante más de seis años, según su perfil de LinkedIn. Acaba de ser nombrado director de Grandes Patrimonios e Instituciones pero anteriormente fue responsable de banca retail, financiación, productos de inversión y banca multicanal. También ocupó el puesto de jefe de banca personal, productos de banca retail y banca multicanal.
Antes de su entrada en Triodos, trabajó en Banco Popular durante más de seis años, en puestos como responsable del modelo de asesoramiento para rentas altas, banca personal y banca de clientes y responsable de fondos de inversión y también de productos pasivos. También fue responsable de bolsa en Banco Pastor.
Puga es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de A Coruña y cuenta con varios master y titulaciones (como el master en asesoría fiscal y tributación, por la Universidad de Barcelona-CEF, master de asesoramiento financiero de particulares o master de asesoramiento financiero avanzado, por Banco Pastor, master en marketing digital por el EAE Business School o el título EFA, de analista financiero europeo). También ha cursado el programa de desarrollo directivo de finanzas sostenibles de Afi Escuela de finanzas, entre otros.
A pesar de la reciente preocupación por el posible debilitamiento del crecimiento económico y la persistencia de las presiones sobre los precios, las perspectivas a finales de 2021 seguían estando claras: las condiciones económicas de los países del G7 están mejorando gracias a las medidas de estímulo fiscal y monetario, que están llevando de nuevo a los mercados de renta variable a registrar máximos históricos, mientras los tipos de interés se mantienen en niveles reducidos, escribe en un análisis David Bouchoucha, responsable de Deuda Privada y Activos Reales en BNP Paribas AM.
En un momento en el que las valoraciones de la renta variable resultan poco atractivas y los títulos de renta fija están caros, la deuda privada puede ser una buena alternativa. Por el mismo nivel de riesgo, ofrece a los inversores una prima de liquidez con respecto a la deuda cotizada. Ello explica la solidez de los flujos de capital hacia la deuda privada, que ascendieron a 120.000 millones de dólares en los primeros seis meses de 2021 en Europa (fuente: Preqin).
Un grupo más amplio de inversores está invirtiendo ya en deuda privada, escribe el experto. Las aseguradoras, atraídas por el tratamiento favorable de la Directiva Solvencia II, han liderado el camino, pero comienzan también a unirse los fondos de pensiones, los fondos soberanos e incluso los inversores particulares. Muchas instituciones cuentan con programas de asignación permanente del 10% o el 20% de sus carteras, en ocasiones por encima del 40%, con equilibrio entre el capital privado o private equity, los activos reales y la deuda.
No cabe duda de que la deuda privada no escapa al debate sobre el impacto del exceso de liquidez en las primas de riesgo. Los volúmenes de liquidez están contribuyendo a la presión sobre los márgenes de crédito. Sin embargo, las primas de liquidez se han mantenido intactas, ya que la demanda de financiación también ha ido aumentando, subraya Bouchoucha.
El crecimiento impulsado por la explosión que se ha registrado en la actividad de fusiones y adquisiciones está también alimentando las necesidades de financiación de las empresas europeas de mediana capitalización. Las necesidades de infraestructuras relacionadas con las transiciones energética y digital son enormes, especialmente en la intersección entre la tecnología de la información y la infraestructura tradicional: almacenamiento de electricidad en baterías, infraestructuras inteligentes (redes, ciudades, carreteras) y transmisión y procesamiento de datos.
Por otro lado, la normativa del Comité de Basilea está imponiendo restricciones adicionales a los balances de los bancos. Como resultado, la deuda privada se ha convertido en parte integrante del modelo de financiación complementaria de los bancos e inversores en Europa.
Un triple imperativo
La contribución de la deuda privada a la financiación del crecimiento resulta en sí misma atractiva para los inversores. Cada vez más, la deuda privada implica el cumplimiento de unos estrictos criterios medioambientales, sociales y de buen gobierno (ESG, por sus siglas en inglés). Y es que, financiar la economía es bueno, pero financiar la economía del mañana es aún mejor, añaden desde BNP Paribas AM.
El cumplimiento de los criterios ESG exige importantes recursos y un enfoque adaptado a cada activo subyacente. «En lo que respecta a nuestras carteras de préstamos para bienes inmuebles e infraestructuras, medimos el impacto medioambiental y de carbono, así como, por ejemplo, el número de hogares que acceden a las redes digitales. En el caso de las pequeñas y medianas empresas (pymes), ello implica evaluar la sensibilización que muestran los directivos de una empresa con respecto a las cuestiones ESG y analizar las decisiones que toma la compañía», explica Bouchoucha.
La búsqueda de diversificación, que es otra de las razones para invertir, también se aplica a la deuda privada. La pandemia ha demostrado a los inversores que los sectores aparentemente sólidos no son necesariamente inmunes a las crisis. «El riesgo de valoraciones excesivas en los activos más solicitados nos lleva, como gestora, a considerar una gama más amplia de activos. Por eso pensamos que es importante aplicar un enfoque multisectorial en la inversión en bienes inmuebles e infraestructuras. Atendemos a una amplia gama de empresas, aplicando estrategias diversas entre las pymes e incluso una financiación más específica con hipotecas», añade.
Por último, la búsqueda de una compensación adecuada por el riesgo asumido debe estar en la base de las decisiones de crédito. Uno de los indicadores a los que suelen acudir las gestoras de activos es la tasa de selectividad. «Hemos podido comprobar -señala Bouchoucha- que muchas oportunidades de crédito que resultan aparentemente favorables se descartan si no ofrecen un nivel adecuado de remuneración. Por eso integramos en nuestro proceso de inversión un cálculo sistemático de la prima de liquidez basado en el análisis de los títulos de deuda cotizada».
«Estamos convencidos de que el cumplimiento de estos tres requisitos previos (sostenibilidad, diversificación y valor relativo) nos permitirá aumentar el valor y el impacto en nuestras carteras gracias a nuestra gestión de inversiones en deuda privada», concluye.
[1] Los «activos digitales» son archivos electrónicos de datos que pueden ser propiedad de particulares, que los podrán transferir y utilizar como moneda para realizar transacciones, y como forma de almacenar contenidos intangibles, como obras de arte informatizadas, vídeos o documentos contractuales. Las criptomonedas, las denominadas «criptomonedas estables» respaldadas por activos y los tokens no fungibles (certificados de propiedad de soportes digitales originales) son ejemplos de activos digitales.
Pixabay CC0 Public DomainImagen de María Victoria Hevia Arango. 1
Para los expertos en mercados emergentes de abrdn, la palabra clave para evaluar las oportunidades para 2022 es cambio: un panorama distinto al de décadas anteriores, con bajas valoraciones, un ciclo que podría favorecerlos y bancos centrales proactivos y preparados para las previstas subidas de tipos por parte de la Fed.
Robert Gilhooly, economista senior experto en mercados emergentes, Brett Diment , responsable de deuda global de mercados emergentes y Devan Kaloo, jefe de renta variable de abrdn, trazaron la visión de la gestora a nivel macroeconómico en un webinar en el que los directores de inversiones William Scholes y Samuel Bevan hablaron sobre esta nueva generación de mercados emergentes y su alineación con los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU (ODS).
Finalmente, Rafael Arana de la Garza, COO y CFO del grupo financiero mexicano Banorte, explicó la forma en que su entidad trabaja a favor de la inclusión financiera y representa así un ejemplo de inversión de la estrategia sostenible en mercados emergentes lanzada recientemente por abrdn.
Devan Kaloo comenzó haciendo hincapié en los cambios que han vivido estos mercados en las últimas tres décadas, en las que la gestora lleva invirtiendo en la región, y la importancia de tenerlos en cuenta, anticiparlos y poder aprovecharlos como oportunidad de inversión. En total abrdn gestiona 99.000 millones de dólares en activos de renta variable y fija de mercados emergentes en 80 países y con más de 1.000 compañías en cartera.
El sentimiento en general hacia los mercados emergentes es a menudo débil porque los inversores están preocupados por cuestiones como las tensiones geopolíticas, en particular en la actualidad entre Ucrania y Rusia, explicó por su parte Brett Diment. Y a nivel macroeconómico sobre todo hay dudas acerca de qué impacto tendrán las subidas de los tipos de interés por parte de la Fed.
En lo que respecta a las valoraciones, nos encontramos sin embargo en un buen momento, con valoraciones relativas muy baratas respecto de los mercados desarrollados. La diferencia entre los rendimientos reales de los mercados emergentes y los de los países desarrollados ha alcanzado el nivel más alto de la historia.
En cuanto a los motores del mercado, está volviendo a subir a nivel mundial la inversión en bienes de capital, y tradicionalmente las épocas de CAPEX elevadas suelen ser positivas para los mercados emergentes. «El deseo de invertir es alto en vista de los desafíos que hemos visto con el COVID. El CAPEX positivo podría dar un impulso positivo a los países y compañías emergentes», consideró Diment.
Respecto de los tipos de interés, en muchos de estos países ya ha habido subidas que van descontando las expectativas del mercado con respecto por ejemplo a los Bonos del Tesoro estadounidense. Los bancos centrales, como los de República Checa, Colombia, Brasil o Chile en particular están siendo muy proactivos en este tema, y son conscientes de la necesidad de adoptar medidas y no ser tomados por sorpresa.
El impacto de la Fed y de China
Gilhood recordó por su parte que el endurecimiento de la política de la Reserva Federal estadounidense no siempre significa que los mercados emergentes sufran, ya que las subidas de tipos graduales y bien programadas se han digerido fácilmente en episodios anteriores.
Por el contrario, se espera que China continúe con su política acomodaticia y de flexibilidad porque la retórica política está más centrada en el crecimiento y la recuperación tras la pandemia, lo cual ayudará a cimentar su recuperación y servirá como impulso al resto de los emergentes. «Gran parte de los resultados negativos del año pasado se debieron a la situación de China y no al resto de mercados emergentes, y por eso somos muy positivos de cara a este año», afirmó.
Se mantienen por tanto las perspectivas de crecimiento, en primer lugar por el fuerte impulso demográfico en países como la India, con cada vez mayor fuerza laboral y también más cualificada. «Pero además se producirá un cambio fundamental en la composición del crecimiento, con un peso mucho mayor del consumo en el PIB de estos países, gracias a las crecientes clases medias. Se prevé que los mercados de consumo de China y la India se cuadrupliquen hasta 2050 y China va a superar a EE.UU. como el principal mercado de consumo del mundo en torno a 2040», dijo Gilhood.
El avance de la sostenibilidad
Si observamos el tema de la sostenibilidad, existe el mismo sentimiento de cambio y mejora, subrayaron en su presentación Scholes y Bevan. A nivel del rating de las compañías, hay un sensible aumento de la calificación gracias a que las empresas están alineadas con los objetivos ESG para ampliar su negocio o expandir su mercado, por la puesta en marcha de la normativa por parte de reguladores y gobiernos, y finalmente por la mejor divulgación de la información corporativa sobre el tema.
«Creo que hay una fuerte tendencia de mejora en los mercados emergentes en lo que respecta a ESG y creo que esta es la oportunidad para nosotros, porque creemos que hay un espacio para los fondos sostenibles en los mercados emergentes», indicó Scholes.
Para convertir los ODS en mecanismos de inversión práctica, abrdn ha condensado las distintas metas en ocho grandes pilares y las estrategias de la gestora tocan varios de estos pilares de manera simultánea para garantizar su impacto y también la diversificación. Los pilares son economía circular, energía sostenible, agricultura y alimentación, agua y saneamiento, salud y asistencia social, inclusión financiera, sector inmobiliario e infraestructuras sostenibles y educación y empleo.
El objetivo es tanto alinearse con los objetivos ODS como batir al mercado, y para seleccionar a una compañía al menos el 20% de los beneficios, OPEX o CAPEX tiene que estar directamente alineado con el problema al que las empresas dan solución, de modo de evitar el peligro de greenwashing.
El impacto y la medición representan por tanto cuestiones clave para abrdn, y más en mercados como los emergentes, donde pilares como la asistencia sanitaria o la descarbonización tienen una enorme capacidad de crecimiento y muchos ángulos diferentes de inversión.
Inclusión financiera
En la parte final de la conferencia, Rafael Arana de la Garza explicó la forma en que Banorte está trabajando en la inclusión financiera ante la realidad de las 1.700 millones de personas no bancarizadas en el mundo, la mayoría de las cuales vive en países emergentes.
Banorte, segundo grupo financiero de México, lanzó un proyecto de digitalización que abarata los costes de onboarding y que permite abrir una cuenta en cuestión de minutos con un teléfono móvil. «En México, se calcula que la economía informal llega al 48%, es un sector muy grande. La tecnología está ya presente, pero hay que hacerla llegar con estrategias de inclusión y educación financiera», explicó.
El banco trabaja con pequeñas tiendas en todo el país dándoles acceso a pagos digitales, tanto para sus clientes como para sus pedidos, para tratar de eliminar el efectivo y hacer aflorar así esta economía sumergida. También proporcionan préstamos a los que normalmente estas personas no tendrían acceso, porque el abaratamiento de los costes mediante la digitalización les permite compensar los mayores riesgos de impago. «Tienes que unir la educación financiera con el modo de vida de las personas y su negocio, si no, no tiene sentido», resumió Arana de la Garza.
El Banco Central de la República Dominicana y las superintendencias de Bancos, del Mercado de Valores, de Pensiones y de Seguros, anunciaron el lanzamiento del primer Hub de Innovación Financiera de la República Dominicana, cuyo objetivo es servir de apoyo, diálogo y consulta a los interesados –regulados o no– en el desarrollo de innovaciones tecnológicas para el sector financiero.
Según indicaron las entidades a través de un comunicado, el Hub facilitará el desarrollo de innovaciones financieras y tecnológicas, armonizándolas con los objetivos de inclusión financiera, eficiencia del mercado, protección del consumidor y estabilidad financiera.
Asimismo, la instancia proveerá asistencia personalizada e información sobre el marco regulatorio y de supervisión de los sistemas bancarios, de pagos, seguros, pensiones y mercado de valores.
Al acto de la firma del acuerdo interinstitucional asistió a través de modalidad virtual la representante en República Dominicana del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Katharina Falkner Olmedo, quien destacó que “se está haciendo historia con esta colaboración sin precedentes entre las instituciones reguladoras del sector financiero”.
La autoridad señaló que este acuerdo posibilitará el acercamiento de las Fintech y las Bigtech hacia los entes reguladores en búsqueda de caminos que habiliten la innovación en el sistema financiero. Este Hub, agregó, ofrecerá oportunidades de financiamiento a las micro, pequeña y mediana empresas del sector, además de la movilización de recursos.
De su lado, el gobernador del Banco Central de la República Dominicana, Héctor Valdez Albizu, expuso que “muchas innovaciones necesitan de regulación cruzada o tienen aplicaciones que van más allá del ámbito de acción de un solo regulador o supervisor, por lo que resulta lógico que aunemos esfuerzos en lugar de duplicarlos o triplicarlos”.
Por su parte, el superintendente de Bancos, Alejandro Fernández W., señaló que “el sistema financiero no es ajeno a los beneficios que proporciona la innovación digital, por lo que la hemos definido como uno de los pilares de nuestra gestión”.
Por su parte, el superintendente del Mercado de Valores, Gabriel Castro, felicitó a todas las instituciones que han participado en el proyecto, que sitúa a la República Dominicana como país puntero en la región por su innovación financiera.
En tanto, la superintendente de Seguros, Josefa Castillo, destacó “la importancia que tiene la interconexión de los entes reguladores, especialmente en lo concerniente a los cambios en los nuevos tiempos, que demandan digitalización, integración y compartir información, por lo que este acuerdo es un éxito y una gran oportunidad”.
El proyecto de implementación contó con la asistencia técnica del BID, en el marco del Bien Público Regional Fintech LAC, así como con el trabajo de expertos de las áreas de tecnología, legal y de operaciones del Banco Central y las superintendencias del sector financiero. Esta iniciativa forma parte de la agenda digital nacional lanzada por el presidente de la República Luis Abinader.
A través del portal web www.hubifrd.gob.do los emprendedores regulados y no regulados que deseen desarrollar sus proyectos contarán con un canal expedito de diálogo y consulta que impulsará ideas, empresas y servicios innovadores para el sistema financiero del país.
Pixabay CC0 Public Domain. La revolución blockchain se acelera
La tecnología de cadena de bloques, o blockchain, tiene usos importantes y cada vez más numerosos más allá de las criptodivisas. Empresas de múltiples sectores están adoptando esta tecnología en todo el mundo para dotarse de auténticas ventajas competitivas.
Hasta ahora, la tecnología de registro distribuido conocida como blockchain o cadena de bloques se ha asociado principalmente con las criptodivisas, pero esto podría estar a punto a cambiar. A medida que las empresas, las agencias gubernamentales y los particulares se den cuenta del potencial de esta tecnología para generar eficiencias, reducir costes y mejorar la seguridad, podríamos asistir a un acontecimiento de creación de valor tan importante como la aparición de internet.
Blockchain es una herramienta transaccional y una nueva forma de tecnología de consenso que elimina a los intermediarios y hace que las transacciones sean más baratas, más rápidas y más seguras. Ahí reside su principal atractivo.
Hasta la fecha, la función más conocida de blockchain ha sido en el área de las finanzas descentralizadas, más concretamente en la transferencia de valor. La forma más pura son las criptodivisas, pero esta tecnología puede usarse también en otros ámbitos como los seguros, las finanzas alternativas (como el micromecenazgo o crowdfunding), las remesas internacionales y la financiación de consumo. Aunque la adopción de blockchain es aún minoritaria, ofrece muchas posibilidades para aquellas empresas que quieran proporcionar servicios financieros con un menor coste y con mayor rapidez y seguridad.
Pero la cadena de bloques tiene muchos otros usos. Blockchain para empresas, por ejemplo, se centra en la transferencia de bienes y servicios, tanto digitales como físicos. El caso de uso más claro es en la gestión de la cadena de suministro: esta tecnología permite que las empresas puedan monitorizar mucho mejor sus cadenas de suministro, algo particularmente importante para garantizar la sostenibilidad de cada elemento. También puede ayudar con las licencias y el pago de derechos a músicos, la gestión de la identidad o la organización de registros sanitarios.
Un tercer uso de blockchain son los activos tokenizados. Este proceso convierte bienes físicos o digitales en tókenes no fungibles (NFT) que pueden ser comprados o vendidos. Prácticamente cualquier activo puede ser tokenizado, lo que incluye obras de arte, artículos de coleccionismo o, incluso, empresas privadas que deseen crear un evento de liquidez. En este sentido, blockchain toca casi todos los segmentos de la economía.
Esta tecnología ha ido avanzando por la curva en forma de S de la innovación (que hace referencia a la evolución y desplazamiento de un producto) y está a punto de alcanzar la fase de adopción generalizada, ahora que las empresas están evaluando sus sistemas actuales y preguntándose si hay una forma mejor de hacer negocios. Creo que el blockchain puede ofrecer ventajas reales en términos de velocidad y eficiencia para empresas innovadoras que estén dispuestas a probar esta tecnología emergente.
En mi opinión, existen oportunidades tanto en los facilitadores como en los beneficiarios de la cadena de bloques. Se puede explotar esta tendencia de forma pura, por ejemplo, invirtiendo en bolsas de criptomonedas. Pero hay otros ejemplos, como el de una firma de productos de lujo que ha creado una cadena de bloques sin ánimo de lucro para garantizar la sostenibilidad de sus proveedores y abordar el problema de las falsificaciones, o la compañía de energía solar desarrollada en una plataforma descentralizada para garantizar el suministro incluso cuando falle algún elemento.
No solo están surgiendo más opciones para invertir en blockchain de forma pura, sino que la exposición a blockchain resulta cada vez más importante para un gran número de empresas, ya que esta tecnología está ganando importancia para su modelo de negocio y resulta crítica para su crecimiento, apunta el experto.
Es un momento importante para la adopción de blockchain, que está pasando de ser una tecnología de nicho a experimentar una adopción masiva. Para las empresas dispuestas a explorar su potencial, blockchain ofrece más velocidad, seguridad y eficiencia. Y los inversores están empezando a ser conscientes del potencial que encierra.
Tribuna de Justin Sumner, analista en Newton (parte de BNY Mellon IM).
Pixabay CC0 Public Domain. Los inversores vigilan la evolución de la inflación con la esperanza de que relaje tras el primer trimestre
La inflación sigue acaparando las miradas del mercado y de los inversores, más aún después de publicarse el último dato en Estados Unidos el jueves de la semana pasada y de continuar las tensiones diplomáticas entre Rusia, Ucrania y la OTAN. Mientras un ojo está puesto en cómo irá evolucionando el indicador, el otro vigila los mensajes que lanzan los bancos centrales. Por ahora, el mercado está poniendo en precio dos subidas de tipos para los próximos tres meses en EE.UU. y una en la Eurozona para este año. ¿Lograremos acabar el trimestre sin volvernos bizcos?
El nerviosismo que está generando la inflación se ha notado en el inicio de la semana, que ha comenzado con caídas en las bolsas globales. Según el equipo de Portocolom AV, malas noticias para los que esperan una caída rápida de la inflación: “Nos preocupa el proceso de subida de tipos, pero también la posibilidad que la Reserva Federal comience a reducir su balance a mitad de este año, drenando liquidez del mercado, el gran motor de los activos financieros en los últimos años. Históricamente, en los momentos de verdadero pánico, las caídas en las bolsas vienen acompañadas de un significativo incremento en los diferenciales de los bonos corporativos frente a la deuda soberana. Hecho que por el momento no ha sucedido, pero la convierte en una de las grandes variables a vigilar en el corto y medio plazo”.
En opinión de Chris Iggo, CIO Core Investments en AXA IM, la inflación anual caerá, pero no tanto como se esperaba. “Los aumentos mensuales de la inflación del 0,6% son bastante inusuales, por lo que la probabilidad es que veamos una cierta relajación que permita que la tasa interanual se modere. Pero a corto plazo esto parece más una esperanza que una expectativa. Y lo que es válido para los Estados Unidos probablemente lo sea para Europa y otros lugares”, señala el experto.
David Kelly, estratega global jefe de JP Morgan AM, coincide en que la inflación empezará a moderarse pronto pero cree que incluso cuando esto ocurra, la Fed tendrá mucho trabajo que hacer y decisiones que tomar. “Tras la publicación del IPC, los futuros de la Fed aumentaron las probabilidades de un aumento de 50 puntos básicos en el tipo de interés de los fondos federales en la reunión de marzo del FOMC hasta más del 50%, y los rendimientos a 10 años subieron hasta situarse justo por debajo del 2%. De cara al futuro, no esperamos que la inflación actual tenga un impacto material en el crecimiento, pero la escasez crónica de mano de obra podría actuar pronto como una limitación real para la economía. En este entorno, una Fed demasiado reactiva que comience a endurecer demasiado y demasiado rápido podría significar que terminemos el año con un crecimiento mucho más lento que acompañe a una menor inflación”, explica a la hora de analizar el último dato de inflación en Estados Unidos.
Según la previsión que realiza François Rimeu, estratega senior de La Française AM, para 2023, esperan que la inflación subyacente y general disminuyan significativamente, pero insiste en que la incertidumbre sigue siendo elevada respecto a qué ocurrirá. “Esperamos que la inflación de la zona euro se sitúe de media en el 4,7% en 2022 (150 puntos porcentuales por encima de la estimación del Banco Central Europeo en diciembre), y que la inflación subyacente alcance el 2,7% (80 puntos porcentuales por encima de la estimación del BCE). En concreto, prevemos que la inflación general se mantenga por encima del 5% al menos hasta junio, para descender lentamente en el tercer trimestre y profundizar su caída a finales de año, acabando en torno al 3%. La inflación subyacente, por su parte, prevemos que cierre el ejercicio en torno al 2,3%. Los efectos de base serán muy negativos en los próximos meses (debido a los precios de la energía y a la posible interrupción del suministro)”, apunta.
Sobre sus previsiones para Estados Unidos, añade: “También esperamos que la inflación siga estando muy alta en los próximos meses. Esperamos que en 2022 la general se sitúe de media en el 5,7% y la subyacente en torno al 5%. La evolución a lo largo del año será comparable a la que esperamos en Europa, con una inflación muy elevada hasta finales de abril (por encima del 7%) y una desaceleración hasta finales de año”.
Los bancos centrales
Para Iggo la consecuencia de que la inflación sea más alta de lo esperado es el que los bancos centrales tengan que valorar un escenarios con tipos más elevados de lo que, en un principio, podían tener en mente, lo que tendrá a su juicio implicaciones negativas para las perspectivas económicas y para los activos de riesgo. “Los inversores desconfían de los mercados de renta fija porque los rendimientos y […] desconfían de los mercados de renta variable porque las valoraciones siguen siendo superiores a las que había antes de la pandemia”, añade Iggo.
Por ejemplo, con los porcentajes que maneja el estratega senior de La Française AM, sería lógico esperar que BCE para que mantenga un tono relativamente duro durante la mayor parte de 2022, “lo que es negativo para el sentimiento del mercado”, matiza; y que en Estados Unidos la inflación general y la subyacente terminen el año en torno al 3,5%, por encima del objetivo de la FED.
Para Hans-Jörg Naumer, Director Global Capital, Markets & Thematic Research de Allianz Global Investors, hay que tener en cuenta que el ritmo de normalización varía mucho de un país a otro. “La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Lagarde, se mostró notablemente dura en su conferencia de prensa de principios de febrero, preparando el terreno para el anuncio formal de una normalización más rápida de la política monetaria en marzo. Parece probable que el BCE acelere el proceso de tapering y ponga fin a las compras (netas) de bonos ya en otoño. Las primas de riesgo de los países periféricos de la zona euro se han ampliado ligeramente en los últimos tiempos en comparación con los bonos soberanos alemanes como referencia”, afirma Naumer.
Con la energía hemos topado
Según advierten los analistas de Banca March, la inflación alcanzará su cénit al final del primer trimestre que será cuando el efecto base de los precios de la energía remitan. Por ahora, el mercado sigue asistiendo a una importante subida de los precios de las materias primas y, en concreto, del petróleo, que ha tocado los 90 dólares por barril por primera vez en más de siete años.
En opinión de Hamco Financial, los fundamentales justifican los precios actuales. “Las dinámicas de oferta y demanda en el sector han llevado los precios del petróleo a estos niveles, que pueden consolidarse y continuar, o incluso ser superiores, en los próximos años. La demanda ha seguido creciendo y recuperándose tras la crisis económica provocada por la pandemia del COVIDC-19, que provocó un colapso sin precedentes. La reapertura, y, posteriormente, la recuperación de la economía global, han impulsado la demanda hasta los niveles anteriores a la pandemia. Pese a que los países desarrollados se encuentran inmersos en el proceso de transición energética, otros países como China han incrementado de forma relevante su demanda durante los últimos cinco años, un 6% anual desde 2016 a 2021. Lo que indica que el nivel actual de la demanda de petróleo seguirá creciendo en los próximos años, contando con los países emergentes como grandes motores de la misma”, explican.
Según el análisis que hacen las gestoras, la dinámica que estamos observando en los mercados de materias primas podría elevar la inflación de determinados productos y hacer más volátil la dinámica de sus precios, como hemos visto con los de la energía. Esto impulsaría la inflación general a corto plazo, ya sea directamente a través de la subida de los precios de la energía o indirectamente a través de la subida de los precios de los materiales que se repercute en una serie de bienes.
Sin embargo, Mark Munro, director de Inversiones en abrdn, se muestra cauto a la hora de extrapolar esta dinámica. “Incluso si se produjera un aumento sostenido de los precios de los productos básicos, no esperaríamos que eso se tradujera en una inflación general que se mantuviera por encima de los objetivos de los bancos centrales durante períodos prolongados. Por el momento, no disponemos de pruebas suficientes para sugerir que un superciclo en los precios de los productos verdes o de otros productos básicos vaya a provocar un aumento estructural de la inflación. Sin embargo, es posible que los bancos centrales tengan que esforzarse más para cumplir sus objetivos, y estos problemas de oferta podrían plantear medidas políticas desagradables”, explica.
Según indica Martin Wolburg, economista senior en Generali Investments Partners, el segundo factor que está favoreciendo una mayor inflación en los precios de la energía es la geopolítica, que amplifica los efectos de la transición ecológica. “El gas es un importante parche en el camino hacia la neutralidad climática. Tiene un peso del 20% en el IPCA energético. Los precios futuros actuales sugieren que el precio del gas bajará casi un 50% en un año. Sin embargo, aparte de los efectos meteorológicos, el aumento de las tensiones geopolíticas y, en particular, las tensiones entre Rusia y Ucrania pueden mantener los precios del gas en niveles elevados o incluso aumentarlos”, afirma Wolburg.
Pixabay CC0 Public Domain. ¿Cómo medir el impacto ESG del capital privado?
El desarrollo de la ISR en la inversión en activos alternativos es uno de los grandes retos a los que se enfrenta la industria de gestión de activos. Según la experiencia de Preqin, empresa especializada en datos y soluciones para la industria de gestión de activos, la inversión de impacto se ha convertido un camino acertado para lograr este objetivo, por lo que estimar el impacto positivo de los fondos de capital privado es clave.
En uno de sus últimos artículos publicado en su blog, y elaborado por el experto Grant Murgatroyd, la inversión de impacto está ganando impulso. Los activos gestionados han pasado de 3.200 millones de dólares en 2016 a 5.800 millones a finales de 2020. “Aunque sigue siendo un subconjunto minúsculo del capital privado, que representa menos del 0,1% de los activos bajo gestión, la inversión de impacto ha disfrutado de un rápido crecimiento en los últimos dos años, con un capital anual recaudado que ha pasado de 5.900 millones de dólares en 2019 a 9.900 millones en 2020, y a 26.000 millones en los primeros 10 meses de 2020”, señala el experto.
Las definiciones de impacto varían, pero Preqin define como impacto un activo que produce un beneficio social o medioambiental junto con un rendimiento financiero. Según apuntan desde la firma, medir la probabilidad de que un activo tenga un impacto positivo es relativamente sencillo cuando se trata de fondos de capital privado con un enfoque de impacto declarado, ya que estos fondos informan sobre métricas no financieras. Las Evaluaciones de Impacto de Preqin, lanzadas en noviembre de 2021, pretenden ampliar la medición a todo el espectro de activos de capital privado, combinando los datos y declaraciones de los GP con las características del sector y la alineación de los comparables del mercado público con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) específicos.
El experto destaca que según una encuesta realizada en 2021 por el agente de colocación Capstone Partners entre los LPs, la mayoría de los inversores a nivel mundial no sacrificarían la rentabilidad por unas excelentes credenciales ESG, más de una cuarta parte (27%) sí lo haría. En su opinión, de hecho, los inversores con sede en Europa están mucho más dispuestos a comprometer la rentabilidad por los aspectos ASG (29%) que los asignadores de Estados Unidos (9%).
“El interés del público en general por la inversión responsable es cada vez mayor, pero sigue existiendo una gran diferencia entre las intenciones y las acciones. En una encuesta realizada en 2020 por YouGov con motivo de la Good Money Week en el Reino Unido, el 30% de los encuestados afirmó que era más probable que eligiera productos o servicios en función de su impacto medioambiental o social que un año antes. Sin embargo, sólo el 5% de todos los encuestados consideraría una plataforma de inversión ética, aunque esta cifra aumentó al 31% entre los que tienen una renta mensual disponible de 1.750 a 1.999 libras. A pesar de ello, es probable que la demanda de las bases de inversores de ciertos tipos de LP, como los fondos de pensiones y los gestores de activos, siga ejerciendo presión para que dichos LP consideren tanto la inversión ESG como la de impacto”, argumenta.
Según su valoración, los gestores de fondos que ignoren este cambio se están perdiendo un mercado amplio y de rápido crecimiento. “Basándose en los datos de Preqin, la Corporación Financiera Internacional estimó en 2020 que 2,28 billones de libras esterlinas de activos a nivel mundial tienen un enfoque de impacto, que comprende 1,69 billones de dólares en los mercados públicos y 594.000 millones de dólares en los mercados privados. Observó un aumento de tres veces en la emisión de bonos de sostenibilidad y un aumento de ocho veces en la emisión de bonos sociales durante 2019. En la investigación publicada en el informe 2021 ESG in Alternatives de Preqin, el Centro de Investigación Global AWM de PwC estima que los fondos con una política ESG representarán más del 90% del capital recaudado por los gestores de fondos del mercado privado en los próximos cinco años”, añade.
A medida que la ESG se afiance en los mercados privados, el impacto de los fondos ASG pasará a ser el centro de atención. Por eso, desde la compañía destacan que los KPI de transparencia ESG de Preqin están diseñados para medir el número de indicadores de la empresa, la cartera y la gobernanza de los activos sobre los que informa un gestor de fondos, en lugar de lo bueno o malo que es el gestor desde una perspectiva medioambiental, social o de gobernanza.
“Desgraciadamente, una evaluación de alto nivel del impacto en las clases de activos alternativos revela que son pocos los fondos que pueden tener un impacto social o medioambiental positivo. Sin embargo, hay razones para ser optimistas. La medición y los datos fiables y comparables son esenciales para mejorar los resultados. Y, lo que es más importante, la mayoría (58%) de los LPs encuestados para el informe Future of Alternatives 2025 de Preqin dijo que los factores ESG tendrían un impacto positivo en los rendimientos, frente a sólo el 20% que vio un impacto negativo; los gestores de fondos tuvieron opiniones similares (54% positivas, 20% negativas). El camino desde la realización de inversiones sin tener en cuenta las consecuencias más amplias, a la realización de inversiones que no causen daño, hasta la realización de inversiones que realmente hagan el bien, será largo. Las Soluciones ESG de Preqin tienen como objetivo garantizar que los LPs y GPs que se embarquen en él estén debidamente equipados”, concluye Murgatroyd.
Pixabay CC0 Public DomainImagen de Giani Pralea. 1
La transformación económica que requiere la lucha contra el cambio climático consiste en un equilibrio entre los desafíos a corto y a largo plazo, así como la capacidad de identificar a las compañías que ofrecen soluciones y que serán las ganadoras del futuro, señalaron desde JP Morgan Asset Management en un webinar en el que presentaron su visión de la inversión sostenible para 2022.
Jennifer Wu, directora global de inversiones sostenibles de JP Morgan AM, trazó un panorama sobre las oportunidades de encauzar capital a las áreas que contribuyen a mitigar el cambio climático, mientras que Sara Bellenda y Francesco Conte, gestores del Climate Change Solutions Fund, y la especialista en inversiones Katie Magee explicaron las características particulares de este fondo temático, que combina la ciencia de datos y la inteligencia artificial con alta convicción para la elaboración de la cartera.
Pese al aumento de los precios de los activos vinculados a los combustibles fósiles el año pasado, Jennifer Wu subrayó que el riesgo financiero es inseparable del riesgo climático. Por ello, si bien estos altos precios representan una oportunidad a corto plazo, no será duradera. Uno de los principales motivos es el precio de las emisiones de carbono. «Es una tendencia que vemos, en Europa claramente, donde el precio se duplicó el año pasado y en los dos últimos años ha aumentado de forma exponencial el porcentaje de emisiones globales de carbono cubiertas por esquemas de comercio de emisiones», señaló. A largo plazo será muy costoso para las compañías seguir emitiendo gases de efecto invernadero y tener ganancias.
Pero no es la única razón: el cambio climático es una amenaza para los activos en sí, como ha podido observarse en los últimos años con los desastres naturales a nivel mundial. Es necesario considerar la relación entre la vulnerabilidad de los países al cambio climático y sus capacidades de mitigación, es decir tanto de financiar la transición energética como la adaptación climática (por ejemplo, la reconstrucción tras los desastres). Es preocupante la gran cantidad de países que presentan vulnerabilidad y a la vez poca capacidad de respuesta, señaló Wu (ver gráfico).
«Este tipo de análisis nos permite evaluar el riesgo/beneficio a la hora de considerar activos. No solo es importante tener en cuenta las evaluaciones geográficas, sino mirar la cadena de suministro global al hacer el análisis bottom-up a nivel de las compañías. Y este es un ejemplo de cómo el cambio climático está cambiando los fundamentales de los activos en nuestras carteras», subrayó.
El mayor riesgo a corto plazo en 2022 es la volatilidad. «Los flujos hacia las inversiones verdes han aumentado las valoraciones e inflado un poco las expectativas», añadió, y recordó que para alcanzar las emisiones netas cero es necesaria una capacidad tecnológica y de innovación que todavía no existe, lo que implica que los inversores tienen que trabajar duro «para encontrar a los ganadores del futuro mediante un análisis fundamental y profundo».
«Lograr un equilibrio entre algunos shocks a corto plazo versus cambios estructurales a medio y largo plazo será un dilema a afrontar por muchos inversores sostenibles. La clave es no distraerse y no adoptar una política de mera exclusión o inclusión. Tanto los análisis bottom-up como top-down son igualmente importantes», resumió la experta.
Biodiversidadcomo tema estructural
Otro tema central de cara a este año es la biodiversidad, que tiene una relación directa y clara con el cambio climático, tanto en términos del impacto de este último en la reducción de la biodiversidad como porque en torno al 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero están causadas por actividades que a la vez dañan la biodiversidad.
«La naturaleza es cada vez más la solución al problema. Más del 30% de las mitigaciones de emisiones antes de 2030 pueden proceder de soluciones vinculadas con la naturaleza, y la mitad de evitar la desforestación», indicó Wu.
Los sectores que más dependen de la biodiversidad representan el 15% del PIB mundial: se trata de alimentos y bebidas, agricultura y construcción. «La pérdida de biodiversidad es un claro riesgo para los inversores, porque la capacidad de estos sectores de generar valor puede verse destruida si sufre la biodiversidad de la que dependen».
Datos e inteligencia artificial
El tercer gran tema para 2022 es el uso de los datos. Los inversores deben cambiar la manera en que utilizan los datos para el análisis ESG, destacó Wu. Hay tres áreas en las que avanzar: por una parte, los datos prospectivos, como las críticas de las ONG, que JP Morgan AM analiza para prever futuras controversias. En segundo lugar, el aprovechamiento de las nuevas tecnologías para analizar toda la cadena de suministro, una tarea muy compleja pero que cada día se hace mejor. «Al identificar y analizar la cadena de suministro, podemos determinar por ejemplo qué porcentaje de algodón utilizado en producir una camiseta procede de granjas controvertidas», explicó.
Finalmente, el área de datos en tiempo real ofrece posibilidades para llenar los vacíos de información. «Por ejemplo, las imágenes satelitales nos permiten establecer exactamente de dónde proceden las emisiones de gases de efecto invernadero, aunque las compañías no revelen esos datos».
En resumen, Wu destacó que en renta variable habrá volatilidad a corto plazo, pero no cambiará la tendencia a más largo plazo a una economía más sostenible. Comprender mejor la biodiversidad proporciona un terreno fértil para oportunidades a capitalizar.
En renta fija seguirá creciendo el mercado de bonos verdes, pero con un mayor escrutinio de la calidad y el control como, por ejemplo, la normativa de la UE. Además de los bonos verdes, hay oportunidades en los espacios de los bonos azules y sociales, entre otros.
En cuanto a los alternativos, la silvicultura destaca como una nueva clase de activo que presenta una gran oportunidad económica tanto como material sostenible para la construcción como para la reducción de los gases de efecto invernadero.
Climate Change Solutions Fund
La manera de dar forma a todos estos objetivos es el Climate Change Solutions Fund, lanzado en diciembre bajo el artículo 9 de la SFDR europea, explicó por su parte la especialista de inversiones Katie Magee.
Se trata de una estrategia temática que se centra en compañías que ofrecen soluciones al cambio climático, como las energías renovables, mejora de la red eléctrica, limitación de la huella de carbono de los edificios en los que vivimos y trabajamos, transporte y alimentación. Magee destacó que no se trata de un fondo ESG amplio, sino enfocado en este tema específico.
«Cada activo que incluimos tiene una vinculación directa con uno de los cinco subsectores que consideramos», agregó, y que están relacionados con las áreas que más contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero: energía e industria, transporte, construcción y agricultura, a los que se suma como quinta área de inversión el reciclaje.
La construcción de la cartera sigue un proceso innovador: «Combinamos nuestra experiencia en datos, IA y conocimientos cuantitativos para examinar el mundo entero y encontrar compañías que encajen en nuestro perfil. Y a partir de allí trabajamos con más de 90 analistas de todo el mundo para hacer un análisis fundamental bottom-up de estas compañías e identificar aquellas que queremos tener y con una valoración que estemos dispuestos a pagar. Finalmente, el equipo de inversión sostenible nos ayuda con las características sostenibles de esta cartera evaluando cada empresa para asegurarnos de que está realmente alineada con los objetivos de sostenibilidad que queremos conseguir».
El resultado, subraya, «es una cartera de alta convicción con entre 50 y 100 firmas de todas las regiones, sectores y capitalizaciones. Solo están las compañías que realmente creemos que pueden proporcionar las soluciones [al problema del cambio climático]».
Los gestores del fondo Sara Bellenda yFrancesco Conte ofrecieron ejemplos de las compañías incluidas. «Nos movemos de la era de los combustibles fósiles a la de la electrificación», indicó Conte, lo que se observa claramente en el avance y las inversiones millonarias en el coche eléctrico. Pero, «no tiene sentido usar un coche eléctrico si la electricidad se genera del carbón, así que necesitaremos inversiones masivas en energías renovables. Nos interesamos por compañías que posibilitan la electrificación en toda la economía global».
El abastecimiento en las energías renovables tiene además una enorme volatilidad, por lo que la gestión de la red es fundamental, así como su transporte desde los lugares donde se genera a donde se consume, por ejemplo, la energía solar del sur de Europa que se transmite a los países del norte.
Bellenda subrayó la importancia de la construcción sostenible y el papel de las compañías que consigan descarbonizar el sector, mediante soluciones de aislamiento, eficiencia energética, iluminación LED o calefacción y ventilación más eficientes.
Pixabay CC0 Public Domain. La plataforma de deuda de infraestructuras de AllianzGI alcanza los 20.000 millones de euros
Allianz Global Investors (AllianzGI) ha anunciado que su plataforma de deuda de infraestructuras, lanzada en 2012, ha alcanzado los 20.000 millones de euros en inversiones acumuladas. Durante los últimos 10 años, los equipos han brindado financiación para proyectos que incluyen, entre otros, el puente más grande de Irlanda, transbordadores híbridos en Noruega y una de las plantas solares más grandes de Chile.
Según indica la gestora, la plataforma ha cerrado más de 100 inversiones en 20 países a través de tres estrategias, con 95 de estas transacciones siendo inversiones inaugurales en empresas o proyectos de infraestructuras individuales, mientras que en las seis transacciones restantes se han ampliado o aprovechado inversiones en prestatarios existentes.
La plataforma de deuda de infraestructuras de AllianzGI ha proporcionado financiación a través de proyectos greenfield (aquellos en áreas en las que no existen construcciones previas), proyectos brownfield (reposición, expansión o ampliación de construcciones ya existentes), financiación de adquisiciones y refinanciación corporativa, cubriendo la gama completa de subsectores de infraestructuras.
Desde la gestora destacan que el equipo de la plataforma capeó con éxito las turbulencias del mercado causada por la pandemia de COVID-19 y consiguió 2.200 millones de euros de inversiones en 2020. En 2021, completó 14 transacciones, por un valor de 2.000 millones de euros. La estrategia tiene como objetivo generar rendimientos en el rango más alto de lo que ofrecen los mercados de crédito invirtiendo en corporaciones de infraestructura de valor agregado/core, core+ y core++.
“Estamos muy orgullosos de alcanzar el hito de 20.000 millones de euros con nuestra plataforma. Durante los últimos 10 años, nuestro equipo ha cerrado numerosas transacciones en diversas clases de activos, desde infraestructuras público-privadas (PPP) y fibra, hasta servicios públicos y energías renovables. La deuda de infraestructuras juega un papel más importante que nunca en la modernización y el desarrollo y esperamos muchos acuerdos nuevos en los próximos años”, ha señalado Claus Fintzen, director de Inversiones de deuda de infraestructuras en AllianzGI.