Última actualización: 10:03 / Jueves, 17 Septiembre 2020
Columna de Franklin Templeton México

Presupuesto 2021: un pesimista es un optimista bien informado

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El 8 de septiembre la SHCP presentó al Congreso su propuesta de Presupuesto de Ingresos y Egresos para el ejercicio 2021 en México. Este documento se presenta en un contexto económico local y global muy complicado, y viene centrado en las ideologías pilares del gobierno actual: disciplina fiscal, endeudamiento bajo, y programas asistencialistas.

Al interior del presupuesto se puede apreciar lo complicado del asunto. Por más recortes que busque hacer el gobierno para evitar incurrir en mayor deuda, 90% del gasto total ya está comprometidos de una u otra forma, y no pueden reducirse. Dichos gastos los acaparan el pago de pensiones y salud (22% del gasto total), el servicio de la deuda (12%), sector energético (16%), por nombrar algunos. Ahora bien, gran parte de estos gastos irán a actividades no productivas (incluido el sector energético, porque, seamos honestos, lleva muchos años sin ser productivo), por lo que, si el gobierno quiere destinar recursos a actividades productivas que detonen el desarrollo y crecimiento del país debe tener sus estimaciones claras para evitar faltantes en el ingreso.

Para eso realiza estimaciones de variables económicas y financieras para el siguiente año, las cuales plasma en los Criterios Generales de Política Económica (CGPE). Si la SHCP es muy optimista respecto a estas cifras, podría terminar sobre estimando los ingresos para 2021, y se quedarían cortos al momento de ejercer el gasto. Ante esta situación, hay dos caminos: 1) o se endeudan para resarcir la falta de dinero; 2) o recortan gasto para ajustarse a la nueva realidad del ingreso. En esta situación, y dado todos los mensajes que nos han enviado durante los últimos 2 años, el recorte al gasto es lo más probable. Pero ¿de dónde recortarán? Del dinero que no está comprometido y que podría ayudar a estimular la economía, es decir, ante una mala estimación de las variables macros, el gobierno se enfrenta a un escenario complejo.

Entonces ¿cómo se ven los CGPE para 2021? Lamentablemente, optimistas (Gráfica 1). Vayamos revisando cada una de ellas, y las implicaciones que podría traer, en término de ingresos, hacer un mal pronóstico.

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Crecimiento del PIB

LA SHCP estima que México crecerá 4,60% el siguiente año, y califica su estimación como realista. Sin embargo, el consenso de analistas piensa que el crecimiento será de 3%, es decir, una diferencia de 1,60% respecto a la estimación oficial. ¿Por qué la diferencia? Sobre todo, por la falta de estímulos y confianza. México ha brillado por ser uno de los países que menos estímulos ha inyectado a la economía, y los pocos que ha dado, los ha dado en lugares no productivos. Esto hará que la economía tarde más en recuperarse contrario a otras economías del mundo. ¿Qué impacto traerá la sobre estimación del PIB por parte de la SHCP? El mayor impacto viene por el lado de la recaudación: a menor crecimiento del PIB, menor recaudación tributaria. La misma SHCP estima que por cada 0,5% de PIB que exista de variación respecto a la estimación oficial, podría representar una variación de 15.411 millones de pesos, es decir, fallar por 1,60% el pronóstico implicaría dejar de percibir 49.315,2 millones de pesos en ingresos tributarios.

Precios del petróleo

Estimar el precio del petróleo es importante para el presupuesto, pues parte de la producción se exporta. Sin embargo, la SHCP ha dicho (e incluso plasmó en el presupuesto) que esperan realizar la cobertura petrolera este año también (como se ha hecho de manera continua desde 2004). Esto evitaría correr el riesgo de un movimiento adverso en el precio del petróleo que nos termine costando ingresos. Sin embargo, la cobertura viene con un costo asociado, y este año, dado el precio del barril en los CGPE (42,1 dólares por barril), y lo que se espera del mercado global de petróleo, el costo no será menor.

Viendo estimaciones del precio de los puts de la mezcla mexicana con un precio de ejercicio de 42,1 dólares, el precio resultante oscila alrededor de los 9 dólares. Ahora bien, los últimos años (con datos disponibles) el gobierno ha cubierto alrededor de 220 millones de barriles, por lo que asumamos que este año (y dado la baja en producción) querrá cubrir 200 millones. Dado esto, y un tipo de cambio de 22 pesos por dólar, el costo de la cobertura oscilará alrededor de los 39.600 millones de pesos.

Tipo de cambio

El tipo de cambio en los CGPE está estimado en 21,90 pesos por dólar, mientras que los analistas piensan que podría estar alrededor del 22,70. Esta es la única “buena noticia” del presupuesto. Para el ingreso del gobierno, un tipo de cambio débil ayuda a incrementar su ingreso dada la exportación petrolera. En este sentido, se espera que por cada 0,10 pesos por dólar que falle el pronóstico, puede representar una variación de 3.081,30 millones de pesos el siguiente año y, dado que el gobierno está siendo “optimista” con el tipo de cambio, un movimiento de debilidad en la moneda (como lo esperan los analistas) resulta ser positivo para los ingresos en un monto total de 24.650,4 millones de pesos.

Plataforma de producción

Junto con la estimación del crecimiento del PIB, la plataforma de producción es de las estimaciones más optimistas. Mientras escribo estas líneas, la producción de Pemex ronda alrededor de 1,55 MBD. Hubo una reducción debido a problemas en Ku Maloob Zaap, que una vez solucionado, se espera que lleve la producción a cierre de año a 1,6 MBD. Sin embargo, los analistas esperan que ese nivel no sea sostenible por la falta de inversión y por la calidad de los pozos que actualmente producen, y esperan que en el año la producción regrese alrededor de 1,55 MBD. Por otro lado, el gobierno, en un desplante de optimismo, espera que la producción remonte hasta 1,9 MBD. Esto generaría un exceso presupuestal de barriles de alrededor de 0,35 MBD, con lo que se estima que la reducción en ingresos si se llega a concretar la visión de los analistas sería de 92.838,64 millones de pesos.

Tasa de interés

Para esta variable hay bastante consenso. Los CGPE esperan que la tasa de Banxico termine en 4%, mientras que el consenso de Banxico espera que termine 2021 en 4,25%. Este ligero incremento en la tasa de interés tendería a costarle al gobierno alrededor de 5.148,5 mns del presupuesto por concepto de servicio de la deuda, lo cual es menor comparado con las otras variables mencionadas.

Entonces, recapitulando, existen visiones bastante distintas respecto a las variables macroeconómicas para el siguiente año entre la SHCP y los analistas. De concretarse la visión de los analistas, existirá un impacto importante en los ingresos del gobierno para el siguiente año (Gráfica 2 y 3), que podría maniatar, aún más, el poco dinero disponible y no comprometido que el gobierno podría usar para proyectos que impulsen el crecimiento.

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El recuento de los daños, al final, podría ser una baja en el ingreso presupuestado de 162.251,94 millones de pesos, lo cual representa alrededor del 25% del dinero no comprometido del presupuesto de egresos. ¡No es una cifra menor! Por lo que, de cristalizarse, podría implicar mayores recortes y menor espacio de movimiento para el ya inerte y limitado gobierno.

Columna de Franklin Templeton México, escrita por Luis Gonzali, CFA. estratega de Renta Fija 

Acerca de Luis Gonzalí, CFA

Luis Gonzalí, CFA, es Portfolio Manager desde 2013 del equipo de administración local de activos de Franklin Templeton Servicios de Asesoría México. Asimismo, está a cargo de la estrategia de Deuda de los fondos administrados.

En 2005 ingresó a Heyman y Asociados, donde se desempeñó inicialmente como analista, y posteriormente como Socio y Gerente de Inversiones. Durante su gestión también estuvo a cargo del análisis de deuda global y local para los fondos administrados.

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