Última actualización: 13:40 / Jueves, 18 de Julio de 2019
Columna de Franklin Templeton

El circo de elefantes blancos

Foto: Boston Public / Flickr Creative Commons
Por Luis Gonzalí, CFA

La realidad se convierte cada vez más en un circo. Los medios, los tweets, las amenazas sin sentido y muchos, muchos payasos. Este circo en el que nos tocó estar, sucede que últimamente ha adquirido muchos elefantes blancos a los que nadie hace caso y que cada día parecen más molestos. Pero a nadie le importa. El público viene aquí a ver a los trapecistas. Inversionistas que saltan de trapecio en trapecio, buscando rendimientos, tomando riesgos, haciendo magia trimestre a trimestre; hasta que la estampida de elefantes blancos acabe con todo. El trapecista distraído caerá, y no habrá red que detenga la caída. Cuando no hay red, hasta el mejor trapecista solo puede equivocarse una sola vez: la primera y la última.

Hay muchos clichés en el medio, pero el que nos atañe ahora es el que dice que “el mercado escala un muro de preocupaciones”. Después de las noticias del acuerdo entre EE. UU. y México para evitar la imposición de aranceles a todos los productos mexicanos, hemos observado una baja en tasas impresionante, una apreciación en precio que hace tiempo no habíamos tenido. ¿Es sostenible? ¿Nuestros problemas se limitaban a que EE. UU. nos impusiera aranceles? No. Hay una serie de elefantes blancos, o riesgos presentes, que el mercado conoce, pero ha decidido, por lo pronto, ignorar.

Empecemos con los riesgos locales:

  1. El ciclo de baja de calificación crediticia soberana no ha terminado: Si bien la noticia de la baja de calificación crediticia por parte de Fitch el día 6 de junio de BBB+ a BBB global no fue una sorpresa para nadie, las otras 2 calificadoras importantes (S&P y Moody’s) aún no han actuado del todo. Tanto S&P como Moody’s revisaron la perspectiva del país de neutral a negativa (S&P el 2 de marzo, Moody’s el 6 de junio), lo que podría implicar bajas en el corto plazo. Mi escenario base es que así va a suceder, lo cual consolidaría la calificación del país en BBB, contrario al BBB+ que teníamos hace algunos meses. Sin embargo, el lado positivo de la baja de calificación de Fitch es que la perspectiva cambió de negativa a neutral. Esto me hace pensar que, por lo pronto, el ciclo de bajas de calificación podría estabilizarse alrededor del BBB.
  2. La baja de calificación crediticia de PEMEX podría ser más profunda: Un día después de la baja de calificación soberana por parte de Fitch, la calificadora decidió bajar la calificación de la petrolera de BBB- a BB+ (grado especulativo). Contrario a lo que hizo con el soberano, mantuvo la perspectiva de PEMEX en negativa. Bajo este escenario, bajas consecutivas son más probables. Esto implicaría mayor presión en las finanzas gubernamentales, pues salir al mercado de capitales a refinanciar a PEMEX (como dijeron que quieren hacer en la segunda mitad del 2019 para refinanciar deuda con vencimiento en 2019-2020) se vuelve cada vez más prohibitivo. Lo más probable es que los recursos para mantener la liquidez fluyendo en PEMEX saldrán de las finanzas públicas, imprimiendo aún más presión en los frágiles números presupuestarios.
  3. El riesgo de la imposición de aranceles por parte de EE. UU. no ha desaparecido, solo fue aplazado: Si bien se pudo aplazar la decisión de imponer aranceles a México el 10 de junio, dentro de 45 días se volverá a revisar el tema. En ese lapso el gobierno mexicano debe resolver la “crisis” migratoria, o si no, el riesgo de imposición de aranceles regresará. De no resolverse, otra opción sería convertir a México en “Tercer País Seguro”, que bajo la Convención de Refugiados de Ginebra (1951) significa que México se convertiría en repositorio de todos los inmigrantes que EE. UU. rechace, garantizando su salvaguarda, el derecho de no regresarlos a su país de origen, y muchos otros derechos humanos que el propio gobierno no es ni siquiera capaz de proveer a la totalidad de mexicanos. Esto sería inviable para las finanzas públicas.
  4. Lo cual está intrínsecamente ligado al riesgo de no ratificación del T-MEC: Tanto México, Canadá y el partido Republicano está a favor de la ratificación. El gran obstáculo es el partido Demócrata, el cual ya logró que México pasara reformas laborales como parte de la negociación para aprobar el tratado. Sin embargo, siguen teniendo dudas, sobre todo en el ámbito laboral y ambiental. Si a estas dudas, le sumamos el hecho de que el tema arancelario sigue en la mesa, es probable que las negociaciones se contaminen, aumentando el riesgo de una no ratificación.
  5. Estamos a punto de caer en una recesión técnica: Todos los riesgos anteriores sumados, más el hecho de que el gobierno no está gastando ni invirtiendo en infraestructura, han hecho que en el 1T19 la economía se contrajera 0.2%. De hecho, es el peor trimestre al inicio de un sexenio desde Ernesto Zedillo. En el 2T19 esto no parece mejorar. Mi escenario base es que la economía mexicana experimentará una recesión técnica (2 trimestres consecutivos de contracción económica) durante el primer semestre de 2019.

También existen riesgos globales:

  1. El gobierno de EE. UU. ha estado implementando medidas extraordinarias para financiarse, y no se ha llegado a un acuerdo sobre el techo del endeudamiento: Según cálculos de analistas, sería a finales de noviembre cuando el Tesoro se quedará sin recursos para seguir operando, y tendrán que implementarse cortes fuertes de gasto, e incluso, el incumplimiento del pago de la deuda gubernamental. Con un congreso dividido, la negociación no ha sido ni será fácil. Nadie parece querer ceder, y el receso del Congreso durante todo agosto no ayuda a mejorar las probabilidades de una solución. En 2011 pasó algo similar con Obama. En el último momento se resolvió, sin embargo, S&P decidió bajarle la calificación a EE. UU. a AA+, la cual permanece hasta la fecha. A inicios de año, Fitch amenazó con una posible baja de calificación si el problema persistía y no se resolvía pronto. El gobierno estadounidense lleva desde marzo sin poder resolverlo, por lo que la cristalización de la amenaza por parte de Fitch cada vez parece más cercana. El hecho de que EE. UU. se convierta en un país AA+ por dos calificadoras importantes podría traer mucha volatilidad y salidas de capitales del mercado americano.
  2. A pesar de la extensión para la aplicación del Brexit, el panorama sigue siendo complicado: Si bien Reino Unido logró comprar tiempo, la dimisión de Theresa May como líder de su partido (y su dimisión como primer ministro para finales de julio) vuelve más complejas las negociaciones con la Unión Europea. El puntero para ganar el liderazgo del partido y ser el futuro primer ministro es Boris Johnson, uno de los grandes impulsores del Brexit, el cual ha dicho que está en contra de un segundo referéndum y que el Reino Unido saldrá de la Unión Europea, con o sin acuerdo, el día 31 de octubre. Si bien este evento no generará impactos significativos en la economía mexicana, sí lo hará de manera regional en Europa, y no estará exenta de volatilidad.

Como se puede observar, los elefantes blancos son complejos y numerosos. A mi parecer, la baja en tasas que hemos visto no justifica el estado actual del mundo, por lo que no creo que sea sostenible. Sin embargo, no la satanizo, e incluso, la entiendo. En un mundo en donde las buenas noticias son escasas, no es raro que los inversionistas las sobredimensionen, y actúen acorde. Llevamos años esperando lo peor, y una buena nueva, por pequeña que sea, llena de esperanza a los mercados. Disfrutemos el rally mientras dure, pero no olvidemos que el mundo está muy lejos de arreglarse.

Columna de Franklin Templeton escrita por Luis Gonzali, CFA, estratega de Renta Fija en Franklin Templeton México
 

0 Comentarios

Añadir nuevo comentario