Última actualización: 11:04 / Jueves, 15 Julio 2021
El análisis de T. Rowe Price

La relajación de las tensiones comerciales entre EE.UU. y Europa podrían dar lugar a un mayor acuerdo

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  • Biden podría buscar el apoyo de Europa para presionar a China

EE.UU. y la Unión Europea (UE) anunciaron una suspensión de cuatro meses de todos los aranceles relacionados con la prolongada disputa sobre el apoyo desleal de los gobiernos a las compañías aeroespaciales líderes Airbus y Boeing, lo que indica el deseo del presidente Joe Biden de corregir las relaciones comerciales. Esta pausa sigue de cerca un acuerdo similar entre EE.UU. y el Reino Unido.

El momento en que se produce este primer avance podría mejorar las perspectivas de que la Administración Biden alcance un acuerdo a largo plazo con la UE para resolver los principales desafíos comerciales, como la fiscalidad de los ingresos internacionales de las compañías de Internet de mega capitalización estadounidenses y los aranceles al acero y al aluminio impuestos por la administración del anterior presidente, Donald Trump.

Sin embargo, el proceso de restablecer completamente las relaciones diplomáticas y comerciales con los aliados tradicionales de EE. UU. probablemente irá más allá de un solo mandato presidencial.

Resolver las tensiones comerciales transatlánticas

La relajación de los aranceles, que afecta intercambios comerciales por unos 12.000 millones de dólares estadounidenses, indica que tanto EE. UU. como la UE están enfocados hacia una resolución del conflicto Airbus-Boeing sobre las ayudas públicas supuestamente desleales recibidas por ambas compañías. Además de la exoneración arancelaria para los sectores afectados, un acuerdo podría aportar a las compañías aeroespaciales claridad sobre los mecanismos de financiación adecuados para el desarrollo de aviones, algo que preocupa cada vez más, dado el rápido desarrollo de las capacidades nacionales de China en este ámbito.

A medida que avance 2021, EE. UU. y Europa tendrán nuevas oportunidades de abordar los obstáculos comerciales fundamentales…

A medida que avance 2021, EE. UU. y Europa tendrán nuevas oportunidades para abordar obstáculos comerciales fundamentales, como la fiscalidad digital transfronteriza propuesta por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y las reformas de las normas sobre subvenciones a sectores de la Organización Mundial del Comercio. Nuestra hipótesis principal prevé una solución de la OCDE que suponga un impuesto de entre el 2% y el 3% a los ingresos digitales en la jurisdicción donde se generen. Para las compañías tecnológicas de megacapitalización estadounidenses, la regulación debería ser viable, con la probabilidad de que el aumento de los costes se repercuta a los anunciantes y comerciantes locales.

Los aranceles globales de la Administración Trump a las importaciones de acero y aluminio de EE. UU. probablemente se reducirán considerablemente o se eliminarán para aliados tradicionales como la UE, Japón y Corea del Sur en la segunda mitad de 2021.

Aunque es muy probable que EE. UU. y Europa resuelvan estos problemas comerciales antes de fin de año, aún queda mucho trabajo por hacer. Los inversores deberían ser conscientes de los posibles riesgos bajistas de las compañías de Internet de megacapitalización estadounidenses, que podrían enfrentarse a una amalgama de impuestos digitales transfronterizos si los esfuerzos de la OCDE no llegan a buen puerto. Los sectores industriales también se verían afectados si los aranceles se mantienen o se incrementan debido a un conflicto comercial.

Sigue la línea dura con China, aunque con la posibilidad de reducciones arancelarias limitadas

Creemos que EE. UU. va a mantener su línea dura con China. Es más probable que la Administración Biden busque el apoyo de Europa para presionar a China para que esta frene sus prácticas anticompetitivas y los problemas relacionados con la propiedad intelectual, con el objetivo de reforzar las capacidades estadounidenses en diversos sectores.

Creemos que EE. UU. va a mantener su línea dura con China.

Aunque no esperamos que la Administración Biden ceda influencia en la negociación relacionada con los diversos aranceles a los productos chinos, la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. podría retomar las negociaciones con Pekín en la segunda mitad del año, lo que abriría la puerta a ciertas relajaciones arancelarias. Cualquier eliminación de aranceles se centraría probablemente en los productos de consumo, especialmente los sujetos al gravamen inferior del 7,5%. Sin embargo, si aumentan las tensiones acerca de las acciones de China en Taiwán o el trato que da a la población uigur en Xinjiang, disminuirían las probabilidades de eliminación de aranceles.

Los inversores deberían seguir atentos a la evolución del enfoque de la política comercial de la Administración Biden, que podría tener importantes repercusiones para las empresas industriales, los sectores de la alimentación y las bebidas alcohólicas y el sector tecnológico.

Los valores concretos que se mencionan y se describen en el presente documento tienen fines meramente informativos, por lo que no podrán entenderse como recomendaciones.

 

Tribuna de Katie Deal, analista de política estadounidense de T. Rowe Price.

 

 

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ID0004135 (03/2021)

202103‑1566935


 

Acerca de Katie Deal

Katie Deal es analista de política estadounidense de T. Rowe Price.

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