A medida que la filantropía y la inversión de impacto asumen un papel más estratégico en la forma en que las familias gestionan su patrimonio, y a medida que se acelera la gran transferencia de riqueza, los family offices no solo se están adaptando, sino que están empezando a influir en cómo se despliega el capital para abordar los retos sociales y medioambientales.
En este sentido, el informe UBS Global Family Office Report 2025 identifica tres tendencias claras dentro de cómo afrontar estos altos patrimonios la filantropía: una mayor profesionalización de estos servicios, un mayor peso de los family offices dentro de la filantropía y un impacto que está pasando de estar aislado a integrarse en toda la cartera de activos familiares.
Según las conclusiones del informe, el panorama de las family offices no está cambiando en una única dirección, ni al mismo ritmo para todos. Por lo que estamos ante una tendencia global donde los distintos factores ponen de manifiesto un giro hacia formas más integradas de organizar el capital y de alinear patrimonio, empresa y filantropía.
Respuesta de los family offices
“Para algunos family offices, esto ha supuesto mirar más allá de la mera construcción de carteras y reflexionar de manera más deliberada sobre la alineación entre las estructuras de gobierno, las estrategias de inversión y los negocios operativos. Y otras están poniendo más énfasis en la coordinación interna, con la family office actuando cada vez más como el tejido conectivo entre entidades, asesores y responsables de la toma de decisiones”, explican desde UBS.
Según su visión, en la práctica, esto tiene menos que ver con adoptar una ideología concreta y más con responder a una complejidad creciente mediante un mejor gobierno, mandatos más claros y una ejecución más sólida.
Por otra parte, el informe detecta que la colaboración se ha consolidado como otro tema común: “Ya sea trabajando con pares, coinversores, instituciones públicas o socios filantrópicos, los family offices buscan operar de maneras más interconectadas. La capacidad de convocar y aportar dentro de alianzas está pasando a ser tan importante como la experiencia financiera”.
En este contexto, un aspecto relevante es el papel que está jugando la tecnología y la IA, que aún no están ampliamente integradas en la filantropía o el gobierno de los family offices. “Muchas firmas reconocen su potencial a más largo plazo, especialmente para mejorar la transparencia, la comparabilidad y el conocimiento en estructuras cada vez más complejas. Con el tiempo, la capacidad digital probablemente se convertirá en un apoyo importante para la toma de decisiones, junto con el criterio y la experiencia”, apunta como tendencia el informe.
Según sus conclusiones, los family offices mejor posicionados para lo que viene serán aquellas que combinen una ejecución disciplinada con la apertura a nuevas formas de trabajar; las que consideren la alineación, la colaboración y el aprendizaje continuo como capacidades esenciales. “Para aquellos que buscan gestionar su patrimonio con propósito e influencia, este momento ofrece una oportunidad: dar forma a su propio legado e, igual de importante, a los sistemas más amplios en los que opera su capital”, concluye el informe.



