El sector de la banca privada ha disfrutado de un crecimiento del 12% en los tres primeros trimestres de 2025, acumulando a cierre de septiembre 1.005,64 millones bajo gestión, lo que supone superar el billón de euros por primera vez en su historia. Todo, un entorno marcado por un sector en transformación, con un claro movimiento hacia plataformas más robustas, talento especializado y propuestas de valor adaptadas a patrimonios cada vez más complejos. Son algunas de las conclusiones del Informe de Banca Privada en España 2025, presentado por Intelect Search y con patrocinio de Fidelity.
El informe recoge una fotografía detallada del mercado español, que cerró 2025 en un entorno más favorable que en años anteriores, impulsado por la estabilidad financiera y el buen comportamiento de los mercados. «Tras varios años marcados por subidas de tipos, elevada volatilidad y un marco regulatorio cada vez más exigente, el ejercicio ha permitido a las entidades operar en un contexto de mayor estabilidad, lo que ha facilitado centrar los esfuerzos en crecer, desarrollar negocio y consolidar relaciones con clientes de alto patrimonio, más allá de la mera gestión defensiva de los modelos. Queda claro: cuando el mercado acompaña, el foco vuelve al negocio», dice el informe.
En conjunto, 2025 deja una imagen clara del negocio marcado por un menor discurso comercial y más decisiones tangibles. «A lo largo del año, las entidades han pasado de enunciar estrategias a materializar cambios reales, ya sea mediante reorganizaciones internas, ajustes de modelo, refuerzo de equipos especializados u operaciones corporativas. Este movimiento ha ido acompañado de una mayor especialización y una segmentación más rigurosa del cliente, con propuestas de valor mejor definidas y coherentes con el perfil patrimonial atendido». El desarrollo de plataformas como OpenWealth, vinculada a CaixaBank -con más de 10.000 millones de euros bajo supervisión- o Beyond Wealth, impulsada por Santander y con un modelo de pago explícito, dan prueba de ello.
Destaca la profesionalización efectiva del asesoramiento patrimonial y del canal agencial, donde el foco se ha desplazado del crecimiento cuantitativo a la calidad, especialización y encaje del profesional dentro del modelo de cada entidad. «En este contexto, ya no resulta suficiente ampliar estructuras si no existe una definición clara del servicio y del cliente objetivo», explican. En resumen, 2025 ha confirmado que «la banca privada es un activo estratégico -clave en operaciones corporativas, en la retención de talento y en la estabilidad de ingresos- y que su crecimiento pasa más por calidad, seniority y estructura que por volumen«.
De cara a 2026, el sector entra en una fase de madurez exigente: consolidación, talento, tecnología bien usada y coherencia regulatoria serán los factores que marquen quién gana relevancia y quién se queda atrás en un mercado cada vez menos indulgente con los modelos a medio camino, en la medida en que se consolida la tendencia hacia modelos de asesoramiento patrimonial integral, mayor especialización y segmentación del cliente, alejándose de enfoques generalistas.
Operaciones corporativas, profesionalización agencial, relevo generacional o IA, claves en 2026
El estudio analiza algunas tendencias que marcarán la evolución de la banca privada este año, como las posibles operaciones corporativas como factor de reconfiguración del sector, la profesionalización del modelo agencial, el relevo generacional en el talento o la importancia de la tecnología.
Sobre el primer aspecto, el foco del mercado apunta claramente a las operaciones corporativas «y en este contexto Singular Bank se perfila como el activo más estratégico del ejercicio. Su accionista mayoritario, Warburg Pincus, ha activado la exploración de una venta u operación corporativa que se estaría valorando por encima de los 200 millones de euros. El destino final de Singular Bank será, con alta probabilidad, la operación más relevante de 2026. Quien se haga con la entidad incorporará una plataforma ya construida, con equipos especializados y carteras consolidadas, y dará un salto inmediato en posicionamiento competitivo. No será una operación más: marcará el ejercicio y reordenará el mapa de la banca privada en España», auguran los autores del informe.
En 2025, el informe señala algunos movimientos clave en un intento de buscar escala y especialización, como la integración de ATL Capital en Abante, la integración de Orienta con el negocio de gestión patrimonial de Alantra o la compra por parte de MoraBanc de Tressis SV, dejando claro que «la actividad corporativa se consolida como una palanca estratégica clave para el crecimiento del sector».
La profesionalización del modelo agencial continuará, en un entorno en el que el crecimiento de las redes es cada vez más limitado desde un punto de vista cuantitativo: «El crecimiento ya no responde a una lógica de volumen, sino a criterios cualitativos: especialización real en banca privada, experiencia contrastada y encaje en modelos patrimoniales complejos. Por ello, la correcta lectura del mercado exige ir más allá de los datos oficiales y apoyarse en el contraste de información y en el contacto directo y continuado con los actores del sector, única vía para alcanzar conclusiones alineadas con la realidad».
Sobre el talento, a lo largo de 2026, su gestión entra en una fase más dinámica y exigente, dice el informe: «La identificación del talento ya no pasa solo por el tamaño de la cartera o los años de experiencia, sino por habilidades comerciales contrastadas, criterio, ambición y capacidad de generar confianza a largo plazo. El relevo generacional sigue siendo un factor clave, pero el mercado busca algo más que perfiles llamados a heredar carteras”. Así, las entidades priorizan profesionales capaces de gestionar esa transición, entender al cliente de alto patrimonio, convivir con él y seguir creciendo comercialmente.
«Perfiles con hambre, oficio y mentalidad de largo plazo, que combinen experiencia, resiliencia y una clara orientación a resultados, se consolidan como el verdadero activo estratégico del sector. Este enfoque responde a una realidad: la continuidad del negocio de banca privada depende tanto de la experiencia acumulada como de la capacidad de formar y retener nuevas generaciones de profesionales. De cara a 2026, las entidades que consigan articular modelos efectivos de convivencia entre talento senior y talento joven estarán mejor posicionadas para afrontar los retos demográficos, comerciales y organizativos del segmento».
Otro foco de cara a 2026 y los próximos ejercicios serán la tecnología y la IA, que seguirán ganando peso como palancas clave en la evolución del negocio, no solo como herramientas de eficiencia, sino también como apoyo estratégico en la toma de decisiones y en la identificación de oportunidades. «En un mercado cada vez más competitivo y sofisticado, el acceso a información de calidad y a capacidades analíticas avanzadas se vuelve diferencial. Todo ello convive, sin embargo, con un elemento que permanece inalterable: la relación personal entre cliente y banquero, que sigue siendo el núcleo del modelo». En este contexto, dice el informe, tanto las entidades como los distintos actores del sector están incorporando soluciones tecnológicas especializadas -más allá de los canales tradicionales- para complementar su conocimiento del mercado, anticiparse a movimientos y mejorar la calidad del servicio.


Por Alicia Miguel Serrano
