En un contexto en que la industria de gestión de patrimonios privados está creciendo a dos dígitos, América Latina destaca. Y es que la región tiene una tasa de expansión particularmente fuerte, según reportan desde Boston Consulting Group (BCG), impulsada por una apreciación de las monedas regionales y una variedad de vectores relacionados con el negocio. Un impulso que, de momento, se ve con proyección al futuro.
“Latinoamérica se destacó por su crecimiento”, recalca Federico Muxi, Managing Director & Senior Partner de la consultora, en entrevista con Funds Society. En el marco del Global Wealth Report de la compañía, estimaron que la región vio un crecimiento de 17,7% en 2025, medido en dólares. En contraste, la industria global creció un 10,7% en ese mismo período.
¿Qué explica esto? Por un lado, está la dinámica cambiaria. “Buena parte de este crecimiento, más o menos la mitad, se dio porque muchas de las principales monedas latinoamericanas se apreciaron respecto del dólar el año pasado”, indica el ejecutivo, profesional que lidera la práctica de instituciones financieras de BCG en Iberia y Sudamérica. Este es el caso, explica, de las monedas de varias de las economías principales del vecindario, incluyendo el real brasileño, el peso mexicano, el peso chileno, el peso colombiano y el sol peruano.
La otra mitad del auge del año pasado viene del dinamismo de las economías, la tasa de ahorro que generan y la evolución de los mercados de capitales locales. “Si ves el rendimiento de los mercados en el último año, fue muy bueno. Y este año se está replicando también”, señala el ejecutivo, con fuertes alzas en las bolsas, lo que aprecia la riqueza.
“Pese a esta incertidumbre geopolítica, cierta inflación creciente en algunos mercados, exacerbado por el aumento del petróleo, igual los mercados todavía no se han ajustado y muestran rendimientos muy buenos”, agrega.
Una oferta local más sofisticada
Muxi destaca a Brasil y a México como los polos de mayor crecimiento, en términos de volumen absoluto. En cuando a sofisticación –incluyendo variables como competitividad en la industria y capacidades de las firmas de inversiones–, el profesional destaca a Brasil y Chile.
En esa línea, Muxi le atribuye la dinámica de estos países a un contexto económico favorable para el negocio. “Son economías que han estado muy estables durante bastante tiempo y con buenos retornos de las inversiones en moneda local, sobre todo en Brasil, y cuando eso se da, se produce un círculo virtuoso”, explica.
En un contexto en que la tendencia es hacia las inversiones offshore –una tendencia instalada en la industria a nivel global–, estas características favorecen el desarrollo local del negocio. La estabilidad macroeconómico y la seguridad jurídica traen más inversiones locales respecto a plazas offshore, comenta el ejecutivo de BCG, lo que incentiva el desarrollo de una oferta de asesoría local más competitiva. Y, a la vez, esta sofisticación trae más inversiones onshore.
Para ilustrar, Muxi señala que el porcentaje de la riqueza financiera total –incluyendo fondos de pensiones– offshore alcanza sólo el 9% en Chile y el 11% en Brasil. En contraste, esa cifra llega a 70% en casos como Argentina.
Un público inversionista en expansión
Otra tendencia que ha favorecido el auge del negocio de gestión patrimonial en la región, según la consultora, es la mayor variedad de patrimonios que está captando la industria. Acoplándose a una tendencia global, en BCG han visto cómo muchos actores están apuntando a sectores que tradicionalmente han estado desatendidos por las grandes casas de asesoría financiera internacional.
“Los bancos globales, que tienen altos costos de compliance, de Know Your Costumer, típicamente se han ido replegando en los últimos años para enfocarse en el segmento de los Ultra High Net-Worth, de cinco millones de dólares para arriba”, explica Muxi. Este foco deja los patrimonios entre 500.000 y 1 millón de dólares en busca de servicios en otros espacios.
Esto, comenta el encargado regional de la consultora, se constituye como una oportunidad para los actores del segmento onshore, que tienden a ser más cercanos a estos clientes y que generalmente pueden apalancar mejor la banca comercial –muchas veces formando parte de los mismos grupos financieros, incluso– y para los nuevos actores, como las plataformas B2B2C que canalizan a los gestores patrimoniales independientes. “Ese es un fenómeno súper relevante en la región y de creciente tamaño”, indica Muxi.
A futuro, se espera que este fenómeno siga empujando el carro en la industria, acota, aunque con la interrogante de cuál será el impacto en la industria de la inteligencia artificial y cómo los distintos actores locales van a adoptar la tecnología.
Buenos prospectos para la región
Hacia delante, en BCG ven un contexto auspicioso para que la industria se siga desarrollando en América Latina. “Esta es una industria que siempre está expuesta al crecimiento macroeconómico, las tasas de ahorro y cómo evolucionan los mercados”, enfatiza Muxi. Por lo mismo, explica, si los mercados se siguen comportando como se han comportado en los últimos años, seguirá habiendo un alto crecimiento en la industria.
“En general, somos positivos respecto al crecimiento de la riqueza”, acota el profesional. En la consultora están proyectando una expansión anual compuesta (CAGR) de entre 7% y 10% para los distintos países de la región en los próximos cinco años. Este espectro tendría a Chile en la parte superior del rango de expansión y a Colombia más cerca de la parte inferior de la banca. “Pero con buenos prospectos, en general, para la región”, recalca.
De todos modos, esta dinámica futura dependerá de factores como la estabilidad macroeconómica y la seguridad jurídica en los países, que favorecen el desarrollo del wealth management y las inversiones onshore.
En ese sentido, un posible desafío que enfrenta la industria está relacionada con los mercados financieros. Considerando la gran apuesta que los inversionistas están haciendo con la inteligencia artificial, si se genera un ajuste en los mercados internacionales –como sostienen quienes ven una burbuja en torno a la IA–, esto va a impactar a la industria. “Es un factor súper relevante”, en palabras de Muxi.
El desafío de los márgenes
Por el lado más estructural, otro aspecto desafiante está en la tendencia de reducción de márgenes en el negocio de los patrimonios privados. “Los márgenes se han comprimido históricamente, porque nos movemos, como todos los negocios, a un mundo con mayor transparencia”, lo que se traduce en que los clientes estén más conscientes de los fees, explica. A esto se suma que distintos países han impulsado regulación relacionada con las remuneraciones en la industria.
“Los fees, los ingresos de la industria, van cayendo gradualmente con el tiempo”, señala el ejecutivo de BCG, mientras que, por el otro lado, los costos se mantienen más o menos estables.
En la industria, la tendencia general es que las firmas recorten sus costos de front-office usando la tecnología y llevando a cabo esfuerzos de eficiencia. Sin embargo, esto se ve compensando por el alza en los costos de back-office, que incluye inversiones en tecnología y compliance.
“El resultado final es ingresos levemente a la baja y costos más o menos estables”, destaca Muxi, por lo que se han comprimido levemente los márgenes.
Eso sí, el profesional hace hincapié en que se trata de un negocio rentable, con un modelo que permite generar ingresos sin movilizar capital, y con un bajo riesgo crediticio. “Este es un negocio que, aun con márgenes que se han comprimido un poco, sigue siendo súper atractivo para todos los jugadores”, recalca.



