Este 2026 será un año bueno para los fondos de pensiones mexicanos, aunque será muy difícil observar los beneficios que se observaron el año pasado cuando las plusvalías marcaron un hito histórico superior al billón de pesos.
«Existen algunos factores de incertidumbre que moderarán este año los beneficios de los fondos para este año, pero igualmente consideramos que será un año positivo aunque no igual al de 2025 cuando de forma inesperada se batieron récord en indicadores tan relevantes como las plusvalías», dijo Guillermo Zamarripa, presidente de la Amafore.
Entre los muchos indicadores que reflejaron desempeños positivos inéditos el año pasado está el de los meses con plusvalías, ya que de los 12 meses del año en 11 de ellos se reportaron plusvalías, excepto en el mes de abril, que coincidió con el «libetarion day».
«No es una estadística recurrente tener un marcador de 11-1, es decir 11 meses de plusvalías por solamente uno de minusvalías. Normalmente estamos entre 8-4 o quizás 9-3, y esa es básicamente nuestra expectativa, tener un año similar al de 2023 o 2024, lo que consideramos será un buen año», dijo el dirigente del gremio de los fondos de inversión más grandes y relevantes de México.
Tasas de interés, utilidades de empresas, consumo e inversiones
Si bien, algunos factores de incertidumbre serán determinantes para reducir el ritmo de plusvalías que se reportaron el año pasado, otros indicadores positivos se mantendrán, lo que favorecerá el desempeño de los fondos.
Por ejemplo: las tasas de interés seguirán a la baja, lo que beneficiará el desempeño de los fondos de largo plazo; las utilidades de las empresas se mantendrán en terreno positivo en términos generales, además de que habrá un impulso al consumo en el país por factores como el mundial de futbol, así como las inversiones en infraestructura.
Este panorama positivo para los fondos de pensiones en México permitirá que en el plazo inmediato el sistema se consolide en sus activos gestionados por arriba del 22% como proporción del PIB mexicano, acercándose al 25%, «nivel que alcanzará en breve, incluso algunos estudios ya lo ubican ahí o muy cerca», señaló Zamarripa.
En este contexto, el impacto positivo de los fondos de pensiones en la economía mexicana ya es evidente.
De acuerdo con cifras del estudio “Impacto de los Fondos de Pensiones en la Economía Mexicana”, elaborado por el Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales, entre 1997 y 2024 los fondos de pensiones explican alrededor de 3,5% del crecimiento acumulado del PIB en México, y han contribuido, de manera indirecta, con 4,7% del crecimiento del empleo formal.
Portafolios diversificados, el antídoto contra la volatilidad
Otros de los factores a destacar en el ecosistema de los fondos de pensiones en México es la alta diversificación que han alcanzado a 27 años de su inicio.
Zamarripa destacó que el buen desempeño del sistema es resultado de un portafolio de inversión con perspectiva de largo plazo integrado por instrumentos altamente diversificados.
«Esta estrategia, aunada a los profesionales equipos de inversión que administran los recursos, ha permitido capitalizar episodios de volatilidad de corto plazo con resultados positivos. Hoy, 57 de cada 100 pesos del saldo en las cuentas individuales corresponden a rendimientos generados por las inversiones», mencionó.
Así, el panorama para los fondos de inversión de las Afores, los más grandes de México, son positivos este año, sin descartar la volatilidad siempre presente y que este año ha provocado que se recorten las expectativas aunque también podrían darse sorpresas positivas, tal como ocurrió en 2025 cuando a inicios de ese año se dibujaba un escenario de incertidumbre.



Por Antonio Sandoval
