Luxemburgo refuerza su liderazgo europeo en fondos con una ambiciosa agenda regulatoria y fiscal que incluye la reforma del régimen de carried interest, la implementación anticipada de AIFMD II y UCITS VI, una mayor transparencia en materia de ETFs y un nuevo marco para los criptoactivos.
Según explican desde la Asociación de la Industria de Fondos de Luxemburgo (Alfi, por su siglas en inglés), el país ha puesto en marcha en los últimos meses un conjunto de medidas estratégicas destinadas a fortalecer su posición como principal hub europeo de fondos de inversión y de gestión de activos. A través de reformas fiscales específicas, la transposición anticipada de directivas clave de la Unión Europea y una modernización profunda del marco regulatorio, el país reafirma su apuesta por la competitividad tanto en activos privados como en estrategias líquidas.
“Luxemburgo continúa demostrando cómo debe evolucionar un centro líder de fondos: perfeccionando y ampliando su caja de herramientas regulatoria y de estructuración para anticiparse a las necesidades cambiantes de gestores e inversores. En activos privados y líquidos, nuestro ecosistema combina flexibilidad, claridad normativa y elevados estándares de protección del inversor”, ha señalado Corinne Lamesch, directora general adjunta y asesora jurídica general de Alfi.
Apuesta por los mercados privados
Luxemburgo ha puesto el foco en dar un impulso a los activos privados, por ello el Parlamento luxemburgués aprobó el 22 de enero de 2026 la reforma del régimen fiscal aplicable al carried interest, con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026. Según señalan desde Alfi, la actualización confirma la exención fiscal para el carry invertido (sujeto a determinadas condiciones) y extiende una tributación reducida —equivalente a una cuarta parte del tipo ordinario— a los esquemas de carry no invertido.
Además de reforzar la competitividad del régimen, la reforma amplía el colectivo de beneficiarios elegibles y aporta mayor seguridad jurídica al clarificar aspectos como la transparencia fiscal de los fondos y el tratamiento de estructuras “deal-by-deal”. Para Alfi, “la medida consolida la posición de Luxemburgo como jurisdicción de referencia para la inversión alternativa y refuerza su capacidad de atracción y retención de talento”.
Implementación temprana de AIFMD II y UCITS VI
Por otra parte, Luxemburgo se sitúa entre los primeros Estados miembros en transponer a su legislación nacional las revisiones de AIFMD y UCITS (AIFMD II y UCITS VI), tras la aprobación el 12 de febrero de 2026 de las modificaciones a las leyes de 2010 (UCI) y 2013 (AIFM). Este nuevo marco armoniza herramientas de gestión de liquidez y normas de delegación, al tiempo que preserva los modelos operativos existentes.
“En el ámbito de los activos privados, AIFMD II introduce normas armonizadas para los FIAs originadores de préstamos, incluyendo un pasaporte transfronterizo para la actividad de lending. Asimismo, aporta flexibilidad en la designación de depositarios en determinados mercados de menor tamaño”, comentan desde Alfi, que ha acompañado activamente el proceso, publicando orientaciones prácticas para facilitar la adaptación del sector.
Simplificación normativa para estructuras alternativas
Por otra parte, la CSSF ha modernizado su enfoque regulatorio mediante la circular 25/901, que consolida y simplifica la normativa aplicable a SIF, SICAR y UCI Parte II. Según explican desde Alfi, el nuevo enfoque, basado en principios más que en reglas prescriptivas, introduce mayor flexibilidad —por ejemplo, en diversificación y endeudamiento— para fondos dirigidos a inversores sofisticados, manteniendo una protección adecuada para vehículos destinados al inversor minorista.
En paralelo, el proyecto de ley n.º 8669 propone permitir que las sociedades de responsabilidad limitada puedan diferir el desembolso del capital mínimo hasta 12 meses tras su constitución, lo que facilitaría el lanzamiento ágil de vehículos estructurados y reforzaría el atractivo societario del país.
Además, la CSSF ha actualizado los requisitos de transparencia para los ETFs UCITS. En este sentido, a partir de ahora, todos —tanto activos como pasivos— deberán publicar la composición completa de la cartera al menos trimestralmente, con un retraso máximo de 30 días hábiles. La medida introduce flexibilidad operativa sin renunciar a elevados estándares de transparencia.
“La transposición de UCITS VI elimina la obligación de contar con un informe de valoración del auditor en aportaciones en especie, simplificando y agilizando los procesos de suscripción de ETFs”, añaden desde Alfi.
Marco actualizado para criptoactivos
Por último, en el ámbito de la innovación financiera, la CSSF ha actualizado sus directrices sobre criptoactivos. Según esta actualización, los UCITS podrán obtener exposición indirecta a criptoactivos hasta un 10% de su valor liquidativo, mientras que los FIA minoristas podrán invertir directa o indirectamente hasta ese mismo umbral. Las gestoras que superen dicho límite deberán obtener una ampliación específica de licencia.
“El objetivo es equilibrar innovación y protección del inversor, asegurando que la exposición a criptoactivos se desarrolle dentro de un marco regulatorio claro y supervisado”, matizan desde Alfi.



