Última actualización: 09:59 / Miércoles, 19 Febrero 2020
Deuda emitida a partir del 28 de diciembre de 2020

Los minoristas tendrán que hacer el test de idoneidad cuando compren deuda subordinada financiera y limitarán sus inversiones al 10%

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  • Antes de esa fecha, el test de idoneidad solo se requiere cuando se presten los servicios financieros de asesoramiento en materia de inversión o gestión de carteras
  • La entidad ha de asegurarse de que el cliente minorista no invierta una cantidad agregada superior al 10% de su cartera en pasivos subordinados admisibles de entidades de crédito o ESIs
  • En el supuesto de que la entidad vendedora considere que una transacción con pasivos subordinados admisibles no es adecuada, pero el cliente minorista quiera ejecutarla, la entidad informará al cliente que no puede realizar la transacción

La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) ha actualizado su documento de preguntas y respuestas (Q&A) sobre la aplicación de MiFID II y MiFIR en el ámbito de protección al inversor. En esta actualización, incluye nuevas preguntas sobre cómo las entidades deben distribuir instrumentos financieros sujetos al régimen de resolución de la Directiva 2019/879 (BRRD II), según explican desde finReg360.

La ESMA incorpora en esta actualización preguntas y respuestas para aclarar cuestiones relevantes sobre la aplicación del artículo 44 bis de la Directiva 2019/879 (conocida como BRRD II) y, en concreto, sobre la distribución a clientes minoristas de instrumentos financieros sujetos al régimen de resolución.

Las principales novedades que aportan las respuestas de la ESMA se refieren a la deuda subordinada financiera (de entidades de crédito y empresas de servicios de inversión). Así, todas las ventas a clientes minoristas de pasivos subordinados admisibles emitidos a partir del 28 de diciembre de 2020 requerirán que se evalúe previamente la idoneidad con independencia del tipo de servicio de inversión prestado. Antes de esa fecha, el test de idoneidad solo se requiere cuando se presten los servicios financieros de asesoramiento en materia de inversión o gestión de carteras, salvo que algún estado miembro haya optado por ser más restrictivo, recuerda el despacho de abogados.

Según el documento, las obligaciones sobre los pasivos subordinados admisibles se aplican con independencia de que la entidad desarrolle una comercialización activa o la iniciativa de la operación sea de la entidad o del cliente.

Las políticas y procedimientos de las entidades para evaluar la idoneidad permitirán recabar información suficiente del cliente minorista y de su cartera, incluyendo inversiones en pasivos subordinados admisibles que mantenga con otras empresas. Por lo tanto, cabe esperar que la información analizada sea mayor que la recogida hoy en estos test de idoneidad, analizan desde finReg 360.

En el supuesto de que la entidad vendedora considere que una transacción con pasivos subordinados admisibles no es adecuada, pero el cliente minorista quiera ejecutarla, la entidad informará al cliente que no puede realizar la transacción, según el documento.

La entidad ha de asegurarse de que el cliente minorista no invierta una cantidad agregada superior al 10% de su cartera en pasivos subordinados admisibles de entidades financieras (entidades bancarias y ESIs). A estos efectos, la ESMA aclara que la vendedora debe sumar los valores de todos los pasivos subordinados admisibles presentes en la cartera del cliente, sea cual sea su fecha de emisión.

Eso sí, solo se requiere que se cumpla con el limite del 10% al comprar pasivos subordinados admisibles emitidos a partir del 28 de diciembre de 2020. Ninguna otra transacción o evento de la cartera del cliente (por ejemplo, una desinversión o una modificación de los valores de mercado) está afectada por esta obligación.

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