La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), junto con otros supervisores europeos, ha difundido una serie de consejos dirigidos a los llamados finfluencers para fomentar una promoción responsable de productos y servicios financieros en redes sociales. El objetivo es proteger a los inversores, especialmente a los minoristas, frente a mensajes engañosos o imprudentes que pueden tener graves consecuencias económicas.
Los supervisores recuerdan que promocionar un producto financiero no es comparable a publicitar bienes de consumo como ropa o relojes, ya que puede implicar riesgos financieros significativos para los seguidores y también responsabilidades legales para quien lo difunde.
Entre las principales recomendaciones, la CNMV subraya que, aunque el creador de contenido no sea profesional de las finanzas, sigue siendo responsable de lo que publica. Las comunicaciones engañosas o poco cuidadosas pueden perjudicar a los seguidores y derivar en responsabilidad legal por los daños causados.
Asimismo, se insiste en la obligación de informar de forma clara si existe cualquier tipo de compensación por la promoción de un producto o servicio. Esto incluye pagos, regalos u otros beneficios, que deben declararse de manera visible mediante términos como “Publicidad” o “Contenido patrocinado”. También debe indicarse si el propio finfluencer invierte en el producto o podría beneficiarse de que otros lo hagan.
Los supervisores también advierten especialmente sobre la promoción de inversiones de alto riesgo, como los contratos por diferencia (CFD), Forex, futuros, determinadas iniciativas de crowdfunding o criptomonedas volátiles, en las que existe la posibilidad de perder la totalidad del capital invertido. En estos casos, la información difundida debe ser clara y no engañosa, diferenciando entre hechos y opiniones.
Promesas de rentabilidad y recomendaciones de inversión
Otra de las advertencias clave es evitar promesas de rentabilidad poco realistas. La CNMV recuerda que a mayores beneficios potenciales, mayores son también los riesgos, por lo que deben destacarse los riesgos y evitar mensajes que generen urgencia o falsas expectativas. También se recomienda comprobar si las plataformas promocionadas están autorizadas, ya que difundir servicios no regulados puede implicar la colaboración involuntaria en una estafa.
En relación con las recomendaciones de inversión, los supervisores aclaran que indicar a los seguidores en qué invertir puede considerarse asesoramiento financiero, para el que es necesaria una licencia concedida por la CNMV. Incluso expresar opiniones sobre la evolución de acciones o criptomonedas puede estar sujeto a normas específicas, y las advertencias genéricas no eximen de responsabilidad.
La CNMV aconseja además no aparentar ser experto si no se comprende completamente el producto promocionado, ya que una mala recomendación puede causar un perjuicio real tanto a los seguidores como al propio creador de contenido.
Estas orientaciones se basan en la legislación vigente, como la Ley 6/2023 de los Mercados de Valores y los reglamentos europeos sobre abuso de mercado, así como en las directrices de la ESMA sobre recomendaciones de inversión en redes sociales.
Por último, el supervisor recuerda la importancia de consultar fuentes oficiales, como los apartados de Inversores y Educación Financiera de la CNMV y el buscador de entidades advertidas, para verificar la fiabilidad de productos y plataformas financieras.




Por Alicia Miguel Serrano