La Autoridad de Lucha contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo (AMLA, por sus siglas en inglés), la nueva autoridad de la Unión Europea creada en 2024 para reforzar y armonizar la supervisión y la aplicación de las normas AML/CFT (anti–blanqueo y contra la financiación del terrorismo) en toda la UE, ha presentado su plan estratégico para 2026-2028
Según explican los expertos de finReg360, el documento ofrece una visión general de los principales objetivos de la AMLA para este período, entre los que destacan completar el denominado “reglamento único”, avanzar en la convergencia supervisora y fortalecer la cooperación entre unidades de inteligencia financiera en la Unión Europea.
Para alcanzar estas metas, la AMLA se centrará en cumplir los principales mandatos regulatorios, desarrollando normas técnicas de regulación sobre la aplicación de la diligencia debida, los umbrales más bajos para su implementación, los requisitos mínimos para políticas y controles de grupo, así como medidas adicionales para terceros países. Asimismo, publicará directrices sobre la evaluación de riesgos, variables y factores de riesgo al iniciar relaciones de negocio o transacciones ocasionales, y sobre el seguimiento continuo de las relaciones de negocio. Algunos de estos mandatos también ofrecerán orientación sobre el uso de tecnología avanzada por parte del sector privado.
En materia de supervisión directa, la AMLA comenzará a supervisar, a partir de 2028, a cuarenta instituciones y grupos financieros con mayor perfil de riesgo en la Unión Europea. Para 2026, se dedicará a completar el análisis de riesgos, definir la metodología de selección de entidades y establecer los procedimientos necesarios para transferir información supervisora desde las autoridades nacionales competentes, con el fin de desarrollar el modelo de supervisión.
En cuanto a la supervisión y control indirectos, la AMLA trabajará coordinadamente con las autoridades nacionales competentes para desarrollar un plan de actuación, definir la estructura operativa, participar en los colegios de supervisores más relevantes, evaluar la convergencia en actividades de supervisión, crear estructuras de gobernanza y procesos para emitir recomendaciones ante posibles incumplimientos, implementar mecanismos de reacción frente a incumplimientos graves, y organizar formaciones y seminarios para compartir mejores prácticas.
La autoridad también busca identificar y evaluar los riesgos de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo en la Unión Europea, desarrollando un marco de análisis de riesgos que incluya la recopilación de datos, la infraestructura necesaria, metodologías y publicaciones sobre riesgos prioritarios. Gestionará la base de datos central EuReCa de la Autoridad Bancaria Europea, probará y validará modelos de riesgos para seleccionar entidades para supervisión, y desarrollará políticas y planes de trabajo para su sistema de gestión de crisis.
Por último, la AMLA reforzará la cooperación, coherencia y eficacia entre las Unidades de Inteligencia Financiera de la Unión Europea mediante apoyo, coordinación e iniciativas de análisis conjuntos, implementando las acciones previstas para 2026 según lo detallado en el documento.
Con este plan estratégico, la AMLA busca consolidar su papel central en la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo en Europa, asegurando una supervisión más coordinada, eficiente y tecnológicamente avanzada.



Por Alicia Miguel Serrano