Las autoridades europeas EBA y ESMA han publicado un informe conjunto de revisión del marco prudencial IFR/IFD –Reglamento sobre Empresas de Inversión (IFR) y Directiva sobre Empresas de Inversión (IFD) de la Unión Europea-, tras cuatro años de aplicación del régimen específico para las empresas de servicios de inversión (ESIs) en la Unión Europea.
El informe, presentado en forma de Technical Advice a la Comisión Europea, concluye que el marco es globalmente sólido y ha funcionado de manera adecuada, pero identifica áreas de mejora y propone 49 ajustes técnicos destinados a reforzar la proporcionalidad, la sensibilidad al riesgo y la armonización regulatoria entre estados miembros, según el análisis de Intermoney. El impacto potencial de estas recomendaciones alcanzaría a unas 5.600 empresas de inversión en la UE.
Un marco que se consolida, con ajustes relevantes
Desde una perspectiva regulatoria, EBA y ESMA consideran adecuado mantener la arquitectura actual de clasificación de las ESIs en Clases 1, 2 y 3, al reflejar de forma razonable las diferencias de tamaño, complejidad y riesgo sistémico entre entidades. No obstante, el informe pone de manifiesto la existencia de divergencias en la aplicación práctica de determinados umbrales, lo que ha generado enfoques dispares entre jurisdicciones.
Para corregir estas inconsistencias, las autoridades proponen armonizar la metodología de cálculo y el alcance de los umbrales clave, con el objetivo de mejorar la coherencia del marco y reducir posibles arbitrajes regulatorios, especialmente en grupos con actividad transfronteriza.
Proporcionalidad y alivio regulatorio para entidades de menor tamaño
Uno de los elementos más relevantes del informe es el refuerzo explícito del principio de proporcionalidad. En este contexto, destaca la propuesta de elevar los umbrales que permiten a una entidad calificarse como pequeña y no interconectada (Clase 3).
De materializarse, este cambio permitiría que un mayor número de ESIs acceda a regímenes prudenciales y de reporting más simplificados, reduciendo la carga administrativa para aquellas entidades con menor impacto sistémico. Desde un punto de vista estratégico, esta medida podría influir en decisiones relacionadas con el dimensionamiento del balance, la estructura operativa o el perímetro de actividad de algunas firmas.
Ajustes en los K-factors y mayor alineación con el riesgo real
El informe dedica una parte sustancial a la revisión de los K-factors, que constituyen el núcleo del enfoque de capital basado en riesgos introducido por IFR/IFD. Aunque el sistema se considera adecuado en términos generales, EBA y ESMA identifican áreas donde la definición y calibración actual podría no reflejar plenamente el perfil de riesgo subyacente.
Las recomendaciones apuntan a mejorar el tratamiento de factores vinculados a la gestión de órdenes de clientes, los activos bajo asesoramiento o gestión, el riesgo operacional y determinadas exposiciones de concentración. Asimismo, se plantea facilitar el uso de métodos de cálculo alternativos o simplificados para entidades con actividad limitada en negociación, reforzando la proporcionalidad y reduciendo la volatilidad de los requerimientos de capital.
Riesgos emergentes y coherencia con el marco regulatorio europeo
La revisión del marco IFR/IFD también responde a la evolución reciente de los mercados financieros. El informe aborda la necesidad de incorporar de forma más clara determinados riesgos emergentes, como las exposiciones fuera de la cartera de negociación y las posiciones en criptoactivos, cuyo tratamiento prudencial cobra cada vez mayor relevancia.
Además, EBA y ESMA subrayan la importancia de asegurar la coherencia entre IFR/IFD y otras iniciativas regulatorias europeas, como el Banking Package o el marco MiCA, con el fin de evitar solapamientos y garantizar una aplicación consistente del conjunto del sistema prudencial.
Una hoja de ruta para la planificación regulatoria
Aunque las recomendaciones no implican cambios normativos de aplicación inmediata, el informe marca de forma clara la dirección regulatoria de los próximos años. Para las ESIs, este ejercicio de revisión ofrece una oportunidad para anticipar posibles ajustes en sus modelos de capital, procesos de reporting y estructuras de cumplimiento normativo.
En este sentido, el Technical Advice de EBA y ESMA se configura como referencia para la planificación regulatoria a medio plazo de las empresas de servicios de inversión.


Por Alicia Miguel Serrano
