A todo esto, ¿cómo va Argentina? Mientras el país tarda en salir a emitir deuda en los mercados internacionales y muestra tanto orden en la economía macro como recesión en el frente interno, un informe de Sergio González, Head Asset Management de Cohen, analiza las repercusiones de la última reforma tributaria, la famosa Ley de Inocencia Fiscal.
Los resultados de esta nueva reforma se inscriben dentro de los intentos de formalizar y reconstruir la economía financiera argentina y conseguir dólares para pagar la deuda y recapitalizar el Banco Central.
“A poco más de un mes de la reglamentación del Régimen de Inocencia Fiscal, cada vez son más los inversores que buscan poner a trabajar los dólares que hasta ahora tenían guardados fuera del sistema financiero. Este no es un blanqueo tradicional. No se trata de grandes capitales ocultos, sino de ahorristas que, a lo largo de los años, tomaron la decisión de mantener sus dólares en efectivo como protección frente a sucesivos episodios de inestabilidad económica y regulatoria”, señala el experto.
Entender el punto de partida
Tras años, o incluso décadas, de tener los ahorros en efectivo, es normal que al acercarse al mercado a través del Régimen de Inocencia Fiscal se tenga una relación distante con el sistema financiero local. De hecho, el sentimiento de desconfianza es legítimo.
Esto se traduce en un perfil de inversor particular, que tiene implicancias directas para la construcción del portafolio, explica Sergio González.
- El primer movimiento suele ser conservador. El objetivo inmediato es preservar el capital en moneda dura y generar una renta previsible, sin asumir riesgos excesivos.
- El horizonte de inversión inicial es corto. La confianza se va construyendo con el tiempo; el primer paso debe ser simple y claro.
- La liquidez importa. Para muchos, la posibilidad de recuperar los fondos rápidamente es una condición no negociable.
- La diversificación por tramo de duración y tipo de instrumento es una herramienta clave para equilibrar rendimiento y volatilidad.
El menú de inversión en dólares: tres categorías
El universo de instrumentos en dólares locales es amplio y el experto de Cohen lo resume en tres categorías: bonos soberanos de tramo corto, Obligaciones Negociables (ON) corporativas en dólares y Fondos Comunes de Inversión (FCI) en dólares.
Según González: “Los Fondos Comunes de Inversión son el vehículo natural para quienes buscan exposición al crédito corporativo o soberano en dólares sin asumir el costo operativo y analítico de la selección individual de títulos. La industria de FCI especializados en deuda corporativa en dólares acaba de superar los 1.000 millones de dólares bajo administración. Este hito refleja no solo un crecimiento cuantitativo, sino la consolidación del producto como una opción de inversión.
El contexto es favorable, pero no exento de riesgos
El experto de Cohen enumera los principales riesgos, siempre presentes en Argentina:
- Riesgo soberano: los bonos del Estado argentino siguen sujetos a la evolución fiscal y de reservas. La mejora de fundamentos es real, pero el camino no está libre de volatilidad.
- Riesgo crediticio corporativo: no todos los emisores tienen la misma solidez financiera. La dispersión entre créditos seguirá siendo alta, lo que refuerza la importancia de la selección.
- Riesgo de liquidez en el secundario: algunos títulos, si bien líquidos para el estándar local, pueden presentar spreads bid-ask relevantes en momentos de estrés.
- Riesgo de contexto internacional: la evolución del dólar global, las tasas internacionales y la percepción de riesgo emergente impactan en la valuación de estos activos.
Informe completo en la muy recomendable newsletter de Cohen.



