Samantha Ricciardi, Head of EMEA de Fidelity International, dio unas pinceladas sobre las tendencias y retos de la industria, en general, y de Fidelity International, en particular, en el European Media Summit de la firma celebrado recientemente en Londres. La directiva, que aterrizó hace apenas seis meses en la firma, citó como primera tendencia de la industria la necesidad de que los ciudadanos asuman una mayor responsabilidad sobre su futuro financiero. “No vamos a tener suficiente dinero para jubilarnos”, aseveró, para recalcar que “hay un impulso a nivel europeo respecto a cómo nos aseguramos de que las personas se apropien de su futuro financiero y planifiquen mejor su jubilación”.
En segundo lugar, apuntó al asesoramiento como tendencia en auge. “Hemos notado un aumento significativo en el interés de la gente por saber, no solo en qué invertir, sino también cómo alcanzar ciertos objetivos”, afirmó. En definitiva, observa que los clientes buscan soluciones para lograr una meta específica, en lugar de una opinión sobre un producto concreto. “Esto significa que la gente solicita mucho más asesoramiento”, argumenta. En este ámbito, resulta ineludible pensar en el efecto que tendrá la inteligencia artificial en el asesoramiento. Ricciardi recordó que hace unos años, la industria pensaba que los robo-advisors “iban a dominarlo todo”. Pero concluyó que, cuando se trata de qué hacer con tu futuro financiero, “normalmente prefieres sentarte a hablar con alguien”.
La directiva citó como tercera tendencia de cambio en la industria al enorme crecimiento de los vehículos nuevos. Concretamente, señaló a los ETFs, sobre todo, los de gestión activa, que ayudan al acceso de los inversores al mundo de la inversión.
Ricciardi también comentó los objetivos que tiene para Fidelity International. Admitió el perfil de la firma de gestora de activos en EMEA. Pero también resaltó la relevancia de sus plataformas de acceso directo a la inversión, que les permite “comprender mejor las necesidades de nuestros clientes y ofrecerles soluciones a lo largo de todo su ciclo de vida”. Incluso, a las soluciones de jubilación para clientes corporativos. En definitiva, “Fidelity va mucho más allá de la simple gestión de inversiones. Contamos con un amplio conocimiento sobre cómo interactuar con los clientes y acompañarlos durante todo el ciclo de vida de sus inversiones”, sentenció.
Como línea de trabajo de fondo, Riccardi señaló que están trabajando “muy duro” para posicionar a Fidelity como un socio estratégico para los clientes, en medio de la tendencia en el sector de reducción de proveedores por parte de los inversores.
Jubilación
La industria de las pensiones fue el eje de la intervención de Riccardi. “Siempre ha sido un desafío”, admitió para resaltar que “las cifras son muy reveladoras y ciertamente bastante preocupantes”. La directiva puso sobre la mesa el reto demográfico global para concluir que “las cuentas simplemente no cuadran”, en todo lo relacionado con las pensiones públicas. “Es importante que los gobiernos empiecen a pensar en cómo asegurar que los ciudadanos reflexionen sobre si tienen suficiente dinero ahorrado e invertido, y si les alcanzará para su jubilación”, apuntó para resaltar instrumentos como el Altersvorsorgedepot, un nuevo modelo de previsión privada de jubilación en Alemania, vigente a partir del 1 de enero de 2027. «Se trataría de un buen ejemplo para movilizar los 13 billones de euros en depósitos que acumulan los ciudadanos europeos», aseguró.
Ricciardi cree que la SIU es un buen primer paso para lograr que la gente pase del efectivo a las inversiones y que el desafío radica en que cada país decidirá qué quiere hacer. Hizo referencia a que los estudios demuestran que lo que realmente marca la diferencia es el autoenrollment en planes de pensiones e incluir ventajas fiscales, así como tener acceso a todos los ahorros en un solo lugar, junto a simuladores de pensiones, como sucede en Suecia.
En realidad, este escenario está lleno de oportunidades, según Ricciardi. “Si dentro de tres años la gente piensa que Fidelity es la empresa ideal para la jubilación, me sentiría muy feliz”, afirma la directiva, que recalcó la visión de largo plazo de la firma con “ADN totalmente ligado al sector de la jubilación”.
ETFs
Los fondos cotizados (ETFs) son instrumentos en auge desde hace unos años. Ricciardi recordó que los ETFs activos han pasado de 800.000 millones a 2 billones y está previsto que alcance los 4 billones para 2030. “Cubre una demanda existente” y “son útiles” porque ofrecen una forma más innovadora de invertir, según la directiva de Fidelity International, ya que brindan a los ahorradores otra manera de rentabilizar su dinero a través de un instrumento innovador y, en el caso de los ETFs activos, combinan la innovación del instrumento con la gestión activa como componente subyacente”.
Ricciardi cree “firmemente” que el ETF incentiva a los ahorradores a convertirse en inversores y a ahorrar más, además de ser un buen instrumento para utilizar en carteras de inversión. En este punto, desveló que la firma es el segundo mayor proveedor de ETFs activos en Europa y, aunque es consciente de que “la competencia es feroz” y que la aspiración es de “ser los número uno”, Riccardi se conforma con mantenerse entre los tres primeros.
En cifras, Ricciardi avanzó que actualmente la firma gestiona aproximadamente 17.000 millones de dólares en ETFs y el objetivo es más que triplicar esa cifra en los próximos dos años.
Respecto a la inteligencia artificial, Ricciardi cree que “está cambiando la forma en que distribuimos, ya que los clientes están más cerca de poder cumplir con sus expectativas que en el pasado” y, por lo tanto, facilita la inversión. Pero también considera que, a la hora de tomar decisiones importantes como cerrar una operación, seguirá habiendo mucho espacio para la interacción humana y la conversación personal.



